La película está basada en hechos reales sobre la vida de Carl Brashear, el primer buzo afroamericano en la Armada de los Estados Unidos. A pesar del racismo y la oposición constante de sus compañeros y superiores, Brashear perseveró en su entrenamiento para convertirse en buzo de élite. Tuvo un accidente durante una misión que le costó un pie, pero regresó al servicio activo con la ayuda de su antiguo instructor.