El documento define la inteligencia artificial como la rama de la informática dedicada al desarrollo de agentes racionales no vivos. Explica que un agente es cualquier cosa que puede percibir su entorno y actuar en él, y que la racionalidad implica tomar decisiones que maximicen los resultados esperados. Además, señala que aunque la inteligencia artificial no imite perfectamente el pensamiento humano, el crear objetos que puedan reemplazarnos en situaciones cotidianas ya transforma la sociedad.