El documento describe la Biblia como el fundamento de toda educación verdadera. Señala que la Biblia debe ser el libro de texto principal en las escuelas y que un estudio fervoroso de la Palabra de Dios transformará el carácter y preparará a los estudiantes para servir. También enfatiza que el amor a Dios es la base de toda educación y que Jesucristo es el único fundamento sobre el cual se puede construir.