El proyecto se ubica en las faldas del volcán Antisana y busca restaurar la casa de Humboldt como museo de investigación científica, integrando áreas de descanso, cafetería y tienda a través de una estructura modular. Se enfatiza el uso sostenible de materiales y una distribución que maximiza la luz y las vistas, considerando la topografía y los elementos naturales circundantes. La cafetería se sitúa como el centro del edificio, con circulación vertical y horizontal que facilita el acceso a los diferentes espacios, promoviendo una experiencia arquitectónica enriquecedora.