El artículo analiza el poder en las interacciones comunicativas de las organizaciones. Discute cómo las organizaciones regulan, administran y disciplinan el trabajo y los trabajadores para ejercer dominio. También examina cómo la disciplina reemplazó a la esclavitud y el vasallaje como forma de dominación. Un reto para la legitimidad de las organizaciones es la revolución, la cual rompe violentamente la continuidad a través de la destrucción de un principio de legitimidad.