Cuando se enciende el ordenador, la fuente de alimentación distribuye la corriente a los componentes de la placa base, incluyendo el microprocesador. El microprocesador envía una orden al chip BIOS para iniciar el POST y comprobar el hardware. Si no hay errores, el BIOS carga el sector de arranque del disco duro para iniciar el sistema operativo. De lo contrario, muestra mensajes de error.