IPv6 fue desarrollado en 1994 para abordar las limitaciones de IPv4, como el agotamiento del espacio de direcciones. IPv6 ofrece direcciones más largas de 128 bits, autoconfiguración, mejor seguridad a través de IPSec, y soporte para multicast y anycast. Aunque IPv6 no es retrocompatible con IPv4, existen mecanismos de transición como túneles dual-stack para permitir la interoperabilidad.