Este documento presenta una introducción a un libro sobre la enseñanza del idioma aymara a través de imágenes y dibujos. Explica que el aymara es una lengua aglutinante que genera un sentido único de culturalidad e identidad. Además, justifica que los estudiantes aprenden mejor con imágenes fotográficas contextuales y sus propias traducciones. Finalmente, cita un refrán sobre la importancia de reflexionar antes de mezclar las estructuras de la lengua originaria con otras lenguas.