El texto critica la hipocresía de Europa al rechazar a los inmigrantes africanos después de siglos de colonialismo y saqueo de sus recursos. Se cuestiona la moralidad de Europa al ignorar el sufrimiento de África y su responsabilidad histórica en la pobreza del continente. Finalmente, se advierte que el aislamiento europeo frente a las crisis globales podría llevar a consecuencias negativas en el futuro.