La flora normal del cuerpo humano incluye bacterias, hongos y otros microorganismos que viven en el cuerpo sin causar enfermedades. Estos microorganismos varían según la ubicación en el cuerpo y cumplen funciones importantes como desarrollar la inmunidad, prevenir la colonización de patógenos y ayudar a la digestión. Algunos de los sitios colonizados incluyen la piel, el tracto gastrointestinal y la vagina, mientras que otros como el sistema circulatorio permanecen estériles.