El documento describe la quinta generación de computadoras, un proyecto japonés iniciado en 1982 para desarrollar computadoras que utilizan técnicas de inteligencia artificial tanto en hardware como software. Japón buscaba dejar de seguir a los líderes estadounidenses y británicos en tecnología de computadoras. Las computadoras de quinta generación tenían mayor velocidad, miniaturización y capacidad de conectarse a redes y otros dispositivos. También podían reconocer voz e imágenes y comunicarse en lenguaje natural.