La armonía se puede definir como el equilibrio y la estabilidad entre el movimiento y el orden que se percibe en un objeto o relación y que produce una sensación placentera de paz interior. Lograr la armonía requiere que el sujeto establezca una relación de dar y recibir con otros seres donde exista un propósito común que una a las partes y que como resultado se cumpla dicho propósito.