La cavidad oral incluye el vestíbulo, boca y labios. El examen de la cavidad oral implica inspeccionar los labios, encías, dientes y lengua en busca de anomalías como lesiones, coloración o textura. También se inspeccionan la úvula, paladar, pilares, amígdalas y glándulas salivales, palpando el suelo de la boca y examinando la función neurológica.