Este documento establece las directrices para la evaluación del segundo ciclo de educación infantil en Castilla y León. Estipula que el número máximo de alumnos por aula será 25, con una carga lectiva mínima de 25 horas semanales. Los centros deberán desarrollar proyectos educativos y programaciones didácticas, y prestar atención a la diversidad del alumnado. El profesorado deberá contar con la especialización correspondiente y realizar una evaluación continua y formativa de los estudiantes.