El documento habla sobre las enseñanzas bíblicas sobre el bautismo. Explica que Jesús mandó a sus discípulos bautizar a las naciones en el nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo. El bautismo correcto implica ser sumergido completamente en el agua, y es indispensable para la salvación. A través del bautismo se reciben el perdón de los pecados y el Espíritu Santo, y se une a la iglesia. El bautizado experimenta una nueva vida espiritual.