El documento habla sobre cómo los seres humanos pueden glorificar a Dios con sus cuerpos y espíritus. Explica que Dios creó originalmente una dieta vegetariana para el hombre y prohibió comer la sangre y grasa de los animales. También prohíbe comer animales no limpios que no rumien ni tienen pezuñas hendidas. Pedro siguió estas leyes alimenticias aun después de convertirse. La Nueva Jerusalén no admitirá nada inmundo.