El documento narra la historia de José, un niño mexicano-estadounidense que se mudó a una nueva escuela donde fue llamado "frijolito" por sus compañeros. Su mamá le explicó que debe estar orgulloso de su herencia mexicana y de ser bilingüe. Le enseñó sobre la cultura e historia mexicana a través de murales y organizaciones comunitarias. José aprendió a valorar y conectarse con sus raíces culturales.