Este documento describe cómo la calidad del software puede industrializarse siguiendo las lecciones aprendidas de la industria manufacturera. Explica que el desarrollo de software necesita evolucionar de un proceso artesanal a uno más industrializado mediante la mejora continua, automatización y gestión del ciclo de vida completo. Finalmente, argumenta que una plataforma integrada de gestión del ciclo de vida de aplicaciones como la de HP puede simplificar este proceso y ayudar a lograr la calidad total del software de manera global.