Las máscaras se han utilizado desde la antigüedad con propósitos ceremoniales, religiosos y de entretenimiento. Se han encontrado máscaras funerarias en tumbas egipcias y fenicias que trataban de preservar el rostro de los muertos, mientras que los griegos y romanos las usaban en festivales y obras de teatro para representar diferentes personajes. En la actualidad, las máscaras siguen teniendo un papel importante en las ceremonias y danzas tradicionales de muchas culturas alrededor del mundo.