Este documento presenta una introducción a la iglesia primitiva y su relación con la Palabra de Dios. Explica que Jesucristo fue reconocido como la cabeza de la iglesia primitiva y que los apóstoles hablaron en su nombre. La Palabra escrita y hablada por los apóstoles se consideraba autoritativa. La iglesia primitiva distinguía entre el Antiguo y Nuevo Pacto y enseñaba una doctrina uniforme, resolviendo problemas mediante la enseñanza de Cristo.