La henna es una planta cuyas hojas se trituran para formar una pasta que tiñe la piel de forma natural y temporal sin necesidad de agujas. Tiene su origen en Egipto y la India, y se ha usado históricamente como protección, talismán y símbolo de belleza. Para aplicarla, se extiende la pasta en la piel y se remoja después con limos y azúcar para intensificar el color, el cual puede durar de 2 a 3 semanas dependiendo del contacto con el agua.