La impresión se originó en China, donde los monjes budistas imprimían textos y dibujos en tablas de madera talladas (xilografía) en 593 d.C. Más tarde, el alquimista chino Pi Cheng inventó los caracteres móviles de imprenta en 1040, permitiendo la composición tipográfica. Los sumerios desarrollaron el concepto de prensa de impresión al grabar diseños en cilindros de piedra y hacerlos rodar sobre arcilla blanda, dejando impresiones, alrededor del 1000