Este documento contrasta las actitudes proactivas y reactivas. Las personas reactivas toman decisiones impulsivas y se ofenden fácilmente, mientras que las personas proactivas toman responsabilidad por sus acciones, piensan antes de actuar y encuentran soluciones en lugar de quejarse. El lenguaje proactivo incluye frases como "lo haré" y "examinemos nuestras opciones", en contraste con el lenguaje reactivo de "tengo que hacerlo" o "nada puedo hacer".