El informe trimestral de la economía española describe la recuperación gradual de la economía española en 2013, con un crecimiento del PIB del 0,3% en el cuarto trimestre. Sin embargo, el PIB cayó un 1,2% en todo el año debido al efecto arrastre de la contracción al final de 2012. La demanda nacional se contrajo, aunque a un ritmo menor, mientras que la demanda exterior mitigó el impacto. El empleo cayó un 3,3% anual pero la tasa de desempleo disminuyó.