El documento aborda la educación del hombre según Federico Fröebel, destacando la importancia de conocer y manifestar la ley divina que rige tanto la naturaleza como la inteligencia humana. Propone que la educación debe ser un medio para que el individuo reconozca su verdadera vocación y cumpla su destino con libertad y espontaneidad, enfatizando la sabiduría como el objetivo máximo. Asimismo, critica enfoques educativos rígidos y aboga por un método flexible que respete el desarrollo natural del niño.