Los fuegos fatuos son espíritus malignos que se alimentan del miedo que infunden en sus víctimas. Suelen habitar en pantanos y zonas húmedas, donde conducen a las personas hasta su muerte utilizando engaños como bolas de luz que las desorientan. Aunque inteligentes y capaces de cambiar de forma, rara vez luchan de frente y prefieren confundir a sus víctimas para que se pierdan en los pantanos.