La ley 1273 de 2009 en Colombia tipificó como delitos conductas relacionadas con el manejo de datos personales y dividió nuevos delitos en dos capítulos: atentados contra la confidencialidad, integridad y disponibilidad de datos y sistemas; y atentados informáticos e infracciones. Esto se hizo para proteger la información de individuos y empresas de delitos cada vez más comunes, ya que en 2007 las empresas colombianas perdieron más de 6.6 billones de pesos debido a delitos informáticos.