La Exposición Universal de Sevilla de 1992 reunió a numerosos países y organizaciones internacionales con el objetivo de fomentar el diálogo y la solidaridad. Tuvo un gran impacto en la ciudad de Sevilla, impulsando su desarrollo económico y social a través de cambios como la eliminación de vías ferroviarias, la apertura del río y la construcción de nuevas infraestructuras. Los pabellones de Alemania, el Caribe y otros mostraron aspectos culturales, tecnológicos y regionales de sus países