Imasa Energía, una empresa española con más de 1,200 empleados, se dedica a proyectos industriales y energías renovables, destacando su desarrollo del ciclo higroscópico, una tecnología que reduce el consumo de agua y mejora la eficiencia energética. Esta tecnología, implementada en una planta demostrativa desde 2015, ha demostrado un incremento de potencia eléctrica y una reducción en costos operativos y de capital. El ciclo higroscópico ofrece ventajas medioambientales significativas, como la eliminación del consumo de agua de refrigeración y una menor huella hídrica en comparación con ciclos de vapor convencionales.