El neoclasicismo en música surgió en 1919 rechazando las tendencias románticas e impresionistas. Se caracterizó por un arte musical pulido y respeto a las formas musicales. Paul Hindemith y el "Grupo de los Seis" fueron defensores de esta tendencia que buscaba la sencillez y elegancia formal. Artistas representativos fueron Erik Satie, el "Grupo de los Seis" y Sergei Prokofiev, destacando obras como "Gymnopédie No. 1", "La Sinfonía Clásica" y