El documento habla sobre la importancia de confesar los pecados. Explica que Judas confesó haber pecado pero sin arrepentimiento verdadero, mientras que el hijo pródigo confesó arrepentido ante su padre y recibió perdón. Alienta al lector a reconocer su condición pecaminosa, arrepentirse sinceramente y confiar solo en Jesús para ser limpiado de todo pecado.