En Perú, la corrupción es considerada generalizada, pero solo un 10% de los ciudadanos creen que les afecta directamente, siendo las preocupaciones sobre inseguridad y economía más prominentes. La percepción de corrupción aumenta con el nivel educativo y su reconocimiento podría representar un desafío para los políticos en campaña. A pesar de propuestas para mejorar la lucha contra la corrupción, la falta de intervención ciudadana y el acceso a información pública efectiva son obstáculos a superar.