El informe de septiembre de 2013 sobre la situación económica y política de España muestra un contexto de estancamiento y reformas estructurales necesarias. A pesar de la contracción del PIB y un alto desempleo, se prevé una leve recuperación para 2014 impulsada por el crecimiento de las exportaciones y ajustes fiscales. El gobierno enfrenta la presión social por las medidas de austeridad y la necesidad de reactivar la economía sin recurrir a rescates externos.