Un interbloqueo ocurre cuando varios procesos compiten por recursos limitados y cada proceso retiene un recurso mientras espera otro recurso retenido por otro proceso, creando un ciclo de espera donde ningún proceso puede continuar. Para prevenir interbloqueos, los sistemas operativos usan algoritmos que aseguran que al menos una de las cuatro condiciones necesarias para un interbloqueo (exclusión mutua, retención y espera, sin desalojo, espera circular) no se cumpla.