El documento presenta una breve historia del derecho constitucional, señalando que sus orígenes se remontan a la antigua Grecia pero que la disciplina se desarrolló de manera más concreta durante la Edad Media. Luego, las primeras constituciones modernas de Francia y Estados Unidos sirvieron de modelo y contribuyeron al surgimiento del constitucionalismo democrático-liberal. Finalmente, el derecho constitucional alcanzó autonomía científica en el siglo XIX, consolidándose como disciplina jurídica independiente.