La Guerra Fría fue un período de tensión geopolítica entre 1945-1990 entre las dos principales superpotencias de la época: Estados Unidos y la Unión Soviética. Aunque nunca hubo una guerra directa, el conflicto ideológico generó una división del mundo en bloques y numerosos conflictos regionales. Finalmente, la Guerra Fría terminó con el colapso de la Unión Soviética y la caída del Muro de Berlín.