El fotoperiodismo enfrenta desafíos debido a la proliferación de imágenes y la disminución de su valor, donde la televisión ha sustituido en gran medida a la fotografía como medio informativo. A pesar de la existencia de instantáneas memorables, hoy en día es difícil encontrar imágenes únicas y valiosas, ya que la mayoría se han convertido en clichés. Las agencias fotográficas, debilitadas económicamente, están siendo adquiridas por grupos externos, lo que complica aún más el futuro del fotoperiodismo tradicional.