Este documento presenta una guía para el discipulado personal con el objetivo de entrenar a creyentes para que ayuden a otros a alcanzar la madurez espiritual en Cristo. Explica que el discipulado personal y el discipulado colectivo son ambos necesarios para un crecimiento espiritual balanceado. Proporciona un modelo bíblico del discipulado personal tomado de 1 Tesalonicenses 2:3-13 que incluye cuatro componentes: tener un solo propósito, cuidar a los creyentes como una madre, ser ejemp