La reforma en materia de telecomunicaciones busca fortalecer la democracia y ampliar los derechos de los mexicanos mediante una mayor competencia en los sectores de radiodifusión y telecomunicaciones. Se crean nuevos organismos autónomos como el Instituto Federal de Telecomunicaciones y la Comisión Federal de Competencia Económica para regular estos sectores de manera imparcial. También se establecen metas como terminar la transición a televisión digital para el 2015 e impulsar la inclusión digital.