El documento resume una decisión de la Corte Suprema de Justicia de Argentina sobre un caso de hábeas corpus presentado en nombre de una orangutana llamada Sandra. La Corte determinó que los animales no humanos deben ser reconocidos como sujetos de derechos y que el caso debía remitirse a un tribunal penal de la ciudad de Buenos Aires por cuestiones de competencia, ya que allí se estaba investigando el caso.