Este decreto aumenta el impuesto sobre cigarrillos, tabaco y picaduras para fumar en Venezuela al 70% del precio de venta. Autoriza al Ejecutivo Nacional a fijar precios de venta y aumentar la alícuota del impuesto hasta un tercio. Establece regulaciones sobre producción, importación, envasado, etiquetado, circulación y venta de estos productos con fines de control tributario y protección de la salud. También define sanciones por incumplimiento de esta ley.