El documento habla sobre las normas cristianas según la Biblia. Explica que el cuerpo es templo de Dios y debe cuidarse física y espiritualmente. Señala que la alimentación debe glorificar a Dios y que ciertas carnes y bebidas como el alcohol son inconvenientes. Además, dice que el arreglo personal debe ser modesto y que no se debe asistir a espectáculos inconvenientes, siguiendo el ejemplo de Jesús.