La computación ha transformado profundamente la física, convirtiéndose en una herramienta indispensable tanto en física experimental como teórica, permitiendo análisis de datos complejos y la realización de experimentos numéricos para validar teorías. El autor destaca la necesidad de integrar la física computacional en la formación académica, ya que es fundamental para resolver problemas complejos y tiene aplicaciones en diversos campos científicos. Se aboga por una colaboración más estrecha entre físicos, informáticos y matemáticos para avanzar en el desarrollo de herramientas computacionales y mejorar la ciencia computacional en general.