Huasipungo, escrita por Jorge Icaza, narra la explotación de los indígenas en Ecuador a través de la historia de Andrés Chiliquinga, un indígena que trabaja en la hacienda de Don Alfonso Pereira. La obra muestra cómo Pereira, inicialmente un patrón justo, se convierte en un opresor, exacerbando las injusticias y abusos hacia los trabajadores indígenas. También critica a la figura del cura del pueblo, quien se aprovecha de la situación religiosa para obtener beneficios económicos a expensas de la comunidad indígena.