LA VERACIDAD
“ETHOS DE LA VERDAD”
 La libertad asume como tarea lo que la conciencia
reconoce como valor.
 El cumplimiento ético de la veracidad implica exigencias
de escucha, sinceridad, veracidad, testimonio, diálogo y
tolerancia.
 La veracidad como virtud moral es actitud de toda la
persona (disposición de la libertad, que yo soy, a la
verdad) y es virtud social.
 La veracidad es virtud de fidelidad: a la verdad y en la
verdad.
 La veracidad hace verdadera a la persona de la verdad
que profesa eficazmente en su vida (ministro de la
verdad).
 La veracidad es fidelidad a la verdad (Dios), a mi mismo
(verdadero) y a los demás.
Escucha
• La primera veracidad se da frente a la verdad
misma
• Basada en la confianza, a la verdad y en sus
posibilidades de valor y de sentido.
• La veracidad no está constituida por la opinión,
se consigue a sí misma a la luz reveladora del
ser y de la realidad. Es apertura y aceptación a
la verdad primaria (Dios).
• Para realizar esta veracidad es preciso
disponibilidad de escucha acogedora, a través
del recogimiento, del silencio y de la
contemplación.
Sinceridad
• La fidelidad a la verdad se proyecta como
fidelidad en la verdad a sí mismo y a los demás.
• Verdad del propio ser que se revela en la libertad
y el amor.
• Es gracia, reflejo de la verdad de Dios, que se
automanifiesta y da a nosotros
• La insinceridad es un acto de rechazo egoísta de
darse en la verdad.
A. Sinceridad consigo mismo.
El primer tú al que me abro y ofrezco en la
verdad, soy yo mismo para mí.
Cada uno secunda los fenómenos de la
represión, racionalización, autojustificación, etc,
generando una imagen ficticia.
Ante esto, la libertad, está llamada a una
conversión radical de toda certificación
instintiva y emocional de sí y a una liberación
autocrítica de toda imagen torcida e inauténtica.
En la autoconciencia, el hombre es
verdaderamente libre (autoposee).
B. Sinceridad con los otros
– El hombre es EL mismo delante de los otros, se ofrece a
los otros en fidelidad a sí mismo y a los demás.
– Se ofrece a la mirada según la imagen que ofrece él de
sí.
– El hombre puede ofrecerse en la transparencia del rostro
(sinceridad) o enmascararse (hipocresía).
– En una libertad de lealtad es él mismo y fuente de
confianza y de fiabilidad.
– Se mide con la verdad, no se sobrevalora,
– está en paz consigo y los demás,
– se siente seguro y se ofrece a la verdad.
– De él podemos fiarnos. Su sinceridad conquista y
desarma.
– De la confianza de la sinceridad procede la comunión y
vive la comunidad humana, por la sinceridad la relación
de persona a persona es recíproca en el amor.
Veracidad
 La verdad es:
 Verdad otros
 Se afirma para decirse
 Se acoge para ser comunicada, en la palabra y se
hace mensaje.
 La palabra es el lugar-vector de la verdad (decisiva). Y a
través de ella atraviesa el espacio y el tiempo, se hace
presente, pero también es frágil, al no ser simplemente
verdad, sino palabra verdad, puede convertirse en
palabra falsa, por la inadecuación o traición de la
palabra, por infidelidad de la palabra a la verdad.
 La palabra al ser dicha por alguien, la persona se hace
palabra, llevando la responsabilidad de la palabra según
la verdad, por lo tanto implica fidelidad a la verdad y al
destinatario.
A. Fidelidad a la verdad:
– El hombre cuando habla debe decir la verdad.
Puede callarse (prudencia), el silencio es virtud.
– La palabra es acto humano, que requiere valor:
el valor de decir la verdad.
– Descuidar esta obligación lleva a mentir:
traicionar la verdad con la palabra, infidelidad a
la verdad, es traición al derecho y al amor.
– La veracidad tiene que ir de la mano de la
prudencia y de la caridad.
B. Fidelidad al destinatario:
– Al crear la palabra una sociabilidad humanizante, debe
producirse en la verdad.
– En la verdad los hombres se hacen creíbles y fiables,
progresando la comunidad en la justicia y el amor.
– Afirmándolo y confirmándolo en su dignidad de persona.
Hablarle es la palabra, que lo hace sujeto de verdad en
la comunicación y en la comunión. La falsa
comunicación, coloca al destinatario a merced de la
voluntad instrumental del emisor.
– Se corre el riesgo de monopolizar y manipular la verdad
y la comunicación, que es preciso contrastar y conjurar
con valor atento y crítico: el problema ético de la
veracidad se vuelve político, y la responsabilidad moral
queda involucrada a nivel de gestión del poder y del
control del poder.
– Al hablar se ha de hace en onda del amor: no proferirla
de malos modos, inoportunamente… Así, una lisonja,
una mentira piadosa, es amor sin verdad. Verdad y amor
son inseparables en la palabra.
Testimonio
 La veracidad es testimonio, testimonio de la verdad con
uno mismo.
 Se da a partir de una experiencia personal de la verdad,
una escucha fiel y operante de ella.
 Por mi testimonio, el otro es implicado y renovado.
 Es expresión del ser
 En el testimonio la vivencia precede a la palabra y la
hace verdadera; el sujeto es veraz por la credibilidad que
sabe suscitar, por la COHERENCIA atractiva y
arrolladora con que vive la verdad que profesa.
 Es una exigencia ética de la verdad-valor-sentido
(coherencia) y del amor-caridad (comunión en la verdad).
 Involucra en la verdad, el escándalo es contagioso en el
error y en la falsedad.
Diálogo y Tolerancia
 La verdad es susceptible de determinaciones
parciales, espurias, unilaterales,
desequilibradas; sujeta a olvidos y descuidos, …
Esta diversificación no es más que una
concepción sinfónica y pluralista de la unidad de
la verdad.
 La veracidad es diálogo, como confrontación e
intercambio integrador de aspectos, dimensiones
y momentos de la verdad que cada uno siente y
manifiesta.
 Veracidad, atención y acogida de las
aportaciones de todos a la luminosidad de la
verdad en nosotros y alrededor de nosotros. La
 Situaciones en las cuales la persuasión del
otro, es sentida como una opinión discutible o
inaceptable, más que una tonalidad particular
de la verdad, no se comparte por respeto a la
verdad. Conflicto entre la fidelidad al otro
exigida por el amor-caridad y la fidelidad a la
verdad que no tolera el error.
 No se puede en nombre el amor ceder a una
visión acrítica o indiferente a la verdad y a la
falsedad. Tampoco, en nombre de la verdad,
se puede denunciar al otro, distanciarse de él
y abandonarlo en el error.

Ethos de la verdad

  • 1.
  • 2.
     La libertadasume como tarea lo que la conciencia reconoce como valor.  El cumplimiento ético de la veracidad implica exigencias de escucha, sinceridad, veracidad, testimonio, diálogo y tolerancia.  La veracidad como virtud moral es actitud de toda la persona (disposición de la libertad, que yo soy, a la verdad) y es virtud social.  La veracidad es virtud de fidelidad: a la verdad y en la verdad.  La veracidad hace verdadera a la persona de la verdad que profesa eficazmente en su vida (ministro de la verdad).  La veracidad es fidelidad a la verdad (Dios), a mi mismo (verdadero) y a los demás.
  • 3.
    Escucha • La primeraveracidad se da frente a la verdad misma • Basada en la confianza, a la verdad y en sus posibilidades de valor y de sentido. • La veracidad no está constituida por la opinión, se consigue a sí misma a la luz reveladora del ser y de la realidad. Es apertura y aceptación a la verdad primaria (Dios). • Para realizar esta veracidad es preciso disponibilidad de escucha acogedora, a través del recogimiento, del silencio y de la contemplación.
  • 4.
    Sinceridad • La fidelidada la verdad se proyecta como fidelidad en la verdad a sí mismo y a los demás. • Verdad del propio ser que se revela en la libertad y el amor. • Es gracia, reflejo de la verdad de Dios, que se automanifiesta y da a nosotros • La insinceridad es un acto de rechazo egoísta de darse en la verdad.
  • 5.
    A. Sinceridad consigomismo. El primer tú al que me abro y ofrezco en la verdad, soy yo mismo para mí. Cada uno secunda los fenómenos de la represión, racionalización, autojustificación, etc, generando una imagen ficticia. Ante esto, la libertad, está llamada a una conversión radical de toda certificación instintiva y emocional de sí y a una liberación autocrítica de toda imagen torcida e inauténtica. En la autoconciencia, el hombre es verdaderamente libre (autoposee).
  • 6.
    B. Sinceridad conlos otros – El hombre es EL mismo delante de los otros, se ofrece a los otros en fidelidad a sí mismo y a los demás. – Se ofrece a la mirada según la imagen que ofrece él de sí. – El hombre puede ofrecerse en la transparencia del rostro (sinceridad) o enmascararse (hipocresía). – En una libertad de lealtad es él mismo y fuente de confianza y de fiabilidad. – Se mide con la verdad, no se sobrevalora, – está en paz consigo y los demás, – se siente seguro y se ofrece a la verdad. – De él podemos fiarnos. Su sinceridad conquista y desarma. – De la confianza de la sinceridad procede la comunión y vive la comunidad humana, por la sinceridad la relación de persona a persona es recíproca en el amor.
  • 7.
    Veracidad  La verdades:  Verdad otros  Se afirma para decirse  Se acoge para ser comunicada, en la palabra y se hace mensaje.  La palabra es el lugar-vector de la verdad (decisiva). Y a través de ella atraviesa el espacio y el tiempo, se hace presente, pero también es frágil, al no ser simplemente verdad, sino palabra verdad, puede convertirse en palabra falsa, por la inadecuación o traición de la palabra, por infidelidad de la palabra a la verdad.  La palabra al ser dicha por alguien, la persona se hace palabra, llevando la responsabilidad de la palabra según la verdad, por lo tanto implica fidelidad a la verdad y al destinatario.
  • 8.
    A. Fidelidad ala verdad: – El hombre cuando habla debe decir la verdad. Puede callarse (prudencia), el silencio es virtud. – La palabra es acto humano, que requiere valor: el valor de decir la verdad. – Descuidar esta obligación lleva a mentir: traicionar la verdad con la palabra, infidelidad a la verdad, es traición al derecho y al amor. – La veracidad tiene que ir de la mano de la prudencia y de la caridad.
  • 9.
    B. Fidelidad aldestinatario: – Al crear la palabra una sociabilidad humanizante, debe producirse en la verdad. – En la verdad los hombres se hacen creíbles y fiables, progresando la comunidad en la justicia y el amor. – Afirmándolo y confirmándolo en su dignidad de persona. Hablarle es la palabra, que lo hace sujeto de verdad en la comunicación y en la comunión. La falsa comunicación, coloca al destinatario a merced de la voluntad instrumental del emisor. – Se corre el riesgo de monopolizar y manipular la verdad y la comunicación, que es preciso contrastar y conjurar con valor atento y crítico: el problema ético de la veracidad se vuelve político, y la responsabilidad moral queda involucrada a nivel de gestión del poder y del control del poder. – Al hablar se ha de hace en onda del amor: no proferirla de malos modos, inoportunamente… Así, una lisonja, una mentira piadosa, es amor sin verdad. Verdad y amor son inseparables en la palabra.
  • 10.
    Testimonio  La veracidades testimonio, testimonio de la verdad con uno mismo.  Se da a partir de una experiencia personal de la verdad, una escucha fiel y operante de ella.  Por mi testimonio, el otro es implicado y renovado.  Es expresión del ser  En el testimonio la vivencia precede a la palabra y la hace verdadera; el sujeto es veraz por la credibilidad que sabe suscitar, por la COHERENCIA atractiva y arrolladora con que vive la verdad que profesa.  Es una exigencia ética de la verdad-valor-sentido (coherencia) y del amor-caridad (comunión en la verdad).  Involucra en la verdad, el escándalo es contagioso en el error y en la falsedad.
  • 11.
    Diálogo y Tolerancia La verdad es susceptible de determinaciones parciales, espurias, unilaterales, desequilibradas; sujeta a olvidos y descuidos, … Esta diversificación no es más que una concepción sinfónica y pluralista de la unidad de la verdad.  La veracidad es diálogo, como confrontación e intercambio integrador de aspectos, dimensiones y momentos de la verdad que cada uno siente y manifiesta.  Veracidad, atención y acogida de las aportaciones de todos a la luminosidad de la verdad en nosotros y alrededor de nosotros. La
  • 12.
     Situaciones enlas cuales la persuasión del otro, es sentida como una opinión discutible o inaceptable, más que una tonalidad particular de la verdad, no se comparte por respeto a la verdad. Conflicto entre la fidelidad al otro exigida por el amor-caridad y la fidelidad a la verdad que no tolera el error.  No se puede en nombre el amor ceder a una visión acrítica o indiferente a la verdad y a la falsedad. Tampoco, en nombre de la verdad, se puede denunciar al otro, distanciarse de él y abandonarlo en el error.