INTRODUCCIÓN A
LA FILOSOFÍA 1
PROBLEMAS, IDEAS Y AUTORES
MARIO ALBARRÁN VÁSQUEZ
Maestría en Filosofía, UNAM
Docente de Filosofía en la Escuela Nacional Preparatoria, UNAM Docente de Filosofía
en el Colegio de Bachilleres
Adaptadora
NAZLY VARGAS HERNÁNDEZ
Licenciatura en Ciencias de la Educación
Especialización en Educación-PEI
Docente en Educación Media y Universitaria
Santafé de Bogotá • Buenos Aires • Caracas • Guatemala • Lisboa «Madrid • México Nueva York • Panamá
• San Juan • Santiago de Chile • Sao Paulo
Auckland • Hamburgo • Londres • Milán • Montreal • Nueva Delhi • París San Francisco • San Luis •
Sidney • Singapur • Tokio • Toronto
Parte uno
Caracterización de la
filosofía
El estudiante caracterizará la filosofía a partir de un análisis crítico de los
siguientes aspectos:
• Nuestros orígenes
• Antecedentes
• Definición
• Método
• Disciplinas
• Problemas de estudio y relación con otras áreas de la cultura
Para identificar los elementos fundamentales que constituyen el campo de estudio de la
filosofía y comprender la relación que guarda con la sociedad.
CAPITULO UNO
NUESTROS ORÍGENES
LOGROS
• Distingue y expone los planteamientos que hacen la ciencia, la filosofía y la
teología sobre el origen del ser humano.
• Identifica las principales hipótesis sobre el origen del hombre americano.
• Expresa libre y espontáneamente su pensamiento personal, como resultado
de una reflexión autónoma y argumentada.
INTRODUCCIÓN
En el presente capítulo encontrarás tres ópticas de estudio sobre nuestros orígenes,
como son:
• Una primera con relación a la teología, en la que tendremos en cuenta el origen
de los seres vivos según las religiones.
• Luego, daremos respuesta a lo que nos plantea la ciencia con respecto al
problema » del origen de los seres vivos, enmarcado todo en una teoría de
alcance universal.
• Otro de los temas, también importante, de este capítulo corresponde a la visión
de filosofía, que nos aclarará los interrogantes acerca de la evolución.
1. ORIGEN DE LOS SERES VIVOS
Al retomar el origen de la vida (como la del origen del universo o del género humano) se
ha intentado responder desde dos ámbitos distintos: desde las concepciones y las
creencias, y desde las experiencias y las teorías científicas.
Sin que en estos ámbitos se haya podido y precisa diferencia entre las religiones
apelan a las enseñanzas tradicionales, a las comunicaciones de la divinidad realizadas a
los profetas, o a los grandes hombres de la antigüedad y a los relatos míticos y
epopéyicos transmitidos oralmente o recogidos en los textos sagrados; la ciencia, en
cambio, procura analizar los datos observables, los documentos encontrados y los
hechos que intenta explicar.
Las concepciones religiosas se aceptan por fe, mientras las teorías científicas por
evidencia y por demostración científica.
1.1 El origen de los seres vivos según las religiones
La mayoría de las religiones, de manera más o menos explícita, afirman que el universo
entero (las cosas y los seres vivos) procede de Dios (o de los dioses).
La teología tampoco puede llevar sus reflexiones al punto de aclararnos
enteramente el problema del origen del mundo y del ser humano. Difícilmente hubiera
podido el hombre, por pura razón, alcanzar la primera verdad revelada con que se abre la
Biblia: "En el principio creó Dios el cielo y la tierra", o que el hombre está hecho "a
imagen y semejanza de Dios". Éstas son verdades reveladas. El problema, pues, del
origen del mundo y del ser humano está también relacionado con la teología. Bien leída
la Biblia, lejos de ser una fuente de ambigüedades y contradicciones, es una nueva y
decisiva luz sobre el problema del origen de la humanidad. En efecto, no hay
contradicción entre lo que nos enseña la ciencia y los contenidos religiosos de la
revelación bíblica.
Por ejemplo, el hinduismo (siglo X a. C.) asegura que todo lo que existe surgió
gracias al dios Brahma. Éste creó el espíritu, la energía, el tiempo y sus divisiones, las
constelaciones y los seres vivos y, por supuesto, al hombre y a la mujer.
Según la religión babilónica (siglo XIX a. C.) el dios Marduk creó el Sol, la vegetación
y la humanidad; los indios hopi de Arizona defendían que una diosa creó un gran
número de aves y animales, y los envió a poblar el mundo; luego, tomando barro de la
tierra, hizo a la primera mujer y después al hombre. Concepciones análogas podemos
encontrar en muchas otras civilizaciones.
Si nos centramos en la tradición judeo-cristiana, observamos que el primer libro
de la Biblia, el Génesis, nos narra la creación del mundo, las plantas, los animales y el
hombre por Dios. Según este libro, Dios creó todas las cosas de la "nada" y luego, a su
imagen y semejanza, a nuestros primeros padres, Adán y Eva, y de esta primera pareja
desciende toda la humanidad.
Ejercicio de interpretación
LA CREACIÓN SEGÚN EL GÉNESIS
Dijo luego Dios: "Hiervan de animales las aguas y vuelen sobre la tierra aves bajo el
firmamento de los cielos". Y así fue, Y creó Dios los grandes monstruos del agua y
todos los animales que bullen en ella, según su especie, y todas las aves aladas, según su
especie. Y vio Dios que era bueno, y los bendijo, diciendo: "Procread y multiplicaos y
henchid las aguas del mar, y multiplíquense sobre la tierra las aves". Y hubo tarde y
mañana, día quinto.
Dijo luego Dios: "Brote la tierra seres animados según su especie, ganados, reptiles y
bestias de la tierra según su especie", Y así fue. Hizo Dios todas las bestias de la tierra
según su especie y todos los reptiles según su especie. Y vio Dios ser bueno.
Dijo entonces Dios: "Hagamos al hombre a nuestra imagen y a nuestra semejanza, para
que domine sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados y sobre
todas las bestias de la tierra y sobre cuantos animales se mueven sobre ella". Y creó Dios
al hombre a imagen suya, a imagen de Dios los creó y los creó macho y hembra; y los
bendijo Dios, diciéndoles: "Procread y multiplicaos, y henchid la tierra y sometedla y
dominad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre los ganados y sobre
todo cuanto vive y se mueve sobre la tierra". Dijo también Dios: "Ahí os doy cuantas
hierbas de semilla hay sobre la faz de la tierra toda y cuantos árboles producen fruto de
simiente; para que todos os sirvan de alimento".
La Biblia Génesis 1 (20-29).
Compara el texto con tu credo religioso y tus creencias, para hacer una reflexión sobre el
tema. Comparte tu reflexión con un compañero y analiza: ¿Qué afirman las religiones
sobre el origen de los seres vivos? Saca tus conclusiones y exprésalas al curso.
Educación ética y valores humanos
¿Qué consecuencias éticas y de valores se originan en la afirmación: "las concepciones
religiosas, de un modo u otro, consideran que todas las especies de seres vivos fueron
creadas de una vez para siempre y, en consecuencia, que son inmutables; por otra parte,
que entre el ser humano y el resto de los seres vivos existe una separación profunda y
tajante; los humanos son seres absolutamente distintos"?
1.2 El origen de los seres vivos según las teorías científicas
Para las modernas teorías científicas, el problema del origen de los seres vivos se
enmarca en una teoría de alcance mucho más universal, que es la teoría general del
origen de las especies.
Proyecto de investigación
Ø Investiga acerca de la teoría general del origen de las especies.
Ø Elabora una línea del tiempo, para que sintetices esta teoría.
Ø Confronta tu investigación con la de tus compañeros y escribe tres conclusiones.
1.2.1 La evolución
Aunque en casi todas las épocas históricas encontramos pensadores que defendieron
ciertas posiciones evolucionistas, hasta hace poco más de un siglo se creía, casi
universalmente, que las especies vivientes habían sido "creadas" independientemente
unas de otras. Esta opinión era sustentada por la gran mayoría de las concepciones
religiosas, filósofos y hombres de ciencia.
Pero, en la actualidad, los datos suministrados por las diversas ciencias
geológicas y paleontológicas evidencian que unas especies proceden de otras y que la
vida se encuentra evolucionando siempre. El problema es enormemente complejo; pero,
al mismo tiempo, la evolución es un hecho indudable. La vida se manifiesta según una
sucesión de formas escalonadas, en las que unas estructuras vitales provienen de otras
anteriores; todas las especies animales y vegetales actualmente conocidas son fruto de la
evolución de otras especies precedentes.
La mayor parte de los grupos (phylum) de seres vivos se deriva, en última instancia, de
las formas elementales de vida aparecidas hace dos o tres mil millones de años, o
retrocediendo un poco más, como afirma el biólogo estadounidense Beadle, toda la vida
puede proceder, en último término, del hidrógeno.
La idea de definir a los seres vivos (en realidad, a todos los seres) por su género
común y su diferencia específica surgió con los filósofos clásicos griegos Sócrates,
Platón y Aristóteles.
Así, en esta línea de pensamiento, a mediados del siglo XVIII, el botánico sueco
Linneo fue el creador del moderno concepto de especie, al utilizar una nomenclatura
binaria para clasificar las distintas clases (especies) de seres vivos; con este fin empleó
una terminología latina, y designó cada clase con el nombre del género común y con el
de la propia especie.
Según esta teoría, los géneros y las especies forman unidades propias y
evidentes, pues estudiando los seres naturales se observa que existen distintos grupos de
géneros semejantes, los cuales pueden ser clasificados en familias, éstas en órdenes, y
éstos, a su vez, en clases, etc.
Linneo fue un científico fixista, es decir, defendía la invariabilidad de las especies. No
obstante, en sus clasificaciones se halla implícita la idea de que deben existir grandes
analogías intrínsecas entre las distintas especies pertenecientes a un mismo género.
a. El proceso evolutivo según Lamarck
La clasificación llevada a cabo por Linneo se basaba en la mayor o menor proximidad
entre unas especies y otras dentro de sus correspondientes géneros; llegó a "imaginar" la
posibilidad de que las especies pertenecientes a un mismo género tuvieran un origen
común. Por otra parte, ideas similares pueden encontrarse en algunos pensadores de la
Ilustración del siglo XVIII.
Pero el primer científico que propuso una teoría casi completa sobre la evolución
fue el naturalista Lamarck. En 1809 publicó su obra fundamental, Filosofía zoológica, y
en ella afirma que los seres vivientes poseen una tendencia a desarrollarse y a
multiplicar sus órganos y sus formas, lo que origina que éstos sean cada vez más
perfectos. Según esta teoría, las especies vegetales y animales proceden de otras
especies anteriores menos desarrolladas y más imperfectas.
Para explicar el proceso evolutivo, Lamarck recurrió a las siguientes dos "leyes"
o hipótesis:
• La función hace al órgano. Si un órgano se usa frecuente y
reiteradamente, tiende a desarrollarse y a aumentar su capacidad; en cambio, si no se
utiliza, se debilita, se reduce y termina por desaparecer.
Expresado de otro modo, el órgano que se utiliza se hipertrofia, el que no se utiliza se
atrofia.
• La transmisión de los caracteres adquiridos. Algunos de los cambios o
variaciones efectuadas por determinados especímenes se transmiten por herencia a sus
descendientes, de esta manera dan lugar a nuevas especies.
El concepto de herencia constituye la clave de la teoría lamarckiana. No basta
con que surjan variaciones en los individuos para que se produzcan modificaciones en
las especies; es necesaria, además, que estas variaciones individuales sean heredadas por
sus descendientes.
La evolución para Lamarck posee un carácter finalista, es decir, según él, en el proceso
evolutivo van surgiendo cada vez especies mejor dotadas, más desarrolladas, más
perfectas.
Una cuestión importante y no resuelta en esta teoría es la de saber si el ser humano
también forma parte del proceso evolutivo.
b. La interpretación fixista
Las posiciones evolucionistas de finales del siglo XVIII y de principios del XIX
tuvieron una débil resonancia en su tiempo, debido a la mentalidad general de la época
(tanto las autoridades científicas como las religiosas defendían la invariabilidad de las
especies) y al prestigio del gran naturalista francés G. Cuvier, promotor de la teoría
fixista.
Cuvier, en cierto modo, puede ser considerado como uno de los padres de la
paleontología, pues en este sentido realizó una gran cantidad de aportes al estudio de los
animales fósiles, que favorecieron, hacia mediados del siglo XIX, el surgimiento de las
teorías evolucionistas; sin embargo él, paradójicamente, fue un obstinado defensor de la
teoría fixista.
Según la teoría fixista, tanto las especies vegetales como las animales y, por
supuesto, la propia especie humana son invariables; por tanto, no existe evolución. Pero,
¿cómo se explica la desaparición de unas especies y el surgimiento de otras nuevas?
¿Cómo se justifica la sustitución de unas determinadas especies por otras nuevas?
Cuvier se basó en el hecho de que hubo diversas creaciones sucesivas, separadas por
grandes cataclismos geológicos, que aniquilaron a multitud de seres vivos.
c. El proceso evolutivo según Darwin
Reaccionando contra estas posiciones, y en medio de un ambiente hostil, el
británico Charles Darwin fue el primer científico que explícitamente defendió la
evolución de las especies de seres vivos. Con anterioridad Lamarck había formulado una
teoría evolucionista, pero parecía excluir a la especie humana. Para Darwin, en cambio,
no cabía la menor duda de que el hombre se encuentra inmerso en el mismo proceso
evolutivo que los demás seres.
Darwin publicó en 1859 El origen de las especies y en 1871 El origen del
hombre. En estas obras presentó una teoría completa sobre la evolución, según la cual el
conjunto de las especies animales y vegetales actuales procede de otras especies
anteriores. Para explicar el proceso evolutivo, formuló la teoría de la selección natural,
que se sustentaba en dos mecanismos: la lucha por la existencia y la supervivencia de los
más aptos.
Estos conceptos le permitieron prescindir del recurso de cualquier presupuesto
determinista o finalista y mantenerse en un puro mecanismo probabilista; es decir, según
Darwin, el camino evolutivo no se encuentra trazado ni orientado hacia ningún fin, sino
que depende exclusivamente del juego de las fuerzas, siempre variables, que intervienen
en él.
La teoría darwiniana de la selección natural propugna que todas las especies vegetales
y animales tienden a reproducirse y a multiplicarse hasta saturar su hábitat. Pero una
vez que se ha producido la saturación, comienzan a escasear los recursos y los
alimentos, la vida se torna difícil y, entonces, empieza la lucha por la existencia, en la
que perece la mayor parte de los individuos y sólo logran sobrevivir los más aptos, los
mejor dotados.
Ciencias naturales
Clasifica las especies animales y vegetales de tu región; luego, relaciónalas con uno de
los mecanismos de la selección natural que plantea Darwin.
d. La interpretación mutacionista
Hacia mediados del siglo XIX, el fraile austríaco Gregor Mendel realizó una
serie de experimentos de hibridación con guisantes, que le llevó a establecer la tesis de
que la herencia se encuentra regida por leyes estadísticas, y basado en este supuesto
estableció las relaciones existentes entre los caracteres dominantes y los caracteres
recesivos en el proceso de la herencia (leyes de Mendel).
Los trabajos de Mendel, ignorados el resto del siglo XIX, fueron recogidos a
comienzos del siglo XX e influyeron de manera decisiva en el surgimiento de las teorías
mutacionistas.
Hugo de Vries, basado en estos trabajos, modificó las teorías de Darwin.
Sustituyó la noción darwiniana de variación continua por la de variación discontinua o
mutación. Según dicha concepción, en los seres vivos pueden distinguirse dos clases de
variaciones: unas, llamadas modificaciones, debidas a factores ambientales; y otras,
denominadas mutaciones, que poseen un origen más complejo y que ocasionan
perturbaciones genéticas. Las primeras no se transmiten y, por tanto, no desempeñan
ningún papel en la evolución; las segundas, al actuar sobre las células germinales,
provocan cambios que se transmiten y originan las variaciones de las especies.
e. Posición actual
El posterior descubrimiento del ADN, los estudios de Morgan y Cuénot y el
espectacular progreso de la paleontología, la genética y otras ciencias análogas han
supuesto notables avances para la comprensión de la evolución.
Desde estos nuevos niveles, las teorías actuales defienden que el mundo de los
seres vivos es un entramado complejo de especies sometido a una lenta pero constante
evolución en la que, de acuerdo con Darwin, intervie-ne un proceso de selección natural,
pero también, como decía Hugo de Vries, se encuentra sometida a la acción de las
mutaciones.
Las alteraciones en la ordenación o en la estructura del ADN del núcleo de las
células germinales originan cromosomas distintos (mutaciones) y, si estas alteraciones
son ventajosas, pueden ocasionar cambios evolutivos.
A este respecto, se piensa que en el proceso, dirección y velocidad de la
evolución interviene una gran cantidad de factores, como la influencia del medio o los
cambios ambientales, la longevidad de los individuos de la especie, el número de
especímenes afectados por la variación, la amplitud y las características del proceso
mutacional, y la relación de unos especímenes con otros. En este sentido, la
paleontología presenta especies fósiles que prácticamente no han sufrido alteraciones
desde épocas muy remotas; así, algunas especies de seres vivos adaptadas a ciertos
medios aislados y protegidas de la competencia de otros seres, evolucionan más
lentamente que aquellas que viven en espacios abiertos, en proximidad y competencia
con otras especies semejantes.
Los vertebrados en general, y sin que ello sea del todo exacto, pueden caracterizarse de
la forma siguiente: las especies cuyos individuos viven largo tiempo, poseen un cuerpo
de tamaño grande, tienen un largo proceso de gestación y una descendencia reducida,
evolucionan con mayor lentitud que aquellas cuyos individuos tienen un ciclo vital
corto, poseen un cuerpo pequeño, una gestación de corta duración y un número amplio
de descendientes; por ejemplo, los elefantes evolucionan más lentamente que los
conejos o las ratas.
Orden para... llegar al hombre
1. Vertebrado
2. Mamífero
3. Primate
4. Homínido
f. La concepción providencialista según Teilhard de Chardin
Esta concepción considera que el universo se ha ido desarrollando en distintas
etapas hasta formar las condiciones propicias para la aparición de los seres vivos. Surge
así la esfera de la vida (biosfera) que, a su vez, configura la base o el soporte del
espíritu, inteligencia y, de este modo, nace el ser humano, que constituye la más perfecta
expresión de la vida sobre la Tierra. Ahora bien, con el surgimiento del espíritu, de la
inteligencia y del ser humano la evolución se orienta hacia su meta final, hacia "el punto
omega", que constituye el logro de la plena espiritualización del ser humano en la obra
de Dios.
La interpretación supone una visión teológica y providencialista del mundo, es
decir, que tanto el proceso evolutivo como su punto de llegada (el punto omega) estaban
previstos y prediseñados por la omnipotencia divina; por consiguiente, la evolución no
es más que la realización del proyecto divino que orienta la marcha de la naturaleza.
Se ha insistido frecuentemente en que la evolución, entendida de esta manera, no
constituye una concepción científica, sino una teoría metafísica y teológica en la que se
interpretan determinados datos físicos a la luz de la fe y de los contenidos religiosos.
Ejercicio de aplicación
Elabora un ensayo acerca del origen de los seres vivos, según las teorías científicas
estudiadas.
MAPA CONCEPTUAL
Copia y completa el mapa conceptual según lo estudiado en las teorías de la evolución.
TEORÍAS ACERCA DE LA EVOLUCIÓN
1.3 El origen de los seres vivos según la filosofía
La base principal que toma la filosofía de la evolución es si lo que la materia da
de sí, a lo largo del proceso descrito por la ciencia, lo puede dar por sí sola como causa
adecuada y total. A este cuestionamiento se han dado básicamente dos respuestas, que
nombraremos materialista y teísta.
La respuesta materialista considera que la sola materia da de sí y de por sí, en
virtud de su fuerza esencial, todo lo que va resultando en el proceso evolutivo. Engels
llama a este proceso "dialéctica de la naturaleza". La dialéctica se caracteriza por tres
leyes: la primera, la ley de la unidad de los contrarios, según la cual la materia está
constituida por unidades contrarias, en choque o lucha, y de ella nace el cambio o
movimiento sin necesidad de recurrir a ninguna hipótesis extraña a la materia misma.
Propone esta explicación la eternidad de la materia y la coeternidad del
movimiento como propiedad esencial de la misma. La segunda, es la de los saltos
cuantitativos y cualitativos: la realidad evoluciona mediante pequeñas transformaciones,
que cuando se acumulan producen la gran transformación o salto cualitativo, en el cual
surge una realidad nueva que antes no existía. La aparición de la vida y la emergencia
del ser humano son saltos cualitativos que vienen preparándose durante siglos, mediante
saltos o transformaciones cuantitativas. Finalmente, la tercera, la ley de la negación o
negaciones en cadena afirma que la estructura del movimiento dialéctico es tríadica o
trifásica, es decir, procede mediante tesis, antítesis y síntesis. De estas tres leyes la más
radical es la primera, que excluye toda explicación metafísica de la evolución que
postule la necesidad de una concausa distinta y superior a la materia.
La respuesta teísta afirma que lo que la materia da de sí a lo largo del proceso
que la ciencia describe, no lo da de por sí sola como único agente suficiente. Puesto que
se admite la evolución en sus aspectos científicos, se rechaza de hecho que Dios haya
hecho las cosas como piensa el creador ingenuo. Dios no hace directamente las cosas,
sino más bien hace que las cosas se hagan. Las cosas son verdadera causa, dan de sí,
pero son causas segundas, porque lo que dan de sí no lo pueden dar por sí solas. Dios es
la causa primera que posibilita la actuación de las causas segundas. La acción de Dios
pasa por las causas segundas, es invisible a los ojos investigadores de la ciencia, pero es
una necesidad que se impone a la reflexión de la mente ante la insuficiencia de la
explicación dialéctica de tipo materialista.
Por tanto, el proceso evolutivo no puede ser explicado radicalmente si se
descarta la hipótesis de Dios. Dios hace que haya cosas y que las cosas se hagan, sin ser
una de las cosas que se hacen en la evolución. Por otra parte, la ciencia nos dice que en
el proceso evolutivo lo más ha salido de lo menos, lo más complejo de lo más simple, y
que en ciertos momentos críticos aparecen realidades nuevas que antes no existían,
como la vida, el ser humano y otras. La ciencia constata estos saltos cualitativos, pero no
los puede explicar. La filosofía dialéctica tampoco, pues lo menos no puede dar de sí y
de por sí lo más, a no ser que se admita la existencia de una concausa superior, cuya
acción, que pasa por las causas segundas, posibilita tales saltos.
Ejercicio de interpretación
Elabora un cuadro comparativo entre la respuesta materialista y la respuesta teísta del
origen de los seres vivos.
2. EL ORIGEN DEL HOMBRE AMERICANO
No se sabe con exactitud cuándo llegó el hombre a América. Los fósiles humanos más
antiguos encontrados hasta el momento corresponden al hombre de Marnes, cuya
existencia se remonta aproximadamente a 13.000 años. Sin embargo, hace por lo menos
38.000 años que nuestro continente está habitado, pues esa es la edad de los restos de
herramientas descubiertos en Lewisville, Texas, Estados Unidos.
2.1 Teorías sobre el origen del hombre americano
Sobre este tema se han expuesto diversas teorías que dan respuestas parciales a los
interrogantes planteados. A continuación seleccionamos las más destacadas:
2.1.1 Teoría del autoctonismo
Un paleontólogo argentino, Florentino Ameghino, autodidacta de formación, lanzó a
finales del siglo pasado la tesis de que el hombre americano es autóctono; más aún, que
nuestro continente, concretamente la pampa argentina, fue la cuna de la humanidad hace
70 millones de años. Esta hipótesis, a pesar de pretender basarse en algunos
descubrimientos de fósiles humanos, nunca fue tomada en serio por los especialistas.
2.1.2 Teoría del origen asiático
Dicha formulación se debe al científico checoslovaco Alex Hrdlicka, quien afirmó que
los primeros hombres llegados a América fueron los mongoles asiáticos, al cruzar el
estrecho de Bering durante la última glaciación. Su teoría se apoya en lo siguiente: como
es sabido, el volumen de agua de la Tierra es constante; al congelarse los continentes
durante las glaciaciones, el nivel del mar disminuye. En la última glaciación
(denominada Wisconsin) este nivel bajó aproximadamente sesenta metros, y el estrecho
de Bering sólo tiene cincuenta metros de profundidad. Al secarse se produjo una
comunicación terrestre entre los continentes asiático y americano, por donde aparecieron
inicialmente variedad de animales y luego hombres que cruzaron el estrecho en busca de
alimentos y de un mejor sistema de vida.
La teoría del antropólogo Hrdlicka no la discute actualmente ningún científico. No
obstante, lo que un gran número de arqueólogos y antropólogos no admiten es que el
estrecho de Bering haya sido la única ruta posible de migración y poblamiento, así
como los mongoles asiáticos el único grupo racial antepasado del hombre americano.
2.1.3 Teoría del origen melano-polinésico
Su principal formulador fue el científico francés Paul Rivet, quien afirmó que el
poblamiento de América no sólo se produjo por las migraciones mongoles, sino,
además, por la migración marítima de grupos humanos provenientes de Melanesia y
Polinesia. Apoya su teoría en hechos como el notable parecido racial entre los
melanesios y algunos grupos americanos; existen, tanto en América como en Oceanía,
plantas de uso alimenticio (ñame, coco, calabaza y algodón); son comunes, entre las dos
regiones, expresiones culturales (armas, puentes de bejuco, instrumentos musicales,
adornos).
Además, los polinesios fueron los más hábiles navegantes del mundo, motivo por
el cual es legítimo pensar en la travesía oceánica.
2.1.4 Teoría sobre los inmigrantes australianos
Sostenida por el antropólogo portugués Antonio Mendes Correa, América también fue
poblada por hombres provenientes de Australia, cuando hace miles de años
aprovecharon que la Antártida no estaba cubierta de hielo como hoy; de esta manera se
formó el paso sin problema de Australia a la Antártida y de ésta a la Tierra del Fuego
(Chile).
Esta teoría recibió el visto bueno del antropólogo Paul Rivet.
2.1.5 Teoría de las siete migraciones
José Imbelloni, antropólogo argentino, sostuvo que América no sólo fue poblada
originalmente por los cuatro grupos raciales contemplados en las teorías de Hrdlicka,
Rivet y Mendes Correa, sino que participaron tres grupos más. Es decir, América fue
habitada por siete grupos raciales, a saber: tasmanoides, 2ustraloides, melanesoides,
protoindonesios (habitantes primitivos de Indonesia), indonesios, mongoloides y
esquimales.
Ciencias sociales
¿Qué relación puedes establecer entre la teoría sobre el origen del hombre americano
que consideras más acertada, y el desarrollo histórico y humano de nuestro país?
Ejercicio de aplicación
Elabora el mapa de las rutas del poblamiento americano.
GLOSARIO
Clase: Grupo que comprende varios órdenes de plantas o de animales con muchos
caracteres comunes.
Especie: Cada uno de los grupos en que se dividen los géneros y que se componen de
individuos que, además de los caracteres genéricos, tienen en común otros por los cuales
se asemejan entre sí.
Etología:(derivada del griego ethos, costumbre, y logos, ciencia). Etimológicamente es
la ciencia que se ocupa del estudio del comportamiento de los seres vivos en relación
con su hábitat.
Familia: Grupo constituido por varios géneros naturales que poseen un gran número de
caracteres comunes.
Fósil: Sustancia de origen orgánico y petrificada que se halla en las capas terrestres,
impresión, vestigio o molde que denota la existencia de organismos que no son de la
época geológica actual.
Género: Conjunto de especies que tienen cierto número de caracteres comunes.
Mutación: Cualquiera de las alteraciones producidas en las estructuras o en el número
de genes o de cromosomas de un organismo vivo, que se transmiten a los descendientes
por herencia.
Orden: Cada uno de los grupos en que se dividen las clases.
EVALUACIÓN
TALLER DE PROFUNDIZACIÓN
ARGUMENTACIÓN
Debate: El curso se divide en dos grupos, uno afirma, sustenta y defiende que América
fue poblada por un solo grupo racial y a través de una sola ruta. El otro grupo refuta y
sustenta por qué no está de acuerdo con la teoría de Hrdlicka.
LÚDICA
Escribe: Me dejo impregnar del mundo de fantasía que hay en mí y redacto un cuento
sobre el origen del hombre americano.
CONCEPTUALIZACIÓN
Respuestas breves:
1. En general, ¿qué afirman las religiones sobre el origen de los seres vivos?
2. ¿Qué nos muestra la paleontología sobre el origen de las especies?
3. Hasta ahora, ¿cuál es la teoría más aceptada sobre el origen del hombre americano?
Explícala.
COTIDIANIDAD
Analiza: ¿Qué relación puede existir entre la evolución y la tecnología?
Actividad pedagógica complementaria
Realiza una síntesis de la siguiente lectura, y sustenta oralmente su posición frente a la
plenaria.
PENSAMIENTO CATÓLICO MODERNO SOBRE EL ORIGEN DEL HOMBRE
Al presentar el pensamiento católico moderno sobre el origen del hombre es necesario
hacer algunas importantes acotaciones. Para el católico se trata de los primeros
momentos de la historia de la salvación y no solamente la curiosidad científica vulgar.
De esta manera, el católico trata de buscar una mayor credibilidad para su mensaje
religioso, tras haber sido seriamente Impugnado por quienes han problematizado la
concepción tradicional sobre el origen del hombre. Ahora bien, todo esto invita a tomar
precauciones, ya que las inevitables implicaciones de teología e historia pueden
suponer alguna importante limitación en el conocimiento del problema. Además, es
claro que el hombre moderno está cambiando sus mismos esquemas mentales a la hora
de conocer e interpretar su realidad y sus orígenes. El paso de esquemas estáticos a
esquemas evolutivos es ya un hecho irreversible.
Esto explica la avidez moderna por releer y reinterpretar la tradición bíblica y
eclesial acerca de una creación de la nada, de un hombre modelado de "barro" por
Dios para tratar de determinar si una comprensión estática o, tal vez, un planteamiento
evolutivo aportan una mayor o menor expresividad, respectivamente.
Después de muchos siglos el Concilio Vaticano II reconoció la legítima
autonomía de la realidad terrena y de las ciencias que la estudian. Desde entonces
aparece con claridad meridiana la improcedencia de siglos pasados de leer el libro del
Génesis, como un texto de historia natural, sin poseer la adecuada ciencia cosmológica
(ciencia de las leyes que rigen el mundo físico) y exegética (interpretación crítica de un
texto sagrado).
Para alcanzar este estadio se han recorrido diferentes etapas. En los tiempos de
los apologetas (ciencia que expone los fundamentos de la verdad de la religión católica)
y de los santos padres, la teología católica no se vio libre de ciertos esquemas dualistas
en la interpretación de la realidad mundana y de la misma composición de la persona
humana. De esta manera se afirmaron fuertemente los esquemas estáticos propios del
tiempo, a los que se buscaba adecuar de manera preteológica el mensaje de la
revelación bíblica.
Estas connotaciones interpretativas, tras el esfuerzo de la teología escolástica y
la aparición de nuevos esquemas en la sociedad a la que históricamente se debían los
cristianos comienzan a ser problematizados por interpretaciones más o menos
evolutivas. La idea de la evolución fue penetrando en el pensamiento católico hasta que
con prudente cautela, el magisterio oficial se abrió a ella en un importante documento:
la encíclica Humani Generis (Pío XII, 1950). Ante todo, el pensamiento católico, había
de salvar la tradicional idea dogmática de la creación de todas las cosas por Dios, y, en
concreto, del hombre y de su alma espiritual. Y aunque no se admitía un evolucionismo
de corte materialista, en cambio se abría la posibilidad de una evolución para el
cuerpo, siempre que se salvase la acción esencial de Dios en la creación de las almas,
Hasta la Humani Generis se destacaron como pasos importantes en el siglo
pasado los escritos de G. Mlvat y otros. En 1909, la Pontificia Comisión Bíblica se
pronunció sobre el transformismo a propósito de los primeros capítulos del Génesis,
negando la "seguridad" -no la verdad- de las doctrinas transformistas y evolucionistas.
Como esta declaración no impedía las ulteriores investigaciones, el evolucionismo en el
origen del hombre fue difundiéndose en diversas publicaciones católicas: Messenger
(1931), Sertillanges (1933) y otras. El 30 de noviembre de 1941, Pío XII se manifestó
ante la Academia Pontificia de Ciencias, afirmando que el hombre se diferenciaba del
reino animal por su alma, y que Adán, en sentido propio no puede ser hijo de un animal
bruto. Así preparó el camino hacia la Humani Generis.
Como puede concluirse fácilmente, la doctrina del evolucionismo fue admitida
en el pensamiento oficial católico, a condición de que se salvasen las verdades
tradicionales de su fe, como la espiritualidad e inmortalidad del alma, la diversificación
de materia y espíritu, la imposibilidad de evolución de la materia hacia el espíritu, la
creación de las almas por Dios.
En este mismo tiempo, las obras de Teilhard de Chardin (1881-1955) en su
intento por integrar el pensamiento cultural moderno con el pensamiento teológico,
puso más actualidad en el tema de la evolución, pues consideraba al armonizar
"fenómeno humano" y "fenómeno cristiano" como génesis, que era necesario hablar de
un primer hombre que no podía ser más que una multitud.
Pero aún más importante, si bien seguramente no tan conocidos, son los
esfuerzos de teólogos y exégetas que, al dar perspectiva Interpretativa a la encíclica de
Pío XII, y al abordar los documentos bíblicos con un mayor y más próximo
conocimiento científico, se preguntan por qué no es creado inmediatamente el hombre
lo mismo que el alma; por qué es necesario crear un alma de la nada, cuando el
organismo animal llega a semejante perfección; por qué se rompe la continuidad de
eslabones de tipo prehumano, por qué si Dios dirige una evolución del cuerpo, no se
puede dirigir hasta el final, etc.
El dualismo dicotomista no está ausente de las declaraciones oficiales. Sin
embargo, la teología católica moderna busca incansablemente esa unidad humana, que
no tenga defecto alguno de historicidad. De modo que no puede pensarse en un alma
separada e infundida. Y que si es creada como "forma" para la materia, de alguna
manera sea creada "en la materia", para no incurrir en nuevas y refinadas maneras de
dualismo. De modo que los distintos pasos hacia la vida, la conciencia, etc., sean vistos
como un proceso creacional de un único acto creador de Dios.
Pínula Campo, Luz Marina Historia Antigua I
CAPITULO DOS
LOS ANTECEDENTES DE LA FILOSOFÍA, SU DEFINICIÓN,
OBJETO Y MÉTODO
LOGROS
• Identifica el origen y el proceso de desarrollo de la filosofía,
• Conoce a través de Hornero y Hesíodo las características del mito griego, como
antecedentes de la filosofía.
• Analiza diversos conceptos de filosofía a través de algunos de los exponentes
más representativos de la filosofía.
• Contrasta el objeto de estudio y el método de la filosofía.
ü Hace reflexiones de carácter interdisciplinario.
ü Sustenta sus opiniones con argumentos válidos y respetuosos.
INTRODUCCIÓN
En este capítulo estudiaremos cuatro temas fundamentales:
v Los antecedentes de la filosofía, que comprenden conceptos fundamentales como
el mito, la religión y el orfismo, entre otros.
Se trata, pues, de indagar cuál es el origen de la filosofía, y para ello nos
remitimos al pensamiento de los grandes poetas de la antigüedad clásica: Hornero y
Hesíodo, quienes nos introducen ya en los albores de la filosofía y en el mito.
v Los diversos conceptos que han aparecido sobre la filosofía. Aquí encontrarás
diversas concepciones filosóficas, ligadas a pensadores tan importantes como
Sócrates, Platón, Aristóteles, etc. Y todo ello para tener una visión global de
cómo a lo largo de la historia se han desarrollado diversas doctrinas encaminadas
a resolver los problemas más urgentes del hombre y de su mundo.
v Los diferentes modos de hacer filosofía. Sin duda alguna, con este tema
comprenderás que no hay una filosofía, sino muchas filosofías o maneras de
pensar y hacer filosofía.
v Finalmente se estudiará la filosofía conforme a su método y objeto de estudio.
Lo importante de este tema es darnos cuenta de que la filosofía no se ha
encerrado en un solo objeto o método de estudio, pues a lo largo de la historia se
ha ocupado de una gran variedad de problemas y de campos de investigación.
1. ANTECEDENTES DE LA FILOSOFÍA
Para iniciar nuestro tema es conveniente preguntarnos: ¿cuál es el origen de la filosofía?,
¿cuáles son las condiciones históricas que la hicieron posible? La filosofía en principio
es una creación del genio helénico; ¿qué queremos decir con eso? Sencillamente, que el
quehacer filosófico tiene su origen en la misma cultura griega, o bien que son las
condiciones culturales y, por qué no, económicas de la civilización griega las que dieron
origen a la filosofía.
La filosofía no tiene su origen en alguna otra cultura, sino precisamente en la griega. Sin
embargo, hay quienes pretenden darle un origen distinto. Por ejemplo, se dice que la
filosofía tiene un origen oriental; pero hasta donde sabemos ningún poeta o filósofo
griego hace alguna referencia que indique que la filosofía tiene un supuesto antecedente
en Oriente.
Con la intención de explicar la procedencia de la filosofía, acordaremos que otros
pueblos (no sólo los orientales) poseían una manera propia de sabiduría basada en
ideas religiosas, mitos, cosmogonías, pero no propiamente una filosofía que se
fundamente en la razón (logos). Sin embargo, es importante aclarar que en el siglo XX,
y aun antes, la filosofía ya no es patrimonio de algún pueblo en particular. La cultura,
la ciencia y la filosofía son universales.
Así pues, del hecho de que todos los pueblos tienen un particular modo de hacer
filosofía no se desprende la negación de su origen griego.
1.1 Los poetas: Hornero y Hesíodo
Si alguna vez se puso en duda la misma existencia de Hornero, hoy día no hay
nadie que la ponga en entredicho. La Ilíada y La Odisea son, pues, sus obras
imperecederas. Los poemas homéricos (s. VIII a. C.) tienen su origen en antiguas
leyendas y cantares que se transmitían oralmente de una generación a otra, de tal suerte
que se mantenían como tradición viva siempre presente en el pueblo.
En La Ilíada y La Odisea se exaltan valores y virtudes en los que debían ser
educados los jóvenes griegos. En esta forma podemos decir que los poemas han
conquistado el corazón de los griegos. En fin, los poemas homéricos no sólo ocupan un
sitio preponderante en la educación, sino sobre todo en la religión y en las artes de los
propios griegos.
Cabe recordar lo que W. Jaeger escribe sobre los poemas de Hornero: Aquí la
realidad está presentada en su totalidad, es decir, en una unidad en la que lo humano y lo
divino se corresponden y no se yuxtaponen: El pensamiento filosófico la presenta de
forma racional, mientras que la épica la presenta deforma mítica. Cuál habría de ser el
puesto del hombre en el universo, que es el tema clásico de la filosofía griega, también
está presente en Hornero en todo momento.
Lo que W. Jaeger quiere hacer notar es que la epopeya homérica nos presenta
una visión totalizadora y unitaria del mundo humano y del mundo divino, o bien, que el
mundo terrenal no se encuentra divorciado o separado del celeste. El hombre y los
dioses, el bien y el mal, el cuerpo y el alma mantienen una unidad inseparable, aunque
mítica, es decir, fantástica y religiosa.
El mito es una narración de algo fabuloso y se puede referir a hechos heroicos,
que hacen alusión al origen del hombre, del universo o de la naturaleza. El mito tiene
dos aspectos fundamentales —y con esto confirmamos lo que dice Jaeger— lo ficticio y
lo real. El mito es, pues, un relato que a través de la imaginación reproduce la realidad
de manera ficticia o fantástica. El poder de la imaginación tiene que ver con el hombre y
con lo divino, siempre manteniendo ambos lados en la unidad, aunque —como dice
Jaeger— todavía de un modo mítico, no racional1.
El hombre, podemos decir de manera general, es como un dios que juega y
fantasea con su mundo, o es como un niño que se divierte con sus juguetes al
entremezclar fantasía con realidad. Todo se entrecruza en los poemas homéricos:
religión, realidad y fantasía; por eso, con justa razón, se dice que la realidad se
representa en su integridad.
Ahora bien, ¿cómo se hace posible la unión entre el cielo y la tierra, o entre el
alma y el cuerpo? Hesíodo en la Teogonia (del gr. theos, dios y genos, generación) nos
habla del amor (eros), o bien lo que Empédocles denominará la filia. Eros es la causa
fundamental de toda unión de fuerzas opuestas, y por así decirlo es mediación entre el
cielo y la tierra.
"El puro Cielo desea con amor llegar hasta la tierra, Y la amorosa tierra anhela
también unirse: Hasta que del celestial novio la lluvia desciende Sobre la novia, que
producirá para la humanidad
El ganado que pasta, y el cereal de Deméter,
Con la humedad ubérrima que madura los frutos
Hasta la plenitud del otoño. En todo esto yo tengo parte".
Esquilo, Thomson, George los primeros filósofos
La historia de la Tierra y el Cielo y de su matrimonio era uno de los mitos
tradicionales; y Hesíodo razona con perfecta lógica cuando infiere que Eros tiene que
haber sido una divinidad tan vieja como aquéllas, mereciendo, por ende, uno de los
primeros lugares. La unión del Cielo y la Tierra inicia la larga serie de procreaciones
que suministra el principal contenido de la teogonia y ocupa el centro del interés
teológico de Hesíodo. ¿Cómo podría éste dejar de indagar la fuente de aquel impulso
que juntó a todas las divinas parejas y hasta llegó a unir la teogonia con la cosmogonía,
la verdadera causa del origen del mundo? ¿Ni cómo podría nadie que pensara en tantas
fuerzas naturales y morales como en personas divinas, dejar de ver un dios en el eros
que une todas las cosas?2
En cuanto al hombre, ¿qué lugar ocupa en esta creación originaria? O, como dice
Jaeger, ¿cuál es el puesto del hombre en el universo? El hombre es el centro de la
creación mítica. Él ha creado dioses fantásticos y un mundo a su medida. ¿Qué se quiere
decir con esto? Queremos decir que existe una proporción o una armonía entre el
hombre y su creación, o entre lo divino y lo humano. En fin, que existe en la
imaginación poética de Hornero y Hesíodo (y en general, en el hombre de aquella
época) un sentido de armonía, de proporción y medida.
Así tenemos que estar de acuerdo en que ni la naturaleza ni la realidad exterior
poseen inteligencia ni capacidad ordenadora. La armonía y el orden no vienen dados por
un dios trascendente, sino por un principio intelectual que dispuso un orden determinado
al universo y al hombre. Para el pensamiento mítico, es Eros el principio ordenador,
mientras que para la filosofía es la razón en cuanto principio intelectual. En la teogonia
de Hesíodo encontramos que la génesis del universo tiene su comienzo en el caos
originario. Y, más allá de la fantasía, encontramos que esta problemática se traduce en
términos filosóficos en la pregunta por el origen o principio de las cosas.
También Hornero (que no solamente narra hechos o sucesos, sino que les busca
un principio o razón suficiente que los explique) ha preparado el camino al futuro
desarrollo de la filosofía. En Hornero, según Jaeger, el orden de los hechos que
finalmente armonizan toda una explicación mítica no se extiende como una desmadejada
sucesión temporal, porque a ella se aplica en todo momento el principio de razón
suficiente.
Para Hesíodo, que es capaz de ver divinas personalidades hasta en fuerzas físicas
como el cielo y la tierra, la generación es la única forma real de tener origen. Si tenemos
claramente presente este hecho, podemos seguir el rastro de un tipo de pensamiento
causal inequívocamente racional por la consecuencia con que se desenvuelve, aunque
tome la forma del mito, por detrás del afán de reducir a esquema todas las generaciones
de los dioses desde el comienzo del mundo. Poco importa que no hubiese aparecido aún
la idea de causa y efecto, pues se trata de un auténtico conocimiento (sofisoai =
sabiduría) aunque sea mítico (mitoi kos).
En el orden de lo social, es importante hacer notar que Hesíodo, en su poema Los
trabajos y los días, ofrece al pensamiento griego el principio de justicia —entre otros—
como ordenador de la polis en su sentido político; y en su sentido ético como principio
regulador de la conducta moral. La justicia es así un concepto que Sócrates y Platón,
entre otros, desarrollarán y será motivo de múltiples reflexiones.
Por su parte, los poetas líricos Arquíloco, Solón y Teógnides desarrollaron el
concepto de mesura. Arquüoco señala que: "la mesura está en el medio y permaneciendo
en el medio, alcanzarás la virtud". Sobre este concepto Aristóteles nos ha dado, ya en
una época madura de la filosofía griega, un análisis filosófico profundo.
Literatura
¿Qué elementos literarios se destacan en La ¡liada y La Odisea?
¿Qué elementos filosóficos están presentes en La ¡liada y La Odisea?
Establece un paralelo entre los elementos literarios y filosóficos de estas dos obras.
1.2 La religión pública y los misterios órficos
La religión es otro de los elementos que explican el nacimiento de la filosofía griega. Al
respecto debemos destacar que existen dos formas de religión: la pública, representada
por Hornero y Hesíodo, y la religión propia de los misterios órficos.
En Hornero y Hesíodo, el hombre, la naturaleza y en general todo cuanto existe
tienen una relación íntima con lo divino, porque nada sucede sin la intervención de los
dioses. Zeus, Poseidón, Apolo, Afrodita, entre otras, son fuerzas naturales que se
personifican o se les da una forma humana, con todas las cualidades propias del hombre.
En todo caso, los dioses son hombres que poseen las mismas cualidades que tiene
cualquier persona en particular, sólo que poseen cualidades humanas amplificadas e
idealizadas.
Es importante subrayar que:
Los dioses griegos están situados dentro del mundo; son descendientes del cielo
y de la tierra, las dos mayores y más relevantes partes del universo; y se generan por
obra del ingente poder de Eros, el cual pertenece igualmente al mundo como una
primera fuerza omnigeneratriz. Están, pues, sujetos a lo que llamaríamos una ley natural,
aun cuando el espíritu hipostático de Hesíodo se representa esta ley como un dios entre
otros, más bien que como un principio gobernador de todas las cosas. Pero en la
concepción hesíodica encontramos ya el germen de la búsqueda de un principio natural
único con que nos tropezamos en los filósofos posteriores.
Lo que la religión pública exige a todo ciudadano es precisamente el no
pretender ir más allá de su propia condición o existencia humana; dicho de otro modo,
pretender elevarse por encima de su propia naturaleza de hombre. En fin, la religión
pública promueve en los ciudadanos el desarrollo de sus cualidades humanas.
Respecto a los misterios órficos, se da por sentado que Orfeo es el fundador de tales
misterios. El orfismo, apuntan los especialistas, influye en el desarrollo de la misma
filosofía, pues afirma que introduce una nueva concepción del hombre y, en general, de
la vida. Para la tradición poética y mítica, no existe otra forma de vida o de existencia
después de la muerte; por ello el punto importante que debemos destacar es que con el
llamado orfismo se introduce la dualidad entre el hombre y lo divino. Es decir, existe un
mundo divino, divorciado o separado de un mundo humano y terreno.
Se puede afirmar en esencia que: 1) el hombre deberá purificar su alma de las
impurezas del cuerpo; como es obvio, aquí el alma y el cuerpo también se encuentran
divorciados; 2) la concepción totalizadora y unitaria del mundo, así como una
concepción mítica y naturalista del hombre también se dividen.
Sólo diremos que estas creencias influyeron en Pitágoras, Heráclito y sobre todo
en Platón, particularmente en su teoría de las ideas, como más adelante tendremos
ocasión de estudiar.
1.3 Condiciones económicas y políticas de Grecia
Las condiciones económicas y políticas de alguna manera permitieron el surgimiento de
las ideas filosóficas, particularmente en el mundo griego. Estas condiciones de libertad y
democracia en la vida política de los griegos hicieron posible el desarrollo libre de las
ideas. Esta libertad de que gozan los pueblos griegos habría que contrastarla con los
pueblos de Oriente, donde los ciudadanos se ven sujetos a un poder religioso y político
que limita el desarrollo del pensamiento y de la cultura.
Atenas es la ciudad más avanzada en todos sus aspectos, con una estructura político-
democrática consolidada. La palabra democracia (en griego, gobierno del pueblo) es
contraria a monarquía y oligarquía. De este modo, se entiende que un Estado
democrático es aquel que garantiza la igualdad en derechos y obligaciones ante la ley.
En este Estado de derecho, los ciudadanos pueden participar en los asuntos públicos y
en las diversas instancias de poder.
En fin, los grandes cambios económicos y políticos posteriores a las Guerras
Médicas (490-479 a. C.) permitieron en Atenas el florecimiento de la filosofía y de la
cultura.
La filosofía nació en las colonias jónicas, concretamente en Mileto (Asia Menor)
y luego en las colonias de Occidente. Rara pasar finalmente a la polis (ciudad)
ateniense, donde alcanzó su mayor florecimiento.
2. DIVERSOS CONCEPTOS DE FILOSOFÍA
El término "filosofía" se atribuye a Pitágoras; sin embargo, esto no ha comprobado.
Cicerón cuenta que cuando le preguntaron a Pitágoras de qué arte hacía profesión, éste
respondió, que arte él no sabía ninguno, sino que era filósofo.
Pitágoras es partícipe de un espíritu religioso; y es probable que él haya hecho la
distinción entre sabiduría y amor al saber. Para un espíritu religioso, la posesión total y
absoluta de la verdad correspondería únicamente a Dios, mientras que al hombre sólo le
es posible tener una aproximación a la sabiduría y que por lo mismo nunca es total. Esto
es, si el hombre no puede alcanzar la verdad en su plenitud, no tiene más remedio que
ser un amante de la sabiduría o un aspirante a ésta. De aquí se desprende, pues, la
definición de la filosofía como un amor por el saber.
Lúdica
Selecciona el filósofo que más te llamó la atención, por el concepto de filosofía.
Caracterízalo (personificándolo) a través de una expresión lúdica (monólogo, poesía,
mimo, etc.) y represéntalo frente al curso.
Ejercicio de aplicación
Las definiciones sobre la filosofía se multiplican a lo largo de la historia. Lee algunos
pensamientos en torno a la filosofía y escribe el tuyo de acuerdo con tu experiencia
personal y contexto.
"La filosofía es un sistema de acciones vivientes, como pueden serlo los puñetazos, sólo
que los puñetazos de la filosofía se llaman ideas"
José Ortega y Gasset
"Un filósofo es un hombre que experimenta, ve, oye, sospecha, espera y sueña
constantemente cosas extraordinarias, que se siente impresionado por sus propios
pensamientos, como si éstos viniesen de fuera, de arriba abajo, como por una especie de
acontecimientos, como rayos que él sólo puede sufrir, porque quizás él mismo es una
tempestad, siempre preñada de nuevos rayos; un hombre fatal, alrededor de quien rueda,
ruge, estalla siempre algo inquietante. Un filósofo es un ser ¡ay! que muchas veces huye
de sí mismo... pero que es demasiado curioso para no volver siempre sobre sí mismo"
Federico Nierzsche Tomado de: Solazar Bondy, Augusto. Iniciación a la filosofía.
"La meta de la filosofía es el esclarecimiento lógico de los pensamientos, La filosofía no
es una teoría sino actividad".
Ludwlg Wittgenstein
"Pero la teoría de la filosofía es en sí misma un problema para la filosofía; y no sólo un
problema posible sino un problema inevitable, que tarde o temprano está obligada a
plantear".
R.C.Collingwood
3. DIVERSOS MODOS DE HACER FILOSOFÍA
Pasemos ahora a caracterizar, de modo general, cuatro concepciones que a lo largo de la
historia se han ventilado y que han planteado diversas formas de hacer filosofía, según
su objeto o contenido problemático.
3.1 La filosofía en la antigüedad y en la Edad Media
La filosofía en la antigüedad y en la Edad Media significa la ciencia de la totalidad o
ciencia que comprende al ser en general. La filosofía en este sentido abarca la totalidad
del saber, por ello se dice que es la filosofía primera. En la Edad Media, la filosofía
sigue teniendo por contenido la totalidad de las cosas o la totalidad del conocimiento de
lo real; excepto el conocimiento de lo divino, que se reserva a la teología. Manuel
García Morente apunta que, incluso en tiempos de Newton, la filosofía continúa
significando ciencia de la totalidad.
Según Platón, la filosofía es la más alta ascensión de la personalidad y la
sociedad humana por medio de la sabiduría. La sabiduría, para él, radica en el
conocimiento o aspiración a las ideas eternas e inmutables; este conocimiento es la
episteme o ciencia superior en todo el conocimiento sensible llamado doxa (opinión).
Según Aristóteles, la filosofía es lo que entiende por metafísica o filosofía
primera, ciencia destinada a explicar los primeros principios y causas de las cosas. La
metafísica como ciencia del ser en tanto que ser, como ciencia suprema, la filosofía
según Aristóteles, tiene las siguientes características: ciencia universal, ciencia difícil,
ciencia rigurosa, ciencia didáctica, ciencia principal y divina.
Ejercicio de interpretación
En grupos de cuatro compañeros caractericen a uno de los siguientes personajes:
Sócrates, Platón y Aristóteles. Entreguen al curso una síntesis de los métodos propuestos
por cada uno de los personajes representados.
3.2 La filosofía en la Edad Moderna
En los siglos XVII y XVIII comienzan a desprenderse de la filosofía las ciencias que
denominamos particulares. ¿Cuáles son las causas que determinaron este hecho?
Digámoslo de modo sintético y esquemático: fue el desarrollo económico de los pueblos
y de sus necesidades lo que los obligó a un mejor y mayor control de la naturaleza no
sólo para aumentar la producción de bienes materiales, sino también en la búsqueda por
perfeccionar el conocimiento.
Con base en los descubrimientos científicos ocurridos en Europa entre los siglos XV y
XVII, y cuando llegó el momento propicio en que se conjugaron los factores necesarios
para el desarrollo industrial en la Inglaterra del siglo XVIII, surgió el interés por
descubrir los mecanismos idóneos para hacer más rápidas, eficaces y sencillas las
actividades productivas, sobretodo en la rama textil, la cual había hecho crecer
considerablemente el capital, que se estaba desaprovechando al no contarse con
suficientes obreros especializados. En aras de ese interés científico, y también
económico, se inició un proceso ininterrumpido de descubrimientos e invenciones
técnicas que significaron un periodo de crecimiento económico acelerado, que se
reforzó al ser reinvertidos los capitales producidos por la industria.
Cabe apuntar que la razón, para la modernidad (o más concretamente para los
filósofos de este periodo histórico) es el más firme baluarte del progreso; no sólo en
cuanto al dominio que por la vía de ésta se obtiene de la naturaleza, sino también por el
perfeccionamiento humano y espiritual que el hombre va adquiriendo en el desarrollo de
la historia. Pues bien, en tal contexto la filosofía moderna pone el acento en el hombre y
en la naturaleza, no en lo divino. Es decir, los problemas teológicos pasan a un segundo
plano.
De esta manera, el hombre de esta época histórica posee un mayor conocimiento
de la naturaleza, lo que implica a su vez una más alta especialización del conocimiento.
En este contexto se abandonan las explicaciones metafísicas y teológicas. En fin, la
filosofía ha dejado de ser la totalidad del conocimiento.
Ahora se hace necesaria la pregunta: ¿qué ha quedado de la filosofía, si ha
dejado de tener como objeto de estudio el ser en general? ¿Cuál es ahora su objeto o
contenido problemático?
Los filósofos como Bacon, Comte y Spencer sostienen una concepción peculiar
de la filosofía. Señalan que ahora tiene por objeto de estudio el unificar, clarificar y
valorar los conocimientos obtenidos por las ciencias particulares. La filosofía, en este
sentido, no tiene como objeto de reflexión directamente la realidad; la reflexión sobre
ésta la hacen a través de la ciencia.
Es importante señalar que no todos los filósofos de la modernidad coinciden en
tal concepción. Todavía Leibniz, Spinoza y Descartes continúan concibiendo la filosofía
como aquello que busca comprender o conocer la realidad en su totalidad. Para
Descartes, por ejemplo, la filosofía no deja de ser todo lo que el espíritu humano no
puede conocer.
Mientras Bacon piensa que la filosofía se ocupa no sólo de clasificar las ciencias,
sino además proporcionarles el método adecuado que le diera su consistencia y rigor, de
modo semejante, Comte y Spencer dirán que la filosofía tiene por objeto demarcar o
delimitar los diversos campos teóricos de las ciencias, así como sus alcances y límites en
cuanto al conocimiento particular de éstas.
Una de las ideas clave del filósofo moderno es la razón. El criterio de verdad
debe buscarse en la evidencia de la razón. Otro rasgo que caracteriza la concepción
moderna del mundo es su espíritu de aventura, su inconformidad ante lo establecido.
Rene Descartes (1596-1650), padre de la filosofía moderna, busca los principios
racionales que han de normar todo conocimiento, principios de los que han de derivarse
las nociones sobre el mundo y sobre Dios. Por este motivo, se considera a Descartes
como el fundador del racionalismo. Expresando las inquietudes de la modernidad,
Descartes define la filosofía como: el estudio de la sabiduría, tanto para conducir la vida
como para la conservación de la salud y la invención de todas las artes. En esta idea de
la filosofía están encerrados los ideales del hombre moderno: el apego a la vida, el
espíritu de invención y de transformación (concepto inmanentista del hombre).
En general los pensadores del siglo XVIII, los ilustrados como se les llama, no son
filósofos sistemáticos. Su razón, la razón que con tanto ahínco exaltan, es más un hacer
que un ser; es decir, es una razón dinámica activa, encaminada a criticarla.
Escobar Valenzuela, Gustavo Op. cit., p. 22
3.2.1 El neopositivismo o la filosofía analítica
La filosofía es ahora un juicio crítico del saber. Para los representantes de esta
concepción, la filosofía se reduce a una metodología del saber, es decir, que aporta a las
ciencias un método o estrategia para el logro del conocimiento científico. Entre los
representantes más significativos de esta concepción destacan Russell y Wittgenstein,
cuyos antecedentes los encontramos en los empiristas ingleses J. Locke y Hume, y en la
filosofía positivista, cuyo representante máximo es Comte.
La filosofía según Wittgenstein en su Tractatus se convierte en un análisis lógico
del lenguaje. La filosofía en este autor no es una ciencia, porque es un saber "que está
por encima o por debajo de las ciencias de la naturaleza". En esta perspectiva (la
filosofía) es una actividad que determina los límites y alcances del conocimiento;
clarifica y valida los resultados o conocimientos obtenidos por las ciencias.
El Tractatus no dejó lugar para las proposiciones filosóficas; por una parte, todo el
campo del discurso significativo se cubrió con enunciados formales, y por la otra, con
enunciados empíricos. Nada quedaba que pudiera tratar la filosofía; por esta razón,
Wittgenstein y también Schlick sostuvieron que la filosofía no era una teoría, sino una
actividad. El resultado del filosofar, dice Schlick, no es acumular un conjunto de
proposiciones filosóficas, sino hacer las otras proposiciones claras.
Teniendo como antecedente la filosofía de Russell y Wittgenstein, la filosofía
analítica camina sobre bases firmes. Esta filosofía tiene como sus más grandes
exponentes a Schlick, Carnap, Hahn, Franc, entre otros, quienes se ocupan de cuestiones
relativas al lenguaje y la lógica. A. J. Ayer expresa claramente este pensamiento en su
libro titulado El positivismo lógico.
En su libro sobre sintaxis lógica del lenguaje (Logical Syntax of Language),
Carnap llevó más lejos su intento de conducir a la filosofía dentro del dominio de la
lógica. La filosofía, dice en el prefacio de su libro, debe ser remplazada por la lógica de
la ciencia, es decir, por el análisis lógico de los conceptos y de las proposiciones de la
ciencia, ya que la lógica de la ciencia no es otra cosa que la sintaxis lógica del lenguaje
de la ciencia.
Otra filosofía contemporánea que, al igual que el positivismo, reacciona contra los
excesos de la metafísica es la filosofía analítica, la cual se preocupa por el análisis
lógico del lenguaje. En la filosofía analítica o neopositivismo sobresale L. Wittgenstein,
quien con su obra Tratado lógico-filosófico, influye notablemente en los pensadores del
Círculo de Viena, y da forma a las tesis más importantes de la filosofía analítica.
Escobar Valenzuela, Gustavo Op. cit, p. 26
3.2.2 La filosofía de la praxis
Otra de las concepciones que ha ganado terreno en el ámbito de la filosofía es la teoría
marxista de la praxis. Los pensadores que sostienen esta idea de filosofía se remiten
fundamentalmente a la obra de Marx, principalmente a La ideología alemana y las Tesis
sobre Feuerbach.
Es importante señalar que la filosofía, antes de Marx, tiene una característica
esencial: la de ser fundamentalmente especulativa. ¿Cuál es el sentido de dicha
afirmación? La filosofía, y por supuesto el filósofo, pueden tener acceso al conocimiento
del hombre y de la naturaleza; pero fuera de este saber no ejerce influencia práctica en la
vida social de un pueblo. La filosofía se concibe así como un saber teórico y pasivo
frente al mundo.
En consecuencia, si la filosofía no influye en el curso de la historia ni en la vida
política de un pueblo, se convierte en un saber meramente especulativo y contemplativo.
Para Marx, la filosofía debe dejar de ser mera contemplación, para convertirse en una
filosofía en acción, es decir, una filosofía en que teoría y práctica mantengan una unidad
indisoluble. Los filósofos, dice Marx, solamente han interpretado el mundo, cuando de
lo que se trata es de transformarlo.
Según Marx (1818-1883), la filosofía es un saber crítico de la realidad existente,
pero esta crítica no basta, porque la filosofía debe ser, además, práctica, esto es, práctica
revolucionaria que influya en la transformación de una realidad social.
Resta apuntar solamente que en esta línea de pensamiento y, como herederos de la
filosofía de Marx, tenemos a: Gramsci, Marcovik y Sánchez Vázquez, entre otros.
Proyecto de investigación
Una filosofía actual de considerable repercusión, que también reacciona contra el
racionalismo abstracto de cuño hegeliano, es el marxismo, que pone el acento en el
hombre concreto, histórico y social. Según Carlos Marx, la filosofía es una dialéctica de
las leyes del cambio de desarrollo de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento. Para el
marxismo (teorías filosóficas, sociales y económicas desarrolladas por Carlos Marx y
Federico Engels), la historia de la filosofía muestra una lucha entre el materialismo y el
idealismo, lucha que refleja el choque entre las clases antagónicas de la sociedad.
Ninguna corriente filosófica puede eludir este enfrentamiento, pues el materialismo ha
expresado en general los intereses de las fuerzas sociales progresivas y el idealismo de
las fuerzas reaccionarias y conservadoras. Se trata de una posición filosófica
revolucionaria, que es concebida como un instrumento para cambiar la sociedad. A este
respecto es célebre la tesis once sobre Feuerbach en la que Marx dice: "Los filósofos se
han limitado a interpretar el mundo de distintos modos; de lo que se trata es de
transformarlo" (Escobar Valenzuela, Gustavo. Op. cit., p. 24).
• Amplía tus conocimientos acerca del materialismo y del idealismo, al
investigar sus fundamentos y desarrollo; elabora un resumen.
• De acuerdo con la anterior investigación establece la aplicabilidad de la
tesis once sobre Feuerbach, de Marx.
• Presenta tus conclusiones con respecto a estas corrientes filosóficas.
4. LA FILOSOFÍA: SU OBJETO Y SU MÉTODO
4.1 Un objeto problemático
Con el fin de no sembrar conclusiones gratuitas, nos vemos obligados ahora a señalar
una cuestión que no debe pasar inadvertida: hace referencia a la inquietud que
seguramente han despertado las múltiples definiciones y concepciones filosóficas
presentadas. Seguramente a quien se inicia en la filosofía le había causado sorpresa la
gran variedad de definiciones y concepciones filosóficas.
Con seguridad, el lector se preguntará: ¿cuál es la filosofía correcta entre tantas
definiciones? En contraste con la filosofía, las ciencias naturales parecen estar fincadas
sobre bases firmes: presenta una sistematicidad o unidad teórica estable. La filosofía
comenzó por ser la madre de todas las ciencias, pero al paso del tiempo las filosofías se
multiplicaron. Las ciencias, por el contrario, al desprenderse de la filosofía, observamos
que delimitan su objeto de estudio, es decir, se fijan por así decirlo un campo específico
de análisis sobre el cual recae su investigación. Pero la filosofía, al pluralizarse su objeto
de estudio, se torna más complicada, a punto que ahora nos preguntamos: ¿cuál es el
objeto de estudio de la filosofía?, ¿cuál es la filosofía correcta que debemos adoptar?
Con respecto á la pregunta sobre cuál es la filosofía correcta, señalaremos que no
hay filosofías verdaderas ni filosofías falsas. Son simplemente diversos modos de hacer
filosofía porque los objetos de su análisis o reflexión se han venido modificando en el
desarrollo de la historia. En este sentido, vemos aparecer varios modos de hacer
filosofía, o dicho de otro modo diversas maneras de reflexión filosófica. Y en el mismo
sentido te preguntarás: ¿cuál es ahora la filosofía que debo escoger? Te podríamos
contestar: "La que mejor responda a los intereses y aspiraciones que dan sentido a la
vida: puede, por tanto, ser ésta 'o aquella filosofía, pero siempre evitar el dogmatismo
dejando abierta la posibilidad de contrastarla con otras posiciones filosóficas. Éste es el
antídoto verdadero contra todo dogmatismo que es incompatible con el verdadero
filosofar".
Y si finalmente nos preguntamos: ¿cuál es entonces el objeto de estudio de la
filosofía?, cabría apuntar que, si la filosofía en la antigüedad tenía por objeto de estudio
la totalidad de las cosas (es decir, la realidad o el ser en su totalidad), en la actualidad se
discute si es en el ser en general sobre el que recae la reflexión filosófica. Ciertamente la
filosofía no se ha quedado sin objeto de estudio, ni tampoco como se podría concluir, es
una reflexión que borda en el vacío.
La filosofía no es ya saber de lo absoluto ni sustituye a una ciencia particular, ni
es tampoco una ciencia suprema en relación con las demás.
Así pues, de lo dicho no se concluye que la filosofía haya perdido su campo de
reflexión, aun cuando de ella se hayan desprendido las ciencias particulares o bien se
haya diversificado en múltiples campos u objetos de reflexión. La filosofía continúa
esclareciendo la relación que guarda el hombre en el entramado de las relaciones
sociales, políticas, económicas e ideológicas, o bien, como afirma la filosofía analítica,
analiza los métodos y las teorías de las ciencias particulares. También pueden asignarse
como tareas propias de la filosofía los problemas relativos al arte, la literatura, la política
y la moral.
4.2 El método de la filosofía
En lo que concierne al método, la filosofía no es ya una investigación racional del ser en
general. El método ha venido a significar algo distinto a lo largo de la historia de la
filosofía y en particular para los filósofos.
En la antigüedad, el filósofo tiene delante un universo o una naturaleza, la cual
se explica teniendo como instrumento la razón (legos) y eventualmente la observación.
Sin embargo, en la medida en que las ciencias se van desprendiendo de la filosofía, sus
objetos de estudio cambian y sus métodos se especializan o particularizan.
Es importante señalar que no existe entre los filósofos y científicos un acuerdo
sobre cómo debieran clasificarse los diferentes métodos, o bien si en la actualidad existe
un solo método aplicable a todas las ciencias o un método particular (especial), según el
objeto de cada una de ellas.
En la antigüedad clásica Sócrates, por ejemplo, tiene por método la mayéutica,
Platón, la dialéctica y Aristóteles, la lógica. En la Edad Media, nos encontramos con
San Agustín y Santo Tomás. Éste último para demostrar la existencia de Dios emplea la
lógica de Aristóteles como el método más eficaz.
4.3 La mayéutica
La mayéutica se define como el arte de dialogar. Sócrates inicia este método
preguntando a sus interlocutores sobre la virtud, la justicia, la belleza, entre otros
conceptos y problemas fundamentales. La mayéutica es, pues, el método mediante el
cual se interroga y se busca dar respuesta a las preguntas planteadas.
Imaginémonos a Sócrates caminando por las cal les de Atenas, discutiendo en la
plaza pública, en la palestra o disputando con sus amigos, no tanto para rebatir sus
opiniones, cuanto para indagar la verdad. En estas palabras de Diógenes Laercio se nota
ya la diferencia básica entre los sofistas —que discutían por discutir, sin tener en cuenta
la verdad o la falsedad de sus argumentos— y Sócrates quien siempre anduvo en busca
de la verdad.
Sócrates creía en el poder de la palabra hablada, por eso su arte u oficio es
semejante al de su madre (que era partera): Sócrates tiene como oficio dar luz al
conocimiento. Porque está convencido de que, mediante el método (mayéutica), se llega
a una idea clara de las cosas y a una doctrina moral que oriente y regule la convivencia
social de la polis griega.
4.4 La dialéctica
Platón desarrolla con más amplitud, que su maestro Sócrates, la idea del método. Para
Platón, la dialéctica es el camino que deberá conducirnos a la verdad, esto es, al
conocimiento verdadero. El conocimiento comienza por ser mera opinión (doxa). Y es
en su obra La República en la que señala que la opinión no es otra cosa que la facultad
de juzgar lo aparente, es decir, la facultad de percibir las cosas tal como éstas parecen
ser según los sentidos.
Pero la ciencia, señala Platón, no es opinión, sino conocimiento verdadero
(episteme). ¿Cómo se pasa o se da el salto de la doxa a la episteme, o bien de la opinión
al conocimiento verdadero (ciencia)'! Platón en su obra El banquete nos habla de una
fuerza dialéctica (amor) que nos lleva a desear (por amor) el conocimiento verdadero;
para ir así de la opinión al feliz cumplimiento de la sabiduría.
Así el amor, deseo de conocimiento y conocimiento de lo que es bello, viene a
completar el método dialéctico. Como la dialéctica, el amor aspira a sobrepasar la
pluralidad para llegar a la unidad, a vencer los obstáculos de los sentidos para adquirir el
conocimiento de la verdad; como la dialéctica, el amor nos conduce a las puertas del ser,
si bien ahora este ser se llama belleza.
4.5 La lógica
Existen diversas definiciones e incluso concepciones de la lógica. Aquí nos referiremos
concretamente a Aristóteles. La lógica en Aristóteles tiene una relación estrecha con el
conocimiento, y es precisamente la importancia de la lógica lo que queremos hacer
resaltar frente al conocer.
El conocimiento es un hecho y los hombres por naturaleza tienden a él. Pero el
conocimiento propiamente científico sólo será posible si nuestros conceptos están
correctamente definidos y clasificados. Por ejemplo, si definimos al hombre como un
animal racional, lo primero será clasificar los conceptos de hombre y de animal por su
extensión o universalidad (por extensión de un concepto se entiende el mayor o menor
número de individuos o cosas que abarque). Así, el concepto de hombre tendrá menor
extensión que el concepto de animal.
Según Aristóteles, para poder conocer primero se clasifican los conceptos por su
extensión y así todo aquello que se quiera definir se hará por su género próximo. En este
sentido, el género próximo de hombre es animal. Y finalmente, para completar la
definición tenemos que hacer uso de la llamada "diferencia específica", que entre el
animal y el hombre es la razón. Así, el hombre finalmente quedará definido como un
animal racional.
¿Qué es en este sentido la lógica? Sencillamente un método que nos acerca al
conocimiento por la vía de la clasificación y la definición. "Gracias a su método para
clasificar y definir, Aristóteles alcanza a precisar, mucho más que Platón, una teoría de
la verdad. Siempre que encontremos un término poco claro habrá la posibilidad de
precisarlo, clasificarlo y definirlo y darle de esta manera una validez universal11.
Ahora pasaremos a reseñar de modo muy general los antecedentes del método
científico. Los antecedentes inmediatos los encontramos en Galileo, Bacon y Rene
Descartes. En cuanto al contexto histórico en donde a estos científicos les toca vivir, es
el periodo histórico denominado contrarrenacimiento, que abarca de 1540 a 1650,
aproximadamente. ''En este periodo queda incluida la contrarreforma —con el estilo
barroco que fue su expresión visible—, las guerras de religión que se produjeron en
Francia (1560-1598), en los Países Bajos (1572-1609) y en Alemania (1618-1648), y el
establecimiento de los Estados Generales de Holanda en 1576 y de la Commomvealth
inglesa en 1649. De estos acontecimientos, los dos últimos fueron los que tuvieron
mayor significación política, porque señalaron el triunfo de la nueva burguesía en los
dos países en donde se había concentrado la mayor parte del comercio mundial y de la
manufactura".
La burguesía en su periodo de ascenso puede caracterizarse como revolucionaria.
La Ilustración es un pensamiento burgués que niega los valores tradicionales y abre las
puertas del arte, la literatura y la ciencia. El movimiento ilustrado se desarrolló a partir
de las ideas de los grandes pensadores del siglo XVII, como Galileo, Descartes, Locke,
Newton y Hume, y alcanzó su madurez con los enciclopedistas franceses: Voltaire,
Diderot, Montesquieu, Rousseau y otros.
En este contexto histórico la observación, la experimentación y lo que se conoce
propiamente como método científico adquieren un amplio desarrollo.
Se abre con la primera exposición del sistema solar, hecha por Copérnico, y se
cierra con su firme establecimiento a través de la obra de Galileo, no obstante su
condenación por la Iglesia. Abarca la consideración, hecha por Gilbert en 1600, de que
la Tierra es un imán y el descubrimiento, logrado por Harvey en 1628, de la circulación
de la sangre. Y en este periodo se utilizan por primera vez los dos grandes
amplificadores de la naturaleza visible: el telescopio y microscopio.
GALILEO GALILEI (1564-1624)
Galileo es autor de dos grandes obras: Diálogo sobre los dos máximos sistemas del
mundo, el ptolomeicoy el copernicano, que se publicó en 1632, y Dos nuevas ciencias,
publicada en 1638. En ellas desacredita la mecánica y cosmología aristotélica. El
problema que se plantea es precisamente la importancia y función que puede cumplir la
matemática en el método científico. Planteadas las hipótesis derivadas de ciertas
experiencias, podremos demostrar que concuerdan con la experiencia.
Según Galileo, se podrían aplicar las llamadas demostraciones matemáticas a la
investigación de cualquier problema con cualidades medibles como masa, movimiento y
magnitud. En fin, este método deductivo vino a revolucionar las ciencias. Los
conocimientos científicos anteriores eran producto de observaciones limitadas, como es
el caso de Aristóteles. Con Galileo, el método científico (matemático-experimental)
adquiere una consistencia nunca antes alcanzada.
Otro desarrollo que acompaña al surgimiento del método matemático experimental fue
la elaboración de instrumentos de medida, de modo que las matemáticas pudiesen
apoyarse en los fenómenos. Galileo usaba ampliamente aquellos instrumentos de
medición tradicionales del tipo de la regla, la balanza, el reloj de agua, y desarrolló
otros. Construyó el primer termómetro para medir la temperatura y utilizó el péndulo.
Galileo desarrolló también el telescopio y lo empleó masivamente para realizar
observaciones astronómicas, aunque curiosamente la mayoría de sus observaciones de
los cielos eran de carácter cualitativo.
FRANCIS BACON (1561-1626)
Este filósofo inglés tiene entre sus obras más importantes: El avance del saber, que se
publicó en 1605, y La gran instauración del saber, que se publicó parcialmente en 1620.
Su método es esencialmente inductivo y experimental. Ello significa que, a partir de la
observación y experimentación con los fenómenos, se podrían establecer regularidades
(leyes) en la ciencia. Bacon "desconfiaba de las matemáticas y del arte de la lógica
deductiva que las acompañaba. No dejaba de percibir la utilidad de las matemáticas
como instrumento de la ciencia, si bien consideraba que ya se hallaban bien
desarrolladas como la lógica, a pesar de lo cual hasta el presente no habían sido las
siervas de la ciencia, sino que habían ejercido su dominio sobre ellas. Era contrario al
método que Galileo estaba desarrollando, consistente en aislar los fenómenos de su
contexto natural, estudiando tan sólo los aspectos que de dichos fenómenos resultaban
medibles, erigiendo luego un vasto cuerpo de teoría matemática sobre los resultados.
Bacon deseaba tomar en cuenta todos los hechos que pudieran ser pertinentes para el
asunto que se traía entre manos, como la naturaleza física de los cuerpos celestes en
astronomía, cosa que Copérnico no había considerado importante, o la función de la
resistencia del aire en la caída gravitatoria, cosa que Galileo ignoraba".
RENE DESCARTES (1596-1650)
Descartes se propone como tarea fundamental examinar el llamado método matemático
y, en segundo lugar, construir a partir de él una imagen mecánica general de las
operaciones de la naturaleza. Descartes publicó en 1637 su Discurso del método, en
1644 Principios de la filosofía, obra que tuvo una gran repercusión en la historia de la
filosofía.
Descartes considera las matemáticas como un modelo cierto y verdadero. Así en
las matemáticas, procediendo a partir de axiomas evidentes (que no requieren
demostración) pueden deducirse otros conocimientos verdaderos. En la matemática,
según el filósofo francés, no hay lugar para la duda.
El método cartesiano se compone de cuatro reglas fundamentales:
1. No aceptar cosa alguna como verdadera si con anterioridad no se ha reconocido
como evidente. De este modo las cosas que concebimos muy clara y distintamente serán
verdaderas, como en la matemática lo son los axiomas.
2. La segunda regla consiste en analizar, esto es, dividir una dificultad o problema
en cuantas partes sea posible.
3. La tercera regla consiste en llevar a cabo una síntesis, comenzando con los
elementos más simples (anteriormente divididos) e ir ascendiendo a los más complejos.
4. Finalmente, la cuarta consiste en hacer un recuento y estar seguros de no omitir
nada.
Existen otros grandes hombres de ciencia que por límite de espacio no podemos
más que mencionar de pasada y que también contribuyeron al desarrollo del método
científico y la ciencia en general: Leonardo da Vinci, Copérnico, Gilbert, Harvey y
Newton.
He aprendido que...
El método en su sentido etimológico se compone de dos palabras griegas (meta = fin,
odos = camino), o bien el camino que nos conduce a un fin. En un sentido más estricto,
diríamos que el método es un procedimiento que se aplica al proceso entero de una
investigación, condicionado al problema u objeto particular que se investiga.
GLOSARIO
Cognoscitivo: Lo que es capaz de conocer. Acción de la razón por medio de la cual
aprende un conocimiento.
Democrático: Perteneciente a la democracia. Régimen político en el que el pueblo
ejerce la soberanía por medio Jesús representantes, elegidos libremente.
Escisión: Rompimiento división en una asamblea. Desavenencia.
Metodología: Conjunto de procedimientos utilizados por las ciencias y disciplinas, con
el fin de llegar a una forma más directa al conocimiento y a la formulación de las
conclusiones de una investigación dada.
Monarquía: Estado que rige un monarca. Forma de gobierno en que el poder reside en
el monarca.
Oligarquía: Gobierno ejercido por unas personas. Forma de gobierno en que un grupo
de personas de la misma clase social ejerce el poder.
Pluralidad: Existencia de diversos elementos individuales en sí, pero interrelacionados
para construir un todo.
Polis: Ciudad-Estado de la antigua Grecia. La polis griega representa desde los siglos
V9-V a. G. el tipo ideal de sociedad humana.
Reflexión: Término que, en su origen latino, significa vuelta hacia atrás. Puede definirse
como la vuelta o regreso de la conciencia a sí misma, lo cual implica el abandono de
intereses o direcciones diferentes de ella.
EVALUACIÓN
TALLER DE PROFUNDIZACIÓN
ARGUMENTACIÓN
Organiza un debate acerca de las diferencias que existen entre la religión pública griega
y la religión cristiana.
CONFRONTACIÓN
Investiga. Caracteriza, de modo general, el concepto de método científico en Galileo
Galilei, Francis Bacon y Descartes; luego establece diferencias y semejanzas entre el
método aristotélico del conocimiento y el método moderno iniciado, entre otros, por
Galileo.
CONCEPTUALIZACIÓN
Respuestas breves:
1. Explica en qué consisten los misterios órficos.
2. Con rus propias palabras, explica el término filosofía definida como "Amor al
saber".
3. Explica por qué no puede hablarse de una filosofía, sino de diversos modos de
hacer filosofía.
Analiza algunas de las ideas fundamentales de Descartes sobre el método de la duda
metódica:
“…pero advertí en seguida que aun queriendo pensar, de este modo, que todo es falso,
era necesario que yo, que lo pensaba, fuese alguna cosa. Y al advertir que esta verdad
—Pienso, luego soy— era tan firme y segura que las suposiciones más extravagantes de
los escépticos no eran capaces de conmoverla, juzgué que podía aceptarla sin
escrúpulos como el primer principio de la filosofía que buscaba.
Al examinar después atentamente lo que yo era y ver que podía fingir que no
tenía cuerpo alguno y que no habla mundo ni lugar alguno en el que yo me encontrase,
pero que no podía fingir por ello que yo fuese, sino al contrario, por lo mismo que
pensaba en dudar de la verdad de las otras cosas se seguía muy cierta y evidentemente
que yo era, mientras que, con sólo dejar de pensar, aunque todo lo demás que hubiese
imaginado hubiera sido verdad, no tenía ya razón alguna para creer que yo fuese,
conocí por ello que yo era una sustancia cuya total esencia o naturaleza es pensar, y
que no necesita, para ser, de lugar alguno ni depende de ninguna cosa material. De
manera que este yo, es decir, el alma por el cual soy lo que soy, es enteramente distinta
del cuerpo y hasta es más fácil de conocer que él, y aunque el cuerpo no fuese, el alma
no dejaría de ser cuanto es.
Después de esto consideré, en general, lo que se requiere para que una
proposición sea verdadera y cierta; que ya acababa de encontrar una que sabía que lo
era, pensé que debía saber también en qué consistía esa certeza. Y habiendo notado que
en la proposición pienso, luego soy, no hay nada que me asegure que digo la verdad,
sino que veo muy claramente que para pensar es preciso ser, juzgué que podía admitir
como regla general que las cosas que concebimos muy clara y distintamente son todas
verdaderas, pero que sólo hay alguna dificultad en advertir cuáles son las que
concebimos distintamente".
Descartes, René
Discurso del método
CAPÍTULO TRES
DIVISIÓN DE LA FILOSOFÍA, SUS DISCIPLINAS Y SUS
PROBLEMAS
LOGROS
• Identifica las disciplinas teóricas y prácticas de la filosofía.
• Relaciona los diversos problemas de estudio de la filosofía.
• Elabora ensayos analíticos.
• Participa en las propuestas de trabajo individual y grupal.
INTRODUCCIÓN
En el presente capítulo te ofrecemos cuatro temas básicos:
v La división de la filosofía.
v Las disciplinas filosóficas.
v Otras disciplinas de la propia filosofía.
v Los diversos problemas que aborda la filosofía y constituyen su objeto de
investigación.
Aquí podrás conocer cómo la filosofía se relaciona con otras áreas de la cultura,
como la antropología, la historia y el arte; así como las disciplinas que la constituyen. El
tema tal vez más importante de esta parte trata sobre los problemas que aborda la
filosofía, como, por ejemplo: los gnoseológicos, los éticos, los ontológicos, los estéticos.
Los problemas fundamentales de la filosofía que se plantean en la actualidad se
encuentran ya esbozados en la antigüedad griega en pensadores como los presocráticos,
Sócrates, Aristóteles, Platón, los estoicos, etc.
1. DIVISIÓN DE LA FILOSOFÍA
En los comienzos de la filosofía, en la etapa presocrática, no se advierte una división
rigurosa de la filosofía. Es Kant quien, en su Fundamentación de la metafísica de las
costumbres, explica la división establecida por los filósofos griegos. El conocimiento se
divide en material, si se refiere a la experiencia; y formal, cuando se refiere a la forma o
a la razón propia del entendimiento.
La filosofía en la antigüedad griega queda dividida, según Kant, como se indica a
continuación:
Física
Ciencias que se ocupan de la experiencia
Ética
Filosofía
Ciencias que se ocupan de la forma Lógica
Aristóteles, por su parte, divide las ciencias en teóricas y prácticas. Las primeras
se apoyan en la razón, como la metafísica; las segundas son prácticas, como la ética y la
política. Esta distinción nos permite dividir la filosofía en dos tipos de disciplinas: las
teóricas, también llamadas gnoseológicas, y las prácticas.
1.1 Disciplinas teóricas
Pertenecen a esta categoría la teoría del conocimiento, la lógica y la filosofía de la
ciencia. La teoría del conocimiento (gnosis = conocimiento, y logos = tratado o estudio)
hace referencia a la validez, posibilidad y origen del conocimiento humano. La lógica se
ocupa de las estructuras formales de los enunciados, y la filosofía de la ciencia estudia la
estructura y el método propio de la ciencia. La filosofía en este sentido tiene por objeto
de estudio esclarecer racionalmente los conceptos y principios de toda investigación
científica.
1.2 Disciplinas prácticas
Centran su atención en la conducta individual y colectiva del hombre; por ejemplo, sus
fines, sus valores y sus normas, entre otros problemas. Entre estas disciplinas figuran la
ética, la estética, la filosofía del derecho, la filosofía política, la filosofía de la
educación.
Teóricas o Teoría del conocimiento
gnoseológicas Lógica
Filosofía de la ciencia
Disciplinas filosóficas
Ética
Estética
Prácticas Filosofía del derecho
Filosofía política
Filosofía de la educación
Educación estética
Reflexiona y comenta con tus compañeros, ¿por qué la estética es una disciplina
filosófica práctica?
1.3 Disciplinas filosóficas fundamentales
Por lo que se refiere a las disciplinas o ramas de la filosofía, podemos mencionar la
ética, la estética y la lógica. Las tres tienen como campo de estudio lo que se conoce
como cultura, y cada una de ellas se ocupa de un determinado aspecto de la realidad. Por
ejemplo, los problemas que aluden a la conducta moral de los nombres, los problemas
referentes al arte y a la belleza o bien aquellos que se ocupan del orden que han de
guardar nuestros pensamientos o enunciados. De este modo, de la filosofía se
desprenden como sus disciplinas: la ética, la estética y la lógica.
1.3.1 La ética
Su objeto de estudio es el área de la cultura llamada moral. La ética reflexiona sobre la
experiencia moral de los hombres en sociedad. De este modo, investiga todo aquello que
hace posible la convivencia moral y social del hombre. La ética, apunta Sánchez
Vázquez, "es la teoría o ciencia del comportamiento moral de los hombres en sociedad.
O sea, es ciencia de una forma específica de conducta humana (...) Como ciencia, la
ética parte de cierto tipo de hechos, tratando de descubrir sus principios generales. En
este sentido, aunque parte de datos empíricos, o sea de la existencia de un
comportamiento moral efectivo, no puede mantenerse al nivel de simple descripción o
registro de ellos, sino que los trasciende con sus conceptos, hipótesis y teorías".
"La ética ha de aspirar a la racionalidad y objetividad más plenas, y a la vez ha de
proporcionar conocimientos sistemáticos, metódicos y, hasta donde sea posible,
verificables".
Sánchez Vázquez, Adolfo
1.3.2 Estética
Esta disciplina tiene por objeto de estudio la belleza y el arte en general. Alejandro
Baungarden (1714-1762) es quien introduce este término en el campo de la filosofía.
Según este filósofo, la estética es una lógica de la representación sensible. Según
Sánchez Vázquez: "La concepción más venerable de la estética filosófica en este punto
es la que pone a lo bello en el centro de sus reflexiones. Pero como ya reconocía Platón
(en Ripias mayor), 'lo bello es difícil', y lo es sobre todo si se pregunta, como él, 'no qué
cosa es bella, sino qué es lo bello'. Así pues, al definir la estética como filosofía o
ciencia de lo bello, la dificultad consiste precisamente en definir el concepto que entra
en esa definición. Para Platón, lo bello es lo bello en sí, perfecto, absoluto e
intemporal"3.
De lo dicho se desprende que la estética es ciencia de lo bello. Pero lo bello a lo
largo ole la historia se ha concebido de diferentes maneras.
Algunos filósofos sostienen que lo bello no se encuentra en los objetos, sino en la
actitud que adopta el sujeto frente al objeto.
O, por el contrario, que lo bello es una cualidad de la realidad,
independientemente de la relación que guarde con el hombre.
1.3.3 La lógica
Se ocupa de la estructura o del orden que deben guardar nuestros pensamientos. Para
Copi Irving M. la lógica sería el estudio de los métodos y leyes aplicables para distinguir
entre los argumentos que son correctos y aquéllos que son incorrectos. En su sentido
etimológico, "la lógica es la ciencia del logas (logos-ike); lo cual, aunque correcto, nada
nos dice si ignoramos lo que es el logas". Originalmente, lagos significó palabra o
discurso; esto, por cierto, dio lugar a que en ocasiones la lógica se tomara por ciencia
ocupada de ciertas formas del lenguaje, rara la filosofía de los griegos, el lagos fue "la
palanca de la razón" para entender el mundo; lo cual ya nos remite mejorar la definición
de lógica, y así decimos que es "la ciencia del pensamiento racional".
El fundador de la lógica es Aristóteles (384-322 a. C), cuyas obras fueron
recopiladas por sus comentadores con el nombre de Órganon o instrumento de la
investigación científica. Pero se hace necesario hacer una aclaración pertinente: para
Aristóteles la lógica tiene un carácter instrumental y viene a ser una especie de
introducción metodológica de la filosofía.
Copi Irving señala con acierto que definir la lógica sólo como ciencia del
razonamiento no es muy correcto. El lógico se interesa en todo razonamiento, sin
atender al contenido del mismo, sino sólo desde este punto de vista especial".
Ejercicio de aplicación
Elabora un mapa conceptual acerca de las disciplinas filosóficas fundamentales.
1.4 Otras disciplinas filosóficas
Como ya hemos visto, las disciplinas fundamentales de la filosofía son la ética, la
estética y la lógica. Ahora bien, existen otras disciplinas que podrían considerarse
también como ramas de la filosofía.
1.4.1 Metafísica
Aristóteles entendió por metafísica u ontología la ciencia que estudia el ser en tanto que
ser. Etimológicamente, ontología (de antas o to on) significa "lo que es". Si la metafísica
estudia al ser en tanto que ser, entonces podríamos decir que por su objeto de estudio se
distingue de las ciencias particulares que sólo estudian un aspecto particular del ser.
En conclusión, para Aristóteles la filosofía primera o metafísica estudiará al ser
en general y que "como ciencia da las notas esenciales del ser (identidad, diversidad,
oposición, necesidad, realidad, posibilidad) proporciona conocimientos que las demás
ciencias presuponen pero no investigan".
1.4.2 Ontología
En el siglo XVII el término ontología se caracteriza como tal. Para Ferrater Mora, la
ontología se entiende de diferentes maneras. Se puede entender como ciencia del ser en
sí, esto es, del ser último del cual dependen todos los demás entes. En este caso, la
ontología se identifica con la metafísica.
Pero existe otro modo de entenderla: como ciencia de las esencias, esto es, como
teoría formal de los objetos. La ontología en este sentido tiene por objeto la
determinación de aquello en que consisten los entes. Por eso, también se le denomina
ciencia de las esencias y no de las existencias, y también se le llama teoría de los
objetos.
Según Ferrater Mora, fue Wolff quien introdujo el término ontología o al menos
lo popularizó en el campo de la filosofía. Y ya situándonos en el siglo XX, para Husserl
la ontología se divide en formal o material. La ontología formal trata de las esencias
formales, es decir, de las esencias que convienen a todas las demás esencias. Y por
ontología material se entiende la que se ocupa de las esencias materiales o de los hechos.
Por otro lado, según Heidegger, la ontología, que él llama fundamental, es
aquella que se encarga de averiguar el fundamento de la existencia, esto es, su finitud. Y
por fundamento podemos entender aquello que hace posible la existencia.
1.4.3 Filosofía de los valores
A esta disciplina filosófica también se le conoce como axiología (axios = valor y logas =
tratado; o sea, tratado de los valores). La axiología tiene una íntima relación con la ética.
Por ejemplo, cuando elegimos "supone, pues, que preferimos lo más valioso o lo menos
valioso moralmente o lo que constituye una negación del valor de ese género (valor
moral negativo, o disvalor). El comportamiento moral no solamente forma parte de
nuestra vida cotidiana, sino que es un hecho humano valioso entre otros; o sea, tiene
para nosotros un valor".
En este sentido, podríamos apuntar que todo acto moral implica una elección
entre varios actos posibles y que esta elección implica a su vez el tener que apelar a una
serie de valores. ¿Por qué elegimos a y no b? La elegimos porque supone una
preferencia: ser más valiosa que b.
1.4.4 Antropología filosófica
La antropología filosófica tiene por objeto de estudio al hombre. Pero al hombre
inmerso en sus relaciones políticas, ideológicas, económicas y morales, entre otras. En
este sentido, la antropología filosófica estudiará al hombre concreto, histórica y
socialmente determinado. En este modo de concebir al hombre, no se puede dejar de
mencionar a Carlos Marx, quien escribe los Manuscritos económicos y filosóficos de
1844, a Erich Fromm (Marx y su concepto de hombre}, o bien a Herbert Marcuse (El
hombre unidimensional), quienes han aportado, entre otros filósofos, un concepto de
hombre digno de estudiarse.
Según CARLOS MARX (1818-1883), la economía es el motor de los cambios sociales.
Marx fue el fundador del socialismo científico, teoría que aspira a terminar con la
economía capitalista y liberal.
En la filosofía de Platón, por ejemplo, el hombre es un compuesto de alma y
cuerpo. En Timeo (diálogo platónico) el alma posee una naturaleza tripartita, pues se
integra por: a) el alma racional, que es inmortal, que conoce y gobierna; b) el alma
irascible, a quien le corresponden los sentimientos como la ira, el valor y la ambición; c)
el alma concupiscible, a quien le corresponden los apetitos y las pasiones. Ahora bien, el
alma y el cuerpo son dos realidades, siendo el alma el principio rector y animador del
cuerpo. Cabe solamente apuntar que la armonía existente entre las tres partes en que se
divide el alma corresponde de manera armónica al orden social propuesto.
Concretamente, con la sociedad dividida en clases: los gobernantes, los guardianes y la
clase de los campesinos y comerciantes.
Otro ejemplo es la filosofía de Aristóteles, donde también encontramos un
concepto de hombre. El hombre es un compuesto de materia y forma:
El cuerpo funciona como materia prima y el alma como forma sustancial. La
unión existente entre alma y cuerpo es una unión sustancial. Si la unión accidental
supone básicamente que los elementos unidos existen ya constituidos antes de la unión,
la unión sustancial, por el contrario, constituye esos elementos y ella misma los hace
existir. En la accidental, los elementos unidos persisten como siendo distintos y
existiendo paralelamente; en la sustancial se fusionan en una unidad única. En ella,
alma y cuerpo marchan juntos en una unidad de operación, forman un único ser.
1.4.4 Filosofía de la historia
Esta disciplina reflexiona sobre el presente y el pasado históricos del hombre, y fue
introducida en el ambiente ¿e la cultura por Voltaire en el siglo XVIII. Para Voltaire, la
filosofía de la historia es una ciencia crítica y racional. Ahora bien, existen concepciones
opuestas en torno a la historia y con ello en torno al hombre inmerso en el devenir de la
historia. De este modo, se podría preguntar sobre el sujeto real de la historia. Hegel
responde, por su parte, que es el espíritu (conciencia de un pueblo) el verdadero hacedor
de la historia. Y Marx, filósofo v crítico de Hegel, responderá que son las condiciones
históricas y sociales en que viven los hombres, concretos, quienes son los hacedores de
su propia historia. En fin, los hombres hacen su historia, aunque, como dice Marx,
siempre en circunstancias determinadas.
Ejercicio de interpretación
Reúnete con cuatro compañeros, y caracteriza con ellos cada una de las otras disciplinas
filosóficas (la metafísica, la ontología, la filosofía de los valores, la antropología
filosófica y la filosofía de la historia) integrándolas y Pasmándolas en un cuento, para
presentarlas al curso.
2. LA FILOSOFÍA Y SUS PROBLEMAS
Los primeros filósofos (Tales de Mileto, Anaxímenes y Anaximandro) se preguntaron
sobre el principio que dio origen a todas las cosas. Por eso recibieron el nombre de
físicos o naturalistas. El problema fundamental que los filósofos de la antigüedad se
plantearon, es saber cómo surgió el cosmos, cuál es su génesis y cuáles son los
elementos originarios que le dieron su existencia.
Con Sócrates y los sofistas, la filosofía se encuentra con nuevos problemas. La
atención ahora se centra principalmente en problemáticas de orden moral y político.
Sócrates, señalan los especialistas, nunca escribió; '.o que de él sabemos nos los
transcribió su discípulo Platón, quien recopiló sus diálogos. Sócrates fue acusado de
impiedad por no creer en los dioses y de corromper a la juventud. Fue condenado a
beber cicuta en el año 399 a. C.
Los sofistas, al igual que Sócrates, se ocupan de problemas antropológicos. Su
objeto de estudio es el hombre, la sociedad y la educación. Los sofistas cobran por sus
enseñanzas y educan a los jóvenes en el arte de la persuasión retórica). Los sofistas más
importantes y reconocidos son Protágoras y Gorgias.
La filosofía de Platón entra de lleno a cuestiones diversas. En sus Diálogos
encontramos problemas que hacen referencia al conocimiento, la política y la moral.
¿Qué deberemos entender por justicia, qué por virtud, qué por sabiduría? O bien ¿qué
debemos entender por amor y por belleza? Platón procede de una familia aristocrática.
Su verdadero nombre es Aristocles, Platón es su sobrenombre.
La obra filosófica de Platón la encontramos en forma de diálogos en donde se
entrecruzan comúnmente el mito y la filosofía. Sus diálogos principales son: La
República, Las leyes, Fedón, Pedro, El banquete, Parménides, El sofista, entre otros.
Aristóteles es otro de los grandes filósofos de la antigüedad. Llama filosofía
primera a lo que más tarde se denomina metafísica. Según Aristóteles la filosofía
primera estudia los principios y las causas de todas las cosas, reservándose el nombre de
física al conocimiento de la realidad natural y sensible. Entre las obras más importantes
de Aristóteles tenemos: Filosofía primera, Órganon, Del alma, Ética a Nicómaco, Ética a
Eudemo, Retórica, Poética y Política.
En las obras de Platón y de Aristóteles encontramos prácticamente todas las
problemáticas que después se retomarán y profundizarán. Los problemas fundamentales
pueden quedar formulados del siguiente modo:
• ¿Cómo es posible acceder al verdadero conocimiento de las cosas?
• ¿Existe alguna diferencia entre el conocimiento verdadero y la opinión?
• ¿Cuáles son las formas lógicas por las cuales se hace posible el razonamiento
correcto?
• ¿Cuándo podemos afirmar que un estado es justo o injusto?
• ¿Qué diferencia existe entre un gobierno democrático y una aristocracia?
• ¿Qué relación guarda la felicidad con los placeres sensibles y con una actividad
intelectual?
• ¿Por qué se define al hombre como animal político?
• ¿Qué relación guarda el conocimiento con la felicidad y con la moral? ¿Qué
debemos entender por virtudes morales?
• ¿Cómo podríamos caracterizar una sociedad justa? ¿Existe o no existe una
diferencia entre lo bello y lo feo? ¿Qué entendemos cuando afirmamos que este o
aquel objeto es bello?
En fin, los problemas antes apuntados pueden clasificarse como problemas
gnoseológicos, éticos, lógicos, estéticos u ontológicos. De manera breve se verán tres de
estos problemas.
2.1 Problemas ontológicos
La ontología suele diferenciarse con la metafísica. "La metafísica (palabra introducida
más tarde por los discípulos de Aristóteles) es aquella parte de la filosofía que se ocupa
en determinar el por qué de las cosas. Maestra de todas las ciencias. Para Platón, la
metafísica —que él llama muchas veces dialéctica—nos conducirá a entender cómo está
organizado el mundo y cuál es el puesto del hombre en este mundo".
En fin, para Aristóteles la metafísica se ocupará de los primeros principios y las
primeras causas de las cosas. Esta filosofía primera, que más tarde se llamará metafísica,
es la que deberá explicar los fundamentos últimos de todas las cosas.
De este modo, podríamos decir que la metafísica de Aristóteles es una teoría del ser o
una ontología. Pues bien: "Preguntarse sobre el sentido del ser equivale a tratar de
explicar la sustancia del universo, siempre que entendamos por sustancia el sustrato
último, la base o punto de apoyo de la realidad. Así, Aristóteles no se ocupa de aquellos
elementos del ser que pueden ser variables y contingentes, sino de aquellos que son
constantes y comunes a todos los individuos".
Aristóteles no busca definir el ser de las cosas por sus accidentes, sino por lo que
él denomina sustancia, es decir, por aquello que no cambia o bien, que permanece
invariable. Por ejemplo, lo sustancial en el hombre es que sea racional y viva en
sociedad, y accidental será que sea alto, delgado, blanco, moreno, etc.
Los primeros filósofos de la antigüedad griega (Tales de Mileto, Anaxímenes y
Anaximandro) tienen como problema fundamental un problema metafísico.
El mundo sensible es un mundo cambiante, en un eterno nacer y morir (ser y no
ser). En otras palabras, el mundo a los ojos del hombre aparece como lleno de
contrariedades. Ante esta visión cambiante del mundo natural, los filósofos griegos se
preguntan: ¿cuál es el ser verdadero de las cosas?, ¿existe un principio al que en medio
del cambio infinito (generación y corrupción) se le pueda considerar como permanente y
estable? Llegar a conocer este principio explicativo de las cosas es sólo posible por la
vía del logas o de la razón y no por vía de los sentidos que sólo registran un mundo
plagado de contradicciones y de meras apariencias.
2.2 Problemas éticos
La ética tiene por objeto de estudio la conducta moral de los hombres histórica y
socialmente considerada. El término ética se deriva de la palabra griega ethos, que
quiere decir lugar habitado por hombres y animales. Martin Heidegger, por su parte, se
refiere a ethos como lugar o morada. "La acepción más conocida y difundida del
vocablo ethos se presenta a partir de Aristóteles, ligado a un conocimiento llamado
precisamente ética. Según esta acepción, ethos significa temperamento, carácter, hábito,
modo de ser. De acuerdo con el significado etimológico, ética sería una teoría o un
tratado de los hábitos y las costumbres".
2.4 Subjetivismo o racionalismo
Esta postura sostiene que el lado activo del conocer se encuentra en el sujeto y que el
objeto representa el lado pasivo del conocimiento. De esta manera, el sujeto pone o
impone las condiciones de posibilidad para que la realidad se constituya en objeto del
conocimiento:
El modelo idealista de la producción del conocimiento reconoce que las ideas y los
pensamientos del sujeto son lo primero y lo determinante, a la vez que considera a la
realidad externa como algo secundario o determinado. Admite que el sujeto desempeña
un papel activo como agente que despliega una actividad mental o intelectual en el
proceso de producción del conocimiento. No se trata aquí de un sujeto que contempla la
realidad externa, sino de un agente que participa activamente en el proceso de
conocimiento. Por su parte, el objeto es lo determinado por el sujeto, ya que éste, en su
actividad intelectual, crea imágenes y representaciones que hacen posible el
conocimiento de la realidad externa.
Este modelo racionalista encuentra finalmente su mejor expresión en Rene Descartes y
Emmanuel Kant, entre otros grandes filósofos.
2.5 Objetivismo o empirismo
En este modelo empírico del conocimiento, lo determinante es la realidad objetiva, es
decir, externa frente al sujeto. El papel asignado al sujeto en este modelo es
fundamentalmente pasivo. De este modo, el conocimiento que el hombre adquiere será
un fiel reflejo de la realidad. En este sentido, "su conciencia es el reflejo de la
naturaleza, pero sin influencia o actividad propia, sino más bien como un espejo. Esta
forma de interpretación de la relación cognitiva entre sujeto y objeto es históricamente
más reciente que la anterior y encuentra su expresión más clara en el llamado
materialismo mecanicista o metafísico del siglo XVIII. Al igual que el pensamiento
subjetivista sigue vigente hasta la actualidad"13. Este modelo se encuentra representado
por John Locke, David Hume y Francis Bacon, entre otros.
2.6 Materialismo o dialéctica-crítica
Este modelo materialista conceptualiza el conocimiento a partir de la relación sujeto-
objeto. Tiene su origen en G. W. F. Hegel, profundizado después por Carlos Marx y
Federico Engels, y continuado por Lenin y Antonio Gramsci.
El materialismo parte del hecho de que el hombre conoce objetivamente el
mundo que le rodea siempre y cuando se le interprete por la vía de una relación sujeto-
objeto. Lo que diferencia este modelo de los restantes es, al parecer, la práctica. Los
materialistas (dialécticos) sostienen que la práctica social e histórica del hombre es el
elemento determinante y es mediación entre el sujeto y el objeto del conocimiento. De
este modo, será la práctica histórica y socialmente considerada la fuente no sólo de la
producción de conocimientos, sino también de la producción de valores espirituales y
materiales. "Es en la práctica donde se prueba y se demuestra la verdad, la 'terrenalidad',
del pensamiento. Fuera de ella, no es verdadero ni falso, pues la verdad no existe en sí,
en el puro reino del pensamiento sino en la práctica. En este sentido, dice Marx que la
disputa en torno a la verdad o falsedad (realidad o irrealidad) del pensamiento al margen
de la práctica, es una cuestión puramente escolástica".
INVESTIGA
Con la orientación de tu profesor, averigua quiénes eran y qué defendían Emmanuel
Kant, John Locke y Car¬los Marx, con respecto a la concepción del hombre.
CAPÍTULO CUATRO
LA FILOSOFÍA Y LAS OTRAS ÁREAS DE LA CULTURA
LOGROS
• Explica la relación que guarda la filosofía con la ciencia.
• Establece la relación que guarda la filosofía con la sociedad y la historia.
• Analiza y sintetiza la relación existente entre la filosofía y la ideología.
• Respeta el punto de vista de los otros.
• Manifiesta libertad para tomar posición frente a los interrogantes.
INTRODUCCIÓN
En este último capítulo de la primera parte te darás cuenta de cómo la filosofía se
vincula con la ciencia, la sociedad y las ideologías. Por ejemplo, los filósofos
neopositivistas que relacionan la filosofía con la ciencia, sostendrán que esta disciplina
se ocupa del análisis lógico del lenguaje y sólo en forma indirecta de la realidad y desde
un punto de vista sociológico o político, los marxistas podrían sostener que la filosofía
se caracteriza como un saber crítico de la realidad concreta e histórica. Luego, abordarás
el tema de la relación que guarda la filosofía con las ideologías; problema que en la
actualidad ha suscitado una serie de polémicas.
El problema fundamental del presente capítulo oscila en cómo la filosofía se
relaciona y tiene por campo de estudio la ciencia, la sociedad y las ideologías. Estos
aspectos encierran una problemática intrincada, cuyas respuestas nos van acercando a las
posibles soluciones que ofrece el quehacer filosófico.
1. RELACIÓN QUE GUARDA LA FILOSOFÍA CON LA CIENCIA
La relación que guarda la filosofía con la ciencia genera una serie de problemas; sin
embargo, cabe hacer notar la muy particular concepción que los filósofos y científicos
analíticos tienen al respecto.
En la peculiar concepción de los neopositivistas, también llamados empiristas
lógicos, la filosofía tiene una relación estrecha e importante con la ciencia, cuyo papel
principal no es ya un saber acerca de las esencias en el sentido metafísico ni tampoco,
como podría pensarse, una síntesis del saber.
La filosofía neopositivista tiene como antecedente a filósofos empiristas como
Hume, quien sostiene que las proposiciones sobre los hechos sólo son posibles
verificándolas por la experiencia. Es importante también mencionar el positivismo de
Auguste Comte, por lo que concierne al rechazo de la metafísica y la defensa del
empirismo. Tampoco podemos dejar de mencionar a Kant, no porque muestre una
coincidencia total con las teorías neopositivistas, sino porque comparte la idea de que la
ciencia deberá tener un fundamento riguroso y científico, es decir, no metafísico. Ello
porque la metafísica no puede pretender ser una ciencia. En fin, entre otros filósofos, los
que hemos mencionado preparan el camino a una concepción neopositivista en su doble
sentido: filosófico y científico.
Dos pueden ser, de manera general, las tesis básicas de la corriente
neopositivista:
a. La crítica radical a la metafísica, si por metafísica se entiende el
conocimiento de lo trascendente, es decir, el conocimiento de las realidades
no tangibles ni experimentales; por ejemplo, el alma inmortal o el espíritu
absoluto.
b. El análisis lógico del lenguaje como principal preocupación. El lenguaje es
un código que se compone de fonemas (signos gráficos o unidades mínimas
de expresión) que al relacionarse hacen posible una estructura lógica e
inteligible de la realidad.
En la antigüedad los filósofos griegos consideraron la razón, el lenguaje y la
realidad en una unidad indisoluble. De aquí que, cuando se habla, no sólo se refleja la
realidad, sino que además ésta se hace comprensible a la luz de la razón o del intelecto.
De manera semejante, los filósofos neopositivitas consideran que mediante el análisis
lógico del lenguaje se puede acceder al conocimiento de la realidad.
1.1 Russell y Wittgenstein
Los padres de la filosofía neopositivista son precisamente Russell y
Wittgenstein. La preocupación fundamental de ellos es el conocimiento de lo real; para
ello se hace indispensable: a) un método de análisis y b) eliminar todo aquello que
perturbe el conocimiento científico de la realidad.
El método en Bertrand Russell bien puede clasificarse como un método de
análisis, porque consiste en analizar o descomponer los elementos más complejos de una
estructura lógica en elementos cada vez más simples que él denomina átomos lógicos.
Por eso a su filosofía se le denomina atomismo lógico.
Russell y Wittgenstein consideran que el mundo se compone de átomos lógicos,
a partir de los cuales puede lograrse una síntesis o una estructura lógica (estructura
formal) de la realidad o de los hechos. En otras palabras, entendemos por estructura
lógica el orden o estructura de los pensamientos. Pero como no hay pensamientos sin
realidad, podemos decir, entonces, que la estructura lógica es expresión del mundo o de
la realidad: El mundo es la totalidad de los hechos y de las proposiciones que expresan
estos hechos.
De lo dicho se desprende que la idea fundamental que guía las investigaciones de
tal naturaleza es la correspondencia que se da entre el lenguaje y la realidad; o de otro
modo, la estructura de las proposiciones (estructura lógica) con la estructura de los
hechos.
Russell y Whitehead, en Principia mathematica, señalan que el método de
análisis lógico permitirá aclarar y delimitar la estructura lógica de las proposiciones,
para evitar así los errores propios del lenguaje natural u ordinario, así como los falsos
problemas filosóficos.
Como todo lenguaje, el lenguaje lógico se compone de enunciados, que Russell
divide en atómicos y moleculares. En los enunciados atómicos no son posibles ulteriores
divisiones o análisis. También puede clasificárseles de simples; su verdad se determina
en correspondencia con la realidad.
Los enunciados moleculares, también denominados complejos, se componen de
dos o más enunciados atómicos, por lo que son divisibles o es posible una
descomposición ulterior (análisis). La validez de estos enunciados no depende de su
correspondencia con los hechos, sino que se resuelve con un método de análisis lógico
que determinaría su validez o invalidez.
En cuanto a la relación entre filosofía y ciencia, debemos hacer referencia al
Tractatus logico-philosophicus de Wittgenstein (1889-1951). Para este autor la filosofía
ha entendido mal su objeto de estudio. La filosofía no es una ciencia y no le corresponde
el conocimiento concreto o verdadero del mundo o de la realidad. El objeto de la
filosofía es el lenguaje, o más concretamente el análisis de su significado. Wittgenstein
señala en el Tractatus: El verdadero método de la filosofía sería propiamente éste: no
decir nada, sino aquello que se puede decir; esto es, las proposiciones de la ciencia
natural —algo pues, que no tiene nada que ver con la filosofía—; y siempre que alguien
quisiera decir algo de carácter metafísico, demostrarle que no ha dado significado a
ciertos signos en sus proposiciones. Este método (...) sería el estrictamente correcto.
Se trata, pues, de asignarle a la filosofía la tarea de analizar el significado y el
sentido correcto de nuestras proposiciones.
Por medio de la filosofía se aclaran las proposiciones, por medio de la ciencia
se verifican. A esta última le interesa la verdad de los enunciados, a la primera lo que
realmente significan; la actividad filosófica de dar sentido cubre la totalidad del campo
del conocimiento científico. Esto fue correctamente conjeturado cuando se dijo que la
filosofía proporcionaba a la vez la base y la cima del edificio de la ciencia. Pero era un
error suponer que la base estaba formada por proposiciones filosóficas (...) y coronada
por una cúpula de proposiciones filosóficas (llamadas metafísica).
Por su parte Bertrand Russell, quien escribe la introducción al Tractatus de
Wittgenstein, afirma que la filosofía tradicional y los problemas filosóficos de los cuales
se ocupa no tienen una respuesta posible, porque se ignoran los "principios del
simbolismo" y de un empleo correcto del lenguaje lógico, pues así se evitarán los errores
de un lenguaje metafísico.
Como consecuencia de lo dicho concluiremos que la filosofía no es propiamente
una ciencia, sino una actividad que busca esclarecer el sentido de las proposiciones
científicas. De esto se deduce que la filosofía tiene una estrecha relación con la ciencia,
puesto que su campo de estudio lo constituye el significado de las proposiciones, que
son el resultado de una investigación científica: "La reina de las ciencias no es ella
misma una ciencia. Es una actividad que todos los científicos necesitan y que penetra
todas sus restantes actividades".
Ejercicio de aplicación
Escribe una historieta, teniendo en cuenta la relación que guarda la filosofía
neopositivista con la ciencia. Determina los beneficios o los aportes que la filosofía
presta a la ciencia.
1.2 Rudolf Carnap
En los años 1920-1930 sociólogos, matemáticos y físicos se reúnen para discutir
el Tractatus logico-phüosophicus de Wittgenstein, aparecido en 1921. Carnap, quien
encabeza el Círculo de Viena, publica un Manifiesto (1929), en el que se plantea una
ciencia unificada que abarca las demás ciencias y cuyo método único sería el análisis
lógico del lenguaje. La redacción del manifiesto estuvo a cargo de Rudolf Carnap, Otto
Neurath y Hans Hahn. Este grupo de científicos finalmente tiene que dispersarse, a raíz
del triunfo de los nazis.
Rudolf Carnap, profesor de la Universidad de Viena, plantea la tesis de una
ciencia unificada y de una filosofía que debe ser sustituida por una lógica de la ciencia.
En otros términos, por un análisis lógico de los conceptos y de las proposiciones de la
ciencia. Y, en efecto, cuando se habla de análisis lógico de proposiciones, se está
aludiendo a la sintaxis lógica del lenguaje, entendiendo por sintaxis la parte de la
gramática que estudia las relaciones que se establecen entre los enunciados.
La unidad de la ciencia, que es la pretensión de la filosofía analítica, se hace
posible mediante las experiencias elementales (unidades básicas). Éstas, relacionadas
con otras experiencias, constituyen relaciones de semejanza a partir de las cuales puede
construirse la realidad sin necesidad de traer a colación los conceptos metafísicos, como
el ser, la nada, la sustancia, etc.
Ahora bien, por lo antes dicho es importante señalar que a partir de esas
experiencias relacionadas, se llega a la constitución de los objetos, es decir, a la
representación lógica o formal (esquemas lógicos) de toda experiencia derivada de la
realidad. En síntesis, la metodología de la filosofía analítica, en la construcción lógica de
la realidad o del mundo, es la sintaxis. Así pues, la filosofía se ocupa del estudio o
análisis de la sintaxis, es decir, del estudio de las relaciones que guardan los enunciados.
En consecuencia: "No es una teoría ni un sistema, sino exclusivamente un método, esto
es, el del análisis lógico. (...) Mediante su uso positivo sirve para el esclarecimiento de
los conceptos positivos y de las auténticas proposiciones, sirve para la fundamentación
lógica de la ciencia fáctica y de la matemática".
(...) Los atomistas concebían un lenguaje como compuesto básicamente de una
colección indefinidamente amplia de proposiciones simples, elementales, o, como se
indicó a menudo, atómicas, cuya verdad debía ser establecida por métodos
extralógicos, empíricos; cualquier enunciado que no consista en una sola proposición
atómica no es sino una función veritativa de tales proposiciones atómicas, y su verdad o
falsedad puede ser determinada simplemente fijando la verdad o falsedad de las
proposiciones atómicas que contiene. Consiguientemente, en cierto sentido, no hay nada
qué decir por encima de lo que puede expresarse mediante proposiciones atómicas.
Pero una proposición resulta verdadera merced a lo que por el momento podemos
vagamente llamar su correspondencia con los hechos. Por tanto, el mundo debe
consistir en un número indefinidamente amplio de hechos atómicos a los que
corresponderán las proposiciones atómicas verdaderas; y como las proposiciones
atómicas se conciben como lógicamente independientes, estos hechos deben concebirse
como metafísicamente independientes.
Urmson, "El análisis filosófico", en M. García, Marcos
Historia de la filosofía
1.3 El rechazo de la metafísica
Según Carnap no debemos hacer afirmaciones cuyo significado correcto no
conozcamos. Se trata, pues, de abandonar en el discurso científico los conceptos que no
tengan un significado preciso y claro. Aquello que puede expresarse claramente no es
sino el hecho empírico o dato del saber positivo. Lo que está fuera del marco de la
realidad concreta, empírica, no se podrá expresar con claridad. La metafísica, por su
parte, pretende explicar la realidad pero al margen de ella.
Ahora bien, la superación de la metafísica, así como el uso correcto del lenguaje
ordinario, sólo serán posibles aplicando correctamente las reglas o leyes lógicas propias
del lenguaje.
Carnap rechaza, pues, las afirmaciones metafísicas carentes de significado, como
lo absoluto, el espíritu, el ser. La crítica que se le hace a la metafísica, y en concreto a
los conceptos a los que alude, se encuentra desprovista de significado cognoscitivo. "Si
tomamos en nuestra mano un volumen de teología o de metafísica escolástica, por
ejemplo, preguntamos: ¿contiene algún razonamiento abstracto acerca de la cantidad y
el número?, ¿no? ¿Contiene algún razonamiento experimental acerca de los hechos y
cosas existentes? ¿Tampoco? Pues entonces arrojémoslo a la hoguera, porque no puede
contener otra cosa que sofística e ilusión"4.
Como ya lo hemos señalado, Carnap tiene por antecedentes históricos a muchos
críticos de la metafísica. Hume, por ejemplo, cuya crítica a la metafísica es radical, el
positivismo de Comte o bien la crítica demoledora que Kant lleva a cabo en su Crítica
de la razón pura. En fin, los antecedentes de una crítica a la metafísica pueden estar
situados incluso en el llamado nominalismo, cuya tesis fundamental es: los conceptos no
son sino construcciones mentales y lingüísticas derivadas de la realidad y mediante las
cuales designamos las cosas. Guillermo de Occam (1290-1350), por ejemplo, en su obra
titulada Tratado sobre los principios de la teología afirma que los conceptos no designan
esencias de las cosas, sólo son un signo que se obtiene por la experiencia y que designa
la cosa.
Regresando a Carnap, la metafísica no tiene otra alternativa que desaparecer. La
tarea ahora será construir un lenguaje (artificial, pero consistente) pleno de significación,
que dé cuenta de los hechos. Este lenguaje deberá ser universal, necesario y unívoco,
esto es, un lenguaje riguroso que no se preste a confusión alguna. El conocimiento en
este sentido se podrá expresar en un lenguaje pleno de significación, porque será un
lenguaje lógicamente construido. La tarea, entonces, del investigador será el estudio de
la sintaxis lógica del lenguaje. Por eso, Carnap escribe Sintaxis lógica del lenguaje
(1937), obra en que propone un orden lógico formal del discurso científico.
En consecuencia, Carnap buscará una explicación de los hechos a partir de la
estructura lógica del lenguaje. La filosofía en tal perspectiva, reiteramos, no es una
teoría científica; la filosofía es un método, es el análisis lógico del lenguaje, de los
conceptos, de las hipótesis y de las teorías. Ésta es, en síntesis, la concepción de Carnap
y Wittgenstein. "No existe una filosofía como teoría especulativa, como sistema de
proposiciones por derecho propio al lado de la ciencia. Cultivar la filosofía sólo puede
consistir en aclarar los conceptos y las proposiciones de la ciencia por medio del análisis
lógico".
De lo dicho puede resumirse que sólo mediante el análisis lógico del lenguaje se
supera o se invalida la metafísica, en cuanto ésta se encuentra constituida por falsos
problemas o bien, como apuntan los lógicos, por ^reposiciones carentes de un
significado real. En este sentido, la filosofía tendrá como tarea fundamental el análisis
lógico de las proposiciones de la ciencia.
Esta concepción de la filosofía parece no tener ningún problema; es más, todos
podríamos estar de acuerdo con la necesidad de un análisis lógico y considerar que ésta
es una tarea entre tantas otras de la filosofía. Sin embargo, si nos preguntamos: ¿qué
relación guarda la filosofía con la historia y con la sociedad? ¿Estos campos de estudio
le están vedados? Para el Círculo de Viena no existe la filosofía de la historia y tampoco
la filosofía social. En todo caso, existe la filosofía de la ciencia histórica o social,
siempre y cuando sólo se ocupe del análisis lógico de estas ciencias. En otras palabras,
la filosofía deberá constituirse en un metalenguaje que más allá del objeto, debe dar
cuenta del objeto. Desde este punto de vista, los problemas filosóficos son problemas
lingüísticos propios de la sintaxis y de la semántica, entendiendo por semántica el
estudio del significado de las palabras.
Lengua castellana
Con otro compañero, expliquen qué es metalenguaje y su relación con los
argumentos para el rechazo de la metafísica.
Entonces, ¿con qué lenguaje nos quedamos? Hará falta un lenguaje preciso,
riguroso que asigne una palabra a cada objeto o propiedad o relación —en fin, que sea
unívoco—, y exacto para que tales deficiencias sean superadas. Un tal lenguaje,
totalmente lógico, es propuesto por Russell y Whitehead en la obra citada. Gracias a
este lenguaje se podrá analizar la forma lógica de las proposiciones sin caer en los
errores en los que el lenguaje ordinario nos sumergía, y, de rechazo, se descubrirán los
falsos problemas filosóficos en los que se han enredado numerosos filósofos. "La
construcción de un lenguaje lógico exacto serviría para solucionar problemas
filosóficos y para presentar un esquema completo que represente la estructura del
mundo de la ciencia y de la experiencia".
Weinberg, en M. García, Marcos
Historia de la filosofía
1.4 El Círculo de Viena. Una concepción filosófica limitada
Es importante traer a colación a dos filósofos en esta crítica a la filosofía
neopositivista: Friedrich Weismann y Herbert Marcuse. El primero es continuador de la
filosofía neopositivista, pero ciertamente con una concepción de la filosofía no reducida
solamente al análisis lógico del lenguaje. El segundo pertenece a la llamada Escuela de
Francfort, de la que también forman parte Max Horkheimer, Theodor W. Adorno y
Walter Benjamín, entre otros.
La concepción de la filosofía de Weismann no coincide ya con el concepto de
filosofía neopositivista o positivismo lógico. En su libro titulado Mí visión de la
filosofía, plantea que la filosofía es no sólo análisis del lenguaje; es además crítica
superadora de todos los prejuicios, tengan o no su origen en el lenguaje. Su tarea en este
sentido es ampliar el campo de la problemática filosófica más allá del lenguaje, esto es,
al campo intelectual en general y no solamente restringirse al campo de la ciencia: "Está
muy bien hablar de claridad, pero cuando se convierte en una obsesión, corre el riesgo
de cercenar el pensamiento vivo que comienza a brotar. Temo que éste sea uno de los
resultados deplorables del positivismo lógico, no previsto por sus fundadores, pero
demasiado sorprendente en alguno de sus epígonos".
En fin, para Weismann la filosofía no sólo debe circunscribirse al análisis lógico
del lenguaje, o sea, al análisis de la semántica y de la sintaxis. La filosofía es también
crítica disolvente y superada de todos los prejuicios.
Marcuse, en su obra El hombre unidimensional critica radicalmente las posturas
adoptadas por el neopositivismo. Esta corriente filosófica, señala Marcuse, se ocupa sólo
del lenguaje y no de esa realidad o contexto social del cual el lenguaje es expresión. El
neopositivismo ha mutilado la realidad en tanto que divorcia el lenguaje de su contexto.
Por eso, con justa razón, Marcuse se pregunta: "¿Cuál es ese contexto amplio y universal
en que la gente habla y actúa y que da a su lenguaje su significado; este contexto que no
aparece en el análisis positivista, que es un enclaustramiento a priori tanto por los
ejemplos como por el análisis mismo?"
Marcuse critica al neopositivismo de hacer abstracción acerca de problemáticas
esencialmente humanas, puesto que la filosofía se reduce al campo del lenguaje. La
filosofía en tal concepción mutila al hombre y al mismo conocimiento.
Marcuse, haciendo referencia a la obra de Wittgenstein Phüosophical
investigations, apunta: "El pensamiento (o al menos su expresión) no sólo es encerrado
en la camisa de fuerza del uso común, sino también se le ordena no hacer preguntas ni
buscar soluciones más allá de las que ya están a la mano. Los problemas no se resuelven
aportando nueva información, sino poniendo en orden lo que hemos conocido siempre".
En suma, el análisis del lenguaje no tiene por qué explicar el mundo y tampoco
problemáticas humanas. La filosofía no debe plantear hipótesis, no debe proponerse
explicar sino describir; y, dice Wittgenstein, dejar todo como es.
La pobreza, la explotación del hombre, así como la justicia y la libertad son
problemas de los que la filosofía se desembaraza porque su tarea unidimensional es
solamente el lenguaje. Y Marcuse, por el contrario, la concibe como una disciplina que
también da cuenta o razón de los problemas humanos. La filosofía, para él, no puede
dejar el mundo como es, porque lo que existe es un mundo de injusticias e infelicidad
para la mayoría de los explotados.
Si el análisis no contribuye a tal comprensión; si en vez de eso contribuye a
cerrar el pensamiento en el círculo del universo mutilado del razonamiento común, es,
en su punto más alto totalmente inconsecuente. Y en su punto más bajo, una huida hacia
lo que no es controvertible, lo irreal, hacia aquello que sólo académicamente es objeto
de controversia.
Marcuse, a nuestro modo de ver, plantea claramente que la filosofía es crítica de
lo establecido y al mismo tiempo búsqueda de alternativas que superen el estado actual
de las cosas. La filosofía de este modo, "demuestra la negatividad de lo establecido (...)
y proyecta alternativas. Sin duda la filosofía proyecta y contradice sólo el pensamiento.
Es ideología, y este carácter ideológico es el destino mismo de la filosofía, un destino
que ningún cientificismo ni positivismo pueden superar".
2. RELACIÓN QUE GUARDA LA FILOSOFÍA CON LA SOCIEDAD Y LA
HISTORIA
Ahora pasaremos a exponer, en sus rasgos más generales, la relación que guarda
la filosofía con la sociedad y la historia. La filosofía no sólo trata de la manera o modo
como se hace posible el conocimiento (metodología) de una investigación histórica o
social. También implica un compromiso práctico y político que conduce a un cambio
social, es decir, un cambio de las condiciones sociales en que se hallan o encuentran los
hombres concretos e históricamente determinados.
La filosofía, en tal sentido, no puede limitarse ni al análisis del lenguaje, ni a
convertirse en un saber teórico de la realidad social. La filosofía es, además, práctica
política, que compromete no sólo a una comprensión objetiva de la realidad social sino
también la lucha por un cambio económico y político. En este sentido la filosofía no
sólo implica la comprensión de una realidad social, sino además la superación de un
orden social en favor de la justicia y del bienestar social.
Mihailo Markovic, haciendo referencia a la filosofía de Carlos Marx, apunta: Su
punto de partida es la rebelión en contra de la irracionalidad y la inhumanidad de la
sociedad burguesa establecida. Comienza asumiendo el programa de la ilustración que
no fue realizado completamente respecto de la emancipación humana, la fraternidad y
la igualdad. Se desarrolla ofreciendo una interpretación política y económica completa
de la idea metafísica de Hegel sobre la enajenación. El sujeto de la enajenación es el
hombre y su actividad su trabajo, más que el espíritu absoluto místico. Y la enajenación
no consiste en una mera objetivación en la naturaleza (porque todo trabajo es
ciertamente objetivación de proyectos humanos), sino en el hecho de que el trabajo
humano no es lo que podría ser, se haya condenado a estar mutilado, a desperdiciarse,
a estar reducido a tareas repetitivas, mecánicas, en las condiciones históricas de la
sociedad burguesa.
En este sentido, la filosofía es crítica de la sociedad presente, es comprensión y
superación del trabajo enajenado que esclaviza y limita las potencialidades humanas.
Así, la filosofía de Marx es crítica de la enajenación religiosa, crítica de la política y
crítica de la economía; pero, bien advierte Marx, la crítica por sí sola no supera en la
actual sociedad capitalista la esclavitud al trabajo enajenado. Marx en este sentido
señala:
Es cierto que el arma de la crítica no puede sustituir a la crítica de las armas,
que el poder material tiene que derrocarse por medio del poder material, pero también
la teoría se convierte en poder material tan pronto como se apodera de las masas. Y la
teoría es capaz de apoderarse de las masas cuando argumenta y demuestra ad
hominem, cuando se hace radical. Ser radical es atacar el problema por la raíz. Y la
raíz para el hombre es el hombre mismo. (...) La crítica de la religión desemboca en la
doctrina de que el hombre es la esencia suprema para el hombre y, por consiguiente, en
el imperativo categórico de echar por tierra todas las relaciones en que el hombre sea
un ser humillado, sojuzgado, abandonado y despreciable.
La explotación del hombre en el trabajo no se supera, según puede interpretarse
de lo dicho por Marx, en el nivel teórico o especulativo. La teoría es importante siempre
que se trate de una teoría radical que tenga como objeto de estudio al hombre en
concreto e históricamente considerado. La filosofía en cuanto saber teórico de la
sociedad y del hombre sólo se traduce en crítica radical y en práctica política, cuando
una clase social (el proletariado) encuentra en ella su arma teórica de liberación. Y a la
inversa, cuando la filosofía encuentra en el proletariado la vía material de su superación
y realización. En otras palabras, podríamos decir que la filosofía es la cabeza teórica del
proletariado y que el proletariado es la fuerza revolucionaria y realización de la filosofía.
Necesario es reiterar que, en la filosofía de Marx, la teoría y la práctica no se
divorcian, sino que se solicitan e implican. En este sentido, la relación que guarda la
filosofía con la sociedad y con la historia es de vital importancia, puesto que en ella se
implica una manera peculiar de relación teórica y práctica.
COTIDIANIDAD
Escribe tu punto de vista sobre la filosofía presente en la sociedad a la que
perteneces.
2.1 La filosofía como saber teórico crítico
De entrada, y al margen de cualquier concepción estrecha y abstracta, la filosofía
en su acepción más general es una teoría crítica que explica y da razón de la
problemática histórica del hombre y la sociedad. La filosofía problematiza y cuestiona
un presente histórico social dado, desde un punto de vista crítico. Ahora bien, según esta
idea cabe formular la pregunta: ¿qué sentido tiene la crítica en la concepción del hombre
y la sociedad?
Según señala Markovic: "El concepto de crítica ha suscitado muchos equívocos e
injustificadas acrimonias. Sistemáticamente se achaca a la crítica filosófica ser
destructiva, no ser más que una mera 'negociación' que no reconoce los éxitos
manifiestos de la sociedad que adopta una 'actitud opositoria' respecto de las
organizaciones sociopolíticas, o ser inclusive expresión de afán de privilegios".
Al margen de cualquier esfuerzo conservador que de diversas maneras buscaría
desplazar la crítica a un elemento simple y secundario, estamos obligados a puntualizar
que la teoría crítica es centro de gravedad del hombre y de la historia, por cuanto que,
siendo una categoría teórica y reflexiva, marca o fija límites y posibilidades al saber
mismo de una realidad concreta e histórica.
Ahora bien, dado que la filosofía es ciertamente crítica, la suya es una actividad
reflexiva y negatriz de análisis y síntesis, es decir, primero negar un presente histórico-
social, destotalizándolo o desarticulándolo. Y precisamente por esta actividad de análisis
se estudian las contradicciones sociales, políticas, económicas e ideológicas que yacen
en el interior mismo de la sociedad. Al segundo de los momentos de esta actividad
teórica y reflexiva se le denomina síntesis y consiste en reestructurar en un todo
(totalidad) el orden social anteriormente desestructurado o analizado. En fin, la crítica es
un proceso reflexivo que desarticula y sintetiza en la perspectiva teórica al ingente
acontecer de los fenómenos sociales.
2.2 Cómo la filosofía a partir de un presente estudia un pasado histórico-
social
La filosofía estudia el pasado histórico del hombre en una doble dirección. En primer
lugar, podría decirse que sólo retrospectiva o regresivamente, y como reflexión a partir
de un presente, se explican y se esclarecen las formaciones o estructuras sociales que ha
habido a lo largo de la historia. Así, a partir del presente modo de producción capitalista
y en aquellas leyes y categorías que lo explican, arranca la posibilidad de estructurar
regresivamente una explicación científica de las distintas formaciones sociales:
comunismo primitivo, esclavismo y feudalismo.
Así: La sociedad burguesa es la organización histórica de la producción más
desarrollada, más diferenciada. Las categorías que expresen sus relaciones, la
comprensión de su organización propia la hacen apta para abarcar la organización y las
relaciones de producción de todas las formas de sociedad desaparecidas. Así, la crítica
que incide en este modo actual de producción capitalista descubre su racionalidad en
aquellas categorías que la expresan, y a partir de ellas siendo las formas lógicas más
desarrolladas, se descubre el pasado histórico del hombre y toda forma de sociedad que
le precede: No se comprende la renta del suelo —dice Marx— sin el capital, pero sí el
capital sin la renta del suelo. El capital es la potencia económica de la sociedad burguesa
que lo domina todo. Debe de constituir el punto inicial y el punto final y ser desarrollado
antes que la propiedad de la tierra. Después de haber considerado separadamente el uno
y el otro, hay que estudiar su relación recíproca.
Ahora bien, el presente histórico capitalista no debe verse como mera figura
histórica detenida, puesto que ella es el resultado de un proceso y que siguiendo la
génesis de su explicación científica será posible determinar proyectos sociales y
humanos. La reflexión crítica, en este sentido, no pierde ni riqueza ni contenido, ni en su
pasado ni en su presente. Por el contrario, revela y sitúa en un entronque común el
presente, el pasado y la posibilidad de un futuro como momento histórico social más
humano.
La humanidad —según lo dicho por Marx— tiene un futuro humano e histórico
objetivamente realizable: el socialismo. Con la caída del socialismo en lo que
anteriormente fue la Unión Soviética, los corifeos del capitalismo se apresuran a
declarar no sólo la muerte de un modelo de sociedad, sino del futuro como posibilidad
que busque ampliar la libertad y la justicia entre los hombres. Declaran sin recato la
muerte total de las utopías.
Pero volviendo a nuestra idea original, la filosofía en cuanto es crítica de un
modelo social ha dado la explicación más concreta, objetiva y racional al contenido de
los fenómenos sociales e históricos, porque bien dice Sánchez Vázquez: "La
racionalidad de una sociedad dada no se descubre en la masa de hechos y fenómenos
que aparecen en la superficie como hechos causales y desligados entre sí, sino cuando
tras de esos hechos se ponen de manifiesto sus elementos y relaciones fundamentales,
constituyendo una totalidad o conjunto de elementos y relaciones estructuradas".
Para terminar con este punto, cabría una pregunta de vital importancia: ¿cuál es
esta racionalidad que explica el presente histórico del actual modo de producción
capitalista y que al mismo tiempo es hilo conductor de todo un pasado histórico, social y
humano factible de comprenderse? Siguiendo a Sánchez Vázquez podemos decir que,
tras la compleja realidad de los fenómenos sociales descubrimos las relaciones
necesarias y universales que se expresan en categorías y leyes, que como ya lo hemos
apuntado, explican no sólo un presente, sino de igual modo un pasado histórico. Estas
categorías son principalmente: modo de producción, relaciones de producción, fuerzas
productivas, clases sociales, lucha de clases, que en el discurso marxista se configuran
como una totalidad teórica consistente y sistemática.
2.3 La praxis como categoría central del desarrollo de la historia y la
sociedad
Resta decir algo más y de vital importancia por lo que concierne a la práctica histórica y
social. Antes que nada debemos precisar que la sociedad no se encuentra divorciada de
los individuos concretamente considerados. Fuera de la sociedad el hombre no es nada o
sólo es una abstracción. Los hombres mediante su actividad práctica no sólo establecen
una relación con la naturaleza, sino también con el resto de los individuos. Así, mediante
una multiplicidad de actividades prácticas se conforma un entramado de relaciones
sociales que se van modificando o reorganizando a lo largo de la historia. "La historia
demuestra que el hombre en el pasado ha transformado la naturaleza mediante su praxis
productiva y que, en consecuencia, con ella ha transformado también sus propias
relaciones sociales. La historia ha sido efectivamente un proceso práctico total llevado a
cabo por los hombres".
Así pues, podríamos decir que la historia la hacen los hombres concretos, sujetos
a determinadas condiciones sociales y económicas. El sujeto verdadero de la historia es
el hombre y no una potencia —el espíritu o Dios— situada por encima del acontecer real
de la historia. En fin, será la práctica, unida a la conciencia que de ella tengan los
hombres, por donde la historia, la sociedad y la cultura avancen hacia formas sociales en
las cuales se conquisten o se amplíen las libertades humanas. En este sentido, la práctica
y la conciencia en su unidad indisoluble (praxis) configuran el andamio sobre el cual
devienen o se desarrollan la historia y la cultura de los pueblos. "Con su actividad
práctica los hombres han destruido y creado nuevos sistemas sociales; con su praxis
productiva crearon las condiciones para que desaparecieran sucesivamente diversas
formaciones económico-sociales —esclavista, feudal o capitalista— y con su praxis
social —protestas, rebeliones o revoluciones— han contribuido a la abolición de las
relaciones sociales capitalistas y al hundimiento del viejo sistema colonial".
Ejercicio de interpretación
Documéntate sobre la filosofía tradicional, su aspecto conservador con el marxismo y su
aspecto revolucionario, para participar en una mesa redonda; escribe tres conclusiones.
Contra el aspecto conservador de la filosofía tradicional, el marxismo concibe la
filosofía, en primer lugar, como crítica de la situación social establecida. Escribía Marx
en su carta de 1843: "La tarea de la filosofía consiste... en una crítica implacable de
todo lo existente, implacable en dos sentidos: esta crítica no se arredra de sus propias
conclusiones y no retrocede ante el choque con los poderes constituidos". Pero no basta
la crítica. La filosofía debe ser, en segundo lugar, revolucionaria; es decir, debe llevar
a la práctica y hasta sus últimas consecuencias, las conclusiones a que llega por medio
de la crítica. Para Marx, el estudio de la filosofía no es fin en sí mismo, sino un medio
para resolver los problemas reales que se plantean a la sociedad.
M. García, Marcos
Op.cit., p.277
2.4 Filosofía e historia se relacionan
En cuanto a la relación que puede guardar la filosofía con la historia y ésta última con la
primera, Lucien Goldman señala que el conocimiento concreto no es una suma, sino una
síntesis de abstracciones justificadas. Y tiene razón, porque la filosofía, en cuanto es
comprensión (racionalidad objetiva) de una determinada realidad social, tiende a superar
el pretendido cientificismo histórico y sociológico que sólo se ocupa de la descripción
de los fenómenos. En este sentido, ninguna encuesta, ninguna monografía podrá poner
en evidencia los factores de transformación y de renovación de una sociedad, cuando
mucho se describirán fenómenos, haciendo un registro empírico de los mismos. Para
Lucien Goldman: "Los hechos registrados por una monografía o una encuesta, sólo
adquieren su significado válido dentro de una visión de conjunto", es decir, una
explicación científica de los fenómenos sociales que no excluya el contenido humano de
los mismos.
Existe, pues, una postura conservadora en lo tocante a la ciencia de la historia y
la sociología. Y consiste en suponer que para que un conocimiento sea científico, los
fenómenos se deberán explicar tal como son, independientemente del sujeto y toda
valoración que emane de él. En este sentido, el sujeto deberá ser imparcial frente a los
hechos o fenómenos que manipula y describe. En esta concepción de la ciencia existe
una racionalidad o comprensión de la realidad, pero puramente instrumental que excluye
toda idea de progreso y de cambio frente a la realidad social. El mejor científico social
es aquel que describe y deja las cosas tal como están. El cambio en la historia y en la
sociedad están cancelados. Resignémonos, el fin de la historia significa vivir un eterno
presente. ¿Pero estaremos condenados a vivir eternamente la pobreza, la marginalidad y
la explotación del hombre?
En esta visión conservadora, el pueblo queda excluido de los asuntos públicos
decisivos y deberá depositar su confianza y su futuro (en tanto que las ideologías y
utopías han fracasado), en científicos expertos en el manejo instrumental de una realidad
social: "Las decisiones políticas son cada vez más un asunto técnico y cada vez menos
una elección de programas y metas colectivas. De hecho, la participación ciudadana se
reduce a la designación de las personas que habrán de administrar la cosa pública, sobre
la base de un consenso tácito. La política se parece a una ingeniería social que se
resuelve por encima del ciudadano común".
Interpretando a Lucien Goldman, nos atrevemos a decir que las ciencias
humanas, la historia y la sociología sólo se constituyen como ciencias si no excluyen al
hombre como sujeto que conoce y transforma su mundo. A este respecto, la defensa que
Sartre hace del hombre y de lo humano en su obra Crítica de la razón dialéctica es digna
de tomarse en consideración. Para Sartre, la realidad humana no debe entenderse como
algo pasivo y sin vida; el sujeto debe ser salvado del determinismo que lo reduce a
simple cosa. La historia, en este sentido, no es historia sin sujeto, ya que éste se
envuelve en un proceso único, que es al mismo tiempo objetivo y humano.
Recapitulemos y regresemos de nueva cuenta a la idea primera. La filosofía es
crítica, porque es dialéctica o porque es ciertamente, y como ya se dijo, acción que niega
y supera en el terreno del conocimiento un presente histórico y social. Y lo supera en su
concepto, si la realidad es accesible y está abierta a su comprensión, es decir, a su
conceptualización. Aquí debemos por conceptualización (objetividad racional) entender
el resultado del proceso, como producto de la reflexión y de la crítica de determinada
realidad social. Pero habría que aclarar de inmediato, esta conceptualización sólo es
posible en la relación práctico-teórica, o lo que es lo mismo, relación práctico-crítica,
que se establece entre el hombre y su realidad social. Así, en esta relación el hombre no
sólo es capaz de conocer o interpretar, sino también de transformar su realidad. Es decir,
no sólo conceptualiza su mundo, sino que también lo transforma, podríamos decir que
sólo por esta actividad teórica y práctica se genera y se configura una conciencia
colectiva de una clase o de un pueblo en torno a un proyecto social.
2.5 ¿Y para qué la conceptualización o racionalidad objetiva de la realidad
social?
Si la filosofía tiene como tarea fundamental la de dar razón del confuso devenir de las
contradicciones y fenómenos que acontecen y concurren en el seno de la misma
sociedad, habría entonces que preguntarse: ¿qué revela esta filosofía como conocimiento
crítico de la realidad social? Y todavía más: ¿qué caso tiene conocer lo que revela?
La filosofía comienza siendo históricamente crítica de la religión y
posteriormente crítica del derecho y crítica de la política. Así, la filosofía tiene la tarea,
según Marx, de criticar las diversas formas de enajenación. Por enajenación podemos
entender la pérdida de la creatividad, o bien, la no apropiación humana de los productos
sociales, sean éstos culturales o materiales. En otro sentido, la enajenación podría
consistir en desprenderse de sus cualidades humanas y depositarlas en otro, el Estado o
un ser divino, quien tendría la tarea de decidir y dirigir el destino de los hombres.
La filosofía en este sentido tiene la tarea, dice Marx, de "desengañar al hombre
para que piense, para que actúe y organice su realidad como hombre desenajenado y que
ha entrado en razón, para que gire en torno a sí mismo y su sol real". En fin, la filosofía
desenmascara, en tanto crítica teórica, toda forma de enajenación social, desenredando o
destotalizando un orden social dado. Sólo así se descubre al hombre y sus relaciones
enajenadas, religiosas, políticas o económicas.
Ahora bien, todos los filósofos saben que si la filosofía descubre en las
relaciones enajenadas al hombre enajenado, también es cierto que busca superarlas.
Es importante, aunque sólo de pasada lo señalaremos, que contrariamente a este
hombre enajenado Marx propone la concepción de un hombre humanamente
considerado, es decir, como hombre creador de sí mismo y de su mundo en un doble
sentido: material y espiritual. "El hombre como creador de sí mismo, como producto de
su trabajo susceptible de cambiar y de evolucionar, como ser vivo que se objetiva en su
obra y se contempla en este objeto, en esta realidad creada por él, que se encuentra a sí
mismo y con su esfuerzo se estimula a la perfección: tal es el tema central de la filosofía
desarrollada por Marx en su Grundrisse y de la que, enriqueciéndola en lo esencial,
extrajo sus consecuencias".
Proyecto de investigación
Consulta el para qué de la conceptualización o la racionalidad objetiva de la realidad
social. Intercambia ideas con personas de tu comunidad, para ampliar más tus
conocimientos y así dar ejemplos reales.
3. RELACIÓN QUE GUARDA LA FILOSOFÍA CON LA IDEOLOGÍA
Para José Ferrater Mora, filosofía e ideología se relacionan. La ideología, según apunta
Ferrater, es objeto de análisis y crítica de la filosofía. Sánchez Vázquez en sus Ensayos
marxistas sobre filosofía e ideología, sostiene que dicha relación propuesta por Ferrater
Mora es de alguna manera externa. La filosofía en dicha relación parece no
contaminarse de la ideología. En este punto dice Sánchez Vázquez, que "la relación
entre filosofía e ideología debe ser considerada no sólo desde su lado exterior, sino
también desde su lado interno; o sea, considerando que la filosofía no sólo se relaciona
con la ideología en cuanto convierte a ésta en objeto de análisis, crítica o revisión; o
traza frente a ella una línea de demarcación, sino también en cuanto que ella misma es
ideología".
Antes de seguir adelante, es conveniente caracterizar, aunque sea en su noción
más general, lo que se entiende por ideología. La ideología en su concepto más general
podría ser un conjunto de ideas o representaciones que se concretan en un discurso
político, religioso, científico o de otro tipo. Y el problema es saber cómo se relaciona la
ideología con la política, con la ciencia, con la economía, etc.; y al mismo tiempo cómo
la filosofía asume estos problemas como suyos. Ahora bien, si la filosofía tiene como
objeto de estudio la ideología y la relación que guarda con otras áreas de la cultura, nos
tendríamos que preguntar de nueva cuenta: ¿qué relación guarda la filosofía con dichos
problemas? Según Louis Althusser en su libro Curso de filosofía para científicos, señala
que la filosofía tiene por objetivo trazar líneas de demarcación entre la ideología y la
ciencia, o entre la ideología y otras áreas del conocimiento, como sería en este caso la
política y la economía.
En nuestro modo de ver, Sánchez Vázquez caracteriza a la ideología de un modo
claro y certero. Para este filósofo la ideología (contrario a lo que afirma Althusser) no es
necesariamente una conciencia deformada de la realidad. En un concepto amplio de
ideología encontramos otras ideologías no necesariamente falsas y que pueden contener
elementos de verdad, por ejemplo, cuando Marx alude a la ideología socialista o a la
ideología proletaria.
A juicio de Sánchez Vázquez, la noción de ideología en un sentido amplio se
puede caracterizar en tres aspectos fundamentales: a) su contenido teórico, b) su génesis
o su raíz social, y c) su uso o función práctica.
En el primer caso, la ideología es un conjunto de enunciados que apuntan a la
realidad y a problemas reales, y entrañan explícita o implícitamente una valoración de
ese referente real, o dicho de otro modo, que tal conocimiento que se tenga de la
realidad implica una ideología; esto es, que comprende juicios de valor como
exhortaciones o expresiones de deseo.
En el segundo caso, el contenido teórico se encuentra en una relación estrecha
con los intereses, aspiraciones e ideales de una clase social determinada. Por ejemplo, en
una sociedad dividida en clases encontramos dos ideologías opositoras: una ideología
socialista, que vive su peor crisis, y una ideología burguesa, que detenta el poder. De
este modo, la ideología que detenta el poder político corresponde a la clase burguesa, la
cual justifica y legitima su dominio sobre el conjunto de la sociedad.
Finalmente, en el tercer aspecto —Sánchez Vázquez— continúa apuntando que
la ideología tiene un sentido práctico cuando aspira a guiar las acciones de los hombres.
En este caso podríamos decir que la ideología no explica, sino justifica una acción
determinada.
Ecología
¿Cuál es la ideología presente en la actual relación de la humanidad con el medio
ambiente?
3.1 La polémica: conocimiento científico (objetivo) o ideología
El problema fundamental que se ventila es explicar cómo el conocimiento científico
(objetivo) de las ciencias sociales está ligado a un punto de vista de clase, es decir, a una
ideología. Entendida ésta como un conjunto de valores sociales que pueden ser morales,
políticos, artísticos, etc.
Según Karl Mannheim, el conocimiento, por estar ligado a determinadas
condiciones sociales (y, en consecuencia, a un punto de vista de clase) es un falso
conocimiento. Según Sánchez Vázquez, la interpretación que hace Mannheim es
unilateral y ahistórica. El conocimiento, en mayor o menor medida, tiene siempre una
relación con juicios de valor y que dicha relación no implica que el conocimiento deba
ser considerado falso. Y nos preguntamos: ¿cómo entonces el conocimiento logra su
objetividad, esto es, su cientificidad?
Responde Mannheim, escapando del relativismo, no haciendo depender al
conocimiento científico de este o aquel punto de vista en particular. En fin, no
haciéndolo depender de alguna determinación social, la que supuestamente engendra un
falso conocimiento.
Según Sánchez Vázquez, Mannheim hace depender la objetividad del
conocimiento en una esfera distinta de la realidad social:
En un grupo excepcional, privilegiado —la intelectualidad, situado según él por
encima de los intereses de clase y de las luchas entre ellas, puede escapar a esa
determinación y salvar así la objetividad en las ciencias sociales. Si primero excluyó la
objetividad para disolver el conocimiento determinado socialmente en ideología, ahora
excluyó la determinación social para salvar el conocimiento objetivo (entendiendo
como síntesis de puntos de vista relativos y particulares.
Desde el punto de vista de Max Weber, la objetividad del conocimiento es
incompatible con los valores morales o políticos. De estos valores hay que despojar a la
ciencia. La ideología y el conocimiento, la ciencia y la política deberán deslindarse una
de otra, si es que se aspira a un conocimiento objetivo en las ciencias sociales: "Esta
separación —apunta Sánchez Vázquez— inspira posteriormente al neopositivismo y, en
nuestros días, a los filósofos analíticos pretendidamente neutrales, así como a los
teóricos de la 'desideologización'. Dicha separación fue postulada hace décadas, en
nombre del marxismo, por los teóricos de la socialdemocracia alemana y, recientemente,
por Althusser y sus discípulos".
En la perspectiva de Sánchez Vázquez, las ciencias sociales no pueden
desvincularse de su determinación social y tampoco ponerse al margen de los intereses
sociales y de clase que en ella pueden coexistir. Dice:
Ninguna teoría social es absolutamente independiente de la ideología, y es por
eso que ninguna ciencia social se podría considerar como ideológicamente neutral; esto
es, que no incluya elementos de juicio valorativos, morales, políticos, etc. Por ejemplo,
la propia tarea que se fijan las ciencias sociales no puede ser separada de una opción
ideológica. Lo que el científico social espera de su ciencia variará considerablemente si
opta por dejar el mundo como está o por su transformación. En un caso puede fijarse
una imposible tarea neutral; en el segundo, vincular la ciencia a la práctica social.
De lo anterior se infiere que toda investigación tendrá, en un sistema social
dividido en clases, una relación mayor o menor con los intereses de una clase. Así, la
investigación responde a necesidades, fines o intereses de determinado grupo en el
poder, que buscará orientar los conocimientos y la misma investigación hacia fines que
no necesariamente convengan a la totalidad social, sino en beneficio de un grupo que
detenta el poder económico o político. Sánchez Vázquez al hacer referencia a la división
de Jason señala:
Desde 1958, esta división, que cuenta entre sus miembros con no menos de cinco
Premios Nobel en física, actúa como un verdadero Estado Mayor de la comunidad
científica, cerca del Pentágono, pugnando por incorporar a los esfuerzos bélicos del
imperialismo yanqui no sólo a físicos eminentes sino también a investigadores sociales
de diversas ramas (sociólogos, demógrafos, antropólogos, psicólogos, etc.) El arco de
su actividad comprende desde las investigaciones para construir detectores electrónicos
de las tropas enemigas (vietnamitas) hasta la preparación de proyectos sociológicos
para la mejor aplicación de la táctica antiguerrillera en Tailandia". (Sobre las
actividades de la División Jason, en las que debieran meditar los científicos puros que
todavía hoy se resisten a aceptar las vinculaciones de la ciencia con la ideología
dominante, particularmente en las ciencias sociales.)
Resta solamente apuntar, y de manera general, que el conocimiento científico
propio de las ciencias sociales, aunque guarda relación estrecha con la ideología,
mantiene una autonomía relativa, evitando que caiga o se disuelva en ideología. El
conocimiento científico como tal tiene sus propios requisitos que lo caracterizan como
ciencia. La objetividad, la racionalidad, la sistematicidad, así como su metodicidad, son
algunas de las características que la identifican y la definen como una ciencia. Esto nos
lleva a deslindar el campo propio de la ciencia del campo de la ideología. Así como
evitar caer en la confusión muchas veces repetida de una ciencia burguesa o una ciencia
proletaria. El valor de verdad de una ciencia no depende, pues, de una ideología. Si
Marx calificó la economía política de burguesa, lo hizo con referencia a la ideología, sin
pensar que su valor de verdad o falsedad dependieran de la ideología de una clase, en
este caso la burguesía:
Esto significa que el valor de verdad de una teoría depende de la ideología que
ha permitido descubrirla, que se hace presente o se transforma en su contenido interno
o que impone cierto uso o función práctica de ella. Ciertamente, la ideología burguesa
en determinadas fases históricas ha contribuido a la constitución de la ciencia moderna,
y en el campo de las ciencias sociales ha permitido a la economía clásica inglesa, por
ejemplo, el descubrimiento de una serie de verdades (como la teoría del valor). Ahora
bien, la validez de esos elementos verdaderos no depende de dicha ideología burguesa.
De igual manera, el valor de verdad de la teoría de la plusvalía de Marx no depende de
la ideología revolucionaria, proletaria, que ha hecho posible su descubrimiento y su
función práctica como instrumento teórico para dar a la clase obrera conciencia de su
explotación.
3.2 El fin de las ideologías y la llamada neutralidad ideológica o valorativa
En la ciencia, y sobre todo en las ciencias sociales, no es posible una neutralidad
valorativa. ¿Se puede ser un científico neutral, sin asumir consecuencias, fines y
aplicaciones morales, políticas o sociales en determinada ciencia? ¿A un físico nuclear
sólo le interesará trabajar en busca de una verdad científica, sin importarle la aplicación
o fines que podrían adoptar sus descubrimientos? ¿O habrá un científico social que sólo
busque soluciones a problemas concretos, desde un ángulo puramente técnico (o lo que
algunos filósofos denominan "racionalidad instrumental") al margen de toda ética
social? Desde esta perspectiva, ¿dónde queda el sentido de justicia social, de equidad o
de bienestar económico de un pueblo?
En cuanto al fin de las ideologías y al llamado fin de la historia, no son más que
formas ideológicas que buscan condenar a un pueblo a un eterno presente desgarrador.
Estas ideologías condenan a las mayorías marginadas del poder económico y político a
un presente desdichado sin futuro. Infinidad de veces se ha intentado arrebatar a los
pobres de la tierra los sueños y anhelos de una sociedad más justa y equitativa.
Para los ideólogos de la burguesía, los problemas sólo se miran desde el ángulo
puramente económico-administrativo, cuya supuesta ciencia (sociología, economía,
política, etc.) no busca más que mantener un determinado orden o sistema social que por
desgracia favorece a una minoría privilegiada.
El Estado, para estos ideólogos que anuncian el fin de la historia o el fin de las
ideologías, es solamente un instrumento que administra los asuntos públicos desde un
enfoque científico-técnico, al margen de cualquier ética social, esto es, al margen de
cualquier criterio de equidad o de justicia social. La ciencia así entendida es una
ingeniería social que deberá resolver los problemas en el orden puramente
administrativo: "La vieja aspiración weberiana de una ciencia 'libre de valores', se
vuelve así la aspiración de una ciencia libre de ideologías. Las ciencias sociales, al
liberarse de la ideología, alcanzan su pleno estatuto científico y —como las ciencias
naturales— permiten desarrollar una tecnología basada en ellas".
El Estado debe verse en un enfoque mucho más amplio, no sólo como
instrumento guardián del orden o regulador de libertades. Luis Villero al respecto
señala: el Estado deberá concebirse "no sólo como un instrumento para garantizar las
libertades ciudadanas y administrar la cosa pública, sino como un órgano destinado a
corregir las injusticias que necesariamente genera el mercado libre. Porque el mercado
nada sabe de justicia. Sólo un poder político dirigido por los valores superiores de
igualdad y justicia puede transformarlo de una fuente permanente de inequidad en un
instrumento de beneficio de todos.
Ejercicio de interpretación
Con tres compañeros analicen el papel de la ideología en la lucha de clases. Relacionen
sus conclusiones con acontecimientos pasados y presentes.
GLOSARIO
Acepción: Sentido en que se toma una palabra o una frase. Preferencia. Término que
asigna la acción de llevar a cabo algo, sea ella exterior al sujeto, o moral.
Arredrar: Apartar, separar, retraer, hacer volver atrás, por el peligro que ofrece o el
temor que Infunde la ejecución de alguna cosa.
Crítica: Arte de juzgar la bondad, verdad y belleza de las cosas. Cualquier juicio
formado sobre alguna cosa.
Ideología: Rama de la ciencias filosóficas que estudia el origen y clasificación de las
ideas. Conjunto de las ideas que caracterizan a un autor.
Neutralidad: Neutral. Que no se inclina a ninguna de las partes que disputan o
contienden.
Política: Arte de gobernar. Actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos
públicos. Se refiere siempre a la unidad de la organización humana considerada en un
momento histórico determinado.
Praxis: según la filosofía marxista, conjunto de actividades que pueden transformar y
hacer desaparecer al estado. Incluye el conocimiento del as relaciones de producción
(infraestructura) sobre las que se basan las relaciones sociales.
Proposición: Acción y efecto de proponer. Expresión de un juicio entre dos términos,
sujeto y predicado, que afirma o niega este de aquel, o incluye o excluye el primero
respecto del segundo.
Valorativo: Valorar, evaluar.
EVALUACIÓN
TALLER DE PROFUNDIZACIÓN
ANÁLISIS
Mesa redonda. Lee cuidadosamente el siguiente texto y relaciónalo con lo estudiado en
este capítulo, para que des tu apreciación.
"La tarea de la filosofía es desengañar al hombre para que piense, para que actúe y
organice su realidad como hombre desenajenado y que ha entrado en razón, para que
gire en torno a sí mismo y su sol real".
CONCEPTUALIZACIÓN
Respuestas breves:
1. ¿En qué consiste, según la filosofía analítica, el método analítico?
2. Si la filosofía no tiene por objeto de estudio el conocimiento de la realidad, ¿cuál
es entonces su objeto de estudio?
3. Caracteriza el concepto de ideología en Marx y Engels, en relación con la
ideología alemana.
4. Explica los diversos conceptos de ideología expuestos en el texto siguiente:
Parte dos
Esbozo histórico de la
filosofía antigua
El estudiante conocerá el desarrollo de la filosofía griega a partir del análisis de las
concepciones filosóficas de:
• Los presocráticos
• Sócrates
• Platón
• Aristóteles
Para entender las soluciones que la filosofía griega ha dado, a través de la historia, a los
problemas del conocimiento, los problemas morales y políticos que se plantea el hombre.
CAPITULO UNO
LOS PRESOCRATICOS
LOGROS
• Entiende la explicación racional que los filósofos Tales de Mileto, Anaxímenes y
Anaximandro propusieron de la naturaleza de las cosas.
• Explica por qué la escuela pitagórica sostiene que la esencia y el principio de
todas las cosas es el número.
• Comprende el concepto del cambio (de la unidad y la diversidad), tal como lo
explican Heráclito y Parménides.
ü Manifiesta atención e interés en las actividades de clase.
ü Aprovecha los textos como fuentes primarias de aprendizaje.
INTRODUCCIÓN
La filosofía griega es importante para quien por primera vez se acerca al estudio de la
filosofía; permite conocer su origen, sus principales representantes y sus tesis
fundamentales. En este capítulo estudiaremos a los filósofos presocráticos: Tales de
Mileto, Anaxímenes y Anaximandro, quienes propusieron de modo predominante una
visión racional del mundo a partir de elementos físicos como el agua, el aire, el fuego,
etc.
La escuela pitagórica, por su parte, sostendrá que el número es esencia y
principio de todas las cosas. Heráclito y Parménides, filósofos igualmente importantes
de este periodo, nos acercan a nociones como el devenir y el ser. Los atomistas
sostendrán que el átomo es principio explicativo y no solamente entendido como la
partícula más pequeña de la materia.
Finalmente, los sofistas conducirán la filosofía por el camino del pensamiento,
esto es, por la vía de la razón (logas), como el único medio de conocer al hombre y la
naturaleza.
1. FILÓSOFOS PRESOCRÁTICOS
En algunos manuales de filosofía leemos que la filosofía se inicia cuando se sustituyen
explicaciones mitológicas y religiosas por explicaciones fundadas en la razón, lo cual es
tan sólo una verdad a medias, puesto que mito y filosofía en el periodo griego que
estudiamos son inseparables.
Así, Jaeger señala, parafraseando a Kant: "El comienzo de la filosofía científica
no coincide, así, ni con el principio del pensamiento racional ni con el fin del
pensamiento mítico. Auténtica mitología hallamos todavía en el centro de la filosofía de
Platón y Aristóteles". En efecto, con los filósofos presocráticos asistimos al nacimiento
de un pensamiento racional que se extiende y se consolida con Platón y Aristóteles. Pero
en este desarrollo histórico de la filosofía, aunque se le pueda caracterizar como
racional, se encuentra implicado de igual modo el pensamiento mítico. El juicio que
hace Jaeger en Paideia nos parece correcto.
Los primeros filósofos (Tales de Mileto, Anaxímenes y Anaximandro) reclaman
ya un conocimiento racional del mundo. El motivo de sus inquisiciones aparece bajo la
forma de un saber cosmológico físico naturista, aunque lo cierto es que ese saber no es
sólo físico, sino además racional. Ellos buscaban, más allá de la sensibilidad y de la
diversidad fenoménica, la unidad racional y especulativa que permite explicar el
universo en su conjunto. En vista de lo anterior, y para ilustrar lo dicho, estamos
obligados a señalar que los sentidos sólo muestran los fenómenos como cambiantes y
distintos entre sí, mientras que la razón unifica la diversidad que registran los sentidos
en una unidad que como concepto racional explica el conjunto del universo. Así, los
filósofos presocráticos se han valido de la razón para explicar el conjunto del universo
bajo la forma de un elemento físico, ya fuese el agua, el aire e incluso el fuego.
La filosofía griega nace en la costa del Asia Menor y a los primeros filósofos de esta
época y lugar se les conoce como jónicos. Lo que primero los deslumbra es lo que
inmediatamente se presenta a sus sentidos: las cosas y en general los fenómenos de la
naturaleza.
Aristóteles, en su Metafísica, nos dice que fue la admiración lo que inicialmente
empujó a los hombres a filosofar. Por eso, con justa razón podemos señalar que aquellas
cosas que admiran son el punto de partida y materia fundamental de su especulación
filosófica.
Observaremos, en adelante, cómo los filósofos presocráticos buscarán en medio
del cambio infinito de los fenómenos un principio general que sea capaz de explicarlos y
que por lo mismo no esté sujeto al cambio. Este principio es un concepto general que
como tal deberá dar cuenta de aquello que a los sentidos se presenta como cambiante. Si
las cosas cambian, ¿qué son de verdad? Si una cosa pasa de ser blanca a ser verde, es y
no es blanca. Si algo que era deja de ser, resulta que la misma cosa es y no es. La
multiplicidad y la contradicción penetran en el ser mismo de las cosas; se pregunta
entonces qué son las cosas de verdad, es decir siempre, por detrás de sus muchas
apariencias. Apela de la multitud de aspectos de las cosas a su raíz permanente, superior
a esa multitud y capaz de dar razón de ella. Por esto, lo verdaderamente interesante es la
pregunta inicial de la filosofía: ¿qué es de verdad todo esto, qué es la naturaleza o
principio de donde emerge todo? Las diversas respuestas que se van dando a esta
pregunta forman la historia de la filosofía griega.
Para Tales de Mileto (640-546 a. C.) el principio de todas las cosas y del
universo es el agua. Según Aristóteles, Tales afirmaba que el agua es principio, porque
probablemente observaba que era alimento de todas las cosas, y que todo animal vive de
la humedad. "La simple tesis de Tales de Mileto es filosófica, en ella no se toma el agua
sensible en su particularidad frente a las demás cosas naturales, sino que se le concibe
como un pensamiento en que todas las otras cosas naturales se contienen y se
disuelven".
De lo anterior se deduce que el agua de Tales actúa como principio (physis
líquida originaria) de donde todo nace.
El agua en este sentido coincide con lo divino: "Dios es la causa más antigua,
porque no es engendrado"; en otras palabras, porque es principio. Y decir principio
equivale a afirmar, apunta Aristóteles, "aquello de lo cual proceden originariamente" y
"en la cual acaban por resolverse todas las cosas". Y que además es "una realidad que
continúa existiendo inmutada a través del proceso generador de todas las cosas". Así
pues, para Aristóteles este principio es aquello que no cambia.
No se debe creer, empero, que el agua de Tales consiste en el elemento físico-químico
que bebemos. El agua de Tales hay que considerarla de una manera totalizante, como
aquella physis líquida originaria, de la que todo se deriva y de la que el agua que
bebemos no es más que una de sus múltiples manifestaciones. Tales es un naturalista en
el sentido antiguo del término y no es un materialista en el sentido moderno y
contemporáneo. En la práctica su agua llegaba a coincidir con lo divino. "Dios, decía,
es la cosa más antigua, porque no es generado", es decir, porque es principio. Se
introduce así una nueva concepción de Dios: se trata de una concepción en la que
predomina la razón y que se halla destinada como tal a eliminar muy pronto todos los
dioses del politeísmo fantástico-poético de los griegos.
Reale, Giovanni yAntiseri, Darío
Historia del pensamiento filosófico y científico
Anaxímenes (560-548 a. C.) postula como principio de las cosas el aire; muestra
un claro adelanto en el proceso mismo de la abstracción. Su principio es menos físico y
menos sensible, si lo comparamos con el agua. "El aire tiene, al mismo tiempo, la
ventaja de poseer una mayor ausencia de forma; tiene menos de cuerpo que el agua,
pues no lo vemos, sino que ños damos cuenta solamente de sus movimientos".
Anaximandro (610-546 a. C.) sostiene que el principio de las cosas es el
úpeiron, es decir, lo infinito e indeterminado. Este principio tiene la característica
principal de no hacer referencia a lo finito, particular o sensible. El principio de
Anaximandro es del todo abstracto e indeterminado; podría decirse que es un concepto
general que explica toda generación (llegar a ser) y toda corrupción (dejar de ser). En
otras palabras, se trata de un concepto que indica cabalmente "el ser y el no ser" del
mundo fenoménico. "Ahora bien, el progreso en cuanto a la determinación del principio
como la totalidad infinita estriba en que, aquí, la esencia absoluta no es algo simple, sino
una generalidad que equivale a la negación de lo finito. Al mismo tiempo, desde el
punto de vista material, Anaximandro supera la concreción del elemento agua: su
principio objetivo no presenta ningún carácter material y se le puede considerar como un
pensamiento".
Podemos decir que los primeros filósofos fueron naturalistas en cuanto explican
el origen de las cosas por vía de los sentidos, pero no lo fueron en tanto que pudieron
abstraer de la diversidad fenoménica la unidad conceptual y especulativa como unidad
racional.
Según Aristóteles, son las cosas y en general los fenómenos de la naturaleza los
que conducen a los hombres a filosofar y buscar los primeros principios especulativos
del universo. Los filósofos de la escuela jónica, encabezada por Tales de Mileto,
"consideraron tan sólo principios aquellos que se dan bajo la especie de la materia.
Aquello de que están constituidos todos los seres, de donde vienen al llegar a ser y a lo
que vuelven cuando al fin se corrompen persistiendo en ellos las sustancias con sus
variables modificaciones; esto es lo elemental y el principio de todos los seres"6. Creen
que en realidad nada nace ni llega a la corrupción, suponiendo que esta primera
naturaleza subsiste siempre. Así, no se nos ocurre decir que Sócrates nace cuando se
hermosea o se hace músico, ni decimos que perece cuando pierde estos modos de ser,
puesto que el sujeto de estos cambios (Sócrates mismo) permanece en su ser. Ni
podemos decir lo mismo respecto de los demás seres. Es, pues, necesario que haya una
primera naturaleza, única o múltiple, de la cual proceden las demás cosas, quedando ella
a salvo.
El agua, según Tales de Mileto, al igual que el ápeiron de Anaximandro y el aire
de Anaxímenes, están considerados como principios y esencias de las cosas,
entendiendo por esencia el concepto general que da cuenta y razón de todas las formas
perceptibles y sensibles de los fenómenos y, en general, de toda manifestación natural.
La limitación, según Aristóteles, de los filósofos presocráticos sería la siguiente:
Cuando suponen que el universo entero es uno y que una es su naturaleza en el orden de
la causa material, la cual suponen por añadidura corporal y extensa, es evidente que se
equivocan de muchas maneras. Establecen, en efecto, una serie de elementos hábiles tan
sólo para los seres incorpóreos, siendo así que también existen seres que carecen de
cuerpo y, continúa Aristóteles, cuando pretenden explicar las causas de la generación y
de la corrupción de las cosas y dar una explicación coherente de la naturaleza de todas
las cosas, pasan por alto el movimiento y el cambio.
He aprendido que...
En concreto, la limitación de los filósofos presocráticos consiste en determinar este
absoluto o concepto en un elemento corpóreo. En este sentido lo absoluto (concepto de
lo general) no es todavía, en interpretación de Aristóteles, el género o el concepto que se
determine a sí mismo, sino que depende todavía de un elemento particular y natural.
Proyecto de investigación
Con otros dos compañeros, investiguen el contexto y los principales planteamientos de
Tales de Mileto, Anaxímenes y Anaximandro. Luego, cada uno escoge al filósofo que
quiere personificar y prepara su intervención. Es necesario destacar los aspectos básicos
que los diferencian y su importancia en el desarrollo histórico de la filosofía.
2. ESCUELA PITAGÓRICA
Otra escuela, también importante en la época presocrática, fue la pitagórica. A la
sociedad, cuyo director es Pitágoras, se le conoce como sociedad sacerdotal (monacal).
Sus participantes, se dice, eran hombres que cultivaban la disciplina científica y fueron
ellos los que por primera vez en la historia introdujeron la enseñanza de la ciencia. Con
Pitágoras se ordena la ciencia y se instrumenta una serie de técnicas para su transmisión.
La decadencia y la destrucción de esta orden sacerdotal coincide con la muerte de
Pitágoras (504 a. C). Una de las causas a que se atribuye su decadencia es la vida
religiosa cerrada en sí misma, lo que traería como consecuencia que dentro de la vida
colectiva del estado griego tuvieran cabida sectas que proclamaran un orden moral y
político contrario al Estado.
Según Aristóteles, los filósofos pitagóricos dedicados a las matemáticas
impulsaron esta ciencia. Absorbidos por los estudios de las matemáticas, llegaron a creer
que los principios de los números eran los principios de todos los seres. Y esto por las
siguientes razones: porque los números son anteriores a los seres por su naturaleza,
porque en los números parecía haber más puntos de semejanza que en el fuego, la tierra
y el agua, respecto de la existencia de los seres y de las cosas que están en formación. Y
así les parecían una simple combinación de números la justicia, el alma y la inteligencia,
las circunstancias temporales de las cosas, etc. "En fin, porque en los números veían las
combinaciones y explicaciones de la música y los fenómenos musicales. Así pues, al ver
que toda la naturaleza parecía poderse reducir a los números y al ser y, por otra parte,
que los números son anteriores a todas las cosas, vinieron a creer que los números eran
también los elementos de todas las cosas, y que el universo astronómico entero es una
combinación armónica de números".
Lo más importante y fundamental de la escuela pitagórica es, sin lugar a dudas,
que ya no determina en un algo material lo absoluto; esto es, no buscan el principio o
esencia de las cosas bajo una forma sensible. Y en efecto, la abstracción que está más
allá de lo real es ahora pensamiento, esencia absoluta no determinada bajo una forma
material.
Lo característico es, pues, la determinación del pensamiento por el pensamiento mismo,
tal es la esencia absoluta de las cosas. De este modo, podemos diferenciar la escuela
pitagórica de la jónica, diciendo que la realidad de las cosas no está presente más que
en el pensamiento, o sea que la realidad tiene como principio la abstracción, el
concepto, o en todo caso, el intelecto.
Matemáticas
Investiga y relaciona la escuela pitagórica con el área de matemáticas.
Ahora bien, según Aristóteles los pitagóricos plantearon que el número es la
esencia primigenia en virtud de que: "Parecen ellos creer que el número es un principio
al estilo de como lo es la causa material para las cosas que existen y tal como lo son las
modificaciones y los hábitos de los mismos seres. Los elementos del número son el par
y el impar; el impar es finito y el par es infinito; la unidad a la vez participa de ambos
elementos, porque es par e impar; el número, empero, proviene de la unidad y, por fin, el
cielo entero se compone, como ya se ha dicho, de números".
En fin, los números son para los pitagóricos el medio más adecuado para
expresar la esencia de las cosas, ya que el universo entero está compuesto de números.
El sentido en que debe tomarse tal afirmación es, sin duda, a la manera de los filósofos
jónicos: como una sustancia primera y última. El sentido correcto de este principio es
que los números, al no existir en la realidad, son precisamente ellos los que constituyen,
y representan conceptual y abstractamente, el infinito de las cosas materiales. Así, los
pitagóricos han hecho posible la abstracción de lo real en la totalidad, es decir, en la
unidad como forma pura del pensamiento. Esta unidad en cuanto unidad infinita de
números implicaría no sólo lo universal e infinito (el par), sino que además incluiría lo
particular y lo finito (el impar) de las cosas. Lo general y lo particular son así principios
que, vinculados, conforman el concepto de número, que en su traducción perfecta es el
absoluto o totalidad abstracta que interviene y da cuenta de todas las cosas.
En la misma línea de pensamiento, podríamos decir también que la trinidad para
los pitagóricos es totalidad y la representa el número tres. El número uno, en este
sentido, es lo más abstracto del saber, el dos es la dualidad, lo tangible y lo sensible,
mientras que el tres es la unidad perfecta y concreta del saber, que finalmente
relacionará por imitación lo general (lo universal) y lo particular (la cosa). Él número,
por tanto, será totalidad racional que mantiene en la unidad ambos lados del conocer.
La limitación en la que caen los filósofos pitagóricos ya la ha señalado
Aristóteles antes que Hegel: el número todavía no es la forma última conceptual del
pensamiento, dado que los números tienen un lugar intermedio entre el ser particular de
las cosas y lo universal del pensamiento. Refiriéndose a Platón, Aristóteles señala:
"Además de los seres sensibles y las ideas, admite Platón las especies o ideas
matemáticas como ideas intermedias, distintas realmente de los seres sensibles, cuyas
especies son perpetuamente mudables y distintas de las ideas puras, porque muchas de
ellas son entre sí semejantes, mientras que la idea pura es cada una única en su especie".
He aprendido que...
Aunque los filósofos pitagóricos no pudieron expresar aún la forma pura del
pensamiento "en sí y para sí", hicieron adelantar la filosofía por el camino de la
abstracción, al afirmar que el número es la representación abstracta de todo lo real y
sensible. Esto a pesar de que el número aún no exprese la totalidad o unidad conceptual
en sí y para sí, como ya se ha indicado.
Ejercicio de interpretación
Lee la sección "La búsqueda de lo absoluto"; analiza y resuelve:
• La visión del autor sobre la búsqueda de lo absoluto.
• Los aspectos en que estés de acuerdo y aquellos en los que estés en desacuerdo.
• Plantea tu punto de vista sobre la búsqueda de lo absoluto.
LA BÚSQUEDA DE LO ABSOLUTO
Esta primera filosofía se sintió aguijoneada por la aspiración esencial de toda verdadera
filosofía. Busca lo absoluto, algo válido para todos y eternamente durable. Todo lo que
nos ofrecen las sensaciones es fugaz y variable, diferente en cada individuo y en cada
instante. Cuanto nos ofrecen las sensaciones no es lo absoluto. Esta comprobación es el
término negativo, que nos pone en guardia contra la incertidumbre y la relatividad de las
sensaciones y nos abre el camino hacia la verdad absoluta, este término precisamente lo
expusieron los primeros filósofos griegos "corresponde al alma de los bárbaros fiarse de
las sensaciones irracionales". Si los datos de los sentidos no son la verdad, la verdad se
encuentra más allá de lo que nos aporta la sensación. La verdad no es algo sensible, sino
suprasensible, y lo suprasensible no se le siente, se le piensa únicamente, es inteligible
como una ecuación matemática, como una regla lógica. En ese elemento suprasensible
está lo que buscamos, la verdad en su generalidad y estabilidad, porque cada uno siente
de manera diferente, pero todos piensan con arreglo a la misma lógica. Las impresiones
de los sentidos, por depender del sujeto que las experimenta, por esto son siempre
diferentes en cada sujeto; las llamamos subjetivas. Por el contrario, el entendimiento de
lo suprasensible, que independientemente del sujeto queda siempre invariable, se
denomina objetivo. Esta objetividad es la verdad. La verdad es objetiva, tiene validez
absoluta y no es, como lo sensible, relativa respecto de las sensaciones de cada sujeto. El
elemento objetivo de la verdad constituye también la esencia del ser, encontrándonos
aquí con la primera afirmación decisiva y característica de la filosofía griega: que la
esencia de los seres tiene un carácter suprasensible, es suprasensible. Los filósofos
cosmólogos llegaron a determinar la naturaleza inteligible de la esencia.
Esta esencia no está desvinculada de los fenómenos. Los fenómenos, la multitud
de los seres, son las manifestaciones de la esencia. Tienen su fuente y principio en la
esencia. Por consiguiente, quien busca la verdad en filosofía, busca la esencia absoluta
de los seres, de los fenómenos, y busca al mismo tiempo el principio absoluto de los
seres: "de donde provienen los demás, mientras él mismo se conserva intacto". Como
dice Aristóteles, el primer planteamiento filosófico fue incluso más allá. En efecto, para
que ese principio fuese una explicación de los fenómenos, un conocimiento exhaustivo
del mundo, era necesario colocar a todos los seres bajo dicho principio; era necesario
fundamentar todo lo existente y alcanzar una unificación determinante mediante tal
principio absoluto. El conocimiento científico presupone la unidad sistemática de los
seres y del universo, razón por la cual es definitivamente indispensable que el principio
universal sea único; de no serlo no sería un principio, lo que importaría determinar de
nuevo las relaciones entre los elementos primarlos aislados, especificando sus
características y nexos; esto es, reunirías de manera total y someterlos a un principio de
unificación, a una unidad sistemática que prevalezca sobre el conjunto,
Las conquistas de la primera filosofía en Grecia fueron, en consecuencia, el
reconocimiento del carácter inteligible de la esencia y el del principio de unificación del
universo. Ambos hicieron que la observación constituya, realmente, el teorizar filosófico
y que su descubrimiento adquiera valor histórico universal. Desde su formulación han
permanecido logros imperecederos del espíritu humano. Si hoy son sólo pocos los que
tienen conciencia de esas conquistas, no es de importancia el hecho, pues son esos pocos
los que valen en la vida espiritual.
Tsatsos, Constantino
De la filosofía social de los antiguos griegos
3. LA FILOSOFÍA DE HERÁCLITO (EL SER Y EL DEVENIR)
Heráclito es uno de los pensadores más importantes para la filosofía de nuestro tiempo.
Sostiene que la unidad de los contrarios "ser y no ser" es principio fundamental de todo
lo real. Lo verdadero para Heráclito es la unidad dialéctica de los contrarios simbolizada
en el fuego eterno que se enciende y se apaga según medidas. La unidad de los
contrarios no es un sinsentido que vaya contra la esencia de las cosas, sino que es el
principio constitutivo de todo lo real y del universo. Todo está en movimiento, excepto
el movimiento mismo que es fuego eterno.
Afirma que hay un saber, una racionalidad que lo gobierna todo; por ello dice:
"De cuantos he oído razones, nadie llega a tanto como a descubrir que lo sabio está
apartado de todo".
En este fragmento pareciera referirse a una entidad cósmica. Pero lo cierto es
que, relacionándolo con el fragmento donde expresa "conocer la verdad que lo pilota
todo a través de todo", lo sabio (sabiduría) sería entonces la posibilidad de conocer lo
real por vía de la razón humana. Así, lo verdadero (lo racional) de la cosa está más allá
de ella; sin embargo, la gobierna y la explica. De esta suerte, el ser y el pensar (realidad-
razón) encuentran en Heráclito su unidad y al mismo tiempo su diferencia, dado que el
pensar como la realidad misma constituye una unidad indisoluble.
Para Heráclito, todos podemos participar de lo objetivo. El hombre de ciencia
debe hacer caso a la racionalidad objetiva, sólo a ella, no a Heráclito ni a ningún otro, si
es que se quiere indagar la verdad que esconde la naturaleza. Ahora bien, aunque la
naturaleza ama el ocultarse no lo hace absolutamente, porque por vía de la experiencia
es posible conocer sus secretos. Así, los que no son capaces de descubrir lo que está
oculto —dice Heráclito— tienen alma de bárbaros, puesto que son incapaces de analizar
las cosas tal como son; dicho de otra forma, de hacer experiencia. Los hombres
bárbaros, incapaces de comprender se asemejan a los sordos; por eso, para ellos malos
testigos son los ojos y los oídos.
Esta racionalidad que todo lo gobierna es difícil de conocer dado que
continuamente se oculta. "Hay que esperar lo inesperado, pues es penoso y difícil de
encontrar". Por ello no esperemos que la realidad por sí misma descubra su verdad, es
necesario un sujeto (hombre de ciencia) que la experimente por vía de los sentidos y
además la someta al sano juicio de la razón especulativa. En este caso hay que hacer la
experiencia de palabra y obra, hay que analizar cada cosa según su naturaleza y
explicando cómo es en realidad. Luego descubriremos por vía de la palabra y la razón,
los secretos que la realidad misma oculta. Por otro lado, Heráclito señala que la mucha
ciencia no instruye a la mente, pues hubiera instruido a Hesíodo y a Pitágoras, como a
Jenófanes y a Recateo.
La sabiduría, para Heráclito, se adquiere por los sentidos, por los ojos y por los
oídos, agregándose a éstos el alma; pero no el alma de los bárbaros, sino aquella capaz
de descubrir lo oculto. Así, habría que participar de lo objetivo para poder llegar a la
verdad que se esconde y que finalmente la inteligencia (el alma) descubre. El
descubrimiento al fin será el logos (onto logas) que es la verdad común a todas las cosas.
Ejercicio de aplicación
Escribe tres grafiti relacionados con el planteamiento filosófico de Heráclito. Ilústralos y
organiza una exposición.
4. ESCUELA ELEÁTICA
Los filósofos más representativos de esta escuela son Jenófanes, Parménides, Meliso y
Zenón; entre éstos sólo nos referiremos a Parménides. Ciudadano de Elea, según
comenta Diógenes Laercio, fue discípulo de Jenófanes. A Parménides puede
considerársele como el verdadero iniciador de la filosofía en sentido estricto.
Con con
En general, uno de los datos más importantes que se recogen de este pensador es
precisamente el poder presentar o el haber concebido la unidad racional absoluta y pura.
Según Aristóteles, "parece haber concebido con mayor clarividencia las cosas. Juzgando
que fuera el ser, el no ser es nada, creen que necesariamente el ser es uno y que no hay
cosa alguna fuera del ser..."
Según Parménides, el ser es uno, inmutable, eterno e imperecedero y, en este
sentido, el ser es totalidad racional que se determina a sí mismo por sí mismo, por ser
LA ETICA DE HERÁCLITO
Caracterizada en
LEYES MORALES
Para el
HOMBRE RAZÓN
VIRTUD
SER SENSIBLE SER ESPIRITUAL
Con
Como
VIRTUD RAZÓN
Llega a
LA FELICIDAD
ésta identidad absoluta. Nada hay fuera del ser, porque en tanto pensamiento es
pensamiento e identidad pura.
Además, Parménides señala que el ser, como el verdadero saber de las cosas, es
circular, en tanto principio y unidad que encierra lo verdadero de todo aquello que
deviene y se manifiesta a los sentidos como eternamente cambiante.
El movimiento para Parménides es tan real como lo imperecedero del ser; su
negación consiste simple y sencillamente en no fincar lo verdadero de las cosas en el ser
que deviene, sino en aquel otro que permanece y es eterno. En este sentido, si
identificamos lo real con el pensar tendremos que lo real encuentra su verdad en el
concepto racional y circular. Hegel interpretando a Parménides señala: "El pensamiento
es, pues, idéntico a su ser, pues nada es fuera del se; de esta gran afirmación Plotino, al
citar este último fragmento, dice que Parménides captó éste en sí al no poner el ser en
las cosas sensibles, pues identificando el ser con el pensar lo afirmó como algo
inmutable".
De lo anterior podemos concluir: sólo el ser es lo verdadero puesto que el ser y la
realidad encuentran su identidad absoluta. Fuera de este ser no hay nada. En su poema
Parménides señala: "Necesario es que aquello que es posible decir y pensar, sea (exista),
porque puede ser (existir), mientras que lo que nada es, no lo puede (no puede existir)".
Podemos expresar lo anterior en otras palabras: toda realidad es objeto del
pensamiento para el pensamiento, y fuera de este ser (esfera o circularidad) no puede
pensarse nada, en tanto que sólo se piensa lo que, lo que existe.
Para poder negar el "no ser " absoluto, Parménides en este sentido debe sentar la tesis de
que lo real y el pensar se encuentran en una identidad absoluta. Dice: "Igual me da
comenzar por cualquier punto pues he de volver a él".
En cuanto a la filosofía de Parménides, sólo cabe indicar que lo real y el pensar
se encuentran en una unidad absoluta o identidad absoluta sin diferencia. Es cierto que
lo absoluto se diferencia del absoluto no ser; pero lo absoluto en cuanto ser no se
diferencia en sí mismo, pues es sólo unidad absoluta indiferenciada. Aquí cabe señalar
que Heráclito hace referencia a un no ser relativo y podrá entonces presentar al ser, lo
absoluto, como identidad y no identidad. Platón en El sofista, entendiendo bien a
Parménides, señala que el no ser en su mentido absoluto no puede ser objeto de un
contenido inteligible. Pero sí lo será, si lo entendemos como un no ser relativo que
participa del ser, de lo absoluto.
Lo que nos interesa destacar de la filosofía de Parménides es la formulación que
hace acerca del ser en cuanto circular. Esta imagen o abstracción que se hace de la
naturaleza es tradicional en el pensamiento griego y debemos entenderla, según la
formulación de Parménides, como racionalidad absoluta y circular de lo real. Importante
es señalar finalmente que con Parménides surge el conocimiento como un saber de lo
absoluto, como un saber de la totalidad.
Ejercicio de interpretación
Establece las diferencias y semejanzas entre la filosofía de Heráclito y la de Parménides.
5. ATOMISTAS Y SOFISTAS
(EL PENSAMIENTO O RAZÓN COMO ESENCIA DE LO REAL)
5.1 Escuela atomista
Antes de explicar la teoría atomista es conveniente hacer un breve resumen de los dos
últimos filósofos que vimos. Debemos recordar que, para Parménides, el ser es lo uno
que representa la unidad de identidad consigo misma.
Esta aseveración es muy importante, pues adelanta y hace progresar la filosofía
por el camino racional y especulativo. Pero si implicamos frente al ser el no ser, ya no se
formula el ser como lo más abstracto e idéntico consigo mismo, sino que ahora es un
proceso en que se implican tanto la identidad como la no identidad, es decir, su no ser.
Así, el no ser es la negación del ser, y ambos lados constituyen, por así decir, los polos
positivo y negativo de un proceso totalizante y circular.
En fin, sólo es posible encontrar una explicación racional del universo a partir
del movimiento que implica la identidad y no identidad de los contrarios, es decir, del
ser y del no ser.
Aristóteles, en su Metafísica, nos dice que lo lleno y lo vacío son categorías o
conceptos que explican la permanencia y el cambio, es decir, el ser y no ser de todas
aquellas cosas existentes. Lo lleno y lo vacío son, por tanto, identificados con el ser y el
no ser, los dos principios fundamentales por lo que las cosas son o se constituyen. Lo
importante es señalar que el devenir mismo de las cosas es principio explicativo, puesto
que todo está en movimiento, excepto el movimiento que es eterno en las categorías
(lleno y vacío, ser y no ser) que determinan y explican el devenir concreto de todo
aquello que a los sentidos se presenta como sensible.
Así, consideramos que para los atomistas (Leucipo y Demócrito) sólo sería
posible encontrar una explicación racional del universo a partir del movimiento que
implica el átomo negando al vacío, si es que el átomo como el vacío en su unidad
dialéctica indisoluble es principio explicativo en sí y para sí de todo aquello que
deviene. Sin duda alguna, Leucipo y Demócrito quisieron decir que las cosas son lo que
son por la combinación, atracción y repulsión de infinitud de átomos y porque en ellos
funge como causa de su propio devenir la identidad y no identidad de los contrarios.
Siguiendo la interpretación de Hegel podemos decir que el átomo no sólo es la
partícula más pequeña de la materia según la física, sino que es también principio. En la
línea de esta misma idea, el átomo como concepto es un principio totalmente ideal: para
que las cosas sean comprendidas en su verdadera esencia, es decir en su concepto (ser y
no ser; átomo y vacío), es necesario que funja como principio que mantiene en la unidad
del concepto la diversidad de aquello que deviene y a los sentidos se presenta como
particular, como contingente. Así, el átomo en su correcta interpretación es lo
individual, como la partícula más pequeña de la materia y al mismo tiempo lo general,
en tanto concepto que configura lo concreto de las cosas.
El principio de lo uno (unidad de átomo y vacío) —dice Hegel— es un principio
totalmente ideal, pertenece por entero al mundo del pensamiento, y así sería aunque
quisiera afirmarse que los átomos existen. El átomo puede concebirse en un sentido
material, pero a pesar de ello es algo sensible, puramente intelectual.
Esta interpretación de Hegel en los tiempos actuales ha suscitado innumerables
controversias. Por ejemplo, en su libro titulado Lecciones de filosofía, Georges Gogniot
nos dice que el átomo como principio ideal, tal como lo plantea Hegel, es una
interpretación absurda porque hace de Demócrito un idealista y no un materialista.
Nosotros podemos plantear al respecto que efectivamente el empirismo antiguo está
entendiendo el átomo desde el punto de vista de la física; pero desde el punto de vista de
la filosofía, es necesario entenderlo también como concepto, en oposición y en relación
dialéctica con lo individual y concreto. En fin, de no entenderse el átomo como concepto
y como un "algo" material en el vacío, que en este caso sería su no ser, será imposible
comprender su movimiento e interacción dialéctica que (átomo y vacío) en tanto lados
del proceso configuran la unidad o totalidad abstracta de todo lo real y sensible.
He aprendido que...
Con los filósofos atomistas, el ser y el pensar encuentran su unidad e interioridad no
sólo como la forma abstracta de las cosas, sino, además, como su modo concreto de ser
y de existir. En términos generales, podemos decir que el ser y el pensar, en los primeros
filósofos jónicos, simplemente se relacionan sin llegarse nunca a implicar. En cambio,
en la filosofía pitagórica se hace posible la determinación abstracta de la cosa en el
número. Pero serán los atomistas quienes finalmente implicarán y harán posible la
unidad de lo abstracto y lo concreto. Así, encontraremos que lo verdadero de la cosa es
la totalidad, como unidad dialéctica de lo uno: el ser universal en tanto concepto y lo
particular del objeto. En este sentido podemos concluir señalando que el átomo es
concepto y al mismo tiempo es realidad concreta.
5.2 Escuela sofista
Entrevista con su máximo exponente, Protágoras.
Estudiante: ¿Cómo lo consideran en Grecia?
Protágoras: Me consideran como el primer maestro de Grecia.
Estudiante: ¿Por qué fue desterrado de Grecia?
Protágoras: Por dudar de la existencia de los dioses.
Estudiante: ¿Cómo resume su tesis fundamental en el diálogo Teeteto de Platón?
Protágoras: Yo expreso que el hombre es la medida de todas las cosas, de lo que es, en
cuanto es, de lo que no es, en cuanto no es.
Estudiante: ¿Cómo explicaría esta idea?
Protágoras: Este principio expresa que la determinación universal es medida, es razón
que media entre lo que es verdadero y lo que es falso. Este principio se ha entendido
como el que mide y diferencia lo verdadero de lo falso o lo falso de lo verdadero.
Estudiante: ¿Cuál es su otra interpretación sobre la razón? Protágoras: La razón
consciente o razón universal es la única en tanto principio que da sentido verdadero y
concreto al mundo de lo sensible.
He aprendido que...
La proposición básica del pensamiento de Protágoras consistió en el siguiente axioma:
"El hombre es la medida ¿e todas las cosas, de las que son en aquello que son, y de las
que no son en aquello que no son" (principio del v*no mensura). Protágoras entendía por
"medida" la norma del juicio, mientras que "todas las cosas" abarcan sdos los hechos y
todas las experiencias en general. Tal axioma se convirtió en celebérrimo y ha sido
considerado —y lo es, en efecto— casi como la carta magna del relativismo occidental.
Mediante este principio Protágoras quería negar la existencia de un criterio absoluto, que
discrimine entre ser y no ser, verdadero y falso. El único criterio es el hombre, el
hombre individual: "Las cosas son para mí tal como se me aparecen, y son para ti tal
como se te aparecen a ti". Por ejemplo, este viento que sopla ¿es frío o cálido? La
respuesta, de acuerdo con el criterio de Protágoras, sería la siguiente: "Para quien tenga
frío, es frío, y para el que no, no". Entonces, si las cosas son así, nadie estaría en la
falsedad, sino que todos estarían en la verdad (en su verdad).
GLOSARIO
Átomo: Partícula material de extrema pequeñez. Cualquier cosa muy pequeña.
Devenir: Concepto filosófico que expresa la progresión mediante la cual las cosas se
transforman o llegan a su verdadero ser.
Dialéctica: Ciencia que estudia el raciocinio u sus leyes. El arte de descubrir la verdad
gracias a la discusión, poniendo de relieve y eliminando las contradicciones del
adversario.
Lo absoluto: La idea suprema e incondicionada.
Materia: Cualquier punto o asunto de que se trata. Causa, motivo, ocasión.
Naturaleza: Esencia de un ser o la propiedad característica de una cosa.
Principio: Carácter fundamental de un elemento al cual se reducen los demás y del cual
derivan las cosas. Primer instante de la existencia de algo. Origen, fundamento.
Razón: Acto de discurrir el intelecto. Argumento o demostración en apoyo de algo.
Ser: Esencia o naturaleza. Ente, lo que es o existe.
EVALUACIÓN
TALLER DE PROFUNDIZACIÓN
INTERPRETACIÓN
1. Debate: Organiza un debate sobre el concepto de ser presente en las diferentes
escuelas filosóficas.
2. Escribe: Elabora un ensayo alrededor del enunciado filosófico "El hombre es la
medida de todas las cosas.
CONCEPTUALIZACIÓN
Respuestas breves:
1. Explica qué sentido filosófico tiene afirmar que el átomo no sólo es la parte más
pequeña de la materia, sino que también es el principio.
2. Explica el significado filosófico que para los sofistas tiene la razón o el logos.
COTIDIANIDAD
Investiga la incidencia de los filósofos presocráticos en la concepción filosófica de hoy.
Presenta tres ejemplos demostrativos de tus conclusiones.
DICCIONARIO FILOSÓFICO
Amplía, con la ayuda de un diccionario, los siguientes conceptos: principio, devenir,
naturaleza, ser, dialéctica, y lo absoluto.
Elabora un cuadro con cada uno de los filósofos estudiados y anota los principios y el
significado que estos términos tienen en cada exponente. Recuerda que el significado
puede ser la interpretación.
Actividad pedagógica complementaria
Elabora un crucigrama o sopa de letras sobre los presocráticos; preséntalo en medio
pliego de cartulina.
Capítulo dos
LA FILOSOFÍA DE SÓCRATES
LOGROS
• Comprende las principales tesis filosóficas de Sócrates.
• Analiza la moral, el método y el problema del conocimiento en la filosofía socrática.
• Relaciona la filosofía de Sócrates en el proceso de desarrollo de la filosofía.
• Elabora mapas conceptuales de acuerdo con el tema asignado.
• Participa activamente en clase.
INTRODUCCIÓN
Con la filosofía de Sócrates abordamos el estudio del hombre. El gran descubrimiento
de Sócrates e incluso de los sofistas (Pitágoras) es el haber encontrado el principio
explicativo capaz de remontarse al conocimiento de lo universal; tal es como sabemos la
razón o logas. En este capítulo nos referiremos también a temas fundamentales como la
moral socrática, el método y el problema del conocimiento.
1. LA VIDA DE SÓCRATES
Según Diógenes Laercio, Sócrates nació en Alopeca, pueblo de Ática, hacia el año 469
a. C. y fue condenado a muerte en 399 a. C. De este filósofo se dice también que nunca
salió de su ciudad natal, sino sólo para defenderla. Participó como soldado en la
expedición de Anfípolis, donde valerosamente libró a Jenofonte cuando caía del caballo.
También, y como lo señala el propio Diógenes Laercio, participó como soldado en la
expedición naval de Potidea.
El siglo V a. C., en que a Sócrates le toca vivir, es para la vida cultural de Atenas
el de mayor florecimiento. En este ambiente pronto se convierte "en el apóstol de la
libertad moral", no teniendo por guía, dogma o tradición más que lo que su conciencia
interior le dictaba.
Podríamos decir que Sócrates es heredero de la filosofía de Anaxágoras, y en
general de todo el pensamiento filosófico anterior. De Anaxágoras es heredero, no sólo
por ser su maestro, sino porque al parecer camina por el sendero de la subjetividad del
pensamiento. En otras palabras, porque es el primero que eleva el pensamiento a
principio universal de todo aquello que a los sentidos se presenta como fugaz y efímero.
En general, Sócrates sería heredero de toda una tradición filosófica, si lo encuadramos
como nexo y continuidad de todo un proceso.
Sócrates fue un hombre enigmático, de gran elocuencia y extraordinariamente
culto, cuyo oficio principal en Atenas fue el del diálogo con toda clase de ciudadanos.
Sócrates no trata de imponer su personalidad ni enseñar nada a nadie. Él mismo dice que
no sabe "nada de nada", aunque a decir verdad, en todos los diálogos que al respecto
presenta Platón, será él quien encauce siempre el saber por el camino de lo universal y
verdadero. Hegel señala: "Conducía a su interlocutor del caso episódico o concreto al
pensamiento en torno a lo general, a lo verdadero y bello, válido en y para sí procurando
hacer nacer en todos, mediante su propio pensamiento, la convicción y la conciencia de
lo que en cada caso debiera considerarse como lo justo".
Así, llegar a conocer lo verdadero y justo (el bien moral en general) será siempre
el objetivo de todo diálogo; pero este objetivo sólo se cumple cuando el sujeto por la vía
de una reflexión interior llega al conocimiento y conciencia de sí mismo, de lo que
quiere y desea.
Para Sócrates, la esencia y el principio que rige la conducta es el Yo universal o
traducido en otros conceptos, pensamiento consciente de sí mismo, que como único
principio universal y general cuadra de un modo perfecto el interés individual con el
interés general de la sociedad. En fin, para que el individuo sea consciente de sí mismo,
se ha de operar en él una reflexión tal que le lleve al convencimiento voluntario y libre
de aquello que además de satisfacer su interés particular promueve el interés de la
sociedad.
Para concluir, una ley o un principio moral se valida sólo cuando el sujeto, libre
y voluntariamente por la vía de una reflexión interior, hace suyos esos principios. Sólo
cuando esto sucede, estamos en presencia de una conciencia universal o de un bien
moral en general, lo cual en palabras del propio Hegel puede traducirse como espíritu.
Pues bien, Hegel, siguiendo a Sócrates en esta idea señala:
El pensamiento, la inteligencia, es lo que gobierna, lo general que se determina a sí
mismo, pero sin que este principio revista ya, como en los sofistas, el aspecto de una
cultura formal o de un filosofar abstracto. Por tanto, si también en Sócrates, como en
Protágoras, la esencia es el pensamiento consciente de sí mismo en que se levanta todo
lo determinado, no debe perderse de vista que Sócrates encuentra en el pensamiento, a
la par, el punto fijo y quieto. Esta sustancia en y para sí y que no hace sino conservarse,
aparece determinada como el fin y, más concretamente, como lo verdadero, como lo
bueno.
El principio consistirá, pues, en que el hombre descubra, partiendo de su
reflexión personal, el fin último de todos sus actos. Este fin será lo más objetivo y
concreto que del pensamiento obtengamos. Cabe aclarar que la objetividad no es lo
externo, no es el objeto físico que cotidianamente experimentamos por los sentidos.
Aquí, lo objetivo es producto del pensamiento, es la conciencia o el yo universal, que de
tal suerte es también "instancia de apelación de todas las decisiones". Hegel dice: "Lo
objetivo producido por el pensamiento es, al mismo tiempo, algo en y para sí, es decir,
algo colocado por encima de todo particularismo de intereses e inclinaciones y que
representa un poder sobre ellos".
Ejercicio de interpretación
Reúnete con tres compañeros, lean y analicen uno de los diálogos entre Platón y
Sócrates; luego represéntenlo ante el grupo.
2. LA MORAL SOCRÁTICA
Para Sócrates la virtud (arete) es lo mismo que el conocimiento. De ahí que para
él la maldad será sinónimo de ignorancia, y la virtud, sinónimo de sabiduría. Según
Sócrates, la virtud, la justicia y el bien no son conceptos que aluden a lo particular,
porque para cada individuo la virtud correspondería a su interés personal, y la virtud
para Sócrates tiene un sentido universal valioso en todos los casos o acciones humanas.
Dos cuestiones importantes cabe destacar en el pensamiento socrático:
a. La virtud no es un algo externo, social, sino interno. La virtud es conocimiento; por
ejemplo, un escultor es bueno si tiene conocimiento de su oficio.
b. La justicia, el bien, la virtud tienen un valor universal. Algo es bueno no porque todo
el mundo dice que es bueno, sino porque es producto de mi conciencia y ésta ha sabido
elegir aquello que era valioso. Y lo valioso es válido en todas las situaciones, puesto que
tiene como base el conocimiento o la razón. Quien se guía por los sentidos confunde por
ignorancia la justicia con la injusticia o el bien con el mal.
Es importante apuntar que el bien moral se extrae de la conciencia interior por la
vía del conocimiento. Dicho de otro modo, lo universal del bien (la virtud, la justicia, el
conocer) existe en la conciencia de cada individuo, y mediante una reflexión interior se
llega al reconocimiento del bien moral en general y es por eso (por su reconocimiento)
que se practica o se realiza. En concreto, un individuo que actúa con justicia y practica
el bien pondrá en unidad y armonía sus intereses y aspiraciones particulares con los
intereses más universales de su sociedad. En este sentido, el bien moral universal es ley
y es lo verdadero a que aspiran los hombres.
He aprendido que...
La característica de la filosofía de Sócrates es el encuentro con la verdad, con lo
sustancial, a partir de la perfección misma y del diálogo. Ahora bien, esta sustancia o
conciencia universal será fin y realización última de un individuo que vive en sociedad,
porque será lo más concreta en y para sí, a que aspire el hombre. Esta conciencia
universal traduce, en consecuencia, una conciencia individual en una conciencia libre y
universal.
Ejercicio de aplicación
Lee el siguiente texto, y establece su pertinencia para la sociedad de hoy.
De este modo Sócrates lleva a cabo una revolución en la tabla tradicional de los
valores, Los verdaderos valores no son aquellos que están ligados a las cosas
exteriores, como la riqueza, el poder o la fama, y tampoco aquellos que están ligados al
cuerpo, como la vida, la fuerza física, la salud o la belleza, sino exclusivamente los
valores del alma que se hallan todos incluidos en el conocimiento. Por supuesto, esto no
significa que todos los valores tradicionales se conviertan en antivalores, sin más;
significa sencillamente que por sí mismos carecen de valor. Sólo se convertirán en
valores si se utilizan como lo exige el conocimiento, es decir, en función del alma y de
su arete.
En resumen: riqueza, poder, fama, salud, belleza y otros factores semejantes "no parece
que por su propia naturaleza puedan llamarse bien en sí mismos, sino que más bien nos
encontramos con esto: si son dirigidos por la Ignorancia, se revelan como males
mayores que sus contrarios, porque se hallan más capacitados para servir una mala
dirección; en cambio si están dirigidos por el buen juicio y por la ciencia o el
conocimiento, resultan bienes mayores; por sí mismos, ni unos ni otros tienen valor".
Reale, Glovanni y Antiseri, Darío
Historia del pensamiento filosófico y científico.
3. EL CONOCIMIENTO
Entre Sócrates y los sofistas (en cuanto al conocimiento) existe una distinción. El
objetivo de la filosofía para Sócrates es la búsqueda de la verdad, esto es, principio
universal producto del lagos o de la razón. La esencia de todas las cosas es el yo en
general, es decir, el pensamiento (o lo que en Anaxágoras se denomina logas). Para
Protágoras y Sócrates la esencia es el pensamiento; sólo que a lo que permanece y a éste
se le denomina o reconoce como lo sustancial, lo verdadero. En opinión de sofistas
como Protágoras, el pensamiento reviste un aspecto puramente formal que no expresa lo
que en verdad son las cosas.
La afirmación de Sócrates "sólo sé que nada sé" significa que únicamente
llegaremos al verdadero conocimiento de lo universal, si ponemos en duda lo que
creemos conocer. En este sentido, la duda, siempre presente en la filosofía de Sócrates,
obliga a los interlocutores al reconocimiento de su error y a volver a reorientar sus
razonamientos planteándose nuevas preguntas. El método empleado para la búsqueda
del conocimiento verdadero de las cosas será, entonces, la mayéutica (arte de dialogar),
consistente en plantear preguntas y buscar posibles respuestas. Para avanzar en dicho
conocimiento será siempre importante (además de inquirir o preguntar) la duda como un
estado de ignorancia al cual se deberá someter la persona que quiera aspirar al
conocimiento verdadero.
El método (mayéutica) será el camino por el cual debemos transitar para arribar
al saber de lo universal o bien al saber de lo general que no cambia y es eterno. En fin,
para Sócrates el conocimiento de lo universal descubre la verdad de las cosas.
El PEÍ
¿Puede ser la mayéutica un método eficaz para la dinamización y evaluación del
proyecto educativo de tu institución? Justifica tu respuesta con ejemplos o estrategias
prácticas.
4. MÉTODO SOCRÁTICO
El método de Sócrates puede definirse de dos modos distintos aunque complementarios:
como un proceso dialogal y como un proceso lógico, racional interno.
La segunda acepción del término corresponde a una idea que es central en la
filosofía de Sócrates: el hombre debe conocerse a sí mismo. Los dos modos distintos del
método corresponden a las dos acepciones que en otro lugar presentábamos del logas:
palabra y razón.
En cuanto a la primera definición podríamos decir de un modo general: el
método es un proceso dialogal porque apunta siempre al cuestionamiento de una tesis
que, en una primera instancia, se presenta como verdadera, para posteriormente ser
negada (antítesis). El método en su comienzo acepta como verdades las concepciones
vulgares e ingenuas reconocidas por la generalidad de los ciudadanos. Y es a partir de
aquí donde inicia el interrogatorio o cuestionamiento sobre la verdad o falsedad de las
tesis formuladas.
Así, poniendo en duda las tesis de sus interlocutores, Sócrates pretende llegar a
un conocimiento claro, necesario y universal:
El motivo del diálogo socrático es la voluntad de llegar con otros hombres a una
inteligencia que todos deben acatar acerca de un tema que encierra para todos ellos un
interés infinito: el de los valores supremos de la vida. Para llegar a este resultado,
Sócrates parte siempre de aquello que el interlocutor o los hombres reconocen de un
modo general. Este reconocimiento sirve de "base" o de hipótesis, después de lo cual se
desarrollan las consecuencias, contrastándolas a la luz de otros hechos de la conciencia
considerados como hechos establecidos. Un factor esencial de este progreso mental
dialéctico es el descubrimiento de las contradicciones en las que incurrimos al sentar
determinadas tesis.
Un ejemplo que podemos traer a colación, que ilustra el método mayéutico es el
diálogo de Platón titulado Menón o de la virtud. En él, Sócrates interroga una y otra vez
sobre la virtud de su interlocutor principal llamado Menón, quien propone dos
definiciones de virtud: la primera consistirá en la capacidad de mandar, y la segunda en
aspirar a las cosas bellas y desear alcanzarlas. Sócrates presenta una serie de objeciones,
que aquí no podemos seguir paso a paso. Bástenos sólo con señalar que Sócrates
pregunta sobre la virtud en general y no una virtud reducida a la esfera de lo individual.
Sócrates busca determinar los distintos puntos de vista particulares que se tienen acerca
de la virtud, un punto de vista cuya característica principal consista en ser lo más
objetivo y, segundo, por ser producto del pensamiento. Los diálogos de Platón
"discurren en su totalidad bajo la forma del intento repetido de captar el concepto
general que sirve de base a la palabra que se usa para expresar un valor moral, tal como
valentía o justicia. La forma de la pregunta ¿qué es la valentía? parece indicar que la
finalidad perseguida por ella es la definición de este concepto. Aristóteles dice
expresamente que la definición de los conceptos es una conquista de Sócrates, y lo
mismo sostiene Jenofonte".
Ahora bien, en cuanto al método como proceso lógico interno del pensamiento,
habría que señalar que es un proceso dialéctico ascendente, es decir, parte de lo más
abstracto a lo más concreto del pensamiento. Anaxágoras —como en otro lugar también
señalábamos—, deja de herencia a la filosofía el nous; y es Sócrates quien le presenta
como proceso lógico y además circular, ya que se determina a sí mismo y dentro de sí
mismo. En otras palabras, la razón no sale del pensamiento para indagar la verdad,
puesto que el pensamiento o razón en general la extrae de sí misma. Así, el principio
universal de lo bueno brota del interior mismo del pensamiento como determinación
puramente formal.
El conocerse a sí mismo es fundamental para el encuentro con la verdad.
Sócrates
Ejercicio de interpretación
Lee y comenta con tus compañeros la relación que plantea Sócrates entre el individuo y
la polis.
Cabe señalar que la ecuación o fórmula presentada por Sócrates en la mayoría de las
ocasiones se expone de un modo erróneo. El lado erróneo consiste en sostener que el
individuo que se conoce a sí mismo es simple y sencillamente un individuo que valora su
conducta y sus fines con criterios individuales. En fin, que la polis griega y la vida
misma en general deberían ajustarse, según este criterio, al capricho de la voluntad
individual y no a la voluntad de la polis en general.
El sentido correcto se recuperará si enfocamos el problema desde otro ángulo. Cuando
un individuo se conoce a sí mismo, quiere decir conciencia individual que ha superado
el círculo estrecho de sus intereses particulares; será entonces, cuando enjuicie su
conducta conforme a principios y normas que conoce y reconoce como válidas
universalmente. La identidad perfecta entre individuo y polis griega se dará, siempre
que el individuo de un modo voluntario y libre reconozca que sus intereses y fines son
también los intereses y fines de la polis en general.
La conciencia del bien moral, por tanto, ha de brotar del interior mismo de la
conciencia, puesto que ésta es un proceso reflexivo interior que juzga, cuestiona y valora
ya sea para la aceptación o repulsa de una ley. "El concepto del dominio sobre nosotros
mismos se ha convertido, gracias a Sócrates, en una idea central de nuestra cultura ética.
Esta idea concibe la conducta moral como algo que brota del interior del individuo
mismo, y no como el simple hecho de someterse exteriormente a la ley, como lo exigía
el concepto tradicional de la justicia".
El proceso reflexivo y consciente ha de conducir necesariamente al reconocimiento
de las leyes jurídicas de un pueblo que es, en este caso, la polis griega. En este proceso
se disuelve la adhesión formal y externa en otra radicalmente distinta que es interna,
voluntaria y libre. Pues bien, si un ideal o un fin político comenzó por ser abstracto y
externo, terminará en el proceso racional reflexivo por ser lo más objetivo e interno del
pensamiento. En concreto, el bien moral en general se presenta en la filosofía de
Sócrates como el fin (telos) al que apuntan y encajan todas las aspiraciones humanas. En
este sentido, el proceso de interiorización "aparece como un movimiento encauzado
hacia un fin o hacia una altura conscientemente queridos, como el apuntar hacia un
objeto. Se convierte en una unidad interna, adquiere forma y tensión".
Cabe señalar, todavía según la imagen anteriormente diseñada, que el fin (el telos) al
que aspira el hombre no es, en modo alguno, el ideal particular de un sujeto individual,
sino muy por el contrario es el ideal de la polis —ideal político— que enraiza en el
interior de un sujeto que, por cierto al interiorizarse en él la imagen de la polis deviene
finalmente la conciencia; pero no la conciencia particular, sino la conciencia en general
de la polis. De este proceso interior, también obtenemos el concepto de conciencia libre,
pues la conciencia no se somete de modo externo y pasivo a la tradición y costumbres de
un pueblo ni a las normas jurídicas estatales de éste, sin antes someterlas a la crítica de
la conciencia. Las normas o leyes en este sentido se aceptan o rechazan no por mandato
externo sino interno, voluntario y libre de la conciencia.
En su imagen, aunque fuera global, es importante señalar también que Sócrates ha
preparado el camino por el que la filosofía especulativa de Platón caminara. Platón
hereda de Sócrates la idea del bien en general, base de todas las virtudes en particular.
Con certera apreciación Hegel en sus Lecciones sobre la historia de la filosofía al igual
que Jaeger en Paideia, sostienen que lo bueno en general no sólo es producto interno de
la conciencia, sino que ésta es además expresión y conciencia universal de un pueblo o
como la hemos llamado: el espíritu. En fin, mientras que para nosotros esta conciencia
es "conciencia libre de un pueblo" y al mismo tiempo, conciencia del bien moral en
general, "Sócrates se dio cuenta de que la realidad de la moralidad se había hecho
vacilante en el espíritu del pueblo. Y si este pensador raya a tan grande altura es,
precisamente, por haber sabido expresar lo que flotaba en su época. Llevado de esta
conciencia, convirtió la moralidad en conocimiento; pero esta hazaña consistió,
cabalmente, en llevar a la conciencia del hombre el hecho de que es la fuerza del
concepto. La que levanta el ser determinado y la vigencia inmediata de las leyes morales
la santidad de su ser en sí".
2. LO BUENO COMO PRINCIPIO UNIVERSAL
La idea o principio de lo bueno es para Sócrates lo general y universal "en y para si". La
idea de lo bueno es en su imagen perfecta la estructura ideal en la cual los distintos
intereses y puntos de vista encuentran su verdad, como verdad universal. En última
instancia podríamos decir que lo bueno, en cuanto principio, es punto final donde las
aspiraciones humanas encuentran su cauce. En este punto aparecen dos ideas
fundamentales: la primera consiste en presentar como el fin este principio universal de
lo bueno (telos), al que deben orientarse nuestros pensamientos. Sólo así, señalan los
intérpretes de Sócrates, los deseos y aspiraciones particulares encuentran su
convergencia perfecta. En cuanto a la segunda, cabría señalar solamente que este
principio no sólo es telos o fin de las aspiraciones, sino que también es punto de partida,
dado que la conciencia lo extrae de sí misma. Recuérdese al respecto que el método
socrático debe entenderse como un proceso reflexivo interno.
Siguiendo en la misma idea Hegel con acierto señala que "lo bueno va implícito
en la naturaleza misma del espíritu. En general, el hombre no puede recibir pasivamente
algo que se le dé desde fuera, al modo como la cera recibe la forma, al ser modelada;
todo se encuentra ya en el espíritu del hombre, aunque parezca que éste lo aprende todo.
Es cierto que todo comienza de fuera adentro, pero esto es sólo el principio; la verdad es
que esto no es más que el impulso inicial para el desarrollo del espíritu. Todo lo que
tiene un valor para el hombre, lo eterno, lo que es en y para sí, se contiene en el hombre
mismo y se desarrolla partiendo de él".
En consecuencia, el punto de partida de esta conciencia en general llamada
espíritu tiene su inicio en la conciencia, se desarrolla en y por la conciencia, para
concluir dándose a sí misma un contenido verdadero (fin) que había puesto como punto
de partida en el inicio del proceso.
He aprendido que...
El método en Sócrates es lógico: parte no de lo concreto en sentido físico, sino de lo más
abstracto que de lo externo ha registrado nuestra experiencia. Se puede decir que parte
de un objeto que ha sido llevado al pensamiento como imagen abstracta reproducida de
lo externo. Luego, este algo abstracto (cosa pensada) por un pensamiento reflexivo se
traduce en lo más objetivo del pensamiento. Así, lo particular del objeto (en el
pensamiento, imagen abstracta), derivada de un impulso inicial, no tiene conexión
interna alguna, es decir, no tiene lógica porque su lógica (lo general y universal) se
produce y se reproduce en el pensamiento. Es aquí donde finalmente se procesa lo
verdadero (ley), es decir, lo que hay de universal en las cosas. En este sentido y sólo en
éste lo bueno, en cuanto principio universal, se inicia en la conciencia, se produce en la
conciencia y es resultado de la conciencia.
6. TRAGEDIA DE SÓCRATES
Acusado de no rendir culto a los dioses oficiales del Estado y de corromper a los
jóvenes, fue condenado a beber la cicuta y murió con gran valor y resignación.
Sócrates consciente o inconscientemente mina la autoridad y el poder del Estado griego
al postular como principio absoluto y universal la conciencia de sí mismo. De esta
suerte, la injusticia que sufre se explica por la contradicción existente entre la
subjetividad interior (conciencia) y el Estado ateniense en franca decadencia. El destino
trágico de Sócrates es al mismo tiempo el destino del pueblo griego. La gran aportación
de Sócrates a la filosofía y en general al hombre, de manera general podemos decir, es el
haber dado a la conciencia el principio de libertad. Dicho de otro modo, Sócrates "trajo a
la conciencia el principio de un mundo suprasensible, un principio de libertad del
pensamiento puro, del pensamiento absolutamente justificado, que existe pura y
simplemente en sí y para sí".
Así pues, la conciencia libre es no sólo la conciencia de sí misma como entidad
separada del mundo; es también unidad superior que en cuanto totalidad es conciencia
de sí y de lo real. La conciencia libre, así entendida, es conciencia activa que elige de un
modo voluntario y libre su existencia. Sólo así se exterioriza en el mundo y en el hacer
concreto del hombre. Existencia, conciencia y libertad son tres conceptos fundamentales
e inseparables.
Ahora bien, como la libertad tiene su base, según Sócrates, en el conocimiento
de sí y del mundo, ésta no es sometimiento ciego a las leyes del Estado ni a la
naturaleza, sino conocimiento, dominio y afirmación del hombre frente a ellas. Por
tanto, el Estado y las leyes deberían ser sometidos al juicio crítico de la conciencia antes
de ser aceptadas de un modo ciego e inconsciente. El Estado, en la filosofía de Sócrates,
queda subordinado a la conciencia. Para el gran filósofo ateniense, el Estado como la
vida misma en general debería tener su base en la conciencia, en el conocimiento y en el
principio de libertad. Sócrates ha cometido con esto el grave pecado que le lleva a su
condena:
a. haber hecho del Estado una instancia subordinada a la conciencia.
b. haberle dado a la conciencia un poder que le permite valorar, enjuiciar y elegir
las leyes, el Estado y, en general, la vida que mejor convenga al nombre.
CAPÍTULO TRES
LA FILOSOFÍA DE PLATÓN
LOGROS
• Identifica el contexto sociohistóríco donde se desarrolló la filosofía de Platón.
• Analiza la filosofía moral y política de Platón.
• Comprende la teoría del conocimiento desarrollada por Platón.
ü Escucha con respeto a los compañeros.
ü Integra elementos de reflexión y análisis a su cotidianidad.
INTRODUCCIÓN
Platón es continuador de la filosofía de Sócrates, su maestro. El yo subjetivo en su
filosofía es principio universal o la idea que es esencia, en cuanto es lo verdadero de
todo lo que existe. En fin, a este principio universal bien se le puede llamar lagos, razón,
esencia.
BIOGRAFÍA DE PLATÓN
Antes de exponer la filosofía de Platón (Aristocles es su verdadero nombre), conviene
decir algunas palabras acerca de su vida. Nace en el 429 a. C, coincidiendo con la guerra
del Peloponeso y con la muerte de Pericles.
Este filósofo es un hombre culto y espiritual. De familia noble, recibe una
educación esmerada. Cultivó en su juventud la poesía y las tragedias. A los veinte años
recibe las enseñanzas de Sócrates, además por su cuenta estudió a los filósofos antiguos.
Aristóteles en su Metafísica señala que Platón estudió a los eleatas y especialmente a los
pitagóricos. Tras la muerte de Sócrates, viaja a Megara y Cirene, pasando por Italia y
Egipto; conoce a Euclides, Teodoro y Arquitas, famosos matemáticos. Cuando regresa a
Atenas, funda la Academia.
De pasada debemos señalar el hecho tal vez más importante de su vida: En el año
388 a. C. tiene su primera experiencia amarga, al pensar que a Dionisio El Antiguo lo
convencería de sus ideales político-filosóficos; por el contrario, el tirano pronto se
disgusta con Platón y lo destierra; en Egipto fue vendido como esclavo; una vez liberado
regresa a Atenas y funda la Academia (387 a. C.)
Una segunda experiencia, y su correspondiente fracaso, lo tiene Platón con
Dionisio II de Siracusa, que a la muerte de su padre (367 a. C.) ocupa el poder. Platón es
invitado por Dionisio y acepta el cargo como legislador del Estado, pero pronto entra en
conflicto con Dionisio y la corte, viéndose obligado a regresar de inmediato a Atenas.
Todavía Dionisio en el año 361 a. C. lo invita de nuevo, pero la reconciliación es
imposible.
Cabe señalar que su orientación política y educativa, fácil de localizar en su
filosofía, se debe a la crisis política de aquel momento, que tuvo su inicio con las
guerras del Peloponeso. Digamos que su preocupación política y académica es resultado
de las condiciones sociohistóricas de la época.
Desde Alcibiades hasta Alejandro, pasando por Critias, Lisandro, Filipo y otros,
la polis griega fue deteriorándose, pues deja de ser un todo armonioso para entrar en una
desarticulación cada vez mayor. Podemos decir que el interés universal cedió su lugar a
intereses meramente particulares y de partido. Ante este hecho, la educación para Platón
será el medio por el cual se formen los mejores hombres en el arte de gobernar. Es pues,
la educación con base en los principios del conocimiento y la virtud el fundamento a
partir del cual se organizará la polis (ciudad). La Academia de Platón tiene la tarea de
formar filósofos que deben gobernar en ese Estado ideal propuesto por él en La
República.
1. FILOSOFÍA E HISTORIA
Tres momentos de la historia nos interesa destacar en cuanto explican el seguimiento, el
apogeo y la decadencia del espíritu griego: las Guerras Médicas, el gobierno de Feríeles
y la Guerra del Peloponeso. Estos tres hechos conforman de manera general el cuadro
básico de la filosofía y de la historia en la Grecia antigua.
Al terminar la guerra con los persas, Grecia saldrá fortalecida. La batalla que
decide finalmente el triunfo de los griegos sobre los persas es la batalla naval cerca de
Salamina. Para los persas esa batalla fue un total fracaso, mientras que para los griegos
fue un triunfo rotundo. La victoria traerá para esos pueblos un fuerte espíritu de unidad,
que veremos expresado en la alianza de las ciudades griegas del Asia Menor y Atenas.
Así, al término de las guerras, Grecia resultará fortalecida no sólo en su sentido
económico y político, sino también desde el punto de vista espiritual, si por ello
entendemos la conciencia que los pueblos griegos han podido adquirir. Todo su
desarrollo filosófico y cultural será precisamente gracias a este hecho histórico y a la
conciencia o espíritu que de él resulta. Con el triunfo griego vemos aparecer en el
horizonte la conciencia del pueblo griego.
El segundo momento del espíritu corresponde al gobierno de Feríeles. Feríeles y
su antecesor Efialtes son partidarios de la democracia. Según señala Tucídides, Feríeles
era un hombre de gran talento político. Durante este periodo se fijan salarios para los
marinos, soldados y oficiales. Se construyen grandes obras públicas que embellecieron
la ciudad, por ejemplo, el Partenón, los Propileos, el Píreo, etc.
Este segundo momento es fecundo para la filosofía, y ésta tiene su origen en
Mileto, donde nacieron sus fundadores: Tales, Anaxímenes y Anaximandro. Nuestra
idea central aquí es la siguiente: con los primeros filósofos vemos iniciarse un proceso
de racionalización del mundo. Este proceso bien lo podemos caracterizar como una
creciente conciencia, que el pueblo se va dando a sí mismo en unidad con su mundo.
La guerra entre la liga peloponésica y el imperio ateniense (431-404 a. C.)
testimonian la decadencia de la vida social y política de los estados griegos. Éste es el
tercero de los momentos que nos interesa destacar. Corinto y Megara, que forman parte
de la liga peloponésica, entran en conflicto comercial con Atenas, cuando la asamblea
del pueblo decidió prohibirles a Megara y Corinto comerciar en los puertos de la
confederación. Esparta, aliada a Corinto y Megara, decide pronunciarse por la guerra y
por el libre tráfico con los puertos. Cabe agregar a todo esto que el desprestigio y la
pérdida del poder cada vez mayor de Feríeles aceleran la destrucción de Atenas.
En cuanto a la filosofía, ésta tiene su origen en Mileto, y su desarrollo mayor lo
encontramos en Sócrates, los sofistas y Platón. En la filosofía de estos grandes hombres,
el elemento especulativo (la conciencia) interviene en el mundo al punto que la totaliza.
Podemos decir, en general, que al declinar la polis griega la filosofía tiene por objeto la
totalidad, esto es, la unidad orgánica en el plano de la conciencia. En este sentido
podríamos decir con Hegel: "el buho de Minerva levanta el vuelo sólo al caer la tarde".
Por el momento lo que nos interesa destacar aquí es que la filosofía tiene su
mayor florecimiento cuando comienza la decadencia de la vida política y social del
pueblo griego. Detengámonos un poco y regresemos a lo que se ha dicho antes. El
mundo físico antes de Sócrates (filosofía presocrática) se explica por los principios de
aire, agua, fuego, etc., en los cuales lo absoluto se representa de un modo sensible. En
cambio, en la segunda mitad del siglo V (a. C.) los filósofos se ocuparán de ese principio
activo llamado logas (razón) capaz de explicar al hombre en unidad con su mundo. En
fin, este principio en cuanto subjetivo (sustancia) se introduce sólo al declinar la figura
social e histórica de la polis griega.
Ahora bien, si vemos el proceso en esta línea, no es un cambio simple en cuanto
al objeto de estudio, esto es, que hubiéramos pasado del cosmos al hombre. Ésta es una
visión unilateral. El objeto ahora es el todo o la totalidad. Es principio unificador tanto
del mundo humano como del mundo natural. "El hombre es la medida de todas las
cosas" según Protágoras, y si hemos de entender esta frase, resultará muy discutible
creer que es el hombre individual, y no la razón, la que media o da proporción al mundo.
En fin, si por medida entendemos proporcionalidad u orden entre las partes y el todo,
resulta que Protágoras hace alusión a la razón como principio objetivo unificador.
En consecuencia, el universo objetivo está contenido en un sujeto. Este sujeto es el
nuevo elemento que no pertenece al universo de la objetividad. El sujeto, el yo, es otro
universo; es el universo de la subjetividad. Este universo subjetivo no fue conocido en el
primer periodo de la filosofía; sin embargo, solamente con él la vida se completa y
realmente existe la totalidad buscada por la filosofía. Esa totalidad no comprende sólo
los objetos que se ven, sino también al individuo que los ve. La totalidad es el mundo
objetivo y subjetivo en una síntesis y unidad. Y la teoría filosófica se perfecciona cuando
concibe a los dos; esto es, cuando examina filosóficamente no solamente al universo
objetivo sino también al universo subjetivo, al Yo (...) Esta idea fue la descubierta por
los sofistas y significa el paso del mundo objetivo al mundo subjetivo.
En esta perspectiva, la especulación filosófica no ha cambiado de objeto. La
filosofía "levanta el vuelo" cuando supera el momento de la sensibilidad (filosofía
presocrática) en la figura que Sócrates y, fundamentalmente, Platón denominan eidos.
Esta idea en Platón será la esencia en sí o lo general que mantiene en la unidad lo
particular. En La República, refiriéndose a la belleza en sí nos dice:
El que piensa en las cosas bellas, pero no lo bello en sí mismo y, por otra parte,
tampoco es capaz de seguir en su carrera al que lo lleve hasta el conocimiento de su
idea, ese ¿te parece que vive en un sueño o despierto? Fíjate bien. ¿Qué otra cosa es la
ensoñación, sino esto mismo: es decir, ya en sueños, ya despierto, tomar la sombra de
una cosa por la cosa misma, pensando en las relaciones de semejanza? —En efecto —
contestó—, yo diría, del que esto hiciese, que está soñando. —¿Pues qué? Aquél que,
por el contrario, juzga que existe algo bello en sí mismo y que puede llegar a
contemplarlo e incluso las cosas que son participación de la belleza, eso sin pensar que
las cosas bellas son lo bello en sí y viceversa ¿te parece a ti que vive despierto o como
en un sueño? —Muy despierto —replicó. —Por tanto ¿diremos justamente que el
pensamiento de este último constituye verdadera ciencia, y que el del otro, en cambio, es
sólo mera opinión? —Indudablemente.
La idea es lo general, formal, es decir, esencia en cuanto es lo verdadero. Así, para
Platón la idea sería, simplificando, unidad en la diferencia o lo general donde se
disuelven las diferencias.
Ciencias sociales
¿Qué es el Partenón?, ¿qué representaba para los griegos? Ilústralo.
2. LA POLIS GRIEGA
La descomposición de la polis griega trajo como consecuencia la exaltación y, además,
la búsqueda de un principio unificador, al que se le ha dado en llamar logas, razón y
esencia. Ahora habría que ver cómo este principio ordena y rige a la polis.
Recordemos que, para Sócrates, todo ciudadano debía servir a la polis. Según
Sócrates, el conocerse a sí mismo significaba atender no a su conciencia en particular,
sino a la conciencia o espíritu de la polis en general. Así, no debemos hacer caso a la
costumbre, al hábito de vivir en comunidad, sino sólo a la conciencia. Esto es, lo que
significa poner por sobre el Estado, e incluso por sobre el poder de los dioses, un
principio que rige al ciudadano. Es fácil darse cuenta cómo la filosofía de Sócrates debía
entrar en pugna con el Estado.
De igual modo podríamos decir que para Platón la justicia y la razón se
convierten en principios reguladores de la polis, cuando los tiranos hacían del Estado el
medio para satisfacer sus propios intereses. Esto es, cuando la polis no tenía ya
salvación y entró en una inevitable corrupción, la reflexión filosófica hizo del logos un
saber permanente y universal que debería ser el fundamento del buen gobierno. La
armonía de la polis sólo se logra cuando la parte animal del hombre se subordina a la
virtud racional del alma.
He ahí por qué quienes desconocen el valor de la inteligencia y de la virtud y
sólo se preocupan de los festines y de otras cosas análogas se ven arrastrados, según
parece, a lo bajo y llevados de nuevo a la mitad del camino, en lo cual pierden el tiempo
de su vida. Pues es claro que nunca alcanzan su verdadera altura ni dirigen a ella sus
miradas; y en fin, no se llenan realmente de realidad ni gustan de un sólido y puro
placer, sino que, al igual que las bestias, inclinan sus miradas y su cuerpo hacia la
tierra y hacia sus mesas, porque no desean otra cosa que cebarse y aparearse, y en
vista de esto se cocean y cornean entre sí, empleando sus cascos y sus cuerpos de
hierro, olvidando el llenarse su ser de las cosas reales que le convienen.
Por tanto, el hombre que busca y encuentra lo universal en sí se conducirá en el
plano de lo político y del saber conforme a la conciencia general (espíritu) de la polis.
De este modo, el hombre que vive conforme al "valor de la inteligencia y de la virtud"
alcanzará la más grande armonía entre el alma y el cuerpo.
La virtud y el conocimiento no se desligan de la realidad social, sino que
mantienen una unidad indisoluble. Simplificando al máximo, podemos puntualizar: en
Platón, la realidad y el pensar encuentran su unidad como unidad en la diferencia. Es en
el diálogo de Parménides y del sofista en el que Platón explica la dialéctica implicada
entre la unidad y la diferencia, entre el ser y el no ser.
Por último, cabe apuntar que Platón en el terreno de la filosofía busca y
encuentra lo que de universal tiene la realidad social. Los intereses privados y los
placeres del cuerpo ceden ante lo universal cuando los hombres ajustan su conducta a la
sabiduría y a la virtud. Sólo así, la ciudad dividida en una "ciudad de los pobres" y una
"ciudad de los ricos" encontrará su superación. En otras palabras, la alienación del
hombre frente a la naturaleza y frente a sí mismo encuentra su unidad en la conciencia
universal de un pueblo, esto es, en el espíritu.
Proyecto de investigación
LA POLIS GRIEGA
1 Investiga y caracteriza los aspectos sociales, políticos y económicos de la polis
griega.
2 Determina los elementos que causaron su descomposición.
3 Ilustra las consecuencias de esa descomposición.
4 ¿Se podría establecer alguna relación entre la descomposición de la polis griega
y la crisis de algunas de las ciudades modernas? Ejemplifica.
3. DISEÑO DE UNA CIUDAD-ESTADO IDEAL
Entrevista que ilustra el pensamiento de Platón respecto al diseño de una ciudad-estado
ideal.
Estudiante:¿Qué es para usted, señor Platón, la ciudad-estado?
Platón: Para mí la ciudad-estado es lo permanente, lo universal que supera los intereses
individuales en una república de iguales. Así, los intereses individuales se someten al
interés común.
Estudiante: ¿Qué es para usted la propiedad privada?
Platón: Para mí los privilegios de la propiedad privada y la familia llevan a la
corrupción del alma y la corrupción de los pueblos.
Estudiante: ¿Quiénes son la clase de gobernantes llamados filósofos en las
sociedades?
Platón: Son los que poseen la episteme; es decir, la sabiduría. Está también la clase de
gobernantes llamados guardianes y su tarea es la seguridad de la polis y, por último, la
clase de los agricultores y artesanos encargados de producir los bienes necesarios.
Estudiante: ¿En qué consiste la armonía de la ciudad-estado?
Platón: Consiste en que cada una de las clases de gobernantes anteriores acepten
realizar su función encomendada.
Estudiante: ¿Cuáles son las virtudes de su filosofía?
Platón: Son cuatro virtudes. La primera es la sabiduría, para los gobernantes; la
segunda es la valentía, para los guardianes; la tercera, la temperancia, para los
productores; y la cuarta, la justicia, para que mantenga en armonía a las tres virtudes
anteriores y también para que las abrevie.
Ejercicio de interpretación
Lee cuidadosamente el siguiente texto y comenta con tus compañeros la relación entre la
justicia allí planteada y la imperante en tu contexto.
La justicia en cuanto fuerza unificadora es principio ordenador sobre todo si entendemos
por justicia que cada uno haga lo que le corresponde según sus capacidades y aptitudes.
Así, el sometimiento y la disciplina en favor de una armonía social son dados por una
reflexión interior del alma que no acepta imposición alguna del exterior, Sólo el alma
interior del hombre (conciencia), en cuanto juzga y valora, pone a tono o en armonía el
interés general de la polis con el interés particular de los ciudadanos. Reiteramos,
solamente cuando se alcanza esta perfección del alma realizada u objetiva en la polis, la
ciudad pasa de ser una ciudad dividida en pobres y ricos a una ciudad regida o
determinada por la conciencia que tiene el más bello y noble de los principios bajo los
cuales se ordena ella y la polis: la justicia. En conclusión, la idea de justicia se encarna y
se revela en la ciudad como su único modo de existencia,
4. EDUCACIÓN Y CLASES SOCIALES
La educación para Platón tiene como fin la perfección del espíritu, y se divide en música
y gimnasia. Ambas son inseparables; la primera se refiere a la enseñanza de la ciencia y
de las artes, y la segunda, a la educación física del cuerpo.
La educación busca a fin de cuentas la armonía entre el alma y el cuerpo.
Platón.
Podríamos ampliar estos conceptos diciendo que busca la unidad de la
conciencia y la vida social del hombre. En fin, podríamos decir que la educación tiene
por objeto la unidad en el orden de lo social.
En cuanto a la clase de los guardianes, éstos reciben una educación en común.
Desde niños asisten a una guardería infantil donde indistintamente las madres les dan de
lactar. La relación madre e hijo se pierde de inmediato después del parto. Todos los
niños nacidos en fecha determinada pueden considerar como madres a todas las mujeres
que hubieren dado a luz en la misma fecha. Según Platón, la pérdida de todo vínculo
familiar haría que los educandos fijaran sus intereses no en la familia, sino en la
comunidad; podríamos decir que su único interés sería el de gobernar en beneficio de un
orden social.
En cuanto a la propiedad de los bienes materiales, Platón sostiene que es la causa
de la violencia y de la injusticia. La propiedad privada, según Platón, debe desaparecer.
La clase de los gobernantes y guardianes' está, pues, excluida de toda fortuna, en tanto
que la comunidad debe satisfacer sus necesidades. Finalmente, la clase de los
agricultores y artesanos, al prohibírseles participar en política, no se les impide tener
familia y propiedad.
Al desaparecer la familia, la mujer pierde todos los deberes de esposa y madre.
La mujer en La República de Platón se integra a las tareas universales de la ciudad.
Recibe la misma educación que el hombre y puede aspirar también al puesto de
gobernante o guardián de la polis.
En Las leyes, último diálogo de su madurez, Platón sostendrá que "el rey filósofo
de La República puesto o considerado por encima de las leyes tendrá que sujetarse a
ellos como cualquier otro ciudadano". Si en La República el filósofo en cuanto poseedor
de la sabiduría no necesita sujetarse a leyes para gobernar bien la polis, en Las leyes,
encontramos que si se quiere gobernar para la polis, y para el interés general, las leyes
deberán estar por encima de cualquier interés particular. En fin, en Las leyes Platón
restituye la propiedad y la familia a los ciudadanos, mientras que en La República se les
excluía de este derecho.
Se traza, pues, el cuadro general de la polis para indicar que la conciencia, como
conciencia general de un pueblo, logra su universalidad y, por ende, su realización en la
ciudad. Ésta como tal deviene una ciudad armónica determinada por la conciencia, es
decir, determinada por aquel principio subjetivo que hemos llamado justicia. A estas
alturas es necesario reiterar que la subjetividad lograda alzó su vuelo al declinar la figura
social e histórica del pueblo griego; esto es, frente a la figura que se disuelve, la filosofía
como especulación de lo absoluto ha revelado el mundo como un mundo humano, que
sólo es tal en cuanto el hombre (yo subjetivo) es principio ordenador y creador. Esto es
lo más hermoso que la filosofía de Platón hereda a la posteridad.
Ejercicio de aplicación
Investiga y amplía el conocimiento de Platón en cuanto a la propiedad de los bienes
materiales y establece un cuadro comparativo con lo que sucede en tu contexto.
5. TEORÍA DEL CONOCIMIENTO
Para Platón, la esencia o explicación de todas las cosas reside en la conciencia o
reflexión interior del hombre capaz de traducir la realidad material en una realidad
pensada en conceptos e ideas. Dicho de otro modo, capaz de explicar en lo general lo
particular. De esta forma sólo hay conocimiento de lo general si: la palabra daos se
traduce como género (categoría universal) que da cuenta de lo real en su conjunto.
Platón descubre el mundo del intelecto (subjetividad) cuando sostiene que la esencia de
lo real se ubica en el pensamiento y no en otro lugar.
En cuanto al recuerdo y el alma, debemos señalar lo siguiente: para Platón el
alma es inmortal, es pensamiento o intelecto que conoce recordando. La idea de la
inmortalidad del alma la expone Platón en los diálogos Menón y Pedro, donde explica
cómo el alma en cuanto inmortal y en cuanto recuerdo produce lo general (verdad o
esencia) de todo cuanto existe.
Claro está que la palabra recuerdo es, en un sentido, una expresión poco
afortunada; concretamente, en el sentido en que alude a la reproducción que se ha
tenido ya en otro tiempo. Pero la palabra "recuerdo" tiene además, otro sentido, que le
da la etimología: el de convertirse en algo interior, el de adentrarse en sí mismo; tal es
en realidad, el profundo sentido conceptual de esta palabra. En este sentido, sí puede
decirse que el conocer lo general no es otra cosa que recordar, adentrarse en sí,
convertir en algo general lo que empieza manifestándose de un modo externo y como
algo múltiple, para lo cual nos adentramos en nosotros mismos y elevamos a conciencia
nuestro interior.
Se puede concluir categóricamente que recordar es interiorizar el mundo bajo
una forma racional o, dicho de otro modo, que en cuanto reflexión interior, reproduce lo
que de universal tienen las cosas. Recordemos lo antes señalado: el impulso para que la
conciencia se ponga en movimiento viene del exterior; y éste es el comienzo del saber
que por la fuerza de una reflexión interior de la conciencia se convertirá en un saber de
lo general. Al comienzo hay un saber limitado e inconexo (doxa) que por la fuerza
dialéctica de la conciencia (el amor) finalmente se revelará como universal (episteme).
El idealismo de Platón consiste, simplemente, en que el individuo o sujeto sólo conoce
por la vía de una reflexión interior lo universal de las cosas, porque en ellas lo universal
no está dado como comienzo sino como resultado. Por los sentidos se hace presente la
cosa, pero no su universalidad. El idealismo de Platón no lo debemos concebir como:
aquel idealismo malo que, sin duda, se presenta en los tiempos modernos, como
si el hombre no fuese capaz de aprehender nada ni fuese determinado exteriormente,
sino que todas las representaciones emanasen del sujeto. Se afirma con frecuencia que
el idealismo consiste en que el individuo establezca a partir de sí mismo todas sus
representaciones, incluso las más inmediatas. Pero ésta es una noción antihistórica y
completamente falsa; tal y como esta tosca representación define al idealismo, podemos
decir que ningún filósofo ha sido, en verdad, idealista, y tampoco el idealismo platónico
tiene nada que ver con esta forma.
En conclusión, para Platón el alma es fuente única de lo verdadero que desarrolla
en su propio seno lo general. Y esto es verdad porque, para conocer lo verdadero de las
cosas, no prestamos crédito a los sentidos ni a opinión alguna sino a la reflexión interior
del alma que a fin de cuentas nos conduce por el camino de la verdad. En consecuencia,
puede afirmarse que el conocimiento no reside en las sensaciones ni en las
representaciones que tenemos de las cosas, sino en lo general que descubre lo verdadero,
es decir, lo universal. En fin, el alma en cuanto recuerda o reflexiona en sí misma nos
conduce de lo particular a lo general o, lo que es lo mismo, de la opinión al saber de lo
universal.
Lúdica
Reúnete con tres compañeros y lean el siguiente texto de "El mito de la caverna";
amplíen la información investigando en otros textos y organicen una representación
teatral.
Platón sostiene que el hombre acostumbrado a vivir entre sombras se engaña a sí
mismo: sólo conoce las sombras de las cosas, perdiendo el sentido de lo que es
verdadero y de lo que es falso. El conocimiento que así se obtiene es superficial y
pasajero en tanto se funda en las sensaciones. Los hombres deben romper las cadenas
que los condenan a vivir entre sombras (mundo sensible), para poder ascender al mundo
de lo inteligible, esto es, al mundo de las ideas. Debemos reiterar que la traducción de lo
sensible en lo inteligible nos es dado sólo por el recuerdo, o mejor dicho, por la
reflexión interior del alma que nos conduce de lo sensible a lo inteligible. Platón en La
República dice:
EL MITO DE LA CAVERNA
Imagínate una caverna subterránea, que dispone de una larga entrada para la luz a todo
lo largo de ella, y figúrate unos hombres que se encuentran ahí ya desde la niñez, atados
por los pies y el cuello, de tal modo que hayan de permanecer en la misma posición y
mirando tan sólo hacia adelante, imposibilitados como están por las cadenas de volver la
vista hacia atrás. Pon a su espalda la llama de un fuego que arde sobre una altura a
distancia de ellos, y entre el fuego y los cautivos un camino eminentemente flanqueado
por un muro, semejante a los tabiques que se colocan entre los charlatanes y el público
para que aquéllos puedan mostrar, sobre ese muro, las maravillas de que disponen.
—Ya me imagino eso —dijo.
—Pues bien: observa ahora a lo largo de ese muro unos hombres que llevan objetos de
todas clases que sobresalen sobre él, y figuras de hombres o de animales, hechos de
piedra, de madera y de otros materiales. Es natural que entre otros portadores unos
vayan hablando y otros pasen en silencio.
—¡Extrañas imágenes describes —dijo— y extraños son también esos prisioneros!
—Sin embargo, son semejantes en todo a nosotros —observé.
—¿Por qué? ¿Crees en primer lugar que esos hombres han visto de sí mismos o de otros
algo que no sea las costumbres proyectadas por el fuego en la caverna, exactamente
frente a ellos?
—¿Cómo —dijo— iban a poder verlo, si durante toda su vida se han visto obligados a
mantener inmóviles sus cabezas?
—¿Y no ocurrirá lo mismo con los objetos que pasan detrás de ellos?
—Si, pues, tuviesen que dialogar unos con otros, ¿no crees que convendrían en dar a las
sombras que ven los nombres de las cosas?
—Por fuerza.
—Pero supon que la prisión dispusiese de un eco que repitiese la palabra de los que
pasan. ¿No crees que cuando hablase algunos de éstos pensarían que eran las sombras
mismas las que hablaban?
—No, ¡por Zeus! —dijo.
—Ciertamente —indiqué—, esos hombres tendrían que pensar que lo único verdadero
son las sombras.
—Con entera necesidad —dijo.
—Considera, pues —añadí— la situación de los prisioneros, una vez liberados de las
cadenas y curados de su insensatez. ¿Qué les ocurriría si volviesen a su estado natural?
Indudablemente cuando algunos de ellos quedasen desligados y se les obligase a
levantarse súbitamente, a torcer el cuello y a caminar dirigir la mirada hacia la luz,
harían todo esto con dolor, y con el centelleo de la luz se verían imposibilitados de
distinguir los objetos cuyas sombras percibía con anterioridad. ¿Qué crees que podría
contestar ese hombre si alguien le dijese que entonces sólo veía bagatelas y que ahora,
en cambio, estaba más cerca del ser y del objeto más verdadero? Supon además que, al
presentarle a cada uno de los transeúntes, le obligasen a decir lo que es cada uno de
ellos. ¿No piensas que le alcanzaría gran dificultad y que juzgaría las cosas vistas
anteriormente como más verdaderas que las que ahora se muestran?
—Sin duda alguna —contestó.
—Y si por añadidura, se le forzase a mirar a la luz misma ¿no sentiría sus ojos doloridos
y trataría de huir, volviéndose hacia las sombras que contempla con facilidad y
pensando que son ellas más reales y diáfanas que todas las que se muestran?
—Eso ocurriría —dijo.
—Y si ahora se llevasen a la fuerza por la áspera y escarpada subida y no le dejasen de
la mano hasta enfrentarlo con la luz del Sol ¿no sufriría dolor y se indignaría contra el
que le arrastrase y luego, cuando estuviese ante la luz, no tendría los ojos hartos de tanto
resplandor, hasta el punto de no poder ver ninguno de los objetos que llamamos
verdaderos?
—Es claro que, de momento, no podríamos hacerlo —dijo.
—Sólo la fuerza de la costumbre, creo yo, le habituaría a ver las cosas de lo alto.
Primero, distinguiría con más facilidad las sombras, y después de esto las imágenes de
los hombres y de más objetos, reflejados en las aguas; por último, percibiría los objetos
mismos. En adelante, le resultaría más fácil contemplar por la noche las cosas del cielo y
el mismo cielo, mirando para ello a la luz de las estrellas y a la Luna, que durante el día
el Sol y todo lo que a él pertenece.
Según Platón, los hombres deben ascender hacia la luz (verdad) que penetra en la
caverna. Quien pueda —nos dice Platón— liberarse de las cadenas y conozca la verdad
podrá posteriormente regresar con sus compañeros y comunicarles la falsedad de aquello
que en el fondo de la caverna se refleja. En efecto, la luz para Platón es la idea o esencia
de las cosas, más allá de las cosas mismas. En cambio, las sombras representan en el
mito lo imperfecto, la apariencia o el mundo de los sentidos donde las cosas se muestran
contradictorias y pasajeras. En síntesis, si las ideas son género y universalidad, las
sombras sólo proporcionan un conocimiento limitado.
CUARTO CAPÍTULO
ARISTÓTELES: EL PROBLEMA DEL CONOCIMIENTO
LOGROS
• Identifica el contexto sociohistórico con relación a la filosofía aristotélica.
• Comprende la crítica de Aristóteles a la teoría de las ideas de Platón.
• Analiza las principales tesis filosóficas de Aristóteles.
ü Argumenta sus exposiciones y trabajos.
ü Asume responsabilidades frente al trabajo en grupo.
INTRODUCCIÓN
En este capítulo nos ocuparemos de la filosofía de Aristóteles, destacando la crítica que
hace a la teoría de las ideas de su maestro Platón.
Veremos las principales nociones metafísicas: sustancia, esencia, accidente,
materia y forma, acto y potencia, las cuales son fundamentales, según El Estagirita, para
explicar la realidad.
Así mismo examinaremos sus ideas fundamentales en torno a la moral y a la
política.
En el presente capítulo hay dos aspectos que es importante tener en cuenta:
a. A diferencia de Sócrates y Platón, la filosofía de Aristóteles tiene un fundamento
más orientado hacia la experiencia que a las ideas, en el sentido en que Platón las ha
formulado. Aristóteles ha sometido a prueba las teorías del conocimiento de Platón, y su
objeción consiste en sostener que en dicha filosofía las ideas, en última instancia, se
separan de la realidad. Así, las ideas no explican por qué una cosa u objeto de la
naturaleza es lo que es; en otras palabras, no explican lo que en esencia es la realidad.
b. Aristóteles, en el terreno del conocimiento, parte de la realidad, es decir, de los
objetos tal y como los vemos y sentimos. Y esta realidad se compone de tres elementos
fundamentales: la sustancia, la esencia y los accidentes.
1. CRÍTICA A LA TEORÍA DE LAS IDEAS
La crítica de Aristóteles a la filosofía de Platón no es simple, sino compleja; no se
reduce solamente a la crítica del dualismo platónico en lo tocante al mundo sensible y al
mundo inteligible. Su crítica es mucho más rica: no sólo consiste en refutar la separación
de las ideas de su base real sensible, sino también la manera como Platón busca hacer
coincidir el devenir con lo permanente y eterno.
La crítica deja de ser una simple crítica de la dualidad (mundo sensible y mundo
inteligible) y se convierte en una crítica de la unidad no lograda todavía en la filosofía
de Platón.
¿Cómo resuelve Platón la unidad de estos dos mundos (el sensible y el
inteligible)? Recordemos que el mundo terrestre y el mundo de las ideas se encuentran
mediados por el eros (amor). Esta bella forma como Platón nos presenta la unidad de los
dos mundos viene a significar que el eros es una fuerza interior o dialéctica interior del
saber, que impulsa a lo perfecto e inmutable, al mundo de lo divino. Es decir, al saber de
la episteme o al saber de la ciencia. Así, las ideas o el verdadero conocimiento sólo dan
razón de las cosas (qué son y cómo son), pero no de su devenir, esto es, de cómo dejan
de ser y de cómo llegan a ser.
El mundo de las ideas en Platón refleja fielmente el mundo de las cosas, tanto
que las ideas (o el supuesto conocimiento verdadero) no explican el movimiento o
devenir de las mismas. En Platón a cada cosa le corresponde una idea, de modo que al
infinito mundo de las cosas deberá corresponderle un infinito mundo de ideas. Así, todo
lo que existe tiene su respectivo modelo ideal. La objeción aristotélica es sencilla, puesto
que esta duplicación de las ideas como de las cosas no aporta nada al saber mismo de la
realidad en cuanto tal. Aristóteles en la Metafísica nos dice: "...de cuantos argumentos
hay para probar la existencia de las ideas, ni uno solo consigue hacernos esta realidad
evidente" (Metafísica, p. 924); luego entonces, como él mismo lo seña¬la, la duplicación
de las ideas es inútil, puesto que lo que se busca es el saber mismo de esta realidad.
Las objeciones se continúan y Aristóteles sigue razonando: si para cada cosa
existe una idea, deberá haber otras tantas ideas de las relaciones que se establecen entre
ellas, y así se irían duplicando las ideas según el número de relaciones que pudieran
darse. Y así también, de cosas semejantes tendrá que haber ideas de estas cosas
semejantes. Como también tendría que haber de cosas grandes o pequeñas, buenas y
malas.
De todas las cuestiones quizá la más difícil sería explicar qué aportan las ideas a los
seres sensibles eternos o bien a los seres que nacen y mueren. Porque las ideas no son
la causa de su movimiento ni de su cambio. Pero es que tampoco aportan nada al
conocimiento de los demás seres, ya que no son la esencia de los mismos, puesto que no
están en ellos. Ni son tampoco causa de su existencia, puesto que se hallan en los seres
que participan de ellas.
De las objeciones aristotélicas se desprende una idea fundamental: las ideas en
su duplicidad y siendo modelos tan sólo de la realidad, no explican el devenir o el
"llegar a ser" de las cosas. En este sentido, las ideas de Platón se encuentran divorciadas
de la realidad. Para Aristóteles y Platón, el género o las ideas en cuantos elementos
inteligibles son los soportes en los que descansa la ciencia. Así, la ciencia en Aristóteles
al igual que en Platón deberá ser ciencia de lo inteligible siempre que dé cuenta de lo
real. Pero en la filosofía de Platón, argumenta Aristóteles, las ideas sólo se conectan con
el mundo por vía de la llamada participación, que no es sino metáfora poética.
Para Aristóteles, la ciencia es conocimiento de aquello que permanece, y lo que
permanece es la idea, el género, la forma, siempre en unidad indisoluble con la materia.
El factor del conocimiento es entonces el concepto y el objeto del conocimiento su
contenido inteligible, la forma (...) Sólo por medio del concepto llega la inteligencia al
conocimiento. Las características del concepto que nos da la ciencia son la necesidad,
la objetividad y la generalidad. La materia separada de una forma es imposible de
conocerse. Cada vez que la pensamos, la consideramos necesariamente bajo una forma.
La materia en sí misma no es cognoscible.
La realidad no es mera exterioridad, porque la realidad reside en la forma; y la forma no
existe separada de la materia, porque materia y forma existen sólo en su unidad. La
materia (realidad exterior) no es más que lo muerto sobre lo que se operan "los cambios
que la materia sufre". La realidad no es entonces "la sustancia sensorial y perceptible"
separada de la "forma efectiva". De este modo, la sustancia será, en su sentido más
amplio, unidad indisoluble de la materia como potencia y la forma como actividad.
Esta solución no debe sorprendernos si pensamos que para Aristóteles deben
considerarse la materia y la forma de un ser, en última instancia, como un algo que
cuando existe sólo en potencia es materia y cuando existe sólo en cuanto acto es forma,
pero que cuando existe en la realización de la potencia y el acto es la unidad y síntesis
de las dos. Forma y materia son dos aspectos del mismo ser (...) Sin esta síntesis, ningún
ser puede existir. El ser nace de esta síntesis. Es la génesis de los seres.
Ejercicio de interpretación
Elabora un cuadro comparativo en el que especifiques los argumentos con que
Aristóteles critica la teoría de las ideas de Platón.
3. SUSTRATO: ESENCIA Y ACCIDENTE
Aristóteles entiende por sustancia "lo que está debajo de o bien lo que permanece". De
modo que la sustancia permanece, mientras que las cualidades accidentales de un objeto
pueden cambiar.
Aristóteles busca conocer el objeto sensible tal como se nos presenta a los
sentidos. Lo primero con lo que nos encontramos es que éste, en cuanto "cosa u objeto",
es un compuesto de cualidades esenciales y accidentales. Así, un vaso se compone de
cualidades (predicados) esenciales sin las cuales no sería vaso; por ejemplo, sus paredes
y fondo. En cambio, el ser de color amarillo, de vidrio o barro son predicados
accidentales que, si cambiaran, no alterarían la esencia misma del vaso. En otro caso,
por ejemplo, el hombre tiene como predicados esenciales (necesarios) el ser racional y
vivir en sociedad; mientras que el color del pelo, la estatura, la forma de la nariz serán
accidentales o aquello que puede cambiar sin modificar la esencia.
La esencia entonces es lo universal y necesario, aquello que no cambia en el
conjunto de los individuos o de los objetos. Recuérdese que los predicados esenciales no
pueden existir al margen de los individuos particulares. Este objeto particular o este
individuo se comprenden solamente en tanto que unidad esencial y accidental. El
hombre ideal en este caso, comprendido y definido sólo por aquello que le es esencial,
no tiene existencia temporal; sólo la tendrá si su esencia se manifiesta y se realiza en lo
particular. De este modo, los predicados propios del hombre (ser social, ser racional) no
existen sino sólo en individuos particulares: Pedro, Ángel, Roberto, por ejemplo.
Es importante señalar que la realidad o el objeto tal como se presenta a los
sentidos se compone de tres elementos fundamentales: la esencia, el accidente y la
sustancia. Éste último en Aristóteles tiene dos sentidos. En su primer sentido, la
sustancia es lo que no cambia: "la base o punto de apoyo de la realidad". Y por lo
mismo, si la sustancia es lo permanente, es el fundamento (esencia) de la realidad que se
manifiesta como cambiante. En el segundo sentido, la sustancia hace referencia a lo
individual. Para Aristóteles el hombre o el triángulo como idea no existen. Lo que existe
es este triángulo de madera o esta persona concreta llamada Pedro. En fin, para
Aristóteles lo que existen son los objetos con sus accidentes y en unidad con su esencia.
Este segundo sentido que Aristóteles da a la sustancia es sumamente importante.
La sustancia es aquí el conjunto o la unidad de los predicados accidentales y esenciales
de éste o aquel objeto de quien se predican. De este modo, las ideas no pueden existir,
sino sólo bajo la condición de que sean dadas como objetos de la sensación y de la
percepción.
Cabe sólo apuntar, que aunque las ideas tengan el principio de la actividad del
conocer frente al objeto, esta actividad no se actualiza (o se realiza) sino en virtud de la
unidad indisoluble con el objeto sensible y perceptible. El mundo de las ideas (formas)
como predicados de esta realidad viene a significar la permanencia en el devenir propio
de los objetos.
He aprendido que...
Identidad y devenir (la permanencia y el cambio) han encontrado su perfecta unidad en
aquello que Aristóteles definió como sustancia.
4. HlLOMORFISMO: MATERIA Y FORMA
Materia y forma en la filosofía de Aristóteles permanecen siempre en una unidad
indisoluble. La materia es la posibilidad de ser, mientras que la forma es su realización.
De este modo, un objeto dado a la sensación y percepción no puede ser objeto de
conocimiento sólo por su materialidad, sino por su forma, por su esencia; en otras
palabras, por aquello que no cambia. En fin, el conocimiento en Aristóteles es un
proceso de análisis inductivo en el cual la abstracción tiene un papel importante, pues
gracias a él se separan "los principios comunes" (esencias) inherentes en los objetos
mismos.
En otro lugar se planteó la posibilidad del conocimiento de aquello que
incesantemente se encuentra en devenir. Pues bien, lo permanente, la esencia del objeto
en el nivel de la sensación y percepción, se muestra primero como lo más abstracto del
saber y luego esta esencia solamente se revelará como tal en la medida en que
practiquemos un proceso de análisis y de abstracción en el objeto mismo:
En términos generales, la opinión de Aristóteles consiste en que, si bien a primera vista
el mundo parece estar en movimiento constante y no ofrece verdades fijas, únicas que
pueden ser objeto del pensamiento científico; sin embargo, el filósofo puede, por un
proceso mental, analizar ese fluir continuo y descubrir que por debajo de él existen
ciertos principios o elementos básicos que no cambian. No son una serie de sustancias
que existen aparte del mundo sensible, pero existen y pueden ser pensados
independientemente. No cambian, y suministran los objetos de la verdadera filosofía.
Ahora bien, la materia no es sólo aquello de lo que está hecha la cosa o su
consideración puramente física. La materia es "posibilidad de ser" en cuanto al
conocimiento se refiere, nunca es mera exterioridad; mientras que la forma no es más
que su propio acto de ser. Entender en este punto a Aristóteles es sumamente
importante, puesto que nos evita caer en un materialismo achatado o en un idealismo sin
contenido de los tiempos actuales. La posibilidad del conocimiento y de la ciencia está
dada en la perspectiva, sólo y como única posibilidad, en la unidad de la materia y la
forma; o dicho de otro modo, en la unidad de lo objetivo y lo subjetivo.
Un objeto le es dado a un sujeto y, aunque éste represente el lado activo del
conocer, el saber mismo no se realiza ni se reconoce como tal, si no es conocimiento de
un objeto, que ha de comenzar siempre, primero por ser un objeto sensible y perceptible.
Es sorprendente que en la actualidad se siga entendiendo por objetividad la realidad
como existiendo al margen del sujeto que conoce. En efecto, toda posibilidad para que el
conocimiento inmediato o científico se dé, se finca en esta unidad indisoluble.
Podríamos decir que, desde la misma filosofía de Aristóteles, se inicia un nuevo
concepto de realidad digno de tomarse en cuenta, sobre todo, en cuanto al conocimiento.
Según Aristóteles no tiene ningún sentido preguntar por lo que es "el objeto en
sí", puesto que el pensamiento es todo lo que existe o toda realidad. Aristóteles llama
ousia a la cosa existente; y logas kai ousia o logos tes ousia, a la forma que explica lo
que la cosa es.
Aristóteles es un investigador de la "naturaleza" o bien, del objeto natural compuesto de
materia y forma.
Ejercicio de interpretación
Elabora un esquema del sustrato y otro del hilomorfismo de Aristóteles. ¿Qué relación
existe entre uno y otro? Explica.
5. LA INVESTIGACIÓN Y SU OBJETO DE ESTUDIO
En el libro segundo de la Física, Aristóteles señala lo que la investigación debe tener
como objeto de estudio; y afirma, que la physis, en cuanto es unidad de materia y forma,
es su único objeto de estudio posible.
El Estagirita, en este punto, rompe radicalmente con la tradición, y sobre todo
con la filosofía de Platón, en cuanto al saber del mundo sensible se refiere. En la
filosofía de Platón los objetos son siempre en su devenir y no serán objeto del
conocimiento ni de una investigación, puesto que de la realidad sólo se desprende un
conocimiento limitado.
A nuestro juicio, Aristóteles supera esa limitación al sostener que la realidad,
aunque mudable y siendo el devenir su único modo de existir, no se divorcia de las ideas
o de las formas. En este sentido, si las ideas vienen a ser predicados de la realidad,
entonces las ideas fijan (afianzan) la realidad en su devenir. Ideas y realidad no son sino
el único modo como se manifiesta la realidad a un sujeto cognoscente. Recordando que
la materia y la forma son el único modo de existir de la realidad, Aristóteles señala:
El camino natural en el conocimiento es el que va desde las cosas que no son
más conocidas o cognoscibles y evidentes a las que son más cognoscibles y evidentes en
sí mismas, ya que no son las mismas, las cosas que son más cognoscibles respecto de
nosotros que las que son absolutamente más cognoscibles. Por esta razón es preciso
proceder de esta manera: partiendo de las cosas menos cognoscibles y menos evidentes
en sí, pero más evidentes para nosotros; caminar hacia las cosas más evidentes o
cognoscibles en sí mismas. Las cosas que con relación a nosotros son inmediatamente
evidentes y claras son los conjuntos de cosas más mistificadas; solamente en un
segundo tiempo, por medio de la distinción analítica, se hacen cognoscibles los
elementos y los principios. Por esto conviene proceder desde lo universal a lo
particular, porque el todo es más susceptible de conocimiento sensible y lo universal es
una especie de todo; el universal comprende una multitud, que viene a constituir sus
partes.
La idea acuñada por el propio Aristóteles es la siguiente:
a. El saber tiene su comienzo en aquello que nos es dado como objeto de modo
inmediato. Es el saber de lo más abstracto, el que sólo en apariencia es rico en
determinaciones, pero el más pobre en cuanto al saber científico. En otras palabras, el
conocimiento inmediato es el concepto genérico y más abstracto que se tiene de un
objeto y de donde tiene que comenzar el saber para avanzar al saber de lo más concreto,
es decir, al saber de lo verdadero o de la esencia.
Si hemos de sacar las consecuencias propias de esta cita, tendríamos que apuntar lo
siguiente: la tarea del investigador o del sabio no es quedarse con un saber de lo más
abstracto, ni limitarse a lo que es, sino ir a las causas que explican aquello que se
estudia. Y para llegar a tan alto conocimiento (la esencia) tenemos que comenzar por lo
más elemental e ir avanzando a un conocimiento cada vez más rico en determinaciones.
b. Lo que está en el comienzo y en el resultado de este proceso es el concepto. El
concepto comienza de modo semejante al saber propio de un niño, cuando a todos los
hombres los llama "papá" o a todas las mujeres "mamá". El concepto es en este caso un
saber abstracto. Es la oscuridad, dice Hegel, en que todos los gatos son pardos. Pero
como el conocimiento no es estático sino dinámico, finalmente arribaremos al concepto
de lo más concreto. No debe entenderse este concepto sólo como lo más universal
(esencia del objeto), sino también como lo más concreto del saber. Recordemos que en
Aristóteles lo universal no está desligado de lo particular. Forma y materia, reiteramos,
conforman una unidad inseparable.
COTIDIANIDAD
Relaciona la concepción que Aristóteles tiene del investigador con la caracterización que
puedes hacer de un investigador de tu país.
Para Aristóteles, el investigador o el sabio "...no es más sabio en razón de la habilidad
práctica, sino de la posesión del concepto y del descubrimiento de las causas (...) Por
otra parte no estimamos que ninguna de las percepciones sensibles sea sabiduría, y
ciertamente son ellas las fuentes dominantes del conocimiento de las cosas individuales,
pero no dicen el porqué de nada; por ejemplo, por qué es caliente el fuego, sino sólo
que es caliente".
6. MOVIMIENTO: POTENCIA Y ACTO
Aristóteles es fiel a su espíritu científico: él tiene que explicar el movimiento en tanto
devenir propio de toda realidad. Aristóteles ya no mira hacia el cielo (como es el caso de
la filosofía platónica); de lo que se trata ahora es de fijar la mirada en lo terrenal. Es ésta
la imagen que se ilustra en el célebre fresco de Rafael. During apunta con acierto que
Aristóteles parte de las cosas naturales y no del ser como en Platón.
El problema al que se enfrenta Aristóteles como estudioso de la naturaleza es el
movimiento, porque todos los objetos naturales contienen en sí mismos un principio de
movimiento y de reposo. Y éste es un hecho observable. Cabe señalar que en la filosofía
de Platón no se niega el devenir mismo de la realidad, sólo que no se considera como
real. El conocimiento verdadero de los objetos está, pues, en las ideas que son eternas e
inmutables.
El mismo Platón (...) se había visto obligado a declarar que el mundo, por el
hecho mismo de su movimiento, sólo era cuasirreal, y que había que buscar la realidad
en una esfera trascendente divorciada del movimiento y del cambio físicos. Aristóteles,
al aceptar plenamente el movimiento de acuerdo con su temperamento más científico (y
específicamente biológico) se encontró en la obligación de contestar a quienes, como
Parménides, lo habían declarado imposible.
Con los conceptos del ser y del no ser, es imposible darle respuesta al complejo
problema del movimiento. Parménides declara que el ser "es", y que es imposible su "no
ser"; o dicho de otro modo, lo que es "es" y lo que no es "no es". En estas nociones
absolutas y extremas no se explica el movimiento. Parménides reconoce "únicamente el
principio y el fin de una línea, pero no la línea misma".
Si el discurso filosófico de nuestro investigador de la naturaleza es distinto o si
hemos de hablar de ruptura con el pasado y concretamente con Platón, éste ha de ser
(gracias a la introducción en la filosofía de nuevos conceptos) como condición para
explicar el mismo devenir de los fenómenos. Y estos conceptos son por cierto —entre
otros— la potencia y el acto, así como las llamadas cuatro causas.
Aristóteles al fijar su atención en los objetos sensibles y perceptibles, señala que:
a. A estos objetos como condición de su existencia les es consustancial la potencia
y el acto, así como la materia y la forma. Puede decirse también que la sustancia
sensible tiene como características propias el movimiento o el devenir siempre vivo y
dinámico.
b. El objeto en cuanto tal no deviene del "ser" al "no ser" o del "no ser" al "ser".
Tomando estas nociones en su forma extrema, como el principio y el fin sin ninguna
mediación, de ningún modo explican el devenir.
En la interpretación de Aristóteles no se trata de ser hombre o dejar de serlo; por
ejemplo, ser un árbol.
c. El movimiento al cual se refiere es un modo determinado de ser o de existir de
un objeto; para devenir este mismo en otro modo de ser. No se trata, pues, de pasar de
una existencia a la no existencia, sino del paso o del cambio de un estado en que se
manifiesta la materia a otro. Los conceptos que explican este cambio —en interpretación
de Aristóteles— son la potencia y el acto.
En su acepción más general, la potencia es la capacidad de un objeto para
modificarse, y el acto será la realización de esta capacidad. Por ejemplo, la semilla
contiene el árbol como potencia, así como la flor tendrá de igual modo el fruto en
potencia. En fin, la semilla es en potencia árbol, así como la flor es en potencia fruto, y
el árbol y el fruto serán la realización de la semilla y de la flor, respectivamente.
Es importante señalar que todos los seres son, al mismo tiempo, potencia y acto, si bien
no lo son en el mismo sentido. La semilla, en efecto, es potencia en cuanto al árbol
posible que pueda nacer de ella, pero es acto en cuanto semilla; el árbol, acto en cuanto
vive, es también potencia si pensamos en las semillas, las ramas o los frutos que puede
producir.
Xirau, Ramón
Ciertamente con los conceptos de acto y potencia Aristóteles explica cómo se hace
posible el cambio, pero le falta por explicar cuáles son las causas que lo originan. De
modo general, puede entenderse por causa aquello que da razón de ser o es fundamento
de un objeto o de una idea. Por ejemplo, la ley de la inercia será el principio por el cual
los planetas giran; o la ley de la gravitación universal será la que explique el porqué la
Tierra es redonda y no cuadrada (Kepler). La causa será, entonces, la condición por la
cual un objeto es lo que es.
Para Aristóteles, la ciencia, que es de lo universal porque lo individual tiene una
infinitud de notas y no puede agotarse en un saber, y que no es del accidente, sino de la
esencia, es ante todo ciencia demostrativa, que hace conocer las cosas por sus causas y
principios. Saber no es ya discernir, como en los presocráticos; ni siquiera definir, como
en Sócrates y Platón, sino demostrar, saber el porqué.
Las llamadas cuatro causas en Aristóteles "son los posibles sentidos en que se puede
preguntar por qué". En el libro primero de la Metafísica señala Aristóteles que son
cuatro las causas:
a. Causa material.
b. Causa formal.
c. Causa eficiente.
d. Causa final.
Así, por ejemplo, para construir una estatua se hacen necesarias las cuatro causas
o aitia: a. causa material (el bronce), b. la causa formal (arquetipo-estatua), c. causa
eficiente (el artista que realiza la obra) y d. causa final (el fin para el cual se hizo la
estatua: la contemplación estética).
En conclusión, estas cuatro razones o causas pueden reducirse a dos: la materia y
la forma. La materia será, en este sentido, la posibilidad de ser (el bronce) y las otras tres
causas (formal, eficiente y final) pueden quedar reducidas a una sola: la forma:
La materia constitutiva su posibilidad de ser; la forma, la realización plenaria de su
acto de ser. Así, la materia y la forma son inseparables y si las separamos es tan sólo
gracias aun esfuerzo de análisis intelectual, como el que realizamos para entender las
partes que componen un organismo. Pero el organismo es uno. Como, por otra parte,
no podemos conocer un organismo sólo por sus posibilidades, es decir, por su materia,
es necesario conocerlo por su ser, es decir, por su forma. La forma es así lo que en un
organismo dado define y precisa los contornos del organismo. Es, en otras palabras, su
esencia.
Y la esencia, reiteramos, es aquello (predicado) que da cuenta o da razón de lo que es.
TRABAJO EN GRUPO
• Identifiquen las causas (material, formal, eficiente y final) en el hombre, el fuego
y el trabajo.
• Planteen tres casos más.
ANÁLISIS
Comenta con tus compañeros el siguiente texto.
Las doctrinas expuestas deben ser complementadas con algunas puntualizaciones en
relación con la potencia y el acto referidos a la sustancia. La materia es potencia,
potencialidad, en el sentido de que es una capacidad de asumir o de recibir la forma. El
bronce es potencia de la estatua, porque es una capacidad efectiva de recibir y de asumir
la forma de la estatua. La madera es potencia de los diversos objetos que se pueden
fabricar con madera, porque es una capacidad concreta de asumir las formas de esos
diferentes objetos. La forma, en cambio, se configura como acto o actualización de esa
capacidad. El compuesto de materia y forma, si se considera en cuanto tal, será
predominantemente acto; si se considera en su forma, será sin duda acto o entelequia; si
se considera en su materialidad, en cambio, será mezcla de potencia y acto. Por
consiguiente, todas las cosas que poseen materia siempre tienen en cuanto tales mayor y
menor potencialidad. Por lo contrario, los seres Inmateriales —las formas puras— son
puro acto y están exentos de potencialidad.
Aristóteles, como ya hemos mencionado, también concede al acto el nombre de
"entelequia", que significa realización, perfección actualizante o actualizada. El alma, en
tanto que esencia y forma del cuerpo, es acto y entelequia del cuerpo (como veremos
con más detenimiento dentro de poco); en general, todas las formas de las sustancias
sensibles son acto y entelequia. Por su parte. Dios es pura entelequia (al Igual que las
demás inteligencias motoras de las esferas celestes).
Peale, Glovanni y Antiseri, Darío
Historia del pensamiento filosófico y científico
7. TEOLOGÍA: Dios COMO FORMA PURA o ACTO PURO
En la Física y en la Metafísica se busca dar respuesta al problema del movimiento,
problema que está siempre en la filosofía desde Tales hasta Aristóteles. En este punto
debemos recordar las posturas que adoptan Heráclito y Parménides.
Aristóteles, por su parte, sostiene que todo aquello que se encuentra en
movimiento requiere una fuerza (motor) que lo impulse, o sea, la causa de su existencia.
Por ejemplo, el árbol no existe sin la semilla, el hijo sin los padres y tampoco una obra
de arte sin el artista. Ahora bien: ¿qué sucedería si fuéramos de causa en causa
regresivamente hasta el infinito? Si aceptáramos esta infinita regresión que nos lleva de
una causa a otra causa, caeríamos en cuenta de que la existencia real del mundo debería
ser infinita. Para Aristóteles no tiene sentido aceptar una infinita causalidad: porque el
mundo debe tener un comienzo, es decir, una primera causa que se ha tenido en llamar
primer motor.
Y ese motor tiene que ser inmóvil, para no necesitar a su vez un motor más y seguir así
hasta el infinito. Este motor inmóvil, como el objeto del amor y del deseo, que mueve sin
ser movido, es Dios. El etos aristotélico es el fin, el telos de todos los movimientos y él
mismo no se mueve. Por eso necesita ser acto puro sin mezcla alguna de potencia y es,
por tanto, forma sin materia. Es por consiguiente, el sumo de realidad, el ente cuyas
posibilidades son todas reales: la sustancia plenaria, el ente en cuanto tal.
Si este primer motor es inmóvil, y si lo único que carece de movilidad es el
pensamiento (logos), podemos decir que Dios es puro pensamiento o pura actividad que
no recibe ningún impulso exterior o causa para su existencia. En este sentido, Dios es
pensamiento que se piensa a sí mismo. Aristóteles apunta en su Metafísica que Dios es
pensamiento y, como tal, el actuar del espíritu es vida, el espíritu es acto.
La pregunta que nos sale al encuentro y la más importante será: ¿qué relación
guarda este pensamiento puro (acto puro) con el mundo o la realidad? Si decimos ahora
que:
lo inmóvil es algo que no puede pertenecer al mundo de los seres concretos donde todo
es devenir que "es" y deja de "ser" la causa primera o Dios entonces, no puede ser
materia ni puede ser tampoco una síntesis de materia y forma (...) Lo inmóvil será
entonces necesariamente una forma pura, que sólo ella existe por sí y no como algo que
existe bajo la presuposición de la existencia de alguna otra cosa.
Y en este sentido, Aristóteles apunta: puesto que este motor es un ser inmóvil, un
ser en acto, no es admisible que sea bajo ningún aspecto de otra manera.
Por lo dicho, el primer motor, o Dios, como forma pura es acto eterno e
inmutable, fuera de todo contacto con la realidad.
Empero, si lo divino está separado absolutamente del mundo, eso no significa que el
mundo no se encuentre en su dependencia. Lo divino, como forma superior, es también
el fin supremo y último del todo. La vida entera es un eterno movimiento hacia ese fin,
recibiendo de lo divino la unidad que éste por su posición le acuerda. Es la primera y
única razón de la existencia y del movimiento.
Podríamos decir que la materia o la realidad material adquiere de este primer
motor (Dios) la provocación de su movimiento. Porque, como dice Aristóteles, lo divino
"mueve igual que amante". Así, la materia encuentra en ella (la forma) la provocación de
su devenir.
MESA REDONDA
Reúnete con dos compañeros para preparar su intervención en una mesa redonda
alrededor del tema Dios en la filosofía de Aristóteles no es creador desde un punto de
vista judeo-cristiano: "Si Dios fuese el hacedor del universo, tendría entonces un
comienzo, porque como ocurre con toda acción, la creación ocuparía un lugar en el
tiempo. La materia, la forma y la génesis de los seres son algo que nunca ha tenido
comienzo y que nunca tendrá fin".
Al finalizar escribe tus conclusiones.
8. LA MORAL Y LA POLÍTICA
La virtud y la felicidad en Aristóteles no pueden estar desligadas de la política.
Podríamos decir que la moral y la vida política de la polis configuran un solo edificio
teórico y que, únicamente por cuestiones didácticas, en algunos casos se estudian por
separado. La Ética a Nicómaco (o Ética nicomaquea) y La Política de Aristóteles
mantienen una unidad indisoluble.
Es importante apuntar que en Sócrates la felicidad sólo se logra con la práctica
de la virtud. Y la práctica de la virtud se obtiene mediante el recto conocimiento de las
cosas que hacen a los hombres vivir moralmente, en el sentido de que sólo el
conocimiento discierne entre el bien y el mal, y nos orienta a vivir de manera virtuosa.
En fin, el conocimiento, la virtud y la felicidad mantienen una unidad estrecha.
Después de la filosofía de Platón, encontramos que la moral guarda una relación
importante con la política. Así, en la polis (sociedad) a las tres clases sociales que la
componen (las de los gobernantes, los guerreros y los artesanos) les corresponderán,
respectivamente, tres tipos de virtudes: la sabiduría, la valentía y la templanza. Y si cada
clase practica la virtud que le corresponde, alcanzará entonces la felicidad no sólo de
modo individual sino de la polis en general.
Para Aristóteles, la felicidad es el bien supremo, y éste no consiste en honores,
placeres o riquezas. Según Aristóteles, la felicidad se logra mediante la práctica de la
virtud; y la virtud es una disposición a obrar de manera deliberada y consciente. La
virtud, según este filósofo, es el término medio entre dos tendencias opuestas. Por
ejemplo, el término medio entre la cobardía y la temeridad es la valentía. Así como la
templanza es el término medio entre el desenfreno y la insensibilidad. "La virtud es, por
consiguiente, un equilibrio entre dos extremos inestables e igualmente perjudiciales.
Finalmente, la felicidad que se alcanza mediante la virtud y que es el coronamiento de
ella requiere necesariamente de algunas condiciones: madurez, bienes externos, libertad
personal, salud, etc., aunque estas condiciones no basten por sí solas para ser feliz".
Podemos afirmar, pues, que un hombre virtuoso es aquel que actúa de modo
deliberado y consciente. Este modo racional de actuar sólo se adquiere con el esfuerzo,
sobre todo si entendemos que la virtud no es algo innato en los individuos o en las
personas. Así, la virtud se conquista y se practica de manera voluntaria y libre. En la
perspectiva de Aristóteles, un hombre virtuoso no elige los extremos, esto es, la cobardía
o la temeridad; elige de modo voluntario, racional y libre el justo medio. Elegir los
extremos sería lo irracional.
Lúdica
1. Analiza con tus compañeros la relación que existe, en tu país, entre la moral y la
política.
2. Compárenla con la planteada por Aristóteles y realicen una representación teatral
crítica de ella.
Otro concepto también importante en la ética de Aristóteles es el placer. La
felicidad —afirma— "es siempre una forma de placer". Por placer se entiende el
ejercicio de la razón, esencia propia que nos diferencia de los otros seres, los animales:
La verdadera felicidad del hombre no puede estar fuera de la práctica de la virtud; al
margen del ejercicio de la actividad de la razón, recurrimos al testimonio del hombre
virtuoso. Éste no sólo encuentra placer en los actos de virtud, sino que además los
placeres contrarios a la virtud, los placeres del hombre insensato e intemperante, no
son a su juicio verdaderos placeres. Aristóteles establece una comparación: así como el
hombre enfermo no juzga lo dulce y lo amargo, lo caliente y lo frío, de la misma manera
como juzga el hombre sano, así tampoco el hombre racional juzga el placer y el dolor
como lo hace el insensato o el corrompido. Para Aristóteles es el juicio del hombre
sensato y razonable el que constituye la melodía de lo verdadero y lo falso en cuestión
de placer.
Ahora bien, la felicidad alcanzada no es sólo la individualmente considerada. El
individuo forma parte de un todo social. El sujeto aislado de la sociedad, dice
Aristóteles, será una bestia o un dios. El hombre es un animal social, de modo similar a
un niño en el vientre materno. Hablar de un hombre aislado es sólo hablar de un modo
abstracto e irreal.
Hecha esta consideración, cabe entonces la pregunta: ¿qué relación guarda la
moral con la sociedad y el Estado?
Cuando preguntamos cuál es la condición de la felicidad individual, debemos
encontrarla en la vida común, en la sociedad y en el Estado. Así lo afirma Aristóteles al
principio de su Política: todo Estado es una comunidad de algún tipo y toda comunidad
se establece con vistas a algún bien, porque los hombres siempre actúan para obtener
aquello que consideran bueno. Así, la Política no es sólo la segunda parte de la Ética
nicomaquea sino más exactamente su condición de posibilidad misma.
En este sentido, Infelicidad sólo se realiza plenamente en la perspectiva de una
vida comunitaria. La felicidad es la socialmente considerada sin exclusión de lo
individual. Y agregaríamos, si toda organización política aspira al "buen vivir" o a la
felicidad, diríamos que un buen ciudadano desde el punto de vista moral es aquel que
aspira a la perfección de la polis, practicando incesantemente la virtud y buscando
realizar la felicidad de todos.
Resta sólo señalar que existen tres formas de organización social, según
Aristóteles. En la Política se exponen de sociedades con sus correspondientes tipos de
corrupción.
Las sociedades son: la monarquía o gobierno mediante el poder de uno solo; la
aristocracia o gobierno de los que son superiores por nacimiento y la timocracia o
gobierno por la excelencia de las personas. Las tres formas negativas son,
respectivamente, la tiranía, la oligarquía — gobierno de los ricos — y la democracia —
gobierno del ciudadano común — (...) De hecho estos tres Estados negativos son
Estados que se alejan del justo medio que en un Estado se reduce siempre a obediencia a
la ley y al servicio del Estado hacia la totalidad de sus ciudadanos.
Aristóteles, finalmente, se inclina por el que él considera el mejor de los Estados: la
timocracia, que consiste en una mezcla de aristocracia y democracia. Y será la clase
media con un gobierno aristocrático la mejor forma de constitución.
Ciencias sociales
Investiga los tipos de gobierno que hay en el mundo. ¿Cuál consideras el de menor
corrupción?
9. CRISIS DEL MUNDO GRIEGO
Generalmente los filósofos e historiadores coinciden en señalar las guerras del
Peloponeso como el comienzo de la crisis de la cultura griega.
Sócrates, Platón y Aristóteles se empeñaron en concebir filosóficamente una
ciudad (polis) con fundamento en la sabiduría (sofrosine). Una ciudad donde las
ambiciones e intereses particulares estuvieran sometidos al logos y regulados por él, o
sea, por el sabio. De este modo, los ciudadanos griegos cumplían la ley de su ciudad, se
podría decir que la voluntad de un ciudadano es también la voluntad de la polis. Éste es
el ideal supremo de Platón y de Aristóteles, quienes buscan salvar la ciudad y el
individuo del desgarramiento.
En otro sentido, si el búho de Minerva levanta el vuelo (según Hegel) sólo al
caer la tarde, el ideal político y el moral tienen su mejor momento para levantar el vuelo
ante la amenaza de una ciudad griega en decadencia. El paulatino desmoronamiento
tiene su punto crítico cuando Filipo (rey de Macedonia) y su hijo Alejandro someten las
ciudades libres de Grecia. Alejandro, gran estratega y político, llevará su poder fuera de
las fronteras de sus ciudades. Persia, Siria y Egipto conformarán así el primer gran
imperio de Occidente. A la muerte de Alejandro, el imperio se disuelve para que se
conforme otro: el Imperio Romano.
10. LA POLIS CEDE SU LUGAR AL IMPERIO
El ideal griego de una polis armónica desaparece. El ciudadano ya no participa en los
asuntos políticos ni en tareas que buscan, con base en la justicia y en el sano juicio, un
equilibrio armónico de las ciudades. La armonía se rompe y surge el imperio. La ley
como defensa y armonía de los diversos intereses ciudadanos se personifica en un
emperador. El ciudadano griego ahora se somete a la voluntad y a la ley que dicta el
emperador.
En este desgarramiento social, el individuo ya no se identifica con la ciudad ni con la
ley; y una vez rota la identidad con el todo, y con ello su control y dominio, no le queda
sino replegarse y refugiarse en su individualidad:
quedaba destruido así aquel valor fundamental de la vida espiritual de la Grecia
clásica, que constituía el punto de referencia del actuar moral y que tanto Platón
en la República como Aristóteles en la Política habían no sólo elaborado
teóricamente, sino hasta sublimado y sustancializado, convirtiendo la polis en la
forma ideal de Estado perfecto y no en una mera forma histórica. En
consecuencia, a ojos de quienes vivieron la revolución de Alejandro, estas obras
filosóficas perdían su significado y su vitalidad, dejaban súbitamente de sintonizar
con los tiempos y se situaban en una perspectiva lejana.
Al ocaso de la Polis no le siguió el nacimiento de organismos políticos dotados de nueva fuerza moral y
capaces de dar origen a nuevos ideales, Las monarquías helenísticas, surgidas a partir del disuelto imperio
de Alejandro y que antes hemos mencionado, fueron organismos inestables, incapaces de aplicar a sus
ciudadanos en una tarea común o de constituir un punto de referencia para la vida moral. De ciudadano, en
el sentido clásico del término, el griego se transforma en súbdito. La vida de los nuevos Estados se
desarrolla con independencia de su voluntad. Las nuevas habilidades que importan ya no son las antiguas
virtudes cívicas, sino determinados conocimientos técnicos que no pueden hallarse en poder de todos,
porque exigen estudios y disposiciones especiales. En cualquier caso, pierden el antiguo contenido ético y
conquistan otro más propiamente profesional. El administrador de los asuntos públicos se convierte en
funcionario, el soldado es mercenario y, junto a ellos, nace el hombre que, sin ser ya el antiguo ciudadano
ni el nuevo técnico, asume ante el Estado una actitud de desinterés neutral o incluso de aversión. Las
nuevas filosofías teorizarán acerca de esta nueva realidad, situando el Estado y la política entre las cosas
neutras, es decir, moralmente indiferentes o hasta dignas de ser evitadas.
En el 146 a. C. Grecia pierde la libertad, convirtiéndose en una provincia romana. Lo que
Alejandro había soñado lo llevaron a cabo los romanos, de una forma muy distinta. El pensamiento
griego, al no ver una alternativa adecuada a la Polis, se refugió en el ideal del cosmopolitismo,
considerando el mundo entero como si fuese una ciudad, hasta el punto de incluir en esta cosmo-polis no
sólo a los hombres, sino también a los dioses. De este modo se desvanece la antigua equivalencia entre
hombre y ciudadano, y el hombre se ve obligado a buscar una nueva identidad.
Reale, Giovanni y Antiseri, Darío
Historia del pensamiento filosófico y científico
Ejercicio de interpretación
Síntesis. Elabora un resumen sobre el paso de la polis a imperio. Relaciónala con nuestra
situación latinoamericana.
11. LA FILOSOFÍA COMO EXPRESIÓN DE UNA REALIDAD SOCIAL
La filosofía, ahora bajo las nuevas condiciones sociales, más que especulativa se traduce
en una filosofía moral. Ahora se pregunta por la mejor manera de vivir y alcanzar así la
felicidad, ya no dentro de la polis, sino fuera e incluso contraponiéndose a ella. Y en este
sentido, si la ciudad deja de ser un ideal, ahora el ideal será el procurarse una felicidad
individual. En fin, si la polis ha dejado su lugar a la individualidad, la felicidad se
localizará en el interior del individuo, en la serenidad de su alma. En otras palabras, ante
la pérdida del mundo exterior (naturaleza o realidad social), lo único que le queda al
individuo serán el dominio y control de su propio cuerpo y de sus impulsos. Por eso, y
siguiendo la misma idea, los placeres que nos proporcionan los sentidos pueden y deben
ser reprimidos porque en ellos no existe felicidad alguna. La auténtica felicidad,
entonces, se localiza en el interior del hombre, en su alma y al margen de los placeres
del cuerpo.
Toda esta filosofía moral puede quedar agrupada en las siguientes ideas:
a. La filosofía como se ha descrito, renuncia al dominio y conocimiento de la
naturaleza o mundo exterior.
b. La filosofía en tales circunstancias, tiene por objeto el control y dominio de
nuestros actos: juicios, inclinaciones, deseos, aversiones, etc.
c. La filosofía que se nos presenta en esta crisis del mundo griego, es una filosofía
moral que busca salvar no a la polis, sino al individuo.
d. "Como resultado de la separación entre hombres y ciudadano, surge la
separación entre ética y política.
Hasta Aristóteles la ética clásica estaba basada en la identidad entre hombre y ciudadano
y, por ello, estaba implantada en la política y más bien subordinada a ésta. Por primera
vez en la historia de la filosofía moral, y gracias al descubrimiento del individuo, en la
época helenística la ética se estructura de manera autónoma, basándose en el hombre en
cuanto tal, en su singularidad".
12. LA FILOSOFÍA MORAL: EPICÚREA Y ESTOICA
En el periodo histórico que nos ocupa, el sabio helenista no busca la sabiduría como el
medio más adecuado para encontrar la salvación de la polis y con ello la felicidad.
Ahora la salvación se buscará en el individuo o en el interior del alma humana. La
filosofía será, en este sentido, el arte para conducir la vida.
"La filosofía ya no es la antorcha con la cual se iluminan unos cuantos
buscadores intrépidos de la verdad, sino la ambulancia que sigue la ruta de la lucha por
la existencia y recoge a los débiles y heridos" (Russell). Los epicúreos, en particular
Epicuro de Samos (341-270 a. C.), sostienen que el mejor modo de vivir es buscar
siempre aquello que nos produzca mayor placer:
Cuando decimos que el placer, apunta Epicuro, es el soberano bien, no nos referimos a
los placeres del libertino, ni a los goces sensuales, como pretenden algunos ignorantes
que nos combaten y desfiguran nuestro pensamiento. Queremos decir ausencia de
sufrimiento físico y ausencia de turbación moral. Porque no son ni la embriaguez ni los
banquetes continuos, ni el placer que se saca frecuentemente a las mujeres, ni el goce
que proporcionan los pescados y las carnes de que están cargadas las mesas suntuosas,
los que procuran una vida dichosa, sino las costumbres razonables y sobrias.
De la cita anterior puede concluirse que la felicidad se conquista mediante el
equilibrio del espíritu (ataraxia) y la tranquilidad del cuerpo (aponía). El equilibrio se
logra por la vía intelectiva, que es el más alto de los placeres. Y en este mismo sentido,
podríamos también señalar que, si al intelecto o a la razón les corresponde moderar los
deseos y placeres, también les corresponde renunciar a muchos de ellos. En fin, llevando
esta filosofía a sus últimas consecuencias, podríamos decir que la felicidad se conquista
mediante una renuncia de los placeres derivados de los sentidos, los que según la
filosofía epicúrea causan mayor dolor.
Los filósofos estoicos, por su parte, explican sus doctrinas en el portón (estoa).
Zenón de Cirio (366-264 a. C.) es el fundador de esta corriente de pensamiento. Para él,
la virtud es vivir según los dictados de la razón, porque ésta cuida de todo y es una ley
que prescribe y describe. El medio para ser un hombre virtuoso es abstenerse del placer
y soportar resignadamente el dolor (abstine et sustine). Un hombre que busca la
felicidad debe abstenerse del placer porque éste trae consigo el desorden.
13. FILOSOFÍA MORAL DE LOS CÍNICOS Y LOS ESCÉPTICOS
A los filósofos cínicos se les llama así por su modo humilde de vivir. Los principales
representantes de esta escuela son: Antístenes y Diógenes. Los cínicos (del griego,
kinos, palabra que significa perro) no sujetan sus vidas a convenciones sociales, viven
según la naturaleza. La mejor manera de vivir es bastarse a sí mismo y conformarse con
lo que se tiene. Teofrastro cuenta lo siguiente de Diógenes:
Parte tres
Cristianismo y Edad Media
Al terminar esta parte, el estudiante:
Conocerá el desarrollo del cristianismo en la Edad Media, como una propuesta filosófica
a partir del análisis de sus principales exponentes:
• San Agustín
• Santo Tomás
• Duns Escoto
• Guillermo de Occam
Para comprender las diversas soluciones de carácter moral y del conocimiento que
plantea la concepción cristiana, así como la relación que establece la fe y la razón
(teología y filosofía).
Conocerá así mismo, el tránsito de la época medieval a la moderna y sus
implicaciones en América y en el pensamiento prehispánico.
CAPÍTULO UNO
LA FILOSOFÍA
DE SAN AGUSTÍN
LOGROS
• Identifica el contexto socio-histórico de san Agustín.
• Analiza las tesis fundamentales de san Agustín.
• Reflexiona sobre la existencia de Dios, teniendo en cuenta los planteamientos de
san Agustín.
ü Participa crítica y respetuosamente en los debates y demás estrategias grupales.
ü Desarrolla competencias comunicativas de escuchar y hablar.
• Lee e interpreta correctamente los mapas conceptuales.
• Comprende adecuadamente los textos documentales.
ü Elabora esquemas para comprensión de lecturas.
ü Sustenta sus opiniones adecuadamente.
INTRODUCCIÓN
Lo importante para san Agustín es la verdad revelada y el camino para encontrar esta
verdad es la fe. Según él, sólo teniendo fe en las Escrituras se puede llegar a tener un
conocimiento racional de éstas. La fe y la razón en san Agustín se encuentran en una
íntima relación, y ésta puede expresarse del siguiente modo: "comprender para creer,
creer para comprender".
En cuanto al conocimiento de la verdad, él subraya que esta verdad se encuentra
en el interior del alma y no en el mundo exterior, porque la realidad tiene como
característica lo inestable y mudable. El conocimiento que busca san Agustín es
precisamente lo que permanece y no cambia. Las ideas serán, pues, lo permanente e
inmutable que dan razón o que explican lo que las cosas son en su verdad. Otras
cuestiones también importantes que veremos en este capítulo, tratan sobre la existencia
de Dios, la iluminación, la libertad, el bien y el mal, que son conceptos clave para
comprender la ética y la metafísica agustiniana.
1. LOS COMIENZOS DEL CRISTIANISMO
Ya hemos visto cómo la crisis de la polis griega trajo consigo una nueva orientación de
la filosofía: la filosofía moral como búsqueda de la felicidad interior del hombre. Cabe
mencionar también que al establecer contacto las culturas griega y oriental y en especial
la judía, se propicio una forma nueva de cultura: la cristiandad.
A continuación desarrollaremos tres puntos que son fundamentales para establecer el
puente entre el helenismo y la filosofía cristiana: a. el lagos cristiano, b. la sabiduría
cristiana y c. el tránsito al cristianismo.
1.1 El logos cristiano
El logos de los cristianos no tiene el mismo sentido o significado que tiene para los
filósofos griegos. Para éstos últimos el logos se traduce como palabra o razón que define
y da cuenta lo que es el objeto. Para los cristianos, el logos también es palabra, pero
reviste otro sentido. Ahora la palabra significa confianza o credibilidad en lo que se dice
o afirma. En este sentido, creer en la palabra del otro, es tener confianza de que lo que
dice tiene que ser verdad. Por lo mismo, palabra, verdad y creencia vienen a significar,
en cierto sentido, lo mismo. En consecuencia, la verdad de los objetos no está en los
objetos mismos, sino en la palabra de quien la comunica o la dice; la verdad en cuanto
es comunicable tendrá que ser creíble.
Es fácilmente reconocible, que en la base de las relaciones sociales del pueblo judío
encontremos la palabra en su singular sentido ya descrito, y no se tenga ya confianza en
la ley (nomos) como en el caso del pueblo griego. Y en este sentido, el pueblo judío
encontrará en Jehová, su Dios, el más firme reconocimiento de su palabra. En la palabra
de Jehová se encuentra depositada toda la confianza y toda la creencia. Así el pueblo
judío, cree y tiene confianza en que la palabra revelada por Dios es lo verdadero. En este
sentido, la Biblia (en griego significa libros) es la palabra y el mensaje de Dios. En la
Biblia nos encontramos con frases como ésta, dirigida a Dios: ¡Muéstrame la verdad!,
que quiere decir: ¡Dame tu palabra! El judío tiene confianza en la palabra de Jehová
porque sabe que es un cumplidor. De este cumplimiento de la palabra de Dios depende
también la verdad del mundo, la verdad de la naturaleza.
Ahora bien, por otro lado cabe apuntar, que si el logos es palabra verdadera, lo
verdadero para el judío tiene un contenido moral, es decir, que lo verdadero no hace
referencia al contenido o esencia de los objetos, sino a la conducta y al carácter
obligatorio de las normas que Dios ha dictado al pueblo judío. Y en este sentido, un
hombre virtuoso es aquel que cumple y obedece lo que Dios ha dictado como preceptos.
"Dios ha dicho lo que el hombre debe ser, pero resulta que el hombre por soberbia se
resiste a hacer aquello que Dios le ha designado; porque no confía en la palabra de Dios
que ha dicho lo que debe ser. El hombre que tal hace está perdido, perecerá como todas
las cosas que no cumplan con su ser, se perderá".
De este modo, pretender hacer una lectura de la Biblia, sea el Antiguo Testamento o el
Nuevo Testamento, desde una perspectiva epistemológica no tiene ningún sentido,
porque se trata de la palabra de Dios, de la verdad revelada y, como ya dijimos, la
palabra es creer lo que Dios dice. En este sentido, la Biblia deberá leerse creyendo.
Testamento, del griego diatheke, que significa la alianza que Dios ofreció al pueblo de
Israel.
1.2 La sabiduría cristiana
Existe también una clara diferencia entre la sabiduría (sophia) del sabio griego y la
sabiduría (sapientia) del sabio judío. La sabiduría para el pueblo judío tiene que ver con
la manera concreta de conducir la vida.
Sabio es aquel que acepta por fe (por confianza) los preceptos de Dios y sigue un recto
camino hacia su cumplimiento.
El camino recto será el que Dios ha trazado para los hombres. De modo sintético
podemos decir que la sabiduría del judío es la que hace referencia a la conducta moral,
al modo concreto de conducir la vida y no a la sabiduría que busca hurgar los secretos
que esconde la naturaleza.
Existen, así, dos tipos de sabiduría, la sabiduría del justo y la del soberbio. La sabiduría
del justo es un saber basado en la confianza. El hombre cree en lo que Dios ha dicho y
se fía de él. Es un saber, no de las cosas, sino de lo que Dios ha prometido. La sabiduría
del soberbio es un querer saber de las cosas porque no se confía de Dios. La sabiduría es
expresada así por la Biblia: Yo, la sabiduría, habito con la discreción, y hallo la ciencia
en los consejos. El sabio es un hombre discreto que escucha y no habla de lo que
escucha; a diferencia del sophos o filósofo que anda divulgando todo lo que ve y lo que
oye. A este tipo de hombre le llama el judío necio. Necio es aquel que siempre está
hablando, tratando de descubrir un secreto de Dios para divulgarlo. "En la boca del
necio está la vara de la soberbia", dice la Biblia.
De lo dicho podríamos destacar que la filosofía es un saber de lo divino; si a ésta
se le puede llamar filosofía, porque tal y como la entendió Platón y Aristóteles como un
saber que da razón de aquello que es, ha dejado de tener presencia. La filosofía ahora es
concebida como una tarea inútil propia de los soberbios que buscan indagar cosas que
sólo a Dios competen, pues la explicación última del hombre y de la naturaleza no está
en la razón humana sino en Dios.
Finalmente, en relación con la moral, la vida virtuosa para los cristianos se
asemeja a la moral estoica. Tomás Kempis en su obra Imitación de Cristo, sostiene que
el hombre virtuoso "consiste en vencerse a sí mismo" resistiéndose a los deseos, así
como a los apetitos, al afán de poder y de riquezas; en una palabra, el que sigue el
camino purificador del alma y no el camino del placer sensible o el de los deseos que
corrompen.
1.3 El tránsito al cristianismo
¿Cómo se hace posible el tránsito del paganismo al cristianismo, o bien, del mundo
helénico al cristianismo? San Pablo y san Agustín de Hipona son los primeros cristianos
—y tal vez, los más importantes— que introducen y difunden la palabra de Cristo. En
este apartado es conveniente recomendar la obra de José Ortega y Gasset, Las etapas del
cristianismo al racionalismo, donde se ejemplifica este paso fundamental en la historia.
San Agustín en sus Confesiones relata su propia experiencia de conversión al
cristianismo. Menciona que durante su estadía en Cartago se ocupó de leer El Hortensia
de Cicerón, obra que lo lleva al encuentro con la filosofía clásica helenística.
Otra motivación la encontró en Milán, cuando aprendió el modo correcto de leer
la Biblia gracias al obispo Ambrosio; de los neoplatónicos aprendió "la realidad de lo
inmaterial"; y de la lectura de san Pablo el significado de la fe, la gracia, la redención, y
otras cuestiones teológicas. Finalmente, los estudiosos señalan una última etapa en la
que san Agustín discute abiertamente contra los herejes, defendiendo los dogmas de la
Iglesia.
Podríamos decir que las ideas cristianas y religiosas "nacidas en las tierras de
Galilea", paulatinamente se van difundiendo en la vida de Occidente. Pronto el Imperio
Romano fue invadido por las ideas cristianas, a través de san Pedro, san Pablo y los
padres de la Iglesia, quienes defendieron y difundieron con fervor las ideas cristianas.
En este momento de la historia los problemas ya no son propiamente filosóficos
a la manera clásica griega, mas esta visión del mundo, de la historia y del hombre se ha
derrumbado. Ahora se ve aparecer una concepción religiosa de la vida y del hombre, no
con fundamento en la razón sino en la fe.
La razón pierde así su carácter supremo para convertirse en un simple instrumento. De
fin que era se convierte en medio. La filosofía sigue siendo afán de saber, pero el saber
se identifica ahora con Dios; es un afán de Dios. Pero a él no se puede llegar, hay que
esperar a que él descienda. Mientras tanto la filosofía no tendrá otra misión que la de
tratar de entender, de comprender y hacer comprender la palabra divina. Dios habla y el
hombre escucha y obedece; la filosofía no hace sino ayudar a entender la voz de Dios
que manda. La filosofía deja de ser la ciencia primera, gran señora, para convertirse en
sierva, en criada de la revelación divina. El filósofo deja de ser el soberbio que todo
quiere saber, y se convierte en humilde intérprete de la divinidad.
Se podría decir que el cristianismo se va introduciendo en la cultura de los romanos, a
través de un proceso largo y penoso. Este proceso duró el mismo tiempo que el Imperio
Romano vive su grandeza primero y después su decadencia. La grandeza del Imperio
Romano se ubica en los primeros siglos de nuestra era (incluso antes), y ya por el año
395 con la aparición de otro imperio rival, el de Constantinopla, el Imperio Romano
comienza a eclipsarse hasta finalmente quedar convertido en una provincia del Imperio
Bizantino hacia el año 555.
1.4 Vida y obra de san Agustín
San Agustín es un africano que estudió en Tagaste y posteriormente en Cartago. En esta
época, como ya dijimos, leyó El Hortensia de Cicerón; luego marchó a Roma y de aquí a
Milán, donde conoció al teólogo san Ambrosio, quien contribuyó poderosamente a su
conversión. San Agustín también leerá a san Pablo y a los neoplatónicos, y es en el año
386 cuando de un modo definitivo se convierte al cristianismo. En adelante su vida
estará dedicada a la teología y a la defensa del cristianismo.
Dentro de sus libros más importantes están: Confesiones (400) y La ciudad de Dios
(413-426). Entre otras obras menos difundidas, pero de vital importancia podemos
recordar: Soliloquios (386), De la Trinidad (400-416) y De la naturaleza del bien (405).
San Agustín muere en el año 430, año que coincide con la invasión de las provincias
romanas del norte de África.
Trabajo en grupo
1. Establezcan un paralelo entre el helenismo y la filosofía cristiana, alrededor de:
• El lagos
• La sabiduría
2. Expliquen el papel de la razón y de la fe durante la transición al cristianismo.
2. CONOCIMIENTO E ILUMINISMO
Para san Agustín de Hipona, el conocimiento de la realidad o del mundo no se encuentra
fuera de éste sino en el interior del sujeto o en lo recóndito de su alma. La verdad que
anhela san Agustín, es una verdad revelada a través de la fe y por Dios, que es fuente de
toda iluminación y por la que se hace posible el conocimiento del mundo racionalmente.
El conocimiento en san Agustín puede dividirse en tres partes fundamentales: a. la
exterioridad del mundo o de la realidad, b. la interioridad del alma y c. el principio de
toda verdad.
2.1 La exterioridad del mundo o de la realidad
La existencia de la realidad exterior es un hecho que no se pone en duda. Y a la manera
de como explica Plotino las cosas particulares, san Agustín por su parte supone que los
objetos sensoriales no sólo activan los sentidos sino también el alma; bajo el supuesto de
que el hombre es un compuesto de alma y cuerpo. El alma interior, supone san Agustín,
extraerá por su propia actividad interior las representaciones de los objetos. Recordemos
aquí el orden jerárquico de Plotino, en el cual el conocimiento nos remite de la materia
al alma; del alma al mundo de las ideas; y, finalmente, al absoluto que es la unidad de
Dios. En un pasaje de La verdadera religión san Agustín dice:
No busques fuera de ti...; entra en ti mismo; la verdad se encuentra en el interior
del alma humana; y si hallas que tu naturaleza es mudable, trasciéndete también a
ti mismo. Ten en cuenta empero, que el trascenderte tú mismo, trasciendes el alma
que razona, de modo que el término de la trascendencia debe ser el principio
donde se enciende la luz misma del raciocinio. En efecto, ¿a dónde llega un buen
razonador, si no es a la verdad? La verdad no es algo que se construya poco a
poco, a medida que avanza el razonamiento; constituye, en cambio, un término
prefijado, una meta en la que uno se detiene después de haber razonado. En ese
punto, un perfecto acuerdo final sirve de conclusión a todo; converge con él.
Persuádete de que tú no eres la verdad: ésta se busca a sí misma; eres tú, algo
distinta de ella, el que la busca —con el afecto del alma, por supuesto, y no en el
espacio sensible—: cuando ha llegado a ella, el hombre interior se une con su
propio huésped interno en un transporte de felicidad suprema y espiritual.
2.2 La interioridad del alma
En cuanto al alma se refiere, debemos señalar que ésta, al entrar en contacto con el
mundo se pone en actividad, es decir, tiene la capacidad "de reconocer la forma y el
movimiento de los cuerpos". Pero las formas o ideas inmutables y necesarias no brotan
de los objetos ni tampoco del alma misma. El alma sólo tiene la capacidad de juzgar a
partir de los conceptos que no cambian o que son permanentes. Así, serán los conceptos
matemáticos-geométricos necesarios y universales a partir de los cuales el alma juzga.
...los criterios de acuerdo con los que el alma juzga son inmutables y perfectos.
Esto se hace especialmente evidente cuando juzgamos los objetos sensibles en
función de conceptos matemáticos o geométricos, o estéticos o bien cuando
juzgamos las acciones en función de parámetros éticos. Los conceptos
matemático-geométricos que aplicamos a los objetos son necesarios, inmutables y
eternos, mientras que los objetos son contingentes, mudables y corruptibles; lo
mismo es válido para los conceptos de unidad y de proporción, que aplicamos a
los objetos cuando los valoramos estéticamente.
2.3 El principio de toda verdad
La pregunta que ahora nos tendríamos que hacer es la siguiente: ¿de dónde toma el alma
esos criterios universales con los cuales se juzga la realidad? Para san Agustín, Dios es
en cierto modo el mundo de las ideas de Platón. Según san Agustín, las ideas "son las
formas fundamentales" o modelos de las cosas. De este modo, lo verdadero de los
objetos está en Dios, el cual se refleja en el interior del alma. Así, el alma descubre en su
seno esas verdades superiores (las formas) que están en Dios y que explican el mundo.
En san Agustín no se plantea, como en la filosofía de Platón, el problema sobre
la reminiscencia del alma, para poder explicar la preexistencia de las ideas. En lugar de
una teoría de la reminiscencia, san Agustín desarrolla la doctrina de la iluminación. Por
ejemplo, el alma intelectiva sólo puede conocer mediante una luz incorpórea tal y como
el ojo percibe las cosas que le rodean. En los Soliloquios se dice:
En consecuencia, hay que afirmar que también los conceptos relativos a las
ciencias, que todo el que las entiende los considera como absolutamente verdaderos, no
pueden ser entendidos si no son iluminados, por así decirlo, por un sol propio. Así, del
mismo modo que en este sol pueden advertirse tres cosas; que existe, que brilla y que
ilumina, en el Dios inefable que quieres conocer hay en cierto sentido tres principios:
que existe, que es ser inteligible y que vuelve inteligibles todas las demás cosas.
La analogía de la luz nos remite a Platón; concretamente al diálogo La
República. Según san Agustín de Hipona, Dios en tanto que es esencia y verdad
comunica de su perfección a la mente o alma humana; la cual tiene la capacidad de
iluminar y revelar la verdad del mundo sensible. De este modo, podíamos decir que Dios
es el fundamento último de la verdad y del conocimiento.
Ejercicio de interpretación
Explica con tus propias palabras, la doctrina de la iluminación de san Agustín.
3. LA EXISTENCIA DE DIOS
En el esquema explicativo de san Agustín, Dios es principio de toda verdad que por su
perfección ilumina las mentes de los hombres, y que por lo mismo no puede permanecer
oculto. Dios se revela al hombre por iluminación.
Como anteriormente apuntábamos, la existencia de Dios puede quedar explicada
por aquellos pasos fundamentales que iban de lo exterior a lo interior del alma, y de aquí
por iluminación al reconocimiento de que Dios es o existe.
Si Dios tiene como atributos el ser en plenitud, el ser esencia (verdad) y además,
el bien último al que aspira el hombre, entonces, debe ser fundamento último de toda
verdad en cuanto que es suma perfección. En fin, si Dios es fuente de toda verdad e
ilumina la comprensión de la realidad, tendríamos del mismo modo que afirmar su
existencia.
Cabe aclarar que la demostración de la existencia de Dios en san Agustín, no es
enteramente racional e intelectual. Se busca también demostrar la existencia de Dios por
un deseo de amor para satisfacer una inquietud espiritual o para alcanzar la felicidad
eterna. Diríamos, pues, que a Dios se le demuestra también acudiendo al amor. En las
Confesiones, san Agustín nos dice:
Pero ¿qué amo amándote a ti? No una belleza corpórea, no una donosura
transitoria, no un resplandor como el de la luz, que agrada a estos ojos, no dulces
melodías provenientes de toda clase de cantos, no un suave perfume de flores, de
ungüentos, de aromas, no el maná y la miel, no miembros festivos y dispuestos al
abrazo carnal. No amo estas cosas, cuando amo a mi Dios. Y sin embargo, por así
decirlo, amo una luz, una voz, un perfume, un alimento, un abrazo del hombre
interior que hay en mí, donde resplandece en mi alma una luz que no se desvanece
en el espacio, donde resuena una voz que el tiempo no arrebata, donde se huele un
perfume que el viento no se lleva, donde gusto un sabor que no mengua con la
voracidad, donde me estrecha un abrazo que la sociedad jamás disuelva. Esto es lo
que yo amo, cuando amo a mi Dios.
Así pues, la prueba sobre la existencia de Dios que presenta san Agustín no es
estrictamente lógica, ya que Dios está en todos nuestros actos, en el sentir, en el querer,
en el pensar, etc.; en todos ellos se encuentran presentes todas las verdades que revela la
luminosa presencia de Dios.
Dios es mirado como lo perfecto sin lo cual es imposible pensar lo
imperfecto; la verdad y la bondad originarias de todas las verdades y de todos los
valores, precisamente su fundamento y soporte, como lo denomina Platón. No es
Dios deducido por vía de un raciocinio causal, como la primera causa que da ser
y explicación a las verdades fuera de él, sino que es aprehendido en las mismas
verdades, lo mismo que en los bienes particulares tenemos ya el bien en sí,
aunque no se nos dé aún en su omnitudo realitatís, pero sí con toda seguridad
como tal ser y no otro.
En fin, Dios no es únicamente lo verdadero o la suma perfección, sino que
también es supremo amor hacia el cual el hombre eternamente aspira. Por eso a Dios no
sólo se le puede conocer, sino también gozar y tener la satisfacción de haberlo conocido
y encontrado. En este sentido, la palabra dicha por Dios, "Yo soy el que soy", no sólo
implica un conocimiento de quien lo conoce, sino además, la satisfacción plena de su
conocimiento. Esto es, una íntima y profunda espiritualidad amorosa con Dios.
COTIDIANIDAD
Mesa redonda. Reflexiona y argumenta ante tus compañeros sobre la existencia de
Dios.
4. LA LIBERTAD: EL BIEN Y EL MAL
Si Dios ha creado al hombre a su imagen y semejanza, y le ha dado además la capacidad
de juzgar, en este sentido, tiene dos opciones o dos caminos. Los hombres que siguen la
palabra de Cristo se salvan y los que prefieren los bienes terrenales se condenan. Los
primeros conformarán la ciudad de Dios y los segundos, la ciudad del diablo. De esta
manera, existirá, por un lado, la ciudad del bien y, por el otro, la ciudad del mal.
Según el filósofo cristiano el bien tiene su origen en Dios; no así el mal, que
tiene su origen en la voluntad humana. Que el bien tenga su origen en Dios, no presenta
ningún problema; en cambio, el mal consiste en una disminución o abandono de ser o de
perfección. San Agustín, siguiendo a Plotino en este punto, planteará que el mal no es un
ser (perfección) sino una carencia y una privación de ser. El mal en cuanto problema se
puede estudiar en tres aspectos importantes: a. el metafísico-ontológico, b. el moral, y c.
el físico.
4.1 Perspectiva metafísíca-ontológíca
En una visión de conjunto (visión ontológica o metafísica) el mal no existe en el sentido
de una degradación humana; el mal viene a ser un alejamiento del ser, que va de lo más
perfecto a lo menos perfecto. Ahora bien, estos diversos grados de perfección en el
conjunto del universo configuran una armonía, en el cual todos estos grados de lo
perfecto se interconectan y se relacionan. Por ejemplo —dicen Reale y Antiseri—
cuando juzgamos que es un mal la existencia de determinados animales nocivos, en
realidad estamos empleando la medida propia de nuestra utilidad y de nuestro provecho
contingente y, en consecuencia, apelamos a una perspectiva errónea. Desde una visión
de conjunto, cada cosa, incluso lo aparentemente más insignificante posee su propio
sentido y su propia razón de ser y, por tanto, constituye algo positivo.
4.2. Perspectiva moral
Desde esta perspectiva moral el mal descansa en la voluntad humana y es un pecado. La
voluntad, señala san Agustín, en lugar de preferir los bienes mayores se inclina por los
inferiores; así, la voluntad elige y elige mal, por ello es mala voluntad. En este sentido,
cuando la voluntad se aleja del ser supremo (Dios) y prefiere un grado inferior de
perfección, quien elige no es Dios sino el hombre, y será por eso, que el mal no lo ha
preferido Dios, ni tiene su origen en él. El mal, entonces, tiene su origen en una mala
voluntad. Refiriéndonos a la voluntad libre que Dios le ha dado al hombre, san Agustín
señala: "El bien que hay en mí es obra tuya, un don tuyo, y el mal que hay en mí es mi
pecado".
4.3. Perspectiva física
Finalmente nos referimos al mal en su sentido físico. Los males físicos como las
enfermedades tienen su origen en el alma pecadora. En este sentido, "la carne
corruptible no es la que ha vuelto pecadora al alma, sino el alma pecadora ha hecho
corruptible al cuerpo".
5. LA VOLUNTAD Y LA LIBERTAD
Por lo que se refiere a la libertad, debemos decir que ésta tiene su base en la voluntad.
Los griegos también la entendieron así, pero para ellos la voluntad se encontraba
estrechamente relacionada con la razón. Según Sócrates, necesariamente quien conoce el
bien le resultaría imposible elegir el mal. El fundamento último del bien y del mal es la
razón a la cual se subordina la voluntad.
En san Agustín la voluntad se llega a independizar de la razón; por eso, aunque la
razón pueda conocer el bien, la voluntad puede no preferir elegir el bien. En otras
palabras, no necesariamente quien mejor conoce (el sabio) optará por las cosas buenas.
Si así fuera, los sabios deberían también ser gobernantes puesto que optarían por el
mayor bien para sus gobernados. San Agustín rechaza esto terminantemente. De esta
manera, la voluntad para san Agustín puede incluso elegir lo irracional; sólo así se
podría explicar "La aversio a Deo ad creaturam" (dar la espalda a Dios para volverse a
las criaturas). Para que haya libertad no sólo se necesita el libre arbitrio, es indispensable
también, según el obispo de Hipona, la gracia. Una vez perdido el paraíso por el pecado
original y habiéndose debilitado la voluntad, el hombre necesitó de la gracia divina, esto
es, de la gracia de Dios. La gracia, pues, hace que la mala voluntad se transforme en
buena voluntad. La gracia es así, un don de Dios, ya que quien lo posee tiene siempre en
virtud de su libre arbitrio, la posibilidad de hacer el bien.
Según san Agustín, la historia de la humanidad se divide en dos grandes momentos:
el primero tiene su origen en el pecado de Adán y Eva. Por este pecado la humanidad
pierde la libertad otorgada por Dios. Luego el segundo momento es cuando Cristo
desciende al mundo y que "por gracia redime al hombre del pecado original", el hombre
vuelve a adquirir su libertad. La gracia es como una segunda oportunidad que Dios
otorga al hombre para su salvación, o si se quiere, una segunda libertad que Dios
concede.
Finalmente, sólo cabe agregar que para los griegos un hombre virtuoso es el hombre
que sabe o que conoce la virtud y que a partir de ese conocimiento la practica (Sócrates
sería un ejemplo; en cambio en san Agustín el hombre virtuoso es aquel que ama en
función de Dios a los demás hombres y a las cosas: "la virtud es el ordo amoris", que
significa, amarse a sí mismo, a los demás y a las cosas, según la jerarquía ontológica de
la que hablamos). La frase: Pondus meum, amor meus (mi peso reside en mi amor), se
interpreta como que el amor es el que da consistencia y determina el destino del hombre
en la vida y después de la muerte.
De acuerdo con esto, el máximo imperativo ético es para san Agustín: "Ama y haz lo
que quieras".
6. LA RELACIÓN ENTRE FE Y RAZÓN
La frase de san Agustín: Credo ut intelligan (creer para conocer), muestra claramente la
relación que guarda el conocimiento y la fe. A todo conocimiento según lo dicho por san
Agustín, debe antecederle la fe o la creencia; y en este mismo sentido, para que se haga
posible el conocimiento es necesaria la gracia de Dios. De esto se deduce, que la razón
sólo puede conocer si Dios le ha dado la gracia por iluminación al hombre para que por
medio de la fe, se haga efectivo el conocimiento. De este modo, Dios por medio de la fe
y por iluminación da al hombre esa posibilidad de conocimiento, que se hace posible
gracias a que las verdades que Dios otorga, la razón humana tiene la capacidad de
comprenderlas. La razón, podría decirse, ocupa un lugar secundario frente a la fe. Una
posición diferente la encontramos en San Anselmo (s. XI). Para este filósofo:
Los hombres tienen dos fuentes de conocimiento, la razón y la fe. El punto de
partida debe ser la fe, pero es menester completar la fe con la razón. No basta
creer, es menester también comprender lo que se cree. Por un lado hay que creer
en los misterios de la fe, por el otro hay que esforzarse en comprenderlos. Dios
dona la verdad por medio de la fe, pero la verdad es más nuestra en la medida en
que más se la comprende. En san Agustín, la razón necesita de la fe para alcanzar
la verdad; en san Anselmo es la fe la que necesita de la razón para comprender la
verdad. La razón humana va, así, incorporándose a la fe, va recobrando el lugar
perdido. Gracias a la razón, Dios queda al alcance del hombre. La diferencia entre
el griego y el cristiano es ahora la siguiente: el griego creía que la razón le servía
para alcanzar a Dios, el cristiano sabe que no puede alcanzar a Dios, pero se sirve
de la razón para recibirlo.
CAPÍTULO DOS
FILOSOFÍA TOMISTA
LOGROS
• Analiza las tesis fundamentales de los principales filósofos medievales.
• Conoce de manera general el desarrollo del pensamiento prehíspánico.
• Relaciona los elementos fundamentales de los filósofos medievales.
INTRODUCCIÓN
Para santo Tomás de Aquino el conocimiento tiene su base en los sentidos, de donde,
por abstracción, se formarán los conceptos. Dos son, pues, las fuentes del conocimiento:
los sentidos y el entendimiento. Por la vía de los sentidos obtenemos de los objetos las
cualidades sensibles, y por la vía del conocimiento intelectual aprehendemos las
esencias universales de los objetos, es decir, las formas o las ideas que no cambian.
Ahora bien, el puente entre lo sensible y lo inteligible es la abstracción, por la
cual se separan las formas o ideas universales de los objetos particulares.
En santo Tomás se encuentran temas igualmente importantes, como el problema
de la relación entre la fe y la razón, el concepto de Dios y el problema moral.
Por su parte, Guillermo de Occam sostendrá que la observación y la
experimentación son los primordiales criterios de todo conocimiento verdadero.
En este sentido, este filósofo sostendrá que sólo podemos conocer los objetos de
la experiencia sensible que se obtengan por la vía de una intuición directa e inmediata.
1. VIDA Y OBRA
Santo Tomás de Aquino nació en 1225, en el castillo paterno de Roccasecca del reino de
Ñapóles. Tomás también fue conocido con el nombre de Doctor Angelicus o Doctor
Comunis. Recibió su primera educación en la abadía de Montecassino (convento
benedictino), luego siguió sus estudios en la Universidad de Ñapóles, fundada por
Federico II. También es importante señalar que entre 1248 y 1252 fue discípulo de
Alberto Magno en Colonia. Cuentan los eruditos que Alberto, habiendo quedado
sorprendido por la erudición y elocuencia de santo Tomás dijo: "Éste al que llaman buey
mudo, mugirá tan fuerte que se hará oír por todo el mundo".
A partir de 1252 santo Tomás de Aquino inicia su carrera académica como
bachiller (profesor adjunto) en la universidad de París, en donde impartió cátedra de
1256 a 1259. Cabe señalar que santo Tomás, junto a san Buenaventura, recibió el título
de Magister en Teología.
Santo Tomás murió el 7 de marzo de 1272. Dentro de sus obras fundamentales se
cuentan: Summa contra los gentiles y Summa theologica. La primera de estas obras fue
escrita para los misioneros dominicanos, quienes se ocuparon de evangelizar a los
moros. La segunda se escribió a partir de 1266 y trabajó en ella hasta el final de su vida.
Esta obra comprende tres partes fundamentales: la primera trata de Dios; la
segunda, sobre el ascenso del hombre hacia Dios; la tercera, estudia a Cristo como
mediación entre Dios y el hombre. Otros escritos también importantes son: De ente et
essentia, Los tratados de la veritate (De la verdad), De potentia (De potencia), De
regimine principiorum (Del régimen de los principios), De malo (Del mal), De unitate
intellectus (De la unidad de la inteligencia).
En el sur de Italia, la cultura musulmana comienza a sustituir la tradición
platónica-agustiniana. Este hecho viene a explicar, lo mismo que las enseñanzas de
Alejandro —conocedor de Aristóteles—, la gran influencia filosófica de Aristóteles.
La influencia más decisiva del pensamiento de santo Tomás podría estar en el terreno
del conocimiento.
Lo que más atraía en una filosofía como la de Aristóteles era la importancia que
éste le había dado al mundo sensible. Como Aristóteles, santo Tomás partirá del
mundo sensible. A diferencia de Aristóteles, lo hará basándose en la idea muy
claramente cristiana de que el mundo sensible es un mundo creado por Dios, que
tiene en sí las huellas divinas y que no debe conducir a la divinidad que lo ha
creado. Y en este sentido la filosofía de santo Tomás se acerca más al
pensamiento de san Francisco de Asís, su contemporáneo, que al del filósofo
griego.
Por su parte, Leopoldo Zea señala que los árabes han resucitado a Aristóteles:
Los árabes Avicena y Averroes habían divulgado, a través de sus comentarios, al
filósofo griego, obligando a la Iglesia a considerar tales doctrinas como
perniciosas. Sin embargo no era esta la forma como se podía eliminar el peligro
que significaban; había que hacerles frente, conciliarias con el espíritu cristiano,
cristianizarlas. A esta labor se dedicaron varios sabios cristianos, entre ellos san
Alberto Magno; pero había de ser el discípulo de éste, Tomás de Aquino, el que
lograra tal conciliación.
2. EL CONOCIMIENTO: FE Y RAZÓN
Durante la Edad Media el problema del conocimiento se centra en la relación existente
entre la fe y la razón. Al parecer, la fe y la razón son dos fuentes de conocimiento: por la
primera, se nos revelan las verdades divinas; y por la segunda, se nos revela una verdad
objetiva. En santo Tomás la fe y la razón no entran en conflicto, puede decirse que la
razón y la fe tienen sus campos de estudio que pudieran ser distintos, pero que no dejan
de ser compatibles.
En santo Tomás no existe una dicotomía entre la fe y la razón, entre los datos
sobrenaturales y los datos naturales. Lo que santo Tomás intenta desde las
primeras páginas de la Summa theologica y en todo su tratado De la verdad, es
precisamente establecer un claro deslinde entre dos campos distintos, pero
compatibles y mostrar cuál es la región que concierne al conocimiento racional y
cuál es la región que corresponde al conocimiento por el camino de la fe.
Y ciertamente, "la razón va en busca de la fe, y la fe en busca de la razón". La
razón apoya a la fe, cuando la razón busca por vía de los argumentos racionales
proporcionar una base sólida a las creencias propias de la revelación y de la fe; y en el
mismo sentido, la fe apoya a la razón cuando se validan los conocimientos descubiertos
por la razón. En la Summa theologica santo Tomás señala:
Lo que constituye la diversidad de las ciencias es el distinto punto de vista bajo el cual
se mira lo cognoscible. El astrónomo, por ejemplo, demuestra la misma conclusión que
el físico, v. gr., la redondez de la Tierra; pero el astrónomo lo hace empleando medios
matemáticos, que prescinden de las cualidades de la materia, y el físico usa medios
materiales. Por esto no se ve inconveniente en que de las mismas cosas que estudian las
disciplinas filosóficas, en cuanto asequibles con la luz de la razón natural, se ocupe
también otra ciencia en cuanto que son conocidas con la luz de la revelación divina.
En síntesis, las ciencias humanas tienen su base en la razón; la ciencia sagrada o
teología, en la fe. Por su objeto de estudio, la razón se ocupa de lo sensible y todos
aquellos problemas concernientes al hombre; en cambio, la fe, tendrá por objeto a Dios.
Sin embargo, a pesar de que la filosofía y la teología se ocupan de objetos diferentes, no
se divorcian, sino que se complementan, e incluso se apoyan mutuamente.
La pregunta que ahora nos tendríamos que hacer es la siguiente: ¿cómo se hace posible
el conocimiento que se fundamenta en la razón y aquel otro que tiene su base en la fe?
Para santo Tomás de Aquino, el conocimiento que tiene su base en la razón se
deriva de la experiencia; y en este sentido, el conocimiento intelectual, o científico, es el
resultado de un conocimiento sensible; o en otras palabras, que todo conocimiento tiene
su comienzo en los sentidos y concluye en una forma de conocimiento racional, en el
saber propio de la ciencia. En fin, santo Tomás piensa que las ideas que tenemos de las
cosas existen después de las cosas, en el sentido de que todo conocimiento lo adquirimos
mediante la experiencia sensible.
Es importante apuntar que el conocimiento, al tener su base en la experiencia
sensible, se supera en una forma de conocimiento superior, mediante la abstracción. Para
llegar, pues, a obtener un conocimiento verdadero (universal y necesario) de lo que son
los objetos, y no quedarnos en el conocimiento inmediato de lo sensible, se requiere que
distingamos entre sensación y concepto: las sensaciones son representaciones de lo
singular o individual, mientras que los conceptos representan las esencias universales y
necesarias de los objetos. A la pregunta de cómo se hace posible el paso de lo individual
del conocimiento a lo universal del concepto, santo Tomás nos tiene una respuesta.
Necesariamente el conocimiento de lo universal se lleva a cabo por un proceso de
abstracción. Santo Tomás hace referencia a dos operaciones mentales: a. la abstractiva,
que consiste en separar los conceptos (formas) de lo sensible (objetos), y b. la
cognoscitiva, que consiste en captar y conocer la forma separada como universal.
Nuestras ideas se obtienen por medio de la experiencia de sustancias
individuales —esta mesa, aquel árbol o aquella estrella— y mediante un proceso
de abstracción logramos formarnos nociones universales acerca de todas las
mesas, todos los árboles, todas las estrellas; el espíritu humano escoge las
cualidades similares entre seres similares y alcanza a dar definiciones universales
que se aplican a todos los seres de una misma especie. Razonar es así, llegar a
entender la profunda unidad que presentan seres a la vez similares y diversos; es
llegar a saber que todas las piedras coinciden en un número preciso de cualidades
que nos permiten hablar, en forma general, de la piedra.
He aprendido que...
Ahora se ha reivindicado al hombre y sus obras; lo que éste hace ya no es consecuencia
del pecado, sino algo que le es natural. El hombre necesita del Estado para existir y
también necesita del mundo. El mundo ha sido hecho para que sea vivido por el hombre,
puesto a su servicio, como el hombre al servicio de Dios. Pero aún hay más, también se
va a conocer a la razón humana algo que le había hasta entonces negado el cristianismo,
su capacidad para conocer por sí misma ciertas verdades acerca de Dios y el mundo. Ya
no es, como en san Agustín, una razón que necesita de la gracia divina para conocer. La
única gracia es la de su existencia, como lo era la existencia de todo lo creado; pero
después de esto, una vez que existe, no necesita que Dios esté iluminándola. La razón
forma ahora un orden separado y distinto del de la fe.
Zea, Leopoldo
Introducción a la filosofía
3. LA EXISTENCIA DE DIOS
Para santo Tomás, la existencia de Dios tiene que ser demostrada. La prueba ontológica
de San Anselmo, que consistía en afirmar la perfección de Dios como premisa y derivar
de ésta su existencia, no es en realidad una demostración. Tomás rechaza
demostraciones a priori, así como tampoco deduce la existencia de las criaturas de la
existencia de Dios. Y del mismo modo, como en el terreno del conocimiento se pasa del
mundo sensible al mundo inteligible, así también, santo Tomás busca demostrar la
existencia de Dios.
Por lo dicho, para santo Tomás la existencia de Dios no es del todo evidente, y
no la podemos inferir lógicamente sin más de alguna idea privilegiada; luego entonces,
debemos partir de datos anclados en la experiencia. Son pues cinco razones, con base en
la experiencia, que demuestran la existencia de Dios: el movimiento, la causalidad, la
contingencia de los seres creados, los grados de perfección y el orden del universo.
Estas cinco pruebas de la existencia de Dios tienen una estructura lógica
semejante: a. se establece un hecho de evidencia sensible; b. se introduce el principio de
causalidad, que puede tener dos posibilidades: una, aceptar una serie infinita de causas,
y la otra, aceptar una primera causa que sea incausada; c. finalmente, se identificará una
primera causa incausada con Dios.
3.1 El movimiento
Esta prueba consiste en sostener que un ente o ser no tiene en sí mismo la fuerza de su
propio movimiento, esto es, que no se mueve por sí mismo, por lo que, todo ente que
cambia es movido por otro, y éste a su vez tendrá igualmente que ser movido... En
virtud de que recorreríamos una serie infinita de impulsos y de movimientos, santo
Tomás concluye, en la existencia de un primer motor que a su vez no ha sido movido
por otro; y que por eso mismo, la primera causa incausada es Dios.
3.2 La causalidad
En el mundo de una realidad sensible, no existe un ente que sea causa de sí mismo,
puesto que sería causa y efecto en el mismo ente, y esto es imposible. En este sentido a
todo efecto le antecede una causa, y ésta a su vez tendría que ser el efecto de otra causa
hasta el infinito. Pero como la serie infinita de causas y efectos no tienen ningún sentido,
tendríamos que admitir una primera causa incausada, que es Dios.
3.3 La contingencia de los seres creados
En el terreno de lo sensible existen cosas que se engendran y se corrompen. Su
existencia es un eterno ser y no ser. Y es imposible que los seres de esta naturaleza
hayan existido siempre, puesto que, lo contingente (lo que tiene posibilidad de no ser) en
algún tiempo no fue, y que si lleváramos hasta el absurdo esta idea, caeríamos en la
cuenta de que no existiría nada y la nada absoluta es un absurdo. En este sentido, un ser
contingente recibe su existencia de un ser necesario en sí mismo, que es Dios.
3.4 Los grados de perfección
En la existencia concreta de las cosas existe una gradación que va de lo menos perfecto
a lo más perfecto, o bien, a la inversa, de lo más a lo menos. Y del mismo modo hay
entes más buenos y otros menos buenos, o menos verdaderos y otros más verdaderos. En
este sentido apunta santo Tomás que la existencia de los grados de perfección en el
mundo (el mineral, la planta, el hombre) nos debe conducir a la existencia de un Dios,
quien es causa y perfección última de todos los seres, de su bondad y de todas las demás
perfecciones.
3.5 El orden del universo
Puede apreciarse claramente que existen entes (por ejemplo, animales y plantas) que
carecen de conciencia y que actúan según una finalidad. Pues bien, esta finalidad en
seres que no tienen conciencia la reciben de un ser superior dotado de conciencia e
inteligencia. Dios es, así, causa final de todas las finalidades.
Por último, sólo resta señalar que la existencia de Dios no es del todo evidente
como podríamos pensar. De aquí que las cinco vías que demuestran la existencia de
Dios probablemente nos han dejado insatisfechos; sin embargo, las pruebas que aporta
santo Tomás significan un gran esfuerzo intelectual por conciliar la teología y la
filosofía.
Ejercicio de interpretación
Elabora un mapa conceptual de los planteamientos hechos por santo Tomás sobre la
existencia de Dios.
4. LA TEORÍA MORAL
El alma para santo Tomás es inmortal y está unida al cuerpo. El alma es principio de
vida y el cuerpo es principio de individualización, de naturaleza material. Así, el alma se
compone de entendimiento y voluntad: por el primero, se conoce lo verdadero de las
cosas, y por el segundo, se desea el bien.
Por lo dicho, el bien descansa en la voluntad y se encuentra unido al hábito
(conducta adquirida), elemento dinámico del alma, el cual nos conduce a obrar
conforme a la ley moral.
En términos más modernos podríamos decir que tenemos, desde que
nacemos, un carácter, pero que poco a poco vamos formándonos una
personalidad. Esta personalidad puede estar formada por una serie de experiencias
o costumbres que nos disponen a una buena acción, es decir, a una acción que
concuerda con la razón. Cuando nos acercamos a los hábitos del bien, somos
virtuosos; cuando de ellos nos alejamos, somos viciosos. Naturalmente, algunas
de estas costumbres son provisionales. Así, entre las virtudes intelectuales, la
ciencia. Otras en cambio son virtudes permanentes que permanentemente nos
inclinan hacia el bien. Tal la sabiduría.
En este sentido, un hombre virtuoso es aquel que por hábito realiza acciones que
tienden a la realización de lo bueno en tanto que ley moral. Y la ley moral, en este
sentido, es la norma que orienta las acciones de los hombres. Recordemos que el hombre
—lo decía Aristóteles— es un animal racional, por lo que, la ley moral es no sólo norma
de conducta, sino además ley racional. Esto es, que si nuestras acciones se orientan al
bien moral, de igual manera alcanzaremos no sólo la felicidad, sino también la sabiduría.
Si el hábito, pues, nos conduce a la sabiduría, entonces la sabiduría tendrá que ser el
conocimiento del bien. En este sentido, un hombre sabio es un hombre virtuoso.
Cabe agregar que la virtud sólo se realiza dentro de un todo social. "El bien es,
en parte, asequible por los hombres aislados. Pero un hombre nunca vive totalmente
aislado de los demás hombres. La virtud se realiza, en última instancia, dentro del
cuerpo de la sociedad. El bien particular de cada uno de los hombres no es un bien
plenario si no se realiza de acuerdo con el bien común de todos los hombres".
Y ahora bien, el hombre como ser social, lo es porque Dios así lo quiere, o
porque es su propia creación. De este modo, el hombre es una creación divina que debe
realizar el bien dentro de la comunidad. En fin, si Dios ha hecho por amor al hombre,
entonces a éste le corresponde por amor a Dios, realizarlo.
Para santo Tomás, la felicidad plena o perfecta únicamente se alcanza en la vida
futura, considerando que sólo Dios es fuente suprema de bondad. Recordemos que todos
los seres, incluyendo al hombre, tienden a la perfección, que es su fin. Y la perfección,
lo absolutamente bueno es Dios.
Lo mismo que Platón puede colocar las leyes de la moralidad en el concepto de la
asimilación a Dios, puede también ver santo Tomás en la ética el movimiento de
la criatura racional hacia Dios. Dios es aquí todo lo opuesto a un Dios extraño,
caprichoso; ni tampoco se coloca a Dios en la base de los valores como una idea
kantiana, al modo como se entiende moderadamente, que no sabe uno cómo y por
qué ello ha de ser así, sino que es él, Dios, el ser por el cual somos lo que somos,
nuestro ser y nuestro bien.
Dios para santo Tomás no es algo extrínseco a los hombres. Todas las acciones,
y en general todos los entes particulares, aspiran a realizar el supremo fin:
En Aristóteles hay una subordinación sistemática de todas las actividades y
acciones a un supremo fin como al sumo bien (lo desarrolla en el primer capítulo
de la Ética a Nicómacó); en san Agustín todas las formas y fines se identifican
con las ideas existentes en la mente de Dios, Dios es el bonum omnis boni;
igualmente en Boecio y no menos en el pseudo Dionisio. Y así ve también santo
Tomás en la consecución de los propios fines de la naturaleza y de su obra, las
virtudes específicas y el valor de cada ser.
Lúdica
Escribe un artículo acerca de la teoría moral de santo Tomás. Ilústrala y colócala en el
periódico mural.
5. VIRAJE HACIA LA CIENCIA (SIGLO XIII)
De modo semejante a lo hecho por Aristóteles, santo Tomás ha dejado a la posteridad la
síntesis más completa del pensamiento medieval. El siglo XIII ha llegado así a su
máximo esplendor con la filosofía de santo Tomás, pero habría que apuntar, que también
fue seguida, de igual modo, de su propia crisis. Y de esta crisis veremos aparecer la
ciencia. Esta nueva orientación la encontramos fundamentalmente en Roger Bacon,
Duns Escoto, y ya en el siglo XIV en Guillermo de Occam.
Aunque cabe apuntar que la revolución científica tiene, propiamente, su primera
fase con el Renacimiento (1440-1540), y que en la historia universal se señala como el
paso del feudalismo al capitalismo. J. D. Bernal apunta que fue durante el Renacimiento
y la Reforma cuando el sistema de las relaciones sociales comienza a modificarse, virtud
a que los bienes se transforman en mercancías. El rápido desarrollo del comercio por la
gran producción de mercancías trajo como consecuencia el perfeccionamiento de
técnicas en la agricultura y en la manufactura textil. Podríamos decir que fueron estas
condiciones económicas las que hicieron posible el cambio fundamentalmente en el
pensamiento filosófico de aquel momento histórico.
Las dos escuelas filosóficas en el siglo XIII son la universidad de Oxford, con
inclinaciones hacia la ciencia, y la universidad de París, con una preocupación por los
temas propios de la teología.
Robert Grosseteste (¿11707-1253) maestro en la universidad de Oxford y
preocupado por la ciencia, escribe su tratado La luz o del origen de las formas, en el que
argumenta que el universo se ha formado de un punto luminoso. Por su parte, Roger
Bacon (1210/15-1291), discípulo de Grosseteste, con una clara inclinación hacia la
ciencia, rechaza todo conocimiento proveniente de la autoridad, la costumbre o el vulgo,
y afirma que el conocimiento verdadero tiene su fundamento en la razón y en la
experiencia. Esto lo encontramos en el llamado Opus majus, en lo que se refiere al
conocimiento.
J. D. Bernal señala, refiriéndose a este periodo de la historia:
En total, las aportaciones medievales a las ciencias naturales pueden
resumirse en algunas notas de san Alberto sobre historia natural y minerales, un
tratado sobre aves de cetrería del emperador Federico II, algunas mejoras a la
óptica de Alhazen hechas por Dietrich de Friburgo y Witelo —que incluyen una
explicación sobre el arcoiris sólo superada por Newton—, y algunas críticas no
muy originales sobre la teoría del movimiento de Aristóteles, debidas a Buridan y
Oresme. Con apoyo en esto se afirma ahora que la revolución científica se inició
en el siglo XIII y que san Alberto, canonizado algo tardíamente en 1931, tiene
derecho a ser considerado como el santo patrono de la ciencia.
Cabe mencionar también, de modo breve, que la crisis de la Edad Media se
extiende al poder mismo de la Iglesia; primero por sus divisiones internas, y segundo,
por la presencia de los estados nacionales que amenazan el poder papal. Se debe
mencionar que en esta época:
numerosos movimientos heréticos, como el propuesto por Wyclif y Hus, quienes
negaban la autoridad del pontífice, uno de los tres pilares de la autoridad medieval
y [también negaban] la acción de la Iglesia como mediadora en la salvación de las
almas. Estos pensadores proclaman que únicamente la Biblia, y no la Iglesia,
suministra criterios válidos para alcanzar la salvación. Las tensiones religiosas se
hacen amplias, hasta el punto de alcanzar el propio centro de la Iglesia,
provocando el Gran Cisma de Occidente (1378-1417)".
6. DUNS ESCOTO Y GUILLERMO DE OCCAM
Juan Duns Escoto (1266-1308) nació en Escocia y tomó el hábito franciscano. Fue
comentador de Aristóteles y de Porfirio. Sus obras más importantes son las Collationes
parisienses y las Collationes oxonienses. Su filosofía se centra en la reflexión y
delimitación de aquello que compete a la razón y aquello que le es propio a la fe.
Para Escoto, la razón tiene por objeto las realidades individuales, mientras que la
fe tiene a Dios. Pero a Dios no se le conoce por vía racional, ni está al alcance de la
razón humana. De este modo "Dios no es razón ni inteligencia, Dios sólo puede ser
voluntad. Hacer de Dios un ente racional e inteligible es reducir su esencia, limitar su
poder. Dios no puede ser ni casa, ni razón, ni motivo de nada, porque de serlo estaría
ligado a esto que es causa, razón o motivo. Dios es simplemente Dios".
Las pruebas tomistas de la existencia de Dios se derrumban al sustentar Escoto
que Dios es irracional e ininteligible. Dios existe no porque se le demuestre
racionalmente, sino porque Dios es voluntad y él así lo quiere. "Pretender otra cosa es
pretender someter a Dios a una necesidad, es imponerle la obligación de existir por el
hecho de que existen criaturas. Dios existe porque quiere. Dios es voluntad, pura
voluntad. Las cosas existen porque ha querido que existan y él existe porque ha querido
existir".
De este modo, la razón nada tiene que ver con lo divino. La única relación, según
Escoto, existente en Dios y el hombre es la voluntad divina. En fin, la razón ha quedado
relegada al campo de lo humano, mientras que lo divino se ubica más allá de la razón (y
la trasciende). Si la naturaleza ya no se puede explicar a partir de la existencia Jo Dios,
¿cómo entonces se hará posible su conocimiento? El hombre sólo puede conocer la
naturaleza mediante la razón y por la experiencia, y Dios en este sentido ha quedado
fuera de lo experimentable. Y si a Dios no se le experimenta es imposible su
conocimiento.
Por su parte, Guillermo de Occam (1300-1349) divorciará de modo más radical
la razón y la fe. Para Occam ni el alma ni la existencia de Dios pueden demostrarse,
como lo pretendía santo Tomás. Ni Dios ni el alma pueden ser objetos de la inteligencia
humana. Así, la razón tendrá por objeto la realidad sensible que, por cierto, es
inteligible. En este sentido, Occam negará toda validez a los conceptos que no tengan
como base de sustentación la experiencia. Esto es lo que se conoce como navaja de
Occam.
7. EL PROBLEMA DEL CONOCIMIENTO
Para Guillermo de Occam, el conocimiento científico tiene su base en la observación y
en la experimentación. Esto quiere decir que la realidad objetiva es captada por la
inteligencia de modo directo e inmediato (intuitivo); de aquí que la observación y la
experimentación sean el criterio o fundamento del conocimiento.
Ahora bien, este conocimiento sólo es un conocimiento inmediato, de donde se
tendrán que derivar los conceptos universales. El universal, según Occam, es producto
de una reflexión mental a partir de las intuiciones sensibles. En este sentido, el universal
es un símbolo que expresa un conjunto de objetos o individuos particulares con
características o cualidades semejantes. Por ejemplo, el hombre es un animal social y
racional; y estos dos conceptos universales le corresponderán sólo al conjunto de los
hombres.
Existen, pues, dos pasos o momentos estrechamente relacionados para adquirir el
conocimiento de lo universal. Al igual que Escoto, Occam divide el conocimiento en
intuitivo y abstractivo. En cuanto al primero se refiere, se obtiene de modo directo e
inmediato. Mientras que el segundo, que tiene como antecedente al conocimiento
intuitivo, abstrae (separa) las cualidades esenciales de las accidentales en los objetos o
en los individuos; por ejemplo, en una persona, el color del pelo, la estatura, el color de
la piel, etc., son cualidades accidentales; mientras que la razón y el ser social serán
cualidades esenciales o aquello que es común a todos los individuos.
Finalmente, el resultado será el conocimiento de lo universal. Para llegar a este
conocimiento, se requiere de un conocimiento inmediato y por supuesto de la reflexión
intelectual abstractiva. Estos conceptos universales, que son el resultado del
conocimiento, son símbolos que expresan lo que esencialmente es el objeto. En este
sentido, los conceptos universales que no tengan su base en la experiencia inmediata
carecen de sentido. Con Guillermo de Occam, la metafísica sufre un primer descalabro.
La crítica de las especulaciones metafísicas se continuará a lo largo de la historia de la
filosofía. El neopositivismo del siglo XX se presenta, así, como una crítica radical a
estas abstracciones metafísicas.
8. EL PASO A LA EDAD MODERNA
La siguiente entrevista nos muestra aspectos fundamentales del paso a la Edad Moderna.
Entrevistador: Durante el Renacimiento y la Ilustración ¿de quién depende el destino
histórico del hombre según la razón?
Entrevistado: Depende del hombre mismo. Pues él descubre en la razón un principio
explicativo y transformador.
Entrevistador: ¿Quiénes fueron los humanistas del Renacimiento?
Entrevistado: Campanella, Galileo, Tomás Moro y Giordano Bruno.
Entrevistador: ¿Qué expresa la palabra Renacimiento para Tomás Moro?
Entrevistado: Significa volver a nacer.
Entrevistador: ¿Qué cuestionaban los reformadores de la Iglesia católica?
Entrevistado: La validez de las indulgencias que otorga el Papa, por considerarlas
obstáculo para el desarrollo espiritual de la Iglesia.
Entrevistador: ¿Cuáles son los extremos de la querella teológica en torno al problema
de la libertad humana?
Entrevistado: Por una parte están Lutero y Calvino, defensores de un determinismo
total, y por otro, los jesuítas y Luis de Molina, defensores del libre albedrío.
Entrevistador: ¿Cómo podemos caracterizar la Reforma?
Entrevistado: La Reforma es un movimiento que se inicia en Alemania con el auge del
humanismo, lucha contra los abusos de la Iglesia y pone en crisis todo el pensamiento
medieval, pues sólo consideran como verdadera la doctrina que se recoge en las
Sagradas Escrituras.
Entrevistador: ¿Qué busca la Contrarreforma?
Entrevistado: La Contrarreforma, que aparece en España y en Italia, busca renovar a la
Iglesia dentro del marco de una Iglesia medieval, salvaguardando la tradición, el respeto
y la obediencia al Papa y a toda su jerarquía.
Entrevistador: ¿Quiénes lideraron la Contrarreforma y qué logros obtuvieron?
Entrevistado: La Compañía de Jesús, fundada por Ignacio de Loyola; lograron
resguardar la unidad de los dogmas de la Iglesia, según proclama del Concilio de Trento:
la Iglesia tiene el derecho exclusivo para interpretar las Sagradas Escrituras.
9. SOBRE LA FILOSOFÍA DE LOS KOGUIS
La circunferencia que le mostramos aquí no es otra cosa que la significación del globo
terrestre con sus cinco continentes o las cinco partes del mundo entero. Además, está
marcada con una línea la división de los ocho puntos cardinales, para mostrarle el
significado y el contenido del Título de nuestro resguardo o de la Santa Madre Tierra,
que es a la que nos vamos a referir. También están trazadas las tres líneas divisorias en
todos los lugares del cuadro entero, en los cuatro puntos, que así quedan delimitados.
Además, los puntos que se ven en -el espacio del medio de la línea son los mojones que
han sido colocados desde el mismo momento en que formaron y crearon el mundo, los
cuales representan a nuestras madres y están en las planicies.
Y después de que terminaron de crear las planicies alrededor de los cuatro
cardinales, ahí mismo crearon los picos nevados de la Sierra. De igual manera colocaron
cimas por todas partes, en medio de la cordillera. Estas señales quedaron como guardias
de honor, representando templos o iglesias y en ellas colocaron, a manera de un amo en
cada una de las casas, un mamo que vigilara, como se indica, al pie de las altiplanicies
del cuadro entero.
De manera, pues, que queremos darle a entender que estos picos nevados son
como gente igual a nosotros. Son nuestros padres. Pero no solamente nuestros padres y
nuestras madres sino también vuestros padres y vuestras madres. Y el que es nuestro
Dios también es vuestro Dios. Ellos se han internado dentro de la Serranía y quedaron
rodeando todos los puntos, convertidos en tesoros, que tienen la figura de una imagen
semejante a nosotros, por toda la eternidad, con el fin de que nunca se acabe.
Pero no se internaron sin haber instruido a todas nuestras madres y padres, cómo
son las corrientes de agua, los ríos, los arroyos, las lagunas y los lagos, los chungos
(pantanos) y la humedad de todos los manantiales.
Crearon también toda clase de minerales, para conservarlos en su corazón. Y
crearon los vegetales de todas las especies, los árboles, los pastajes y los esparcieron por
todas partes alrededor del mundo. Crearon también toda clase de bejucos y matas de
fibras como el maguey, comparables con nuestros nervios y nuestra sangre que corre por
nuestras venas y que circula por nuestro cuerpo.
También crearon los animales cuadrúpedos de toda especie, con las medidas del
tamaño de cada cual. Y las aves de todas las especies, cada cual con su tamaño, para que
estén llenos los espacios de las cordilleras, los valles y los prados, para que vuelen las
aves en los aires.
Estos animales terrestres, que existen en las montañas, representan ser los hatos
de los mamos de todas partes. Son los que ocupan los patios o solares y las plazas y son
el alimento del que nos habíamos de servir para comerlos sin sal cuando estemos en
ayuno, velando y asistiendo el mundo, para impedir que nos llegue la peste, el hambre y
la miseria.
Igualmente crearon los animales cuadrúpedos de todas las clases existentes para
tener en los patios, los solares y las plazas de nuestras casas en donde habitamos cada
uno de nosotros y cuya carne nos había de servir para alimentarnos, comiéndola con la
sal, cuando terminamos el ayuno y emprendemos los trabajos diarios.
Y crearon también los animales de los ríos para llenar los vacíos en todos los
lugares existentes del mundo entero. Y también crearon los mares y en ellos los
animales de todas las especies, como los peces, cada cual con su tamaño.
Y la respiración que tenemos nosotros es la respiración que brota del mundo, que
es el aire, el viento y las brisas. Igualmente pueden compararse, sin distingo de ninguna
especie, los animales racionales e irracionales, los que sean humanos y los que no lo
sean, estamos todos conformados de los mismos elementos, lo cual se palpa a simple
vista, pero nos han medido a todos y nos han entregado a cada uno sus leyes, cada cual
en su propia tierra con la clase de animales de toda especie.
Después de que terminaron de crear todos los seres, los animales de las
cordilleras o de las montañas, de los aires, de los mares y de las aguas, de los arroyos y
de otros lugares como las casas nuestras, como decir los animales cuadrúpedos y las
aves de corral, etc., los que han quedado para seguirse aumentando, cada uno de acuerdo
con sus propias leyes, se congregaron y resolvieron dividirse en cuatro clases distintas
de raza indígena, con ideas distintas, cada uno con su lengua o idioma, para regir cada
uno en su propio y legítimo territorio, en la región de su país.
Así fue como quedaron todas las cosas, cada una con sus propias leyes. Y ellos
desde su puesto, en cada uno de los puntos de las cuatro partes del mundo, se eligieron
como cuatro mamos para gobernar aparte, cada uno con sus propias y legítimas leyes.
Luego se posesionaron de su cargo cada uno en cada punto cardinal.
Los indígenas a quienes les toca atender, velar y asistir la parte de arriba, que es
el lado este o sea el punto por donde sale el Sol, son los de la tribu de casta malayos, que
son también poporeros y habitantes de esta Sierra Nevada. Ellos velan para impedir que
las enfermedades de distinta clase, calamidades, crisis, hambre, pestilencias se traspasen
hacia acá, en el centro de nuestro resguardo del territorio de indígenas. Ellos quedaron
en toda la orilla de la cabecera del Mar de las Antillas, en el punto denominado Pueblo
de Dibulla.
Y ellos allí crearon las primeras rozas para el bienestar de nuestra vida y nuestra
salud, con toda clase de piedras preciosas, las que habían de servirnos como de reliquias,
a manera de toda clase de remedios o medicinas, o sea, como decir que nos servimos de
ellas en nuestro cuerpo y en nuestra alma, al igual que un mejoral, para los trabajos de
nuestras ciencias ocultas y tradicionales.
Otra tribu indígena, perteneciente a la raza arhuaca, de casta víntukua, son los
residentes de la Sierra Nevada, los que habitan al lado oeste, o sea, por donde se oculta
el Sol, en el departamento del Cesar, Valledupar, hasta el departamento del Magdalena,
Santa Marta. Por estos lados crearon, en cuatro partes, nuestras fincas, las que habían de
servirnos para el bienestar de nuestra vida y nuestra salud,' a igual que las medicinas o
remedios, como el mejoral, para salvarnos en nuestros cuerpos y en nuestras almas y
también la vida. Allí están los lugares de pagamento, del impuesto a nuestro Papa, al
Rey y a nuestras madres y padres primitivos.
A igual que la roza de Dibulla, nos habíamos de aprovechar con toda clase de
piedras preciosas y sagradas, que están destinadas para usar en los trabajos de las
ciencias ocultas, como de reliquias que habrían de servirnos para librarnos del peligro de
la muerte, junto con la producción de alimentos.
El primer lugar está en Marikuku en el cerro llamado Armanantigüi, en la
cabecera de Valencia de Jesús. Este punto queda al sur; hacia las orillas de los límites de
la línea divisoria de la Sierra Nevada. El segundo lugar queda en la misma dirección de
la línea. Más abajito hay otro cerro que le llaman Camperucho. Ahí hay otra roza de
igual condición para nuestro provecho en los trabajos, lo mismo que las demás, para
remedio y pagamento a nuestro Rey, a nuestro Papa14, a nuestros padres y a nuestras
madres.
El tercer lugar es el punto denominado Caira. Allí hay otra roza que ha sido
creada con toda clase de piedras preciosas que nos sirven como medicina o mejoral, que
son para el pagamento a todos nuestros amos o a nuestros jefes espirituales, lo mismo
que a todos los demás.
El cuarto lugar es allá cerca de Santa Marta en el punto denominado Taganga.
Allí crearon el último puesto con toda clase de reliquias a la manera de una finca que
nos serviría también para el pagamento a nuestros amos o jefes.
Entrando ahora a referirnos a otras partes de la Sierra Nevada, tomando los
límites de la línea divisoria por el lado norte, cerca de Mamatoco, hasta colindar con el
pueblo de Dibulla, nos encontramos que también crearon allí otras rozas. Fue así: la
primera fue en el punto denominado Boritaca en el cerro del Pueblo Primitivo. También
se encuentran allí nuestros remedios o mejoral, las más preciosas piedras que tenemos
como de reliquias y que son sagradas, las que habían de servirnos para el pagamento de
los diezmos y promesas de las primicias de Dios, a nuestra Santa Madre Iglesia con
todos nuestros padres y madres que es la Virgen Santísima15. Teníamos que servirnos
de ellas para librar nuestros cuerpos y salvar nuestra vida.
Este sitio está en el cerro que le llaman Marindua y queda en la orilla del Mar de
las Antillas, frente a Boritaca, pero en realidad son todos los cerros que se ven por toda
la orilla del mar, de manera, pues, que las señales que marcan los límites de la línea
divisoria son los cerros nevados.
Y siguiendo a otros puntos se llega al cerro que se llama Vigilante. Frente a este
punto, en la parte del centro, está Don Diego. Allí han creado otra finca con las distintas
clases de turnas que igualmente son como unos remedios o medicinas, como decir un
mejoral, que son los que nos alivian nuestros cuerpos y salvan nuestra vida y nuestras
almas.
En esto consisten nuestras leyes, religión y costumbres: los que pertenecemos a
estas tribus indígenas tenemos que cuidar y asistir todos esos sitios mencionados y
cumplir nuestros deberes en los trabajos de nuestra ciencia oculta y tradicional. Ésa es
nuestra obligación.
Así pues quedaron hechos y creados las altiplanicies y los cerros de la Sierra
Nevada y de ahí se esparció a otros lugares desde el principio, antes de hacerse el día.
Fue allí donde se quedaron las madres de los tres reinos de la Naturaleza, cuales son los
siguientes: el reino mineral, el reino vegetal y el reino animal. Del mismo modo se
quedaron nuestros padres para que nos sirviéramos de ellos.
Ahora entramos en otras divisiones de terrenos. Cuando ellos terminaron de
crear el mundo aquí, pensaron que debían crear otros lugares y se pusieron a estudiar un
buen rato y, así como lo pensaron, se resolvieron esparcir o extender otras partes más de
tierras y lo lograron creando otras cuatro partes en el mundo. Y habiendo cogido las
medidas de cuantas clases había aquí, las hicieron multiplicarse en los otros países.
Estos países fueron los siguientes:
• En primer lugar los países de Europa. Fueron la primera nación de extranjeros
creada con todo lo existente aquí. En este territorio se formaron los tres reinos de
la naturaleza igual y conforme los hay aquí, con sus distintas leyes, religión,
costumbres, idiomas o lenguas europeas, para que siendo así no tengamos que
mezclar nuestras razas.
• En segundo lugar crearon otras naciones extranjeras que habían de llamarse Asia.
Este lugar es el pueblo o nación de nuestros hermanos menores asiáticos.
• En tercer lugar crearon las naciones extranjeras de los habitantes de África,
nuestros hermanos menores, y fueron colocadas con todas sus leyes y bienes que
les han sido entregados para que se mantengan y se sostengan cada uno en su
país.
• En cuarto lugar crearon las naciones extranjeras que habían de regirse con sus
propias leyes, aparte cada país, y a todos los dieron los bienes de todo lo
existente a igual que a los anteriores.
• Y con éste de aquí se completan las cinco partes del mundo, creadas en todos los
continentes.
Después de que terminaron de crear el mundo con sus cinco partes resolvieron
entre ellos encargarse de lo creado y tomar el cargo para asistir y vigilar en cada parte,
para que se rigieran cada uno en su país con sus propias leyes, religión y costumbres.
Después tomaron cargo sobre las cuatro tribus indígenas, quienes éramos los
arhuacos, pertenecientes a la casta víntukua, que son los habitantes de la Sierra Nevada,
nativos del departamento del Cesar, Valledupar. Los de casta kakatukua, nativos
también de la Sierra Nevada de Santa Marta. Ellos eran poporeros igual que nosotros,
con las mismas leyes de las ciencias ocultas y tradicionales, pero con distinta lengua y
con sus propias costumbres. Ellos son los atanqueros. Los indígenas que residen en la
región de Marocaso, pertenecientes a la raza de arsarios y su casta es la de los malayos,
también nativos de este territorio de la Sierra Nevada de Santa Marta. Son poporeros
pero de distinta manera de hablar, con las mismas leyes de las ciencias ocultas y
tradicionales. Los indígenas Kogui pertenecientes a la casta Kaggaba. Ellos son también
poporeros y nativos de este territorio de la Sierra Nevada de Santa Marta, en la parte de
Ranchería, pueblo primitivo. También ellos tienen las mismas leyes pero con distinta
lengua, costumbres, religión y, en el modo de vivir, son los que conservan los trabajos
del culto de las ciencias ocultas y tradicionales.
Ahora paso a referirme a las reliquias y piedras preciosas que nos dejaron los
mamos, los que existieron en los tiempos más antiguos. Ellos crearon estas piedras que
les servían y les sirven ahora como alimento, de la misma manera que los alimentos de
toda clase y especie, y que a las generaciones posteriores nos habían de servir como de
remedio para la salvación de nuestras almas y de la vida, o sea para aliviarnos y curarnos
de las pestes, enfermedades, calamidades, terrores, crisis, hambres y miseria.
En nuestra ley está medido y escrito que no tengamos ninguna mezcla de razas
entre los hermanitos menores con los hermanitos mayores, porque los seres humanos
que existen en las cinco partes en que está dividida la Tierra, es para que cada uno esté
en su lugar como representantes que son de su madre y de su padre, en sus propios
países, cada uno en el suyo, con los habitantes de su población.
Ahora entremos a tratar acerca de nuestra madre el Mar, del modo como se hizo
y como se llama, quién era y quién la convirtió en el Mar, con cuántas divisiones lo
extendieron y en cuántas partes.
Es muy importante saber de la creación del mar, que ha sido madre de los
indígenas.
Se llamaba primero, antes que todas las demás corrientes de las aguas, Zaku
Kuareiumanei Ati, y quienes la convirtieron en madre al Mar fueron los sabios mamos
inventores, el uno se llamaba Mama Sonas y el otro se llamaba Mama Zuana.
Entre los dos procuraron conseguirse dos tubos de carrizo muy parecidos a los
tubos de plástico de los que hay ahora. Entonces cada uno cogió el instrumento de
carrizo, que primero habían convertido en largo. Con ellos llenos de agua los llevaron a
un lugar donde había una playita, o sea, un arsenal pequeño y allí abrieron un pozo, lo
dividieron en dos partes e, infundiéndoles su espíritu, dieron vueltas en el círculo del
pozo y echaron el agua alrededor. Cuatro veces hicieron el viaje trayendo los carrizos
llenos de agua, la fueron echando en el mismo pozo y lo llenaron de agua.
Entonces, en eso, el agua se multiplicó y de una vez se expandió en las
divisiones de las cuatro partes del mundo, entre el medio de los cerros, y quedaron
cuatro a cuatro en unión de una sola madre, con distintas clases de nombres.
En el mar están contenidos todos los seres humanos y los animales de distinta
especie como decir reptiles, cuadrúpedos y otros más, representados en las piedras que
son las reliquias, las Conchitas marinas, el caracol, etc., de las cuales nos servimos como
de remedio, para la producción de toda clase de semillas y composición de la atmósfera
y la tierra, para salvarnos de nuestras enfermedades, calamidades, pestilencias, crisis y
hambres.
Así, pues, con esto querían decir nuestros antepasados que se servían de ellas lo
mismo que tomar un remedio, al igual que los existentes de hoy en día y que
permanecemos en este territorio de la Sierra Nevada de Santa Marta nos servimos de
todas las clases, sean de las que fueren, piedras, carne de toda especie como aves de
mar, aves de corral, aves de las cordilleras que vuelan por los aires y qué han sido
creadas únicamente para embellecer el mundo, para que el espacio no esté vacío en
ninguna parte, sino que se encuentre lleno en todos los lugares del mundo.
Igualmente, el mar contiene todo aquello que representan los animales
cuadrúpedos, como decir el ganado, el perro, la oveja, el carnero, el búfalo, las bestias y
toda clase de animales, según su especie, que habitan los lugares de cada país. Todo esto
con el fin de no caer en la confusión, para que no nos hicieran cambiar de generación en
generación.
Hay tantos animales en el mar como en la tierra seca, pero en el mundo hay más
cosas que las que hay en el mar, pues se sabe y se ha venido sabiendo todavía cómo las
han creado los antecesores y que no han sido medidas ni entregadas. Pero nuestra ley
son nuestros animales, sean las aves de corral o de las montañas y los mares. Y esa ley
es la que consiste en la clase de reliquias, piedras y otras clases de chuvas, que con eso
era y es aun todavía, que nos habíamos de servir en el uso y utilidad como nuestro
remedio o medicamento para nuestros cuerpos y nuestras almas y para la salvación de
nuestra vida, la que iba a consistir en no cambiar las leyes, ni el idioma, ni las
costumbres, ni la religión, etc.
También nos entregaron nuestras propias y legítimas semillas de toda clase para
nuestra producción de alimentos, así como lo son nuestros remedios de los que nos
servimos cada uno para lo suyo y que no habríamos de confundir nunca jamás, sino que
habríamos de conocer a cada uno, pertenecientes a sus países, para no irlos a cambiar en
ninguna necesidad.
Y no estamos dispuestos a mezclar nuestra sangre de seres humanos con nuestros
hermanitos que han sido creados después de la generación de sus hermanos mayores, o
sea los de la raza indígena, que son los hijos primogénitos de nuestra Santa Madre Tierra
y que habitaban el país de Avíntukua, llamado así en nuestra lengua, pero al que
mencionaban con otro nombre en castellano y le llamaban el País de la Nueva Granada,
que es el país donde habitamos hoy en día. En él nos establecimos, en un solo lugar, sin
tener que cambiar de sitio sino que donde nos hallábamos debíamos de permanecer sin
tener que mudarnos para ninguna parte, sino ahí no más, sin tener cambios ni en las
leyes, ni en la religión, ni en las costumbres, ni en los animales cuadrúpedos de todo
tamaño y de toda especie, ni en las aves de los montes, de corral, de mar; de la misma
manera como fueron creados todos los animales, cada uno en su país, en los cinco
continentes del mundo entero.
Es decir, que a todos no nos han dado las mismas leyes, ni nos entregaron las
mismas plantas de las distintas clases de árboles, ni nos han entregado el mismo modo
de llevar nuestras costumbres en la manera de vestir. Más bien, en lo referente a los
trabajos materiales para nuestro sostén y mantenimiento con nuestros hyos, se nos ha
venido transmitiendo de tatarabuelos a abuelos, de estos a padres, de padres a hyos.
También los evangelios, los ritos, las canciones y los ejemplos que nos han inculcado
sobre las historias antiguas, para que no las fuéramos a olvidar.
Porque se han venido oyendo las palabras de los mamos y caciques, que en lo
que se refiere a nuestros trabajos, no se nos ha medido la tierra ni con tareas, ni con
brazas, ni nos han dado por hectáreas, sino que nosotros debíamos trabajar solamente
con cuartelones. Que eso mismo nos bastaría y era suficiente para nuestra manutención
y sostén de nuestras familias. Por eso es por lo que no tenemos que mezclar nuestra raza,
ni mezclar la de los animales, ni la de las semillas ni nada de lo que sea.
Ahora, pues, en este pliego de papel nos expresamos y ponemos en su
conocimiento acerca del contenido de este dibujo de la circunferencia.
Nuestro amo y a la vez nuestro Jefe, el primer creador del mundo y a quien reconocemos
como a nuestro Dios y que fue quien hizo todas las cosas, creó los animales de todos los
tamaños y de distinta clase y los extendió por todas partes. Creó las plantas de toda
especie, y los pastos. Creó las aves de toda clase y creó los seres humanos, los hombres
y las mujeres, alrededor de esta figura que es el amo de todos nosotros y del mundo
entero.
Además de lo anterior, el mismo amo del mundo creó un alma espiritual para
tener nosotros una aseguranza, para conservar nuestras almas y nuestra vida, para que
nos libre del contagio de enfermedad y del peligro de la muerte, como decir el terror, la
escasez de alimentos, el aumento de la crisis económica, el hambre, las pestilencias,
tanto de todas clases de semillas como de productos, así como las enfermedades de toda
clase de animales cuadrúpedos, aves de corral, etc.
Para eso él, que se ve en esta figura sentado en su trono instituyó este material
que nosotros usamos, que se llama poporo y le infundió un alma espiritual, como con la
idea de crear una niña o novia llegada a la pubertad, y lo instituyó como señal o símbolo
de salvación de nuestra vida y nuestras almas. Pero esto no fue por un poco de tiempo
sino que instituyó este sacramento para toda la vida hasta que se llegue al extremo del
último siglo, o sea hasta el final del mundo. Así, pues, él instituyó este don del
sacramento y lo entregó a nuestros primeros padres y a nuestras madres primitivas, de
quienes somos los hijos y las hijas que hemos venido existiendo hasta el día de hoy.
A él, entre nosotros, los que somos de raza indígena, lo conocemos por el
nombre en nuestra lengua o idioma, aunque ni siquiera nosotros mismos los que
existimos hoy en día lo sabíamos. Pero por las enseñanzas de antiguos mamos, que han
venido transmitiéndose en canciones, ceremonias y otros evangelios nuestros, también
nosotros sabemos ahora que se llama Mama Niankua, porque así lo llamaban ellos. Pero
en este castellano lo oímos llamar con el nombre de Tairona. Está colocado en el centro
de todos los cerros, en el territorio de esta Sierra Nevada de Santa Marta, departamento
del Cesar, Valledupar, departamento del Magdalena, Santa Marta. Este lugar es el
corazón de todos los seres humanos que existimos en todas partes del mundo16.
Está situado en cabecera de la región de Donachuí y ninguno de nosotros
aceptamos que lo violen con requisas forzosas, con intenciones de adueñarse de él, los
extranjeros o nuestros hermanitos que son los habitantes de Estados Unidos. Pues hemos
oído que ellos o un alemán nos lo han requisado.
Hace ya 32 años que hemos tenido la noticia de que ese señor ha descubierto esa
reliquia, sin tener ninguna orden, ni permiso, ni derecho; sin nuestro conocimiento,
porque no hemos hecho acuerdo con él, ni nos ha consultado ni nos comprometimos con
él en nada, ni en ningún punto de ninguna clase. Porque a ellos no les está permitida la
visita del centro del territorio de la Sierra Nevada de Santa Marta, porque nosotros
somos los legítimos propietarios de nuestras tierras y del título de nuestro resguardo de
indígenas.
Ahora, aquí les explicamos la otra figura que hay abajito del otro, del que le
dijimos su contenido y significado. En ese otro dibujo aparece un niño de alma inocente
que significa ser lo más espiritual. Es decir, que este niño existía desde un principio,
antes de ser el día, en medio de las tinieblas, cuando no había nada aún. Éste es el que
llama Rey Moro y no ha terminado su existencia desde entonces hasta el presente siglo,
hasta el día del sol de hoy, sino que él está al lado de ese otro hombre, velando y
vigilando a nosotros y a todos los que hemos existido en la Tierra de este mundo.
Los cerros en que ellos se colocaron son como templos o iglesias de Dios. Así
mismo como se lo presentamos en figuras de esas circunferencias que están ahí, se
encuentran grabados en dos reliquias de tesoros que se nos han entregado como bienes,
desde un principio de la Creación.
Y nos dicen los viejos que Dios dijo desde el principio que los de la generación
del futuro viviríamos padeciendo las penas, padecimientos y sufrimientos durante la
existencia de la vida y que el pan cuotidiano teníamos que ganarlo cada uno derramando
el sudor de nuestra frente, hasta el final de los siglos.
Ahora, pues, nosotros, los que somos de raza indígena, creemos que la gente de
otros pueblos, estados, ciudades y naciones del mundo, para poder mantenerse, tenían
que trabajar cada cual en su país. Porque no íbamos a vivir en el mundo sin trabajar.
Porque si no trabajamos no tendríamos el pan cuotidiano para nuestra alimentación. Así,
pues, por eso creemos nosotros que ninguno podemos quedar en holgazanería, o sea, sin
hacer nuestros trabajos, sino haciendo el trabajo que a cada uno nos toca hacer.
Ahora quisiéramos saber de qué parte del mundo o cuál ley es la que manda que la gente
se mantenga toda la vida a costillas del otro, gozando de la vida. Pues escrito está que no
es así, sino que toda la humanidad en todas partes del mundo se ha acordado
acogiéndose al Evangelio de Dios, para que en el mundo no exista un solo habitante que
se mantenga chupándonos la sangre a otros ciudadanos humanos.
Vicencio Torres Márquez
Los indígenas arhuacos y Vida de la civilización
Ed. América Latina, Bogotá, Colombia, 1978, pp. 13-32
GLOSARIO
Apetitiva: Se aplica a la potencia o facultad de apetecer.
Asentar: Sentar. Detenerse en un sitio para fijar allí habitación.
Corpóreo: Que tiene cuerpo. Corporal. Perteneciente o relativo al cuerpo.
Emanación: Desprendimiento de sustancias volátiles.
Empero: Pero, sin embargo.
Generable: Que puede producirse por generación.
Inteligible: Que puede ser entendido. Se dice de lo que es materia de puro
conocimiento, sin intervención de los sentidos, lodo aquello que puede conocerse por
medio sólo de la razón o de la intuición intelectual.
Precedente: De preceder. Es anterior y primero en el orden de la colocación o de los
tiempos. Antecedente.
EVALUACIÓN
TALLER DE PROFUNDIZACIÓN
ARGUMENTACIÓN
1. Debate. Acerca de las concepciones de alma, intelecto y abstracción de santo
Tomás.
2. Escribe. Caracteriza la influencia que tuvo la filosofía de santo Tomás en el
contexto histórico-social que se desarrolló.
CONCEPTUALIZACIÓN
Respuestas breves:
1. Explica cómo santo Tomás demuestra la existencia de Dios.
2. Explica la teoría moral de santo Tomás.
3. Caracteriza la relación que santo Tomás establece entre la razón y la fe.

INTRODUCCIÓN LA FILOSOFÍA 1.pdf

  • 1.
    INTRODUCCIÓN A LA FILOSOFÍA1 PROBLEMAS, IDEAS Y AUTORES MARIO ALBARRÁN VÁSQUEZ Maestría en Filosofía, UNAM Docente de Filosofía en la Escuela Nacional Preparatoria, UNAM Docente de Filosofía en el Colegio de Bachilleres Adaptadora NAZLY VARGAS HERNÁNDEZ Licenciatura en Ciencias de la Educación Especialización en Educación-PEI Docente en Educación Media y Universitaria Santafé de Bogotá • Buenos Aires • Caracas • Guatemala • Lisboa «Madrid • México Nueva York • Panamá • San Juan • Santiago de Chile • Sao Paulo Auckland • Hamburgo • Londres • Milán • Montreal • Nueva Delhi • París San Francisco • San Luis • Sidney • Singapur • Tokio • Toronto
  • 2.
    Parte uno Caracterización dela filosofía El estudiante caracterizará la filosofía a partir de un análisis crítico de los siguientes aspectos: • Nuestros orígenes • Antecedentes • Definición • Método • Disciplinas • Problemas de estudio y relación con otras áreas de la cultura Para identificar los elementos fundamentales que constituyen el campo de estudio de la filosofía y comprender la relación que guarda con la sociedad.
  • 3.
    CAPITULO UNO NUESTROS ORÍGENES LOGROS •Distingue y expone los planteamientos que hacen la ciencia, la filosofía y la teología sobre el origen del ser humano. • Identifica las principales hipótesis sobre el origen del hombre americano. • Expresa libre y espontáneamente su pensamiento personal, como resultado de una reflexión autónoma y argumentada. INTRODUCCIÓN En el presente capítulo encontrarás tres ópticas de estudio sobre nuestros orígenes, como son: • Una primera con relación a la teología, en la que tendremos en cuenta el origen de los seres vivos según las religiones. • Luego, daremos respuesta a lo que nos plantea la ciencia con respecto al problema » del origen de los seres vivos, enmarcado todo en una teoría de alcance universal. • Otro de los temas, también importante, de este capítulo corresponde a la visión de filosofía, que nos aclarará los interrogantes acerca de la evolución. 1. ORIGEN DE LOS SERES VIVOS Al retomar el origen de la vida (como la del origen del universo o del género humano) se ha intentado responder desde dos ámbitos distintos: desde las concepciones y las creencias, y desde las experiencias y las teorías científicas. Sin que en estos ámbitos se haya podido y precisa diferencia entre las religiones apelan a las enseñanzas tradicionales, a las comunicaciones de la divinidad realizadas a los profetas, o a los grandes hombres de la antigüedad y a los relatos míticos y epopéyicos transmitidos oralmente o recogidos en los textos sagrados; la ciencia, en cambio, procura analizar los datos observables, los documentos encontrados y los
  • 4.
    hechos que intentaexplicar. Las concepciones religiosas se aceptan por fe, mientras las teorías científicas por evidencia y por demostración científica. 1.1 El origen de los seres vivos según las religiones La mayoría de las religiones, de manera más o menos explícita, afirman que el universo entero (las cosas y los seres vivos) procede de Dios (o de los dioses). La teología tampoco puede llevar sus reflexiones al punto de aclararnos enteramente el problema del origen del mundo y del ser humano. Difícilmente hubiera podido el hombre, por pura razón, alcanzar la primera verdad revelada con que se abre la Biblia: "En el principio creó Dios el cielo y la tierra", o que el hombre está hecho "a imagen y semejanza de Dios". Éstas son verdades reveladas. El problema, pues, del origen del mundo y del ser humano está también relacionado con la teología. Bien leída la Biblia, lejos de ser una fuente de ambigüedades y contradicciones, es una nueva y decisiva luz sobre el problema del origen de la humanidad. En efecto, no hay contradicción entre lo que nos enseña la ciencia y los contenidos religiosos de la revelación bíblica. Por ejemplo, el hinduismo (siglo X a. C.) asegura que todo lo que existe surgió gracias al dios Brahma. Éste creó el espíritu, la energía, el tiempo y sus divisiones, las constelaciones y los seres vivos y, por supuesto, al hombre y a la mujer. Según la religión babilónica (siglo XIX a. C.) el dios Marduk creó el Sol, la vegetación y la humanidad; los indios hopi de Arizona defendían que una diosa creó un gran número de aves y animales, y los envió a poblar el mundo; luego, tomando barro de la tierra, hizo a la primera mujer y después al hombre. Concepciones análogas podemos encontrar en muchas otras civilizaciones. Si nos centramos en la tradición judeo-cristiana, observamos que el primer libro de la Biblia, el Génesis, nos narra la creación del mundo, las plantas, los animales y el hombre por Dios. Según este libro, Dios creó todas las cosas de la "nada" y luego, a su imagen y semejanza, a nuestros primeros padres, Adán y Eva, y de esta primera pareja desciende toda la humanidad. Ejercicio de interpretación LA CREACIÓN SEGÚN EL GÉNESIS Dijo luego Dios: "Hiervan de animales las aguas y vuelen sobre la tierra aves bajo el firmamento de los cielos". Y así fue, Y creó Dios los grandes monstruos del agua y
  • 5.
    todos los animalesque bullen en ella, según su especie, y todas las aves aladas, según su especie. Y vio Dios que era bueno, y los bendijo, diciendo: "Procread y multiplicaos y henchid las aguas del mar, y multiplíquense sobre la tierra las aves". Y hubo tarde y mañana, día quinto. Dijo luego Dios: "Brote la tierra seres animados según su especie, ganados, reptiles y bestias de la tierra según su especie", Y así fue. Hizo Dios todas las bestias de la tierra según su especie y todos los reptiles según su especie. Y vio Dios ser bueno. Dijo entonces Dios: "Hagamos al hombre a nuestra imagen y a nuestra semejanza, para que domine sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados y sobre todas las bestias de la tierra y sobre cuantos animales se mueven sobre ella". Y creó Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios los creó y los creó macho y hembra; y los bendijo Dios, diciéndoles: "Procread y multiplicaos, y henchid la tierra y sometedla y dominad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre los ganados y sobre todo cuanto vive y se mueve sobre la tierra". Dijo también Dios: "Ahí os doy cuantas hierbas de semilla hay sobre la faz de la tierra toda y cuantos árboles producen fruto de simiente; para que todos os sirvan de alimento". La Biblia Génesis 1 (20-29). Compara el texto con tu credo religioso y tus creencias, para hacer una reflexión sobre el tema. Comparte tu reflexión con un compañero y analiza: ¿Qué afirman las religiones sobre el origen de los seres vivos? Saca tus conclusiones y exprésalas al curso. Educación ética y valores humanos ¿Qué consecuencias éticas y de valores se originan en la afirmación: "las concepciones religiosas, de un modo u otro, consideran que todas las especies de seres vivos fueron creadas de una vez para siempre y, en consecuencia, que son inmutables; por otra parte, que entre el ser humano y el resto de los seres vivos existe una separación profunda y tajante; los humanos son seres absolutamente distintos"? 1.2 El origen de los seres vivos según las teorías científicas Para las modernas teorías científicas, el problema del origen de los seres vivos se enmarca en una teoría de alcance mucho más universal, que es la teoría general del origen de las especies. Proyecto de investigación Ø Investiga acerca de la teoría general del origen de las especies. Ø Elabora una línea del tiempo, para que sintetices esta teoría. Ø Confronta tu investigación con la de tus compañeros y escribe tres conclusiones.
  • 6.
    1.2.1 La evolución Aunqueen casi todas las épocas históricas encontramos pensadores que defendieron ciertas posiciones evolucionistas, hasta hace poco más de un siglo se creía, casi universalmente, que las especies vivientes habían sido "creadas" independientemente unas de otras. Esta opinión era sustentada por la gran mayoría de las concepciones religiosas, filósofos y hombres de ciencia. Pero, en la actualidad, los datos suministrados por las diversas ciencias geológicas y paleontológicas evidencian que unas especies proceden de otras y que la vida se encuentra evolucionando siempre. El problema es enormemente complejo; pero, al mismo tiempo, la evolución es un hecho indudable. La vida se manifiesta según una sucesión de formas escalonadas, en las que unas estructuras vitales provienen de otras anteriores; todas las especies animales y vegetales actualmente conocidas son fruto de la evolución de otras especies precedentes. La mayor parte de los grupos (phylum) de seres vivos se deriva, en última instancia, de las formas elementales de vida aparecidas hace dos o tres mil millones de años, o retrocediendo un poco más, como afirma el biólogo estadounidense Beadle, toda la vida puede proceder, en último término, del hidrógeno. La idea de definir a los seres vivos (en realidad, a todos los seres) por su género común y su diferencia específica surgió con los filósofos clásicos griegos Sócrates, Platón y Aristóteles. Así, en esta línea de pensamiento, a mediados del siglo XVIII, el botánico sueco Linneo fue el creador del moderno concepto de especie, al utilizar una nomenclatura binaria para clasificar las distintas clases (especies) de seres vivos; con este fin empleó una terminología latina, y designó cada clase con el nombre del género común y con el de la propia especie. Según esta teoría, los géneros y las especies forman unidades propias y evidentes, pues estudiando los seres naturales se observa que existen distintos grupos de géneros semejantes, los cuales pueden ser clasificados en familias, éstas en órdenes, y éstos, a su vez, en clases, etc. Linneo fue un científico fixista, es decir, defendía la invariabilidad de las especies. No obstante, en sus clasificaciones se halla implícita la idea de que deben existir grandes analogías intrínsecas entre las distintas especies pertenecientes a un mismo género. a. El proceso evolutivo según Lamarck La clasificación llevada a cabo por Linneo se basaba en la mayor o menor proximidad entre unas especies y otras dentro de sus correspondientes géneros; llegó a "imaginar" la posibilidad de que las especies pertenecientes a un mismo género tuvieran un origen
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    común. Por otraparte, ideas similares pueden encontrarse en algunos pensadores de la Ilustración del siglo XVIII. Pero el primer científico que propuso una teoría casi completa sobre la evolución fue el naturalista Lamarck. En 1809 publicó su obra fundamental, Filosofía zoológica, y en ella afirma que los seres vivientes poseen una tendencia a desarrollarse y a multiplicar sus órganos y sus formas, lo que origina que éstos sean cada vez más perfectos. Según esta teoría, las especies vegetales y animales proceden de otras especies anteriores menos desarrolladas y más imperfectas. Para explicar el proceso evolutivo, Lamarck recurrió a las siguientes dos "leyes" o hipótesis: • La función hace al órgano. Si un órgano se usa frecuente y reiteradamente, tiende a desarrollarse y a aumentar su capacidad; en cambio, si no se utiliza, se debilita, se reduce y termina por desaparecer. Expresado de otro modo, el órgano que se utiliza se hipertrofia, el que no se utiliza se atrofia. • La transmisión de los caracteres adquiridos. Algunos de los cambios o variaciones efectuadas por determinados especímenes se transmiten por herencia a sus descendientes, de esta manera dan lugar a nuevas especies. El concepto de herencia constituye la clave de la teoría lamarckiana. No basta con que surjan variaciones en los individuos para que se produzcan modificaciones en las especies; es necesaria, además, que estas variaciones individuales sean heredadas por sus descendientes. La evolución para Lamarck posee un carácter finalista, es decir, según él, en el proceso evolutivo van surgiendo cada vez especies mejor dotadas, más desarrolladas, más perfectas. Una cuestión importante y no resuelta en esta teoría es la de saber si el ser humano también forma parte del proceso evolutivo. b. La interpretación fixista Las posiciones evolucionistas de finales del siglo XVIII y de principios del XIX tuvieron una débil resonancia en su tiempo, debido a la mentalidad general de la época (tanto las autoridades científicas como las religiosas defendían la invariabilidad de las especies) y al prestigio del gran naturalista francés G. Cuvier, promotor de la teoría fixista.
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    Cuvier, en ciertomodo, puede ser considerado como uno de los padres de la paleontología, pues en este sentido realizó una gran cantidad de aportes al estudio de los animales fósiles, que favorecieron, hacia mediados del siglo XIX, el surgimiento de las teorías evolucionistas; sin embargo él, paradójicamente, fue un obstinado defensor de la teoría fixista. Según la teoría fixista, tanto las especies vegetales como las animales y, por supuesto, la propia especie humana son invariables; por tanto, no existe evolución. Pero, ¿cómo se explica la desaparición de unas especies y el surgimiento de otras nuevas? ¿Cómo se justifica la sustitución de unas determinadas especies por otras nuevas? Cuvier se basó en el hecho de que hubo diversas creaciones sucesivas, separadas por grandes cataclismos geológicos, que aniquilaron a multitud de seres vivos. c. El proceso evolutivo según Darwin Reaccionando contra estas posiciones, y en medio de un ambiente hostil, el británico Charles Darwin fue el primer científico que explícitamente defendió la evolución de las especies de seres vivos. Con anterioridad Lamarck había formulado una teoría evolucionista, pero parecía excluir a la especie humana. Para Darwin, en cambio, no cabía la menor duda de que el hombre se encuentra inmerso en el mismo proceso evolutivo que los demás seres. Darwin publicó en 1859 El origen de las especies y en 1871 El origen del hombre. En estas obras presentó una teoría completa sobre la evolución, según la cual el conjunto de las especies animales y vegetales actuales procede de otras especies anteriores. Para explicar el proceso evolutivo, formuló la teoría de la selección natural, que se sustentaba en dos mecanismos: la lucha por la existencia y la supervivencia de los más aptos. Estos conceptos le permitieron prescindir del recurso de cualquier presupuesto determinista o finalista y mantenerse en un puro mecanismo probabilista; es decir, según Darwin, el camino evolutivo no se encuentra trazado ni orientado hacia ningún fin, sino que depende exclusivamente del juego de las fuerzas, siempre variables, que intervienen en él. La teoría darwiniana de la selección natural propugna que todas las especies vegetales y animales tienden a reproducirse y a multiplicarse hasta saturar su hábitat. Pero una vez que se ha producido la saturación, comienzan a escasear los recursos y los alimentos, la vida se torna difícil y, entonces, empieza la lucha por la existencia, en la que perece la mayor parte de los individuos y sólo logran sobrevivir los más aptos, los mejor dotados.
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    Ciencias naturales Clasifica lasespecies animales y vegetales de tu región; luego, relaciónalas con uno de los mecanismos de la selección natural que plantea Darwin. d. La interpretación mutacionista Hacia mediados del siglo XIX, el fraile austríaco Gregor Mendel realizó una serie de experimentos de hibridación con guisantes, que le llevó a establecer la tesis de que la herencia se encuentra regida por leyes estadísticas, y basado en este supuesto estableció las relaciones existentes entre los caracteres dominantes y los caracteres recesivos en el proceso de la herencia (leyes de Mendel). Los trabajos de Mendel, ignorados el resto del siglo XIX, fueron recogidos a comienzos del siglo XX e influyeron de manera decisiva en el surgimiento de las teorías mutacionistas. Hugo de Vries, basado en estos trabajos, modificó las teorías de Darwin. Sustituyó la noción darwiniana de variación continua por la de variación discontinua o mutación. Según dicha concepción, en los seres vivos pueden distinguirse dos clases de variaciones: unas, llamadas modificaciones, debidas a factores ambientales; y otras, denominadas mutaciones, que poseen un origen más complejo y que ocasionan perturbaciones genéticas. Las primeras no se transmiten y, por tanto, no desempeñan ningún papel en la evolución; las segundas, al actuar sobre las células germinales, provocan cambios que se transmiten y originan las variaciones de las especies. e. Posición actual El posterior descubrimiento del ADN, los estudios de Morgan y Cuénot y el espectacular progreso de la paleontología, la genética y otras ciencias análogas han supuesto notables avances para la comprensión de la evolución. Desde estos nuevos niveles, las teorías actuales defienden que el mundo de los seres vivos es un entramado complejo de especies sometido a una lenta pero constante evolución en la que, de acuerdo con Darwin, intervie-ne un proceso de selección natural, pero también, como decía Hugo de Vries, se encuentra sometida a la acción de las mutaciones. Las alteraciones en la ordenación o en la estructura del ADN del núcleo de las células germinales originan cromosomas distintos (mutaciones) y, si estas alteraciones son ventajosas, pueden ocasionar cambios evolutivos.
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    A este respecto,se piensa que en el proceso, dirección y velocidad de la evolución interviene una gran cantidad de factores, como la influencia del medio o los cambios ambientales, la longevidad de los individuos de la especie, el número de especímenes afectados por la variación, la amplitud y las características del proceso mutacional, y la relación de unos especímenes con otros. En este sentido, la paleontología presenta especies fósiles que prácticamente no han sufrido alteraciones desde épocas muy remotas; así, algunas especies de seres vivos adaptadas a ciertos medios aislados y protegidas de la competencia de otros seres, evolucionan más lentamente que aquellas que viven en espacios abiertos, en proximidad y competencia con otras especies semejantes. Los vertebrados en general, y sin que ello sea del todo exacto, pueden caracterizarse de la forma siguiente: las especies cuyos individuos viven largo tiempo, poseen un cuerpo de tamaño grande, tienen un largo proceso de gestación y una descendencia reducida, evolucionan con mayor lentitud que aquellas cuyos individuos tienen un ciclo vital corto, poseen un cuerpo pequeño, una gestación de corta duración y un número amplio de descendientes; por ejemplo, los elefantes evolucionan más lentamente que los conejos o las ratas. Orden para... llegar al hombre 1. Vertebrado 2. Mamífero 3. Primate 4. Homínido f. La concepción providencialista según Teilhard de Chardin Esta concepción considera que el universo se ha ido desarrollando en distintas etapas hasta formar las condiciones propicias para la aparición de los seres vivos. Surge así la esfera de la vida (biosfera) que, a su vez, configura la base o el soporte del espíritu, inteligencia y, de este modo, nace el ser humano, que constituye la más perfecta expresión de la vida sobre la Tierra. Ahora bien, con el surgimiento del espíritu, de la inteligencia y del ser humano la evolución se orienta hacia su meta final, hacia "el punto omega", que constituye el logro de la plena espiritualización del ser humano en la obra de Dios. La interpretación supone una visión teológica y providencialista del mundo, es decir, que tanto el proceso evolutivo como su punto de llegada (el punto omega) estaban previstos y prediseñados por la omnipotencia divina; por consiguiente, la evolución no es más que la realización del proyecto divino que orienta la marcha de la naturaleza.
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    Se ha insistidofrecuentemente en que la evolución, entendida de esta manera, no constituye una concepción científica, sino una teoría metafísica y teológica en la que se interpretan determinados datos físicos a la luz de la fe y de los contenidos religiosos. Ejercicio de aplicación Elabora un ensayo acerca del origen de los seres vivos, según las teorías científicas estudiadas. MAPA CONCEPTUAL Copia y completa el mapa conceptual según lo estudiado en las teorías de la evolución. TEORÍAS ACERCA DE LA EVOLUCIÓN 1.3 El origen de los seres vivos según la filosofía La base principal que toma la filosofía de la evolución es si lo que la materia da de sí, a lo largo del proceso descrito por la ciencia, lo puede dar por sí sola como causa adecuada y total. A este cuestionamiento se han dado básicamente dos respuestas, que nombraremos materialista y teísta.
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    La respuesta materialistaconsidera que la sola materia da de sí y de por sí, en virtud de su fuerza esencial, todo lo que va resultando en el proceso evolutivo. Engels llama a este proceso "dialéctica de la naturaleza". La dialéctica se caracteriza por tres leyes: la primera, la ley de la unidad de los contrarios, según la cual la materia está constituida por unidades contrarias, en choque o lucha, y de ella nace el cambio o movimiento sin necesidad de recurrir a ninguna hipótesis extraña a la materia misma. Propone esta explicación la eternidad de la materia y la coeternidad del movimiento como propiedad esencial de la misma. La segunda, es la de los saltos cuantitativos y cualitativos: la realidad evoluciona mediante pequeñas transformaciones, que cuando se acumulan producen la gran transformación o salto cualitativo, en el cual surge una realidad nueva que antes no existía. La aparición de la vida y la emergencia del ser humano son saltos cualitativos que vienen preparándose durante siglos, mediante saltos o transformaciones cuantitativas. Finalmente, la tercera, la ley de la negación o negaciones en cadena afirma que la estructura del movimiento dialéctico es tríadica o trifásica, es decir, procede mediante tesis, antítesis y síntesis. De estas tres leyes la más radical es la primera, que excluye toda explicación metafísica de la evolución que postule la necesidad de una concausa distinta y superior a la materia. La respuesta teísta afirma que lo que la materia da de sí a lo largo del proceso que la ciencia describe, no lo da de por sí sola como único agente suficiente. Puesto que se admite la evolución en sus aspectos científicos, se rechaza de hecho que Dios haya hecho las cosas como piensa el creador ingenuo. Dios no hace directamente las cosas, sino más bien hace que las cosas se hagan. Las cosas son verdadera causa, dan de sí, pero son causas segundas, porque lo que dan de sí no lo pueden dar por sí solas. Dios es la causa primera que posibilita la actuación de las causas segundas. La acción de Dios pasa por las causas segundas, es invisible a los ojos investigadores de la ciencia, pero es una necesidad que se impone a la reflexión de la mente ante la insuficiencia de la explicación dialéctica de tipo materialista. Por tanto, el proceso evolutivo no puede ser explicado radicalmente si se descarta la hipótesis de Dios. Dios hace que haya cosas y que las cosas se hagan, sin ser una de las cosas que se hacen en la evolución. Por otra parte, la ciencia nos dice que en el proceso evolutivo lo más ha salido de lo menos, lo más complejo de lo más simple, y que en ciertos momentos críticos aparecen realidades nuevas que antes no existían, como la vida, el ser humano y otras. La ciencia constata estos saltos cualitativos, pero no los puede explicar. La filosofía dialéctica tampoco, pues lo menos no puede dar de sí y de por sí lo más, a no ser que se admita la existencia de una concausa superior, cuya acción, que pasa por las causas segundas, posibilita tales saltos. Ejercicio de interpretación Elabora un cuadro comparativo entre la respuesta materialista y la respuesta teísta del
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    origen de losseres vivos. 2. EL ORIGEN DEL HOMBRE AMERICANO No se sabe con exactitud cuándo llegó el hombre a América. Los fósiles humanos más antiguos encontrados hasta el momento corresponden al hombre de Marnes, cuya existencia se remonta aproximadamente a 13.000 años. Sin embargo, hace por lo menos 38.000 años que nuestro continente está habitado, pues esa es la edad de los restos de herramientas descubiertos en Lewisville, Texas, Estados Unidos. 2.1 Teorías sobre el origen del hombre americano Sobre este tema se han expuesto diversas teorías que dan respuestas parciales a los interrogantes planteados. A continuación seleccionamos las más destacadas: 2.1.1 Teoría del autoctonismo Un paleontólogo argentino, Florentino Ameghino, autodidacta de formación, lanzó a finales del siglo pasado la tesis de que el hombre americano es autóctono; más aún, que nuestro continente, concretamente la pampa argentina, fue la cuna de la humanidad hace 70 millones de años. Esta hipótesis, a pesar de pretender basarse en algunos descubrimientos de fósiles humanos, nunca fue tomada en serio por los especialistas. 2.1.2 Teoría del origen asiático Dicha formulación se debe al científico checoslovaco Alex Hrdlicka, quien afirmó que los primeros hombres llegados a América fueron los mongoles asiáticos, al cruzar el estrecho de Bering durante la última glaciación. Su teoría se apoya en lo siguiente: como es sabido, el volumen de agua de la Tierra es constante; al congelarse los continentes durante las glaciaciones, el nivel del mar disminuye. En la última glaciación (denominada Wisconsin) este nivel bajó aproximadamente sesenta metros, y el estrecho de Bering sólo tiene cincuenta metros de profundidad. Al secarse se produjo una comunicación terrestre entre los continentes asiático y americano, por donde aparecieron inicialmente variedad de animales y luego hombres que cruzaron el estrecho en busca de alimentos y de un mejor sistema de vida. La teoría del antropólogo Hrdlicka no la discute actualmente ningún científico. No obstante, lo que un gran número de arqueólogos y antropólogos no admiten es que el estrecho de Bering haya sido la única ruta posible de migración y poblamiento, así como los mongoles asiáticos el único grupo racial antepasado del hombre americano.
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    2.1.3 Teoría delorigen melano-polinésico Su principal formulador fue el científico francés Paul Rivet, quien afirmó que el poblamiento de América no sólo se produjo por las migraciones mongoles, sino, además, por la migración marítima de grupos humanos provenientes de Melanesia y Polinesia. Apoya su teoría en hechos como el notable parecido racial entre los melanesios y algunos grupos americanos; existen, tanto en América como en Oceanía, plantas de uso alimenticio (ñame, coco, calabaza y algodón); son comunes, entre las dos regiones, expresiones culturales (armas, puentes de bejuco, instrumentos musicales, adornos). Además, los polinesios fueron los más hábiles navegantes del mundo, motivo por el cual es legítimo pensar en la travesía oceánica. 2.1.4 Teoría sobre los inmigrantes australianos Sostenida por el antropólogo portugués Antonio Mendes Correa, América también fue poblada por hombres provenientes de Australia, cuando hace miles de años aprovecharon que la Antártida no estaba cubierta de hielo como hoy; de esta manera se formó el paso sin problema de Australia a la Antártida y de ésta a la Tierra del Fuego (Chile). Esta teoría recibió el visto bueno del antropólogo Paul Rivet. 2.1.5 Teoría de las siete migraciones José Imbelloni, antropólogo argentino, sostuvo que América no sólo fue poblada originalmente por los cuatro grupos raciales contemplados en las teorías de Hrdlicka, Rivet y Mendes Correa, sino que participaron tres grupos más. Es decir, América fue habitada por siete grupos raciales, a saber: tasmanoides, 2ustraloides, melanesoides, protoindonesios (habitantes primitivos de Indonesia), indonesios, mongoloides y esquimales. Ciencias sociales ¿Qué relación puedes establecer entre la teoría sobre el origen del hombre americano que consideras más acertada, y el desarrollo histórico y humano de nuestro país?
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    Ejercicio de aplicación Elaborael mapa de las rutas del poblamiento americano. GLOSARIO Clase: Grupo que comprende varios órdenes de plantas o de animales con muchos caracteres comunes. Especie: Cada uno de los grupos en que se dividen los géneros y que se componen de individuos que, además de los caracteres genéricos, tienen en común otros por los cuales se asemejan entre sí. Etología:(derivada del griego ethos, costumbre, y logos, ciencia). Etimológicamente es la ciencia que se ocupa del estudio del comportamiento de los seres vivos en relación con su hábitat. Familia: Grupo constituido por varios géneros naturales que poseen un gran número de caracteres comunes. Fósil: Sustancia de origen orgánico y petrificada que se halla en las capas terrestres, impresión, vestigio o molde que denota la existencia de organismos que no son de la época geológica actual. Género: Conjunto de especies que tienen cierto número de caracteres comunes. Mutación: Cualquiera de las alteraciones producidas en las estructuras o en el número de genes o de cromosomas de un organismo vivo, que se transmiten a los descendientes por herencia. Orden: Cada uno de los grupos en que se dividen las clases. EVALUACIÓN TALLER DE PROFUNDIZACIÓN ARGUMENTACIÓN Debate: El curso se divide en dos grupos, uno afirma, sustenta y defiende que América fue poblada por un solo grupo racial y a través de una sola ruta. El otro grupo refuta y sustenta por qué no está de acuerdo con la teoría de Hrdlicka.
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    LÚDICA Escribe: Me dejoimpregnar del mundo de fantasía que hay en mí y redacto un cuento sobre el origen del hombre americano. CONCEPTUALIZACIÓN Respuestas breves: 1. En general, ¿qué afirman las religiones sobre el origen de los seres vivos? 2. ¿Qué nos muestra la paleontología sobre el origen de las especies? 3. Hasta ahora, ¿cuál es la teoría más aceptada sobre el origen del hombre americano? Explícala. COTIDIANIDAD Analiza: ¿Qué relación puede existir entre la evolución y la tecnología? Actividad pedagógica complementaria Realiza una síntesis de la siguiente lectura, y sustenta oralmente su posición frente a la plenaria. PENSAMIENTO CATÓLICO MODERNO SOBRE EL ORIGEN DEL HOMBRE Al presentar el pensamiento católico moderno sobre el origen del hombre es necesario hacer algunas importantes acotaciones. Para el católico se trata de los primeros momentos de la historia de la salvación y no solamente la curiosidad científica vulgar. De esta manera, el católico trata de buscar una mayor credibilidad para su mensaje religioso, tras haber sido seriamente Impugnado por quienes han problematizado la concepción tradicional sobre el origen del hombre. Ahora bien, todo esto invita a tomar precauciones, ya que las inevitables implicaciones de teología e historia pueden suponer alguna importante limitación en el conocimiento del problema. Además, es claro que el hombre moderno está cambiando sus mismos esquemas mentales a la hora de conocer e interpretar su realidad y sus orígenes. El paso de esquemas estáticos a esquemas evolutivos es ya un hecho irreversible. Esto explica la avidez moderna por releer y reinterpretar la tradición bíblica y
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    eclesial acerca deuna creación de la nada, de un hombre modelado de "barro" por Dios para tratar de determinar si una comprensión estática o, tal vez, un planteamiento evolutivo aportan una mayor o menor expresividad, respectivamente. Después de muchos siglos el Concilio Vaticano II reconoció la legítima autonomía de la realidad terrena y de las ciencias que la estudian. Desde entonces aparece con claridad meridiana la improcedencia de siglos pasados de leer el libro del Génesis, como un texto de historia natural, sin poseer la adecuada ciencia cosmológica (ciencia de las leyes que rigen el mundo físico) y exegética (interpretación crítica de un texto sagrado). Para alcanzar este estadio se han recorrido diferentes etapas. En los tiempos de los apologetas (ciencia que expone los fundamentos de la verdad de la religión católica) y de los santos padres, la teología católica no se vio libre de ciertos esquemas dualistas en la interpretación de la realidad mundana y de la misma composición de la persona humana. De esta manera se afirmaron fuertemente los esquemas estáticos propios del tiempo, a los que se buscaba adecuar de manera preteológica el mensaje de la revelación bíblica. Estas connotaciones interpretativas, tras el esfuerzo de la teología escolástica y la aparición de nuevos esquemas en la sociedad a la que históricamente se debían los cristianos comienzan a ser problematizados por interpretaciones más o menos evolutivas. La idea de la evolución fue penetrando en el pensamiento católico hasta que con prudente cautela, el magisterio oficial se abrió a ella en un importante documento: la encíclica Humani Generis (Pío XII, 1950). Ante todo, el pensamiento católico, había de salvar la tradicional idea dogmática de la creación de todas las cosas por Dios, y, en concreto, del hombre y de su alma espiritual. Y aunque no se admitía un evolucionismo de corte materialista, en cambio se abría la posibilidad de una evolución para el cuerpo, siempre que se salvase la acción esencial de Dios en la creación de las almas, Hasta la Humani Generis se destacaron como pasos importantes en el siglo pasado los escritos de G. Mlvat y otros. En 1909, la Pontificia Comisión Bíblica se pronunció sobre el transformismo a propósito de los primeros capítulos del Génesis, negando la "seguridad" -no la verdad- de las doctrinas transformistas y evolucionistas. Como esta declaración no impedía las ulteriores investigaciones, el evolucionismo en el origen del hombre fue difundiéndose en diversas publicaciones católicas: Messenger (1931), Sertillanges (1933) y otras. El 30 de noviembre de 1941, Pío XII se manifestó ante la Academia Pontificia de Ciencias, afirmando que el hombre se diferenciaba del reino animal por su alma, y que Adán, en sentido propio no puede ser hijo de un animal bruto. Así preparó el camino hacia la Humani Generis. Como puede concluirse fácilmente, la doctrina del evolucionismo fue admitida en el pensamiento oficial católico, a condición de que se salvasen las verdades tradicionales de su fe, como la espiritualidad e inmortalidad del alma, la diversificación
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    de materia yespíritu, la imposibilidad de evolución de la materia hacia el espíritu, la creación de las almas por Dios. En este mismo tiempo, las obras de Teilhard de Chardin (1881-1955) en su intento por integrar el pensamiento cultural moderno con el pensamiento teológico, puso más actualidad en el tema de la evolución, pues consideraba al armonizar "fenómeno humano" y "fenómeno cristiano" como génesis, que era necesario hablar de un primer hombre que no podía ser más que una multitud. Pero aún más importante, si bien seguramente no tan conocidos, son los esfuerzos de teólogos y exégetas que, al dar perspectiva Interpretativa a la encíclica de Pío XII, y al abordar los documentos bíblicos con un mayor y más próximo conocimiento científico, se preguntan por qué no es creado inmediatamente el hombre lo mismo que el alma; por qué es necesario crear un alma de la nada, cuando el organismo animal llega a semejante perfección; por qué se rompe la continuidad de eslabones de tipo prehumano, por qué si Dios dirige una evolución del cuerpo, no se puede dirigir hasta el final, etc. El dualismo dicotomista no está ausente de las declaraciones oficiales. Sin embargo, la teología católica moderna busca incansablemente esa unidad humana, que no tenga defecto alguno de historicidad. De modo que no puede pensarse en un alma separada e infundida. Y que si es creada como "forma" para la materia, de alguna manera sea creada "en la materia", para no incurrir en nuevas y refinadas maneras de dualismo. De modo que los distintos pasos hacia la vida, la conciencia, etc., sean vistos como un proceso creacional de un único acto creador de Dios. Pínula Campo, Luz Marina Historia Antigua I
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    CAPITULO DOS LOS ANTECEDENTESDE LA FILOSOFÍA, SU DEFINICIÓN, OBJETO Y MÉTODO LOGROS • Identifica el origen y el proceso de desarrollo de la filosofía, • Conoce a través de Hornero y Hesíodo las características del mito griego, como antecedentes de la filosofía. • Analiza diversos conceptos de filosofía a través de algunos de los exponentes más representativos de la filosofía. • Contrasta el objeto de estudio y el método de la filosofía. ü Hace reflexiones de carácter interdisciplinario. ü Sustenta sus opiniones con argumentos válidos y respetuosos. INTRODUCCIÓN En este capítulo estudiaremos cuatro temas fundamentales: v Los antecedentes de la filosofía, que comprenden conceptos fundamentales como el mito, la religión y el orfismo, entre otros. Se trata, pues, de indagar cuál es el origen de la filosofía, y para ello nos remitimos al pensamiento de los grandes poetas de la antigüedad clásica: Hornero y Hesíodo, quienes nos introducen ya en los albores de la filosofía y en el mito. v Los diversos conceptos que han aparecido sobre la filosofía. Aquí encontrarás diversas concepciones filosóficas, ligadas a pensadores tan importantes como Sócrates, Platón, Aristóteles, etc. Y todo ello para tener una visión global de cómo a lo largo de la historia se han desarrollado diversas doctrinas encaminadas a resolver los problemas más urgentes del hombre y de su mundo. v Los diferentes modos de hacer filosofía. Sin duda alguna, con este tema comprenderás que no hay una filosofía, sino muchas filosofías o maneras de pensar y hacer filosofía. v Finalmente se estudiará la filosofía conforme a su método y objeto de estudio. Lo importante de este tema es darnos cuenta de que la filosofía no se ha encerrado en un solo objeto o método de estudio, pues a lo largo de la historia se ha ocupado de una gran variedad de problemas y de campos de investigación.
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    1. ANTECEDENTES DELA FILOSOFÍA Para iniciar nuestro tema es conveniente preguntarnos: ¿cuál es el origen de la filosofía?, ¿cuáles son las condiciones históricas que la hicieron posible? La filosofía en principio es una creación del genio helénico; ¿qué queremos decir con eso? Sencillamente, que el quehacer filosófico tiene su origen en la misma cultura griega, o bien que son las condiciones culturales y, por qué no, económicas de la civilización griega las que dieron origen a la filosofía. La filosofía no tiene su origen en alguna otra cultura, sino precisamente en la griega. Sin embargo, hay quienes pretenden darle un origen distinto. Por ejemplo, se dice que la filosofía tiene un origen oriental; pero hasta donde sabemos ningún poeta o filósofo griego hace alguna referencia que indique que la filosofía tiene un supuesto antecedente en Oriente. Con la intención de explicar la procedencia de la filosofía, acordaremos que otros pueblos (no sólo los orientales) poseían una manera propia de sabiduría basada en ideas religiosas, mitos, cosmogonías, pero no propiamente una filosofía que se fundamente en la razón (logos). Sin embargo, es importante aclarar que en el siglo XX, y aun antes, la filosofía ya no es patrimonio de algún pueblo en particular. La cultura, la ciencia y la filosofía son universales. Así pues, del hecho de que todos los pueblos tienen un particular modo de hacer filosofía no se desprende la negación de su origen griego. 1.1 Los poetas: Hornero y Hesíodo Si alguna vez se puso en duda la misma existencia de Hornero, hoy día no hay nadie que la ponga en entredicho. La Ilíada y La Odisea son, pues, sus obras imperecederas. Los poemas homéricos (s. VIII a. C.) tienen su origen en antiguas leyendas y cantares que se transmitían oralmente de una generación a otra, de tal suerte que se mantenían como tradición viva siempre presente en el pueblo. En La Ilíada y La Odisea se exaltan valores y virtudes en los que debían ser educados los jóvenes griegos. En esta forma podemos decir que los poemas han conquistado el corazón de los griegos. En fin, los poemas homéricos no sólo ocupan un sitio preponderante en la educación, sino sobre todo en la religión y en las artes de los propios griegos. Cabe recordar lo que W. Jaeger escribe sobre los poemas de Hornero: Aquí la realidad está presentada en su totalidad, es decir, en una unidad en la que lo humano y lo divino se corresponden y no se yuxtaponen: El pensamiento filosófico la presenta de forma racional, mientras que la épica la presenta deforma mítica. Cuál habría de ser el
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    puesto del hombreen el universo, que es el tema clásico de la filosofía griega, también está presente en Hornero en todo momento. Lo que W. Jaeger quiere hacer notar es que la epopeya homérica nos presenta una visión totalizadora y unitaria del mundo humano y del mundo divino, o bien, que el mundo terrenal no se encuentra divorciado o separado del celeste. El hombre y los dioses, el bien y el mal, el cuerpo y el alma mantienen una unidad inseparable, aunque mítica, es decir, fantástica y religiosa. El mito es una narración de algo fabuloso y se puede referir a hechos heroicos, que hacen alusión al origen del hombre, del universo o de la naturaleza. El mito tiene dos aspectos fundamentales —y con esto confirmamos lo que dice Jaeger— lo ficticio y lo real. El mito es, pues, un relato que a través de la imaginación reproduce la realidad de manera ficticia o fantástica. El poder de la imaginación tiene que ver con el hombre y con lo divino, siempre manteniendo ambos lados en la unidad, aunque —como dice Jaeger— todavía de un modo mítico, no racional1. El hombre, podemos decir de manera general, es como un dios que juega y fantasea con su mundo, o es como un niño que se divierte con sus juguetes al entremezclar fantasía con realidad. Todo se entrecruza en los poemas homéricos: religión, realidad y fantasía; por eso, con justa razón, se dice que la realidad se representa en su integridad. Ahora bien, ¿cómo se hace posible la unión entre el cielo y la tierra, o entre el alma y el cuerpo? Hesíodo en la Teogonia (del gr. theos, dios y genos, generación) nos habla del amor (eros), o bien lo que Empédocles denominará la filia. Eros es la causa fundamental de toda unión de fuerzas opuestas, y por así decirlo es mediación entre el cielo y la tierra. "El puro Cielo desea con amor llegar hasta la tierra, Y la amorosa tierra anhela también unirse: Hasta que del celestial novio la lluvia desciende Sobre la novia, que producirá para la humanidad El ganado que pasta, y el cereal de Deméter, Con la humedad ubérrima que madura los frutos Hasta la plenitud del otoño. En todo esto yo tengo parte". Esquilo, Thomson, George los primeros filósofos La historia de la Tierra y el Cielo y de su matrimonio era uno de los mitos tradicionales; y Hesíodo razona con perfecta lógica cuando infiere que Eros tiene que haber sido una divinidad tan vieja como aquéllas, mereciendo, por ende, uno de los primeros lugares. La unión del Cielo y la Tierra inicia la larga serie de procreaciones
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    que suministra elprincipal contenido de la teogonia y ocupa el centro del interés teológico de Hesíodo. ¿Cómo podría éste dejar de indagar la fuente de aquel impulso que juntó a todas las divinas parejas y hasta llegó a unir la teogonia con la cosmogonía, la verdadera causa del origen del mundo? ¿Ni cómo podría nadie que pensara en tantas fuerzas naturales y morales como en personas divinas, dejar de ver un dios en el eros que une todas las cosas?2 En cuanto al hombre, ¿qué lugar ocupa en esta creación originaria? O, como dice Jaeger, ¿cuál es el puesto del hombre en el universo? El hombre es el centro de la creación mítica. Él ha creado dioses fantásticos y un mundo a su medida. ¿Qué se quiere decir con esto? Queremos decir que existe una proporción o una armonía entre el hombre y su creación, o entre lo divino y lo humano. En fin, que existe en la imaginación poética de Hornero y Hesíodo (y en general, en el hombre de aquella época) un sentido de armonía, de proporción y medida. Así tenemos que estar de acuerdo en que ni la naturaleza ni la realidad exterior poseen inteligencia ni capacidad ordenadora. La armonía y el orden no vienen dados por un dios trascendente, sino por un principio intelectual que dispuso un orden determinado al universo y al hombre. Para el pensamiento mítico, es Eros el principio ordenador, mientras que para la filosofía es la razón en cuanto principio intelectual. En la teogonia de Hesíodo encontramos que la génesis del universo tiene su comienzo en el caos originario. Y, más allá de la fantasía, encontramos que esta problemática se traduce en términos filosóficos en la pregunta por el origen o principio de las cosas. También Hornero (que no solamente narra hechos o sucesos, sino que les busca un principio o razón suficiente que los explique) ha preparado el camino al futuro desarrollo de la filosofía. En Hornero, según Jaeger, el orden de los hechos que finalmente armonizan toda una explicación mítica no se extiende como una desmadejada sucesión temporal, porque a ella se aplica en todo momento el principio de razón suficiente. Para Hesíodo, que es capaz de ver divinas personalidades hasta en fuerzas físicas como el cielo y la tierra, la generación es la única forma real de tener origen. Si tenemos claramente presente este hecho, podemos seguir el rastro de un tipo de pensamiento causal inequívocamente racional por la consecuencia con que se desenvuelve, aunque tome la forma del mito, por detrás del afán de reducir a esquema todas las generaciones de los dioses desde el comienzo del mundo. Poco importa que no hubiese aparecido aún la idea de causa y efecto, pues se trata de un auténtico conocimiento (sofisoai = sabiduría) aunque sea mítico (mitoi kos). En el orden de lo social, es importante hacer notar que Hesíodo, en su poema Los trabajos y los días, ofrece al pensamiento griego el principio de justicia —entre otros— como ordenador de la polis en su sentido político; y en su sentido ético como principio regulador de la conducta moral. La justicia es así un concepto que Sócrates y Platón,
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    entre otros, desarrollarány será motivo de múltiples reflexiones. Por su parte, los poetas líricos Arquíloco, Solón y Teógnides desarrollaron el concepto de mesura. Arquüoco señala que: "la mesura está en el medio y permaneciendo en el medio, alcanzarás la virtud". Sobre este concepto Aristóteles nos ha dado, ya en una época madura de la filosofía griega, un análisis filosófico profundo. Literatura ¿Qué elementos literarios se destacan en La ¡liada y La Odisea? ¿Qué elementos filosóficos están presentes en La ¡liada y La Odisea? Establece un paralelo entre los elementos literarios y filosóficos de estas dos obras. 1.2 La religión pública y los misterios órficos La religión es otro de los elementos que explican el nacimiento de la filosofía griega. Al respecto debemos destacar que existen dos formas de religión: la pública, representada por Hornero y Hesíodo, y la religión propia de los misterios órficos. En Hornero y Hesíodo, el hombre, la naturaleza y en general todo cuanto existe tienen una relación íntima con lo divino, porque nada sucede sin la intervención de los dioses. Zeus, Poseidón, Apolo, Afrodita, entre otras, son fuerzas naturales que se personifican o se les da una forma humana, con todas las cualidades propias del hombre. En todo caso, los dioses son hombres que poseen las mismas cualidades que tiene cualquier persona en particular, sólo que poseen cualidades humanas amplificadas e idealizadas. Es importante subrayar que: Los dioses griegos están situados dentro del mundo; son descendientes del cielo y de la tierra, las dos mayores y más relevantes partes del universo; y se generan por obra del ingente poder de Eros, el cual pertenece igualmente al mundo como una primera fuerza omnigeneratriz. Están, pues, sujetos a lo que llamaríamos una ley natural, aun cuando el espíritu hipostático de Hesíodo se representa esta ley como un dios entre otros, más bien que como un principio gobernador de todas las cosas. Pero en la concepción hesíodica encontramos ya el germen de la búsqueda de un principio natural único con que nos tropezamos en los filósofos posteriores. Lo que la religión pública exige a todo ciudadano es precisamente el no pretender ir más allá de su propia condición o existencia humana; dicho de otro modo, pretender elevarse por encima de su propia naturaleza de hombre. En fin, la religión pública promueve en los ciudadanos el desarrollo de sus cualidades humanas.
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    Respecto a losmisterios órficos, se da por sentado que Orfeo es el fundador de tales misterios. El orfismo, apuntan los especialistas, influye en el desarrollo de la misma filosofía, pues afirma que introduce una nueva concepción del hombre y, en general, de la vida. Para la tradición poética y mítica, no existe otra forma de vida o de existencia después de la muerte; por ello el punto importante que debemos destacar es que con el llamado orfismo se introduce la dualidad entre el hombre y lo divino. Es decir, existe un mundo divino, divorciado o separado de un mundo humano y terreno. Se puede afirmar en esencia que: 1) el hombre deberá purificar su alma de las impurezas del cuerpo; como es obvio, aquí el alma y el cuerpo también se encuentran divorciados; 2) la concepción totalizadora y unitaria del mundo, así como una concepción mítica y naturalista del hombre también se dividen. Sólo diremos que estas creencias influyeron en Pitágoras, Heráclito y sobre todo en Platón, particularmente en su teoría de las ideas, como más adelante tendremos ocasión de estudiar. 1.3 Condiciones económicas y políticas de Grecia Las condiciones económicas y políticas de alguna manera permitieron el surgimiento de las ideas filosóficas, particularmente en el mundo griego. Estas condiciones de libertad y democracia en la vida política de los griegos hicieron posible el desarrollo libre de las ideas. Esta libertad de que gozan los pueblos griegos habría que contrastarla con los pueblos de Oriente, donde los ciudadanos se ven sujetos a un poder religioso y político que limita el desarrollo del pensamiento y de la cultura. Atenas es la ciudad más avanzada en todos sus aspectos, con una estructura político- democrática consolidada. La palabra democracia (en griego, gobierno del pueblo) es contraria a monarquía y oligarquía. De este modo, se entiende que un Estado democrático es aquel que garantiza la igualdad en derechos y obligaciones ante la ley. En este Estado de derecho, los ciudadanos pueden participar en los asuntos públicos y en las diversas instancias de poder. En fin, los grandes cambios económicos y políticos posteriores a las Guerras Médicas (490-479 a. C.) permitieron en Atenas el florecimiento de la filosofía y de la cultura. La filosofía nació en las colonias jónicas, concretamente en Mileto (Asia Menor) y luego en las colonias de Occidente. Rara pasar finalmente a la polis (ciudad) ateniense, donde alcanzó su mayor florecimiento. 2. DIVERSOS CONCEPTOS DE FILOSOFÍA
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    El término "filosofía"se atribuye a Pitágoras; sin embargo, esto no ha comprobado. Cicerón cuenta que cuando le preguntaron a Pitágoras de qué arte hacía profesión, éste respondió, que arte él no sabía ninguno, sino que era filósofo. Pitágoras es partícipe de un espíritu religioso; y es probable que él haya hecho la distinción entre sabiduría y amor al saber. Para un espíritu religioso, la posesión total y absoluta de la verdad correspondería únicamente a Dios, mientras que al hombre sólo le es posible tener una aproximación a la sabiduría y que por lo mismo nunca es total. Esto es, si el hombre no puede alcanzar la verdad en su plenitud, no tiene más remedio que ser un amante de la sabiduría o un aspirante a ésta. De aquí se desprende, pues, la definición de la filosofía como un amor por el saber. Lúdica Selecciona el filósofo que más te llamó la atención, por el concepto de filosofía. Caracterízalo (personificándolo) a través de una expresión lúdica (monólogo, poesía, mimo, etc.) y represéntalo frente al curso. Ejercicio de aplicación Las definiciones sobre la filosofía se multiplican a lo largo de la historia. Lee algunos pensamientos en torno a la filosofía y escribe el tuyo de acuerdo con tu experiencia personal y contexto. "La filosofía es un sistema de acciones vivientes, como pueden serlo los puñetazos, sólo que los puñetazos de la filosofía se llaman ideas" José Ortega y Gasset "Un filósofo es un hombre que experimenta, ve, oye, sospecha, espera y sueña constantemente cosas extraordinarias, que se siente impresionado por sus propios pensamientos, como si éstos viniesen de fuera, de arriba abajo, como por una especie de acontecimientos, como rayos que él sólo puede sufrir, porque quizás él mismo es una tempestad, siempre preñada de nuevos rayos; un hombre fatal, alrededor de quien rueda, ruge, estalla siempre algo inquietante. Un filósofo es un ser ¡ay! que muchas veces huye de sí mismo... pero que es demasiado curioso para no volver siempre sobre sí mismo" Federico Nierzsche Tomado de: Solazar Bondy, Augusto. Iniciación a la filosofía. "La meta de la filosofía es el esclarecimiento lógico de los pensamientos, La filosofía no es una teoría sino actividad". Ludwlg Wittgenstein
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    "Pero la teoríade la filosofía es en sí misma un problema para la filosofía; y no sólo un problema posible sino un problema inevitable, que tarde o temprano está obligada a plantear". R.C.Collingwood 3. DIVERSOS MODOS DE HACER FILOSOFÍA Pasemos ahora a caracterizar, de modo general, cuatro concepciones que a lo largo de la historia se han ventilado y que han planteado diversas formas de hacer filosofía, según su objeto o contenido problemático. 3.1 La filosofía en la antigüedad y en la Edad Media La filosofía en la antigüedad y en la Edad Media significa la ciencia de la totalidad o ciencia que comprende al ser en general. La filosofía en este sentido abarca la totalidad del saber, por ello se dice que es la filosofía primera. En la Edad Media, la filosofía sigue teniendo por contenido la totalidad de las cosas o la totalidad del conocimiento de lo real; excepto el conocimiento de lo divino, que se reserva a la teología. Manuel García Morente apunta que, incluso en tiempos de Newton, la filosofía continúa significando ciencia de la totalidad. Según Platón, la filosofía es la más alta ascensión de la personalidad y la sociedad humana por medio de la sabiduría. La sabiduría, para él, radica en el conocimiento o aspiración a las ideas eternas e inmutables; este conocimiento es la episteme o ciencia superior en todo el conocimiento sensible llamado doxa (opinión). Según Aristóteles, la filosofía es lo que entiende por metafísica o filosofía primera, ciencia destinada a explicar los primeros principios y causas de las cosas. La metafísica como ciencia del ser en tanto que ser, como ciencia suprema, la filosofía según Aristóteles, tiene las siguientes características: ciencia universal, ciencia difícil, ciencia rigurosa, ciencia didáctica, ciencia principal y divina. Ejercicio de interpretación En grupos de cuatro compañeros caractericen a uno de los siguientes personajes: Sócrates, Platón y Aristóteles. Entreguen al curso una síntesis de los métodos propuestos por cada uno de los personajes representados. 3.2 La filosofía en la Edad Moderna En los siglos XVII y XVIII comienzan a desprenderse de la filosofía las ciencias que
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    denominamos particulares. ¿Cuálesson las causas que determinaron este hecho? Digámoslo de modo sintético y esquemático: fue el desarrollo económico de los pueblos y de sus necesidades lo que los obligó a un mejor y mayor control de la naturaleza no sólo para aumentar la producción de bienes materiales, sino también en la búsqueda por perfeccionar el conocimiento. Con base en los descubrimientos científicos ocurridos en Europa entre los siglos XV y XVII, y cuando llegó el momento propicio en que se conjugaron los factores necesarios para el desarrollo industrial en la Inglaterra del siglo XVIII, surgió el interés por descubrir los mecanismos idóneos para hacer más rápidas, eficaces y sencillas las actividades productivas, sobretodo en la rama textil, la cual había hecho crecer considerablemente el capital, que se estaba desaprovechando al no contarse con suficientes obreros especializados. En aras de ese interés científico, y también económico, se inició un proceso ininterrumpido de descubrimientos e invenciones técnicas que significaron un periodo de crecimiento económico acelerado, que se reforzó al ser reinvertidos los capitales producidos por la industria. Cabe apuntar que la razón, para la modernidad (o más concretamente para los filósofos de este periodo histórico) es el más firme baluarte del progreso; no sólo en cuanto al dominio que por la vía de ésta se obtiene de la naturaleza, sino también por el perfeccionamiento humano y espiritual que el hombre va adquiriendo en el desarrollo de la historia. Pues bien, en tal contexto la filosofía moderna pone el acento en el hombre y en la naturaleza, no en lo divino. Es decir, los problemas teológicos pasan a un segundo plano. De esta manera, el hombre de esta época histórica posee un mayor conocimiento de la naturaleza, lo que implica a su vez una más alta especialización del conocimiento. En este contexto se abandonan las explicaciones metafísicas y teológicas. En fin, la filosofía ha dejado de ser la totalidad del conocimiento. Ahora se hace necesaria la pregunta: ¿qué ha quedado de la filosofía, si ha dejado de tener como objeto de estudio el ser en general? ¿Cuál es ahora su objeto o contenido problemático? Los filósofos como Bacon, Comte y Spencer sostienen una concepción peculiar de la filosofía. Señalan que ahora tiene por objeto de estudio el unificar, clarificar y valorar los conocimientos obtenidos por las ciencias particulares. La filosofía, en este sentido, no tiene como objeto de reflexión directamente la realidad; la reflexión sobre ésta la hacen a través de la ciencia. Es importante señalar que no todos los filósofos de la modernidad coinciden en tal concepción. Todavía Leibniz, Spinoza y Descartes continúan concibiendo la filosofía como aquello que busca comprender o conocer la realidad en su totalidad. Para Descartes, por ejemplo, la filosofía no deja de ser todo lo que el espíritu humano no
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    puede conocer. Mientras Baconpiensa que la filosofía se ocupa no sólo de clasificar las ciencias, sino además proporcionarles el método adecuado que le diera su consistencia y rigor, de modo semejante, Comte y Spencer dirán que la filosofía tiene por objeto demarcar o delimitar los diversos campos teóricos de las ciencias, así como sus alcances y límites en cuanto al conocimiento particular de éstas. Una de las ideas clave del filósofo moderno es la razón. El criterio de verdad debe buscarse en la evidencia de la razón. Otro rasgo que caracteriza la concepción moderna del mundo es su espíritu de aventura, su inconformidad ante lo establecido. Rene Descartes (1596-1650), padre de la filosofía moderna, busca los principios racionales que han de normar todo conocimiento, principios de los que han de derivarse las nociones sobre el mundo y sobre Dios. Por este motivo, se considera a Descartes como el fundador del racionalismo. Expresando las inquietudes de la modernidad, Descartes define la filosofía como: el estudio de la sabiduría, tanto para conducir la vida como para la conservación de la salud y la invención de todas las artes. En esta idea de la filosofía están encerrados los ideales del hombre moderno: el apego a la vida, el espíritu de invención y de transformación (concepto inmanentista del hombre). En general los pensadores del siglo XVIII, los ilustrados como se les llama, no son filósofos sistemáticos. Su razón, la razón que con tanto ahínco exaltan, es más un hacer que un ser; es decir, es una razón dinámica activa, encaminada a criticarla. Escobar Valenzuela, Gustavo Op. cit., p. 22 3.2.1 El neopositivismo o la filosofía analítica La filosofía es ahora un juicio crítico del saber. Para los representantes de esta concepción, la filosofía se reduce a una metodología del saber, es decir, que aporta a las ciencias un método o estrategia para el logro del conocimiento científico. Entre los representantes más significativos de esta concepción destacan Russell y Wittgenstein, cuyos antecedentes los encontramos en los empiristas ingleses J. Locke y Hume, y en la filosofía positivista, cuyo representante máximo es Comte. La filosofía según Wittgenstein en su Tractatus se convierte en un análisis lógico del lenguaje. La filosofía en este autor no es una ciencia, porque es un saber "que está por encima o por debajo de las ciencias de la naturaleza". En esta perspectiva (la filosofía) es una actividad que determina los límites y alcances del conocimiento; clarifica y valida los resultados o conocimientos obtenidos por las ciencias. El Tractatus no dejó lugar para las proposiciones filosóficas; por una parte, todo el campo del discurso significativo se cubrió con enunciados formales, y por la otra, con enunciados empíricos. Nada quedaba que pudiera tratar la filosofía; por esta razón, Wittgenstein y también Schlick sostuvieron que la filosofía no era una teoría, sino una
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    actividad. El resultadodel filosofar, dice Schlick, no es acumular un conjunto de proposiciones filosóficas, sino hacer las otras proposiciones claras. Teniendo como antecedente la filosofía de Russell y Wittgenstein, la filosofía analítica camina sobre bases firmes. Esta filosofía tiene como sus más grandes exponentes a Schlick, Carnap, Hahn, Franc, entre otros, quienes se ocupan de cuestiones relativas al lenguaje y la lógica. A. J. Ayer expresa claramente este pensamiento en su libro titulado El positivismo lógico. En su libro sobre sintaxis lógica del lenguaje (Logical Syntax of Language), Carnap llevó más lejos su intento de conducir a la filosofía dentro del dominio de la lógica. La filosofía, dice en el prefacio de su libro, debe ser remplazada por la lógica de la ciencia, es decir, por el análisis lógico de los conceptos y de las proposiciones de la ciencia, ya que la lógica de la ciencia no es otra cosa que la sintaxis lógica del lenguaje de la ciencia. Otra filosofía contemporánea que, al igual que el positivismo, reacciona contra los excesos de la metafísica es la filosofía analítica, la cual se preocupa por el análisis lógico del lenguaje. En la filosofía analítica o neopositivismo sobresale L. Wittgenstein, quien con su obra Tratado lógico-filosófico, influye notablemente en los pensadores del Círculo de Viena, y da forma a las tesis más importantes de la filosofía analítica. Escobar Valenzuela, Gustavo Op. cit, p. 26 3.2.2 La filosofía de la praxis Otra de las concepciones que ha ganado terreno en el ámbito de la filosofía es la teoría marxista de la praxis. Los pensadores que sostienen esta idea de filosofía se remiten fundamentalmente a la obra de Marx, principalmente a La ideología alemana y las Tesis sobre Feuerbach. Es importante señalar que la filosofía, antes de Marx, tiene una característica esencial: la de ser fundamentalmente especulativa. ¿Cuál es el sentido de dicha afirmación? La filosofía, y por supuesto el filósofo, pueden tener acceso al conocimiento del hombre y de la naturaleza; pero fuera de este saber no ejerce influencia práctica en la vida social de un pueblo. La filosofía se concibe así como un saber teórico y pasivo frente al mundo. En consecuencia, si la filosofía no influye en el curso de la historia ni en la vida política de un pueblo, se convierte en un saber meramente especulativo y contemplativo. Para Marx, la filosofía debe dejar de ser mera contemplación, para convertirse en una filosofía en acción, es decir, una filosofía en que teoría y práctica mantengan una unidad indisoluble. Los filósofos, dice Marx, solamente han interpretado el mundo, cuando de lo que se trata es de transformarlo.
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    Según Marx (1818-1883),la filosofía es un saber crítico de la realidad existente, pero esta crítica no basta, porque la filosofía debe ser, además, práctica, esto es, práctica revolucionaria que influya en la transformación de una realidad social. Resta apuntar solamente que en esta línea de pensamiento y, como herederos de la filosofía de Marx, tenemos a: Gramsci, Marcovik y Sánchez Vázquez, entre otros. Proyecto de investigación Una filosofía actual de considerable repercusión, que también reacciona contra el racionalismo abstracto de cuño hegeliano, es el marxismo, que pone el acento en el hombre concreto, histórico y social. Según Carlos Marx, la filosofía es una dialéctica de las leyes del cambio de desarrollo de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento. Para el marxismo (teorías filosóficas, sociales y económicas desarrolladas por Carlos Marx y Federico Engels), la historia de la filosofía muestra una lucha entre el materialismo y el idealismo, lucha que refleja el choque entre las clases antagónicas de la sociedad. Ninguna corriente filosófica puede eludir este enfrentamiento, pues el materialismo ha expresado en general los intereses de las fuerzas sociales progresivas y el idealismo de las fuerzas reaccionarias y conservadoras. Se trata de una posición filosófica revolucionaria, que es concebida como un instrumento para cambiar la sociedad. A este respecto es célebre la tesis once sobre Feuerbach en la que Marx dice: "Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos; de lo que se trata es de transformarlo" (Escobar Valenzuela, Gustavo. Op. cit., p. 24). • Amplía tus conocimientos acerca del materialismo y del idealismo, al investigar sus fundamentos y desarrollo; elabora un resumen. • De acuerdo con la anterior investigación establece la aplicabilidad de la tesis once sobre Feuerbach, de Marx. • Presenta tus conclusiones con respecto a estas corrientes filosóficas. 4. LA FILOSOFÍA: SU OBJETO Y SU MÉTODO 4.1 Un objeto problemático Con el fin de no sembrar conclusiones gratuitas, nos vemos obligados ahora a señalar una cuestión que no debe pasar inadvertida: hace referencia a la inquietud que seguramente han despertado las múltiples definiciones y concepciones filosóficas presentadas. Seguramente a quien se inicia en la filosofía le había causado sorpresa la gran variedad de definiciones y concepciones filosóficas. Con seguridad, el lector se preguntará: ¿cuál es la filosofía correcta entre tantas definiciones? En contraste con la filosofía, las ciencias naturales parecen estar fincadas
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    sobre bases firmes:presenta una sistematicidad o unidad teórica estable. La filosofía comenzó por ser la madre de todas las ciencias, pero al paso del tiempo las filosofías se multiplicaron. Las ciencias, por el contrario, al desprenderse de la filosofía, observamos que delimitan su objeto de estudio, es decir, se fijan por así decirlo un campo específico de análisis sobre el cual recae su investigación. Pero la filosofía, al pluralizarse su objeto de estudio, se torna más complicada, a punto que ahora nos preguntamos: ¿cuál es el objeto de estudio de la filosofía?, ¿cuál es la filosofía correcta que debemos adoptar? Con respecto á la pregunta sobre cuál es la filosofía correcta, señalaremos que no hay filosofías verdaderas ni filosofías falsas. Son simplemente diversos modos de hacer filosofía porque los objetos de su análisis o reflexión se han venido modificando en el desarrollo de la historia. En este sentido, vemos aparecer varios modos de hacer filosofía, o dicho de otro modo diversas maneras de reflexión filosófica. Y en el mismo sentido te preguntarás: ¿cuál es ahora la filosofía que debo escoger? Te podríamos contestar: "La que mejor responda a los intereses y aspiraciones que dan sentido a la vida: puede, por tanto, ser ésta 'o aquella filosofía, pero siempre evitar el dogmatismo dejando abierta la posibilidad de contrastarla con otras posiciones filosóficas. Éste es el antídoto verdadero contra todo dogmatismo que es incompatible con el verdadero filosofar". Y si finalmente nos preguntamos: ¿cuál es entonces el objeto de estudio de la filosofía?, cabría apuntar que, si la filosofía en la antigüedad tenía por objeto de estudio la totalidad de las cosas (es decir, la realidad o el ser en su totalidad), en la actualidad se discute si es en el ser en general sobre el que recae la reflexión filosófica. Ciertamente la filosofía no se ha quedado sin objeto de estudio, ni tampoco como se podría concluir, es una reflexión que borda en el vacío. La filosofía no es ya saber de lo absoluto ni sustituye a una ciencia particular, ni es tampoco una ciencia suprema en relación con las demás. Así pues, de lo dicho no se concluye que la filosofía haya perdido su campo de reflexión, aun cuando de ella se hayan desprendido las ciencias particulares o bien se haya diversificado en múltiples campos u objetos de reflexión. La filosofía continúa esclareciendo la relación que guarda el hombre en el entramado de las relaciones sociales, políticas, económicas e ideológicas, o bien, como afirma la filosofía analítica, analiza los métodos y las teorías de las ciencias particulares. También pueden asignarse como tareas propias de la filosofía los problemas relativos al arte, la literatura, la política y la moral. 4.2 El método de la filosofía En lo que concierne al método, la filosofía no es ya una investigación racional del ser en general. El método ha venido a significar algo distinto a lo largo de la historia de la
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    filosofía y enparticular para los filósofos. En la antigüedad, el filósofo tiene delante un universo o una naturaleza, la cual se explica teniendo como instrumento la razón (legos) y eventualmente la observación. Sin embargo, en la medida en que las ciencias se van desprendiendo de la filosofía, sus objetos de estudio cambian y sus métodos se especializan o particularizan. Es importante señalar que no existe entre los filósofos y científicos un acuerdo sobre cómo debieran clasificarse los diferentes métodos, o bien si en la actualidad existe un solo método aplicable a todas las ciencias o un método particular (especial), según el objeto de cada una de ellas. En la antigüedad clásica Sócrates, por ejemplo, tiene por método la mayéutica, Platón, la dialéctica y Aristóteles, la lógica. En la Edad Media, nos encontramos con San Agustín y Santo Tomás. Éste último para demostrar la existencia de Dios emplea la lógica de Aristóteles como el método más eficaz. 4.3 La mayéutica La mayéutica se define como el arte de dialogar. Sócrates inicia este método preguntando a sus interlocutores sobre la virtud, la justicia, la belleza, entre otros conceptos y problemas fundamentales. La mayéutica es, pues, el método mediante el cual se interroga y se busca dar respuesta a las preguntas planteadas. Imaginémonos a Sócrates caminando por las cal les de Atenas, discutiendo en la plaza pública, en la palestra o disputando con sus amigos, no tanto para rebatir sus opiniones, cuanto para indagar la verdad. En estas palabras de Diógenes Laercio se nota ya la diferencia básica entre los sofistas —que discutían por discutir, sin tener en cuenta la verdad o la falsedad de sus argumentos— y Sócrates quien siempre anduvo en busca de la verdad. Sócrates creía en el poder de la palabra hablada, por eso su arte u oficio es semejante al de su madre (que era partera): Sócrates tiene como oficio dar luz al conocimiento. Porque está convencido de que, mediante el método (mayéutica), se llega a una idea clara de las cosas y a una doctrina moral que oriente y regule la convivencia social de la polis griega. 4.4 La dialéctica Platón desarrolla con más amplitud, que su maestro Sócrates, la idea del método. Para Platón, la dialéctica es el camino que deberá conducirnos a la verdad, esto es, al conocimiento verdadero. El conocimiento comienza por ser mera opinión (doxa). Y es
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    en su obraLa República en la que señala que la opinión no es otra cosa que la facultad de juzgar lo aparente, es decir, la facultad de percibir las cosas tal como éstas parecen ser según los sentidos. Pero la ciencia, señala Platón, no es opinión, sino conocimiento verdadero (episteme). ¿Cómo se pasa o se da el salto de la doxa a la episteme, o bien de la opinión al conocimiento verdadero (ciencia)'! Platón en su obra El banquete nos habla de una fuerza dialéctica (amor) que nos lleva a desear (por amor) el conocimiento verdadero; para ir así de la opinión al feliz cumplimiento de la sabiduría. Así el amor, deseo de conocimiento y conocimiento de lo que es bello, viene a completar el método dialéctico. Como la dialéctica, el amor aspira a sobrepasar la pluralidad para llegar a la unidad, a vencer los obstáculos de los sentidos para adquirir el conocimiento de la verdad; como la dialéctica, el amor nos conduce a las puertas del ser, si bien ahora este ser se llama belleza. 4.5 La lógica Existen diversas definiciones e incluso concepciones de la lógica. Aquí nos referiremos concretamente a Aristóteles. La lógica en Aristóteles tiene una relación estrecha con el conocimiento, y es precisamente la importancia de la lógica lo que queremos hacer resaltar frente al conocer. El conocimiento es un hecho y los hombres por naturaleza tienden a él. Pero el conocimiento propiamente científico sólo será posible si nuestros conceptos están correctamente definidos y clasificados. Por ejemplo, si definimos al hombre como un animal racional, lo primero será clasificar los conceptos de hombre y de animal por su extensión o universalidad (por extensión de un concepto se entiende el mayor o menor número de individuos o cosas que abarque). Así, el concepto de hombre tendrá menor extensión que el concepto de animal. Según Aristóteles, para poder conocer primero se clasifican los conceptos por su extensión y así todo aquello que se quiera definir se hará por su género próximo. En este sentido, el género próximo de hombre es animal. Y finalmente, para completar la definición tenemos que hacer uso de la llamada "diferencia específica", que entre el animal y el hombre es la razón. Así, el hombre finalmente quedará definido como un animal racional. ¿Qué es en este sentido la lógica? Sencillamente un método que nos acerca al conocimiento por la vía de la clasificación y la definición. "Gracias a su método para clasificar y definir, Aristóteles alcanza a precisar, mucho más que Platón, una teoría de la verdad. Siempre que encontremos un término poco claro habrá la posibilidad de precisarlo, clasificarlo y definirlo y darle de esta manera una validez universal11.
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    Ahora pasaremos areseñar de modo muy general los antecedentes del método científico. Los antecedentes inmediatos los encontramos en Galileo, Bacon y Rene Descartes. En cuanto al contexto histórico en donde a estos científicos les toca vivir, es el periodo histórico denominado contrarrenacimiento, que abarca de 1540 a 1650, aproximadamente. ''En este periodo queda incluida la contrarreforma —con el estilo barroco que fue su expresión visible—, las guerras de religión que se produjeron en Francia (1560-1598), en los Países Bajos (1572-1609) y en Alemania (1618-1648), y el establecimiento de los Estados Generales de Holanda en 1576 y de la Commomvealth inglesa en 1649. De estos acontecimientos, los dos últimos fueron los que tuvieron mayor significación política, porque señalaron el triunfo de la nueva burguesía en los dos países en donde se había concentrado la mayor parte del comercio mundial y de la manufactura". La burguesía en su periodo de ascenso puede caracterizarse como revolucionaria. La Ilustración es un pensamiento burgués que niega los valores tradicionales y abre las puertas del arte, la literatura y la ciencia. El movimiento ilustrado se desarrolló a partir de las ideas de los grandes pensadores del siglo XVII, como Galileo, Descartes, Locke, Newton y Hume, y alcanzó su madurez con los enciclopedistas franceses: Voltaire, Diderot, Montesquieu, Rousseau y otros. En este contexto histórico la observación, la experimentación y lo que se conoce propiamente como método científico adquieren un amplio desarrollo. Se abre con la primera exposición del sistema solar, hecha por Copérnico, y se cierra con su firme establecimiento a través de la obra de Galileo, no obstante su condenación por la Iglesia. Abarca la consideración, hecha por Gilbert en 1600, de que la Tierra es un imán y el descubrimiento, logrado por Harvey en 1628, de la circulación de la sangre. Y en este periodo se utilizan por primera vez los dos grandes amplificadores de la naturaleza visible: el telescopio y microscopio. GALILEO GALILEI (1564-1624) Galileo es autor de dos grandes obras: Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo, el ptolomeicoy el copernicano, que se publicó en 1632, y Dos nuevas ciencias, publicada en 1638. En ellas desacredita la mecánica y cosmología aristotélica. El problema que se plantea es precisamente la importancia y función que puede cumplir la matemática en el método científico. Planteadas las hipótesis derivadas de ciertas experiencias, podremos demostrar que concuerdan con la experiencia. Según Galileo, se podrían aplicar las llamadas demostraciones matemáticas a la investigación de cualquier problema con cualidades medibles como masa, movimiento y magnitud. En fin, este método deductivo vino a revolucionar las ciencias. Los conocimientos científicos anteriores eran producto de observaciones limitadas, como es
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    el caso deAristóteles. Con Galileo, el método científico (matemático-experimental) adquiere una consistencia nunca antes alcanzada. Otro desarrollo que acompaña al surgimiento del método matemático experimental fue la elaboración de instrumentos de medida, de modo que las matemáticas pudiesen apoyarse en los fenómenos. Galileo usaba ampliamente aquellos instrumentos de medición tradicionales del tipo de la regla, la balanza, el reloj de agua, y desarrolló otros. Construyó el primer termómetro para medir la temperatura y utilizó el péndulo. Galileo desarrolló también el telescopio y lo empleó masivamente para realizar observaciones astronómicas, aunque curiosamente la mayoría de sus observaciones de los cielos eran de carácter cualitativo. FRANCIS BACON (1561-1626) Este filósofo inglés tiene entre sus obras más importantes: El avance del saber, que se publicó en 1605, y La gran instauración del saber, que se publicó parcialmente en 1620. Su método es esencialmente inductivo y experimental. Ello significa que, a partir de la observación y experimentación con los fenómenos, se podrían establecer regularidades (leyes) en la ciencia. Bacon "desconfiaba de las matemáticas y del arte de la lógica deductiva que las acompañaba. No dejaba de percibir la utilidad de las matemáticas como instrumento de la ciencia, si bien consideraba que ya se hallaban bien desarrolladas como la lógica, a pesar de lo cual hasta el presente no habían sido las siervas de la ciencia, sino que habían ejercido su dominio sobre ellas. Era contrario al método que Galileo estaba desarrollando, consistente en aislar los fenómenos de su contexto natural, estudiando tan sólo los aspectos que de dichos fenómenos resultaban medibles, erigiendo luego un vasto cuerpo de teoría matemática sobre los resultados. Bacon deseaba tomar en cuenta todos los hechos que pudieran ser pertinentes para el asunto que se traía entre manos, como la naturaleza física de los cuerpos celestes en astronomía, cosa que Copérnico no había considerado importante, o la función de la resistencia del aire en la caída gravitatoria, cosa que Galileo ignoraba". RENE DESCARTES (1596-1650) Descartes se propone como tarea fundamental examinar el llamado método matemático y, en segundo lugar, construir a partir de él una imagen mecánica general de las operaciones de la naturaleza. Descartes publicó en 1637 su Discurso del método, en 1644 Principios de la filosofía, obra que tuvo una gran repercusión en la historia de la filosofía. Descartes considera las matemáticas como un modelo cierto y verdadero. Así en las matemáticas, procediendo a partir de axiomas evidentes (que no requieren demostración) pueden deducirse otros conocimientos verdaderos. En la matemática,
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    según el filósofofrancés, no hay lugar para la duda. El método cartesiano se compone de cuatro reglas fundamentales: 1. No aceptar cosa alguna como verdadera si con anterioridad no se ha reconocido como evidente. De este modo las cosas que concebimos muy clara y distintamente serán verdaderas, como en la matemática lo son los axiomas. 2. La segunda regla consiste en analizar, esto es, dividir una dificultad o problema en cuantas partes sea posible. 3. La tercera regla consiste en llevar a cabo una síntesis, comenzando con los elementos más simples (anteriormente divididos) e ir ascendiendo a los más complejos. 4. Finalmente, la cuarta consiste en hacer un recuento y estar seguros de no omitir nada. Existen otros grandes hombres de ciencia que por límite de espacio no podemos más que mencionar de pasada y que también contribuyeron al desarrollo del método científico y la ciencia en general: Leonardo da Vinci, Copérnico, Gilbert, Harvey y Newton. He aprendido que... El método en su sentido etimológico se compone de dos palabras griegas (meta = fin, odos = camino), o bien el camino que nos conduce a un fin. En un sentido más estricto, diríamos que el método es un procedimiento que se aplica al proceso entero de una investigación, condicionado al problema u objeto particular que se investiga. GLOSARIO Cognoscitivo: Lo que es capaz de conocer. Acción de la razón por medio de la cual aprende un conocimiento. Democrático: Perteneciente a la democracia. Régimen político en el que el pueblo ejerce la soberanía por medio Jesús representantes, elegidos libremente. Escisión: Rompimiento división en una asamblea. Desavenencia. Metodología: Conjunto de procedimientos utilizados por las ciencias y disciplinas, con el fin de llegar a una forma más directa al conocimiento y a la formulación de las conclusiones de una investigación dada. Monarquía: Estado que rige un monarca. Forma de gobierno en que el poder reside en el monarca. Oligarquía: Gobierno ejercido por unas personas. Forma de gobierno en que un grupo de personas de la misma clase social ejerce el poder. Pluralidad: Existencia de diversos elementos individuales en sí, pero interrelacionados para construir un todo.
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    Polis: Ciudad-Estado dela antigua Grecia. La polis griega representa desde los siglos V9-V a. G. el tipo ideal de sociedad humana. Reflexión: Término que, en su origen latino, significa vuelta hacia atrás. Puede definirse como la vuelta o regreso de la conciencia a sí misma, lo cual implica el abandono de intereses o direcciones diferentes de ella. EVALUACIÓN TALLER DE PROFUNDIZACIÓN ARGUMENTACIÓN Organiza un debate acerca de las diferencias que existen entre la religión pública griega y la religión cristiana. CONFRONTACIÓN Investiga. Caracteriza, de modo general, el concepto de método científico en Galileo Galilei, Francis Bacon y Descartes; luego establece diferencias y semejanzas entre el método aristotélico del conocimiento y el método moderno iniciado, entre otros, por Galileo. CONCEPTUALIZACIÓN Respuestas breves: 1. Explica en qué consisten los misterios órficos. 2. Con rus propias palabras, explica el término filosofía definida como "Amor al saber". 3. Explica por qué no puede hablarse de una filosofía, sino de diversos modos de hacer filosofía. Analiza algunas de las ideas fundamentales de Descartes sobre el método de la duda metódica: “…pero advertí en seguida que aun queriendo pensar, de este modo, que todo es falso, era necesario que yo, que lo pensaba, fuese alguna cosa. Y al advertir que esta verdad —Pienso, luego soy— era tan firme y segura que las suposiciones más extravagantes de los escépticos no eran capaces de conmoverla, juzgué que podía aceptarla sin escrúpulos como el primer principio de la filosofía que buscaba. Al examinar después atentamente lo que yo era y ver que podía fingir que no tenía cuerpo alguno y que no habla mundo ni lugar alguno en el que yo me encontrase, pero que no podía fingir por ello que yo fuese, sino al contrario, por lo mismo que pensaba en dudar de la verdad de las otras cosas se seguía muy cierta y evidentemente
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    que yo era,mientras que, con sólo dejar de pensar, aunque todo lo demás que hubiese imaginado hubiera sido verdad, no tenía ya razón alguna para creer que yo fuese, conocí por ello que yo era una sustancia cuya total esencia o naturaleza es pensar, y que no necesita, para ser, de lugar alguno ni depende de ninguna cosa material. De manera que este yo, es decir, el alma por el cual soy lo que soy, es enteramente distinta del cuerpo y hasta es más fácil de conocer que él, y aunque el cuerpo no fuese, el alma no dejaría de ser cuanto es. Después de esto consideré, en general, lo que se requiere para que una proposición sea verdadera y cierta; que ya acababa de encontrar una que sabía que lo era, pensé que debía saber también en qué consistía esa certeza. Y habiendo notado que en la proposición pienso, luego soy, no hay nada que me asegure que digo la verdad, sino que veo muy claramente que para pensar es preciso ser, juzgué que podía admitir como regla general que las cosas que concebimos muy clara y distintamente son todas verdaderas, pero que sólo hay alguna dificultad en advertir cuáles son las que concebimos distintamente". Descartes, René Discurso del método
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    CAPÍTULO TRES DIVISIÓN DELA FILOSOFÍA, SUS DISCIPLINAS Y SUS PROBLEMAS LOGROS • Identifica las disciplinas teóricas y prácticas de la filosofía. • Relaciona los diversos problemas de estudio de la filosofía. • Elabora ensayos analíticos. • Participa en las propuestas de trabajo individual y grupal. INTRODUCCIÓN En el presente capítulo te ofrecemos cuatro temas básicos: v La división de la filosofía. v Las disciplinas filosóficas. v Otras disciplinas de la propia filosofía. v Los diversos problemas que aborda la filosofía y constituyen su objeto de investigación. Aquí podrás conocer cómo la filosofía se relaciona con otras áreas de la cultura, como la antropología, la historia y el arte; así como las disciplinas que la constituyen. El tema tal vez más importante de esta parte trata sobre los problemas que aborda la filosofía, como, por ejemplo: los gnoseológicos, los éticos, los ontológicos, los estéticos. Los problemas fundamentales de la filosofía que se plantean en la actualidad se encuentran ya esbozados en la antigüedad griega en pensadores como los presocráticos, Sócrates, Aristóteles, Platón, los estoicos, etc. 1. DIVISIÓN DE LA FILOSOFÍA En los comienzos de la filosofía, en la etapa presocrática, no se advierte una división rigurosa de la filosofía. Es Kant quien, en su Fundamentación de la metafísica de las costumbres, explica la división establecida por los filósofos griegos. El conocimiento se divide en material, si se refiere a la experiencia; y formal, cuando se refiere a la forma o a la razón propia del entendimiento. La filosofía en la antigüedad griega queda dividida, según Kant, como se indica a continuación:
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    Física Ciencias que seocupan de la experiencia Ética Filosofía Ciencias que se ocupan de la forma Lógica Aristóteles, por su parte, divide las ciencias en teóricas y prácticas. Las primeras se apoyan en la razón, como la metafísica; las segundas son prácticas, como la ética y la política. Esta distinción nos permite dividir la filosofía en dos tipos de disciplinas: las teóricas, también llamadas gnoseológicas, y las prácticas. 1.1 Disciplinas teóricas Pertenecen a esta categoría la teoría del conocimiento, la lógica y la filosofía de la ciencia. La teoría del conocimiento (gnosis = conocimiento, y logos = tratado o estudio) hace referencia a la validez, posibilidad y origen del conocimiento humano. La lógica se ocupa de las estructuras formales de los enunciados, y la filosofía de la ciencia estudia la estructura y el método propio de la ciencia. La filosofía en este sentido tiene por objeto de estudio esclarecer racionalmente los conceptos y principios de toda investigación científica. 1.2 Disciplinas prácticas Centran su atención en la conducta individual y colectiva del hombre; por ejemplo, sus fines, sus valores y sus normas, entre otros problemas. Entre estas disciplinas figuran la ética, la estética, la filosofía del derecho, la filosofía política, la filosofía de la educación. Teóricas o Teoría del conocimiento gnoseológicas Lógica Filosofía de la ciencia Disciplinas filosóficas Ética Estética Prácticas Filosofía del derecho Filosofía política Filosofía de la educación
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    Educación estética Reflexiona ycomenta con tus compañeros, ¿por qué la estética es una disciplina filosófica práctica? 1.3 Disciplinas filosóficas fundamentales Por lo que se refiere a las disciplinas o ramas de la filosofía, podemos mencionar la ética, la estética y la lógica. Las tres tienen como campo de estudio lo que se conoce como cultura, y cada una de ellas se ocupa de un determinado aspecto de la realidad. Por ejemplo, los problemas que aluden a la conducta moral de los nombres, los problemas referentes al arte y a la belleza o bien aquellos que se ocupan del orden que han de guardar nuestros pensamientos o enunciados. De este modo, de la filosofía se desprenden como sus disciplinas: la ética, la estética y la lógica. 1.3.1 La ética Su objeto de estudio es el área de la cultura llamada moral. La ética reflexiona sobre la experiencia moral de los hombres en sociedad. De este modo, investiga todo aquello que hace posible la convivencia moral y social del hombre. La ética, apunta Sánchez Vázquez, "es la teoría o ciencia del comportamiento moral de los hombres en sociedad. O sea, es ciencia de una forma específica de conducta humana (...) Como ciencia, la ética parte de cierto tipo de hechos, tratando de descubrir sus principios generales. En este sentido, aunque parte de datos empíricos, o sea de la existencia de un comportamiento moral efectivo, no puede mantenerse al nivel de simple descripción o registro de ellos, sino que los trasciende con sus conceptos, hipótesis y teorías". "La ética ha de aspirar a la racionalidad y objetividad más plenas, y a la vez ha de proporcionar conocimientos sistemáticos, metódicos y, hasta donde sea posible, verificables". Sánchez Vázquez, Adolfo 1.3.2 Estética Esta disciplina tiene por objeto de estudio la belleza y el arte en general. Alejandro Baungarden (1714-1762) es quien introduce este término en el campo de la filosofía. Según este filósofo, la estética es una lógica de la representación sensible. Según Sánchez Vázquez: "La concepción más venerable de la estética filosófica en este punto
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    es la quepone a lo bello en el centro de sus reflexiones. Pero como ya reconocía Platón (en Ripias mayor), 'lo bello es difícil', y lo es sobre todo si se pregunta, como él, 'no qué cosa es bella, sino qué es lo bello'. Así pues, al definir la estética como filosofía o ciencia de lo bello, la dificultad consiste precisamente en definir el concepto que entra en esa definición. Para Platón, lo bello es lo bello en sí, perfecto, absoluto e intemporal"3. De lo dicho se desprende que la estética es ciencia de lo bello. Pero lo bello a lo largo ole la historia se ha concebido de diferentes maneras. Algunos filósofos sostienen que lo bello no se encuentra en los objetos, sino en la actitud que adopta el sujeto frente al objeto. O, por el contrario, que lo bello es una cualidad de la realidad, independientemente de la relación que guarde con el hombre. 1.3.3 La lógica Se ocupa de la estructura o del orden que deben guardar nuestros pensamientos. Para Copi Irving M. la lógica sería el estudio de los métodos y leyes aplicables para distinguir entre los argumentos que son correctos y aquéllos que son incorrectos. En su sentido etimológico, "la lógica es la ciencia del logas (logos-ike); lo cual, aunque correcto, nada nos dice si ignoramos lo que es el logas". Originalmente, lagos significó palabra o discurso; esto, por cierto, dio lugar a que en ocasiones la lógica se tomara por ciencia ocupada de ciertas formas del lenguaje, rara la filosofía de los griegos, el lagos fue "la palanca de la razón" para entender el mundo; lo cual ya nos remite mejorar la definición de lógica, y así decimos que es "la ciencia del pensamiento racional". El fundador de la lógica es Aristóteles (384-322 a. C), cuyas obras fueron recopiladas por sus comentadores con el nombre de Órganon o instrumento de la investigación científica. Pero se hace necesario hacer una aclaración pertinente: para Aristóteles la lógica tiene un carácter instrumental y viene a ser una especie de introducción metodológica de la filosofía. Copi Irving señala con acierto que definir la lógica sólo como ciencia del razonamiento no es muy correcto. El lógico se interesa en todo razonamiento, sin atender al contenido del mismo, sino sólo desde este punto de vista especial". Ejercicio de aplicación Elabora un mapa conceptual acerca de las disciplinas filosóficas fundamentales.
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    1.4 Otras disciplinasfilosóficas Como ya hemos visto, las disciplinas fundamentales de la filosofía son la ética, la estética y la lógica. Ahora bien, existen otras disciplinas que podrían considerarse también como ramas de la filosofía. 1.4.1 Metafísica Aristóteles entendió por metafísica u ontología la ciencia que estudia el ser en tanto que ser. Etimológicamente, ontología (de antas o to on) significa "lo que es". Si la metafísica estudia al ser en tanto que ser, entonces podríamos decir que por su objeto de estudio se distingue de las ciencias particulares que sólo estudian un aspecto particular del ser. En conclusión, para Aristóteles la filosofía primera o metafísica estudiará al ser en general y que "como ciencia da las notas esenciales del ser (identidad, diversidad, oposición, necesidad, realidad, posibilidad) proporciona conocimientos que las demás ciencias presuponen pero no investigan". 1.4.2 Ontología En el siglo XVII el término ontología se caracteriza como tal. Para Ferrater Mora, la ontología se entiende de diferentes maneras. Se puede entender como ciencia del ser en sí, esto es, del ser último del cual dependen todos los demás entes. En este caso, la ontología se identifica con la metafísica. Pero existe otro modo de entenderla: como ciencia de las esencias, esto es, como teoría formal de los objetos. La ontología en este sentido tiene por objeto la determinación de aquello en que consisten los entes. Por eso, también se le denomina ciencia de las esencias y no de las existencias, y también se le llama teoría de los objetos. Según Ferrater Mora, fue Wolff quien introdujo el término ontología o al menos lo popularizó en el campo de la filosofía. Y ya situándonos en el siglo XX, para Husserl la ontología se divide en formal o material. La ontología formal trata de las esencias formales, es decir, de las esencias que convienen a todas las demás esencias. Y por ontología material se entiende la que se ocupa de las esencias materiales o de los hechos. Por otro lado, según Heidegger, la ontología, que él llama fundamental, es aquella que se encarga de averiguar el fundamento de la existencia, esto es, su finitud. Y por fundamento podemos entender aquello que hace posible la existencia.
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    1.4.3 Filosofía delos valores A esta disciplina filosófica también se le conoce como axiología (axios = valor y logas = tratado; o sea, tratado de los valores). La axiología tiene una íntima relación con la ética. Por ejemplo, cuando elegimos "supone, pues, que preferimos lo más valioso o lo menos valioso moralmente o lo que constituye una negación del valor de ese género (valor moral negativo, o disvalor). El comportamiento moral no solamente forma parte de nuestra vida cotidiana, sino que es un hecho humano valioso entre otros; o sea, tiene para nosotros un valor". En este sentido, podríamos apuntar que todo acto moral implica una elección entre varios actos posibles y que esta elección implica a su vez el tener que apelar a una serie de valores. ¿Por qué elegimos a y no b? La elegimos porque supone una preferencia: ser más valiosa que b. 1.4.4 Antropología filosófica La antropología filosófica tiene por objeto de estudio al hombre. Pero al hombre inmerso en sus relaciones políticas, ideológicas, económicas y morales, entre otras. En este sentido, la antropología filosófica estudiará al hombre concreto, histórica y socialmente determinado. En este modo de concebir al hombre, no se puede dejar de mencionar a Carlos Marx, quien escribe los Manuscritos económicos y filosóficos de 1844, a Erich Fromm (Marx y su concepto de hombre}, o bien a Herbert Marcuse (El hombre unidimensional), quienes han aportado, entre otros filósofos, un concepto de hombre digno de estudiarse. Según CARLOS MARX (1818-1883), la economía es el motor de los cambios sociales. Marx fue el fundador del socialismo científico, teoría que aspira a terminar con la economía capitalista y liberal. En la filosofía de Platón, por ejemplo, el hombre es un compuesto de alma y cuerpo. En Timeo (diálogo platónico) el alma posee una naturaleza tripartita, pues se integra por: a) el alma racional, que es inmortal, que conoce y gobierna; b) el alma irascible, a quien le corresponden los sentimientos como la ira, el valor y la ambición; c) el alma concupiscible, a quien le corresponden los apetitos y las pasiones. Ahora bien, el alma y el cuerpo son dos realidades, siendo el alma el principio rector y animador del cuerpo. Cabe solamente apuntar que la armonía existente entre las tres partes en que se divide el alma corresponde de manera armónica al orden social propuesto. Concretamente, con la sociedad dividida en clases: los gobernantes, los guardianes y la clase de los campesinos y comerciantes. Otro ejemplo es la filosofía de Aristóteles, donde también encontramos un concepto de hombre. El hombre es un compuesto de materia y forma:
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    El cuerpo funcionacomo materia prima y el alma como forma sustancial. La unión existente entre alma y cuerpo es una unión sustancial. Si la unión accidental supone básicamente que los elementos unidos existen ya constituidos antes de la unión, la unión sustancial, por el contrario, constituye esos elementos y ella misma los hace existir. En la accidental, los elementos unidos persisten como siendo distintos y existiendo paralelamente; en la sustancial se fusionan en una unidad única. En ella, alma y cuerpo marchan juntos en una unidad de operación, forman un único ser. 1.4.4 Filosofía de la historia Esta disciplina reflexiona sobre el presente y el pasado históricos del hombre, y fue introducida en el ambiente ¿e la cultura por Voltaire en el siglo XVIII. Para Voltaire, la filosofía de la historia es una ciencia crítica y racional. Ahora bien, existen concepciones opuestas en torno a la historia y con ello en torno al hombre inmerso en el devenir de la historia. De este modo, se podría preguntar sobre el sujeto real de la historia. Hegel responde, por su parte, que es el espíritu (conciencia de un pueblo) el verdadero hacedor de la historia. Y Marx, filósofo v crítico de Hegel, responderá que son las condiciones históricas y sociales en que viven los hombres, concretos, quienes son los hacedores de su propia historia. En fin, los hombres hacen su historia, aunque, como dice Marx, siempre en circunstancias determinadas. Ejercicio de interpretación Reúnete con cuatro compañeros, y caracteriza con ellos cada una de las otras disciplinas filosóficas (la metafísica, la ontología, la filosofía de los valores, la antropología filosófica y la filosofía de la historia) integrándolas y Pasmándolas en un cuento, para presentarlas al curso. 2. LA FILOSOFÍA Y SUS PROBLEMAS Los primeros filósofos (Tales de Mileto, Anaxímenes y Anaximandro) se preguntaron sobre el principio que dio origen a todas las cosas. Por eso recibieron el nombre de físicos o naturalistas. El problema fundamental que los filósofos de la antigüedad se plantearon, es saber cómo surgió el cosmos, cuál es su génesis y cuáles son los elementos originarios que le dieron su existencia. Con Sócrates y los sofistas, la filosofía se encuentra con nuevos problemas. La atención ahora se centra principalmente en problemáticas de orden moral y político. Sócrates, señalan los especialistas, nunca escribió; '.o que de él sabemos nos los transcribió su discípulo Platón, quien recopiló sus diálogos. Sócrates fue acusado de
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    impiedad por nocreer en los dioses y de corromper a la juventud. Fue condenado a beber cicuta en el año 399 a. C. Los sofistas, al igual que Sócrates, se ocupan de problemas antropológicos. Su objeto de estudio es el hombre, la sociedad y la educación. Los sofistas cobran por sus enseñanzas y educan a los jóvenes en el arte de la persuasión retórica). Los sofistas más importantes y reconocidos son Protágoras y Gorgias. La filosofía de Platón entra de lleno a cuestiones diversas. En sus Diálogos encontramos problemas que hacen referencia al conocimiento, la política y la moral. ¿Qué deberemos entender por justicia, qué por virtud, qué por sabiduría? O bien ¿qué debemos entender por amor y por belleza? Platón procede de una familia aristocrática. Su verdadero nombre es Aristocles, Platón es su sobrenombre. La obra filosófica de Platón la encontramos en forma de diálogos en donde se entrecruzan comúnmente el mito y la filosofía. Sus diálogos principales son: La República, Las leyes, Fedón, Pedro, El banquete, Parménides, El sofista, entre otros. Aristóteles es otro de los grandes filósofos de la antigüedad. Llama filosofía primera a lo que más tarde se denomina metafísica. Según Aristóteles la filosofía primera estudia los principios y las causas de todas las cosas, reservándose el nombre de física al conocimiento de la realidad natural y sensible. Entre las obras más importantes de Aristóteles tenemos: Filosofía primera, Órganon, Del alma, Ética a Nicómaco, Ética a Eudemo, Retórica, Poética y Política. En las obras de Platón y de Aristóteles encontramos prácticamente todas las problemáticas que después se retomarán y profundizarán. Los problemas fundamentales pueden quedar formulados del siguiente modo: • ¿Cómo es posible acceder al verdadero conocimiento de las cosas? • ¿Existe alguna diferencia entre el conocimiento verdadero y la opinión? • ¿Cuáles son las formas lógicas por las cuales se hace posible el razonamiento correcto? • ¿Cuándo podemos afirmar que un estado es justo o injusto? • ¿Qué diferencia existe entre un gobierno democrático y una aristocracia? • ¿Qué relación guarda la felicidad con los placeres sensibles y con una actividad intelectual? • ¿Por qué se define al hombre como animal político? • ¿Qué relación guarda el conocimiento con la felicidad y con la moral? ¿Qué debemos entender por virtudes morales? • ¿Cómo podríamos caracterizar una sociedad justa? ¿Existe o no existe una diferencia entre lo bello y lo feo? ¿Qué entendemos cuando afirmamos que este o aquel objeto es bello?
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    En fin, losproblemas antes apuntados pueden clasificarse como problemas gnoseológicos, éticos, lógicos, estéticos u ontológicos. De manera breve se verán tres de estos problemas. 2.1 Problemas ontológicos La ontología suele diferenciarse con la metafísica. "La metafísica (palabra introducida más tarde por los discípulos de Aristóteles) es aquella parte de la filosofía que se ocupa en determinar el por qué de las cosas. Maestra de todas las ciencias. Para Platón, la metafísica —que él llama muchas veces dialéctica—nos conducirá a entender cómo está organizado el mundo y cuál es el puesto del hombre en este mundo". En fin, para Aristóteles la metafísica se ocupará de los primeros principios y las primeras causas de las cosas. Esta filosofía primera, que más tarde se llamará metafísica, es la que deberá explicar los fundamentos últimos de todas las cosas. De este modo, podríamos decir que la metafísica de Aristóteles es una teoría del ser o una ontología. Pues bien: "Preguntarse sobre el sentido del ser equivale a tratar de explicar la sustancia del universo, siempre que entendamos por sustancia el sustrato último, la base o punto de apoyo de la realidad. Así, Aristóteles no se ocupa de aquellos elementos del ser que pueden ser variables y contingentes, sino de aquellos que son constantes y comunes a todos los individuos". Aristóteles no busca definir el ser de las cosas por sus accidentes, sino por lo que él denomina sustancia, es decir, por aquello que no cambia o bien, que permanece invariable. Por ejemplo, lo sustancial en el hombre es que sea racional y viva en sociedad, y accidental será que sea alto, delgado, blanco, moreno, etc. Los primeros filósofos de la antigüedad griega (Tales de Mileto, Anaxímenes y Anaximandro) tienen como problema fundamental un problema metafísico. El mundo sensible es un mundo cambiante, en un eterno nacer y morir (ser y no ser). En otras palabras, el mundo a los ojos del hombre aparece como lleno de contrariedades. Ante esta visión cambiante del mundo natural, los filósofos griegos se preguntan: ¿cuál es el ser verdadero de las cosas?, ¿existe un principio al que en medio del cambio infinito (generación y corrupción) se le pueda considerar como permanente y estable? Llegar a conocer este principio explicativo de las cosas es sólo posible por la vía del logas o de la razón y no por vía de los sentidos que sólo registran un mundo plagado de contradicciones y de meras apariencias. 2.2 Problemas éticos
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    La ética tienepor objeto de estudio la conducta moral de los hombres histórica y socialmente considerada. El término ética se deriva de la palabra griega ethos, que quiere decir lugar habitado por hombres y animales. Martin Heidegger, por su parte, se refiere a ethos como lugar o morada. "La acepción más conocida y difundida del vocablo ethos se presenta a partir de Aristóteles, ligado a un conocimiento llamado precisamente ética. Según esta acepción, ethos significa temperamento, carácter, hábito, modo de ser. De acuerdo con el significado etimológico, ética sería una teoría o un tratado de los hábitos y las costumbres". 2.4 Subjetivismo o racionalismo Esta postura sostiene que el lado activo del conocer se encuentra en el sujeto y que el objeto representa el lado pasivo del conocimiento. De esta manera, el sujeto pone o impone las condiciones de posibilidad para que la realidad se constituya en objeto del conocimiento: El modelo idealista de la producción del conocimiento reconoce que las ideas y los pensamientos del sujeto son lo primero y lo determinante, a la vez que considera a la realidad externa como algo secundario o determinado. Admite que el sujeto desempeña un papel activo como agente que despliega una actividad mental o intelectual en el proceso de producción del conocimiento. No se trata aquí de un sujeto que contempla la realidad externa, sino de un agente que participa activamente en el proceso de conocimiento. Por su parte, el objeto es lo determinado por el sujeto, ya que éste, en su actividad intelectual, crea imágenes y representaciones que hacen posible el conocimiento de la realidad externa. Este modelo racionalista encuentra finalmente su mejor expresión en Rene Descartes y Emmanuel Kant, entre otros grandes filósofos. 2.5 Objetivismo o empirismo En este modelo empírico del conocimiento, lo determinante es la realidad objetiva, es decir, externa frente al sujeto. El papel asignado al sujeto en este modelo es fundamentalmente pasivo. De este modo, el conocimiento que el hombre adquiere será un fiel reflejo de la realidad. En este sentido, "su conciencia es el reflejo de la naturaleza, pero sin influencia o actividad propia, sino más bien como un espejo. Esta forma de interpretación de la relación cognitiva entre sujeto y objeto es históricamente más reciente que la anterior y encuentra su expresión más clara en el llamado materialismo mecanicista o metafísico del siglo XVIII. Al igual que el pensamiento subjetivista sigue vigente hasta la actualidad"13. Este modelo se encuentra representado por John Locke, David Hume y Francis Bacon, entre otros.
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    2.6 Materialismo odialéctica-crítica Este modelo materialista conceptualiza el conocimiento a partir de la relación sujeto- objeto. Tiene su origen en G. W. F. Hegel, profundizado después por Carlos Marx y Federico Engels, y continuado por Lenin y Antonio Gramsci. El materialismo parte del hecho de que el hombre conoce objetivamente el mundo que le rodea siempre y cuando se le interprete por la vía de una relación sujeto- objeto. Lo que diferencia este modelo de los restantes es, al parecer, la práctica. Los materialistas (dialécticos) sostienen que la práctica social e histórica del hombre es el elemento determinante y es mediación entre el sujeto y el objeto del conocimiento. De este modo, será la práctica histórica y socialmente considerada la fuente no sólo de la producción de conocimientos, sino también de la producción de valores espirituales y materiales. "Es en la práctica donde se prueba y se demuestra la verdad, la 'terrenalidad', del pensamiento. Fuera de ella, no es verdadero ni falso, pues la verdad no existe en sí, en el puro reino del pensamiento sino en la práctica. En este sentido, dice Marx que la disputa en torno a la verdad o falsedad (realidad o irrealidad) del pensamiento al margen de la práctica, es una cuestión puramente escolástica". INVESTIGA Con la orientación de tu profesor, averigua quiénes eran y qué defendían Emmanuel Kant, John Locke y Car¬los Marx, con respecto a la concepción del hombre.
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    CAPÍTULO CUATRO LA FILOSOFÍAY LAS OTRAS ÁREAS DE LA CULTURA LOGROS • Explica la relación que guarda la filosofía con la ciencia. • Establece la relación que guarda la filosofía con la sociedad y la historia. • Analiza y sintetiza la relación existente entre la filosofía y la ideología. • Respeta el punto de vista de los otros. • Manifiesta libertad para tomar posición frente a los interrogantes. INTRODUCCIÓN En este último capítulo de la primera parte te darás cuenta de cómo la filosofía se vincula con la ciencia, la sociedad y las ideologías. Por ejemplo, los filósofos neopositivistas que relacionan la filosofía con la ciencia, sostendrán que esta disciplina se ocupa del análisis lógico del lenguaje y sólo en forma indirecta de la realidad y desde un punto de vista sociológico o político, los marxistas podrían sostener que la filosofía se caracteriza como un saber crítico de la realidad concreta e histórica. Luego, abordarás el tema de la relación que guarda la filosofía con las ideologías; problema que en la actualidad ha suscitado una serie de polémicas. El problema fundamental del presente capítulo oscila en cómo la filosofía se relaciona y tiene por campo de estudio la ciencia, la sociedad y las ideologías. Estos aspectos encierran una problemática intrincada, cuyas respuestas nos van acercando a las posibles soluciones que ofrece el quehacer filosófico. 1. RELACIÓN QUE GUARDA LA FILOSOFÍA CON LA CIENCIA La relación que guarda la filosofía con la ciencia genera una serie de problemas; sin embargo, cabe hacer notar la muy particular concepción que los filósofos y científicos analíticos tienen al respecto. En la peculiar concepción de los neopositivistas, también llamados empiristas lógicos, la filosofía tiene una relación estrecha e importante con la ciencia, cuyo papel principal no es ya un saber acerca de las esencias en el sentido metafísico ni tampoco, como podría pensarse, una síntesis del saber. La filosofía neopositivista tiene como antecedente a filósofos empiristas como
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    Hume, quien sostieneque las proposiciones sobre los hechos sólo son posibles verificándolas por la experiencia. Es importante también mencionar el positivismo de Auguste Comte, por lo que concierne al rechazo de la metafísica y la defensa del empirismo. Tampoco podemos dejar de mencionar a Kant, no porque muestre una coincidencia total con las teorías neopositivistas, sino porque comparte la idea de que la ciencia deberá tener un fundamento riguroso y científico, es decir, no metafísico. Ello porque la metafísica no puede pretender ser una ciencia. En fin, entre otros filósofos, los que hemos mencionado preparan el camino a una concepción neopositivista en su doble sentido: filosófico y científico. Dos pueden ser, de manera general, las tesis básicas de la corriente neopositivista: a. La crítica radical a la metafísica, si por metafísica se entiende el conocimiento de lo trascendente, es decir, el conocimiento de las realidades no tangibles ni experimentales; por ejemplo, el alma inmortal o el espíritu absoluto. b. El análisis lógico del lenguaje como principal preocupación. El lenguaje es un código que se compone de fonemas (signos gráficos o unidades mínimas de expresión) que al relacionarse hacen posible una estructura lógica e inteligible de la realidad. En la antigüedad los filósofos griegos consideraron la razón, el lenguaje y la realidad en una unidad indisoluble. De aquí que, cuando se habla, no sólo se refleja la realidad, sino que además ésta se hace comprensible a la luz de la razón o del intelecto. De manera semejante, los filósofos neopositivitas consideran que mediante el análisis lógico del lenguaje se puede acceder al conocimiento de la realidad. 1.1 Russell y Wittgenstein Los padres de la filosofía neopositivista son precisamente Russell y Wittgenstein. La preocupación fundamental de ellos es el conocimiento de lo real; para ello se hace indispensable: a) un método de análisis y b) eliminar todo aquello que perturbe el conocimiento científico de la realidad. El método en Bertrand Russell bien puede clasificarse como un método de análisis, porque consiste en analizar o descomponer los elementos más complejos de una estructura lógica en elementos cada vez más simples que él denomina átomos lógicos. Por eso a su filosofía se le denomina atomismo lógico. Russell y Wittgenstein consideran que el mundo se compone de átomos lógicos, a partir de los cuales puede lograrse una síntesis o una estructura lógica (estructura formal) de la realidad o de los hechos. En otras palabras, entendemos por estructura
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    lógica el ordeno estructura de los pensamientos. Pero como no hay pensamientos sin realidad, podemos decir, entonces, que la estructura lógica es expresión del mundo o de la realidad: El mundo es la totalidad de los hechos y de las proposiciones que expresan estos hechos. De lo dicho se desprende que la idea fundamental que guía las investigaciones de tal naturaleza es la correspondencia que se da entre el lenguaje y la realidad; o de otro modo, la estructura de las proposiciones (estructura lógica) con la estructura de los hechos. Russell y Whitehead, en Principia mathematica, señalan que el método de análisis lógico permitirá aclarar y delimitar la estructura lógica de las proposiciones, para evitar así los errores propios del lenguaje natural u ordinario, así como los falsos problemas filosóficos. Como todo lenguaje, el lenguaje lógico se compone de enunciados, que Russell divide en atómicos y moleculares. En los enunciados atómicos no son posibles ulteriores divisiones o análisis. También puede clasificárseles de simples; su verdad se determina en correspondencia con la realidad. Los enunciados moleculares, también denominados complejos, se componen de dos o más enunciados atómicos, por lo que son divisibles o es posible una descomposición ulterior (análisis). La validez de estos enunciados no depende de su correspondencia con los hechos, sino que se resuelve con un método de análisis lógico que determinaría su validez o invalidez. En cuanto a la relación entre filosofía y ciencia, debemos hacer referencia al Tractatus logico-philosophicus de Wittgenstein (1889-1951). Para este autor la filosofía ha entendido mal su objeto de estudio. La filosofía no es una ciencia y no le corresponde el conocimiento concreto o verdadero del mundo o de la realidad. El objeto de la filosofía es el lenguaje, o más concretamente el análisis de su significado. Wittgenstein señala en el Tractatus: El verdadero método de la filosofía sería propiamente éste: no decir nada, sino aquello que se puede decir; esto es, las proposiciones de la ciencia natural —algo pues, que no tiene nada que ver con la filosofía—; y siempre que alguien quisiera decir algo de carácter metafísico, demostrarle que no ha dado significado a ciertos signos en sus proposiciones. Este método (...) sería el estrictamente correcto. Se trata, pues, de asignarle a la filosofía la tarea de analizar el significado y el sentido correcto de nuestras proposiciones. Por medio de la filosofía se aclaran las proposiciones, por medio de la ciencia se verifican. A esta última le interesa la verdad de los enunciados, a la primera lo que realmente significan; la actividad filosófica de dar sentido cubre la totalidad del campo del conocimiento científico. Esto fue correctamente conjeturado cuando se dijo que la
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    filosofía proporcionaba ala vez la base y la cima del edificio de la ciencia. Pero era un error suponer que la base estaba formada por proposiciones filosóficas (...) y coronada por una cúpula de proposiciones filosóficas (llamadas metafísica). Por su parte Bertrand Russell, quien escribe la introducción al Tractatus de Wittgenstein, afirma que la filosofía tradicional y los problemas filosóficos de los cuales se ocupa no tienen una respuesta posible, porque se ignoran los "principios del simbolismo" y de un empleo correcto del lenguaje lógico, pues así se evitarán los errores de un lenguaje metafísico. Como consecuencia de lo dicho concluiremos que la filosofía no es propiamente una ciencia, sino una actividad que busca esclarecer el sentido de las proposiciones científicas. De esto se deduce que la filosofía tiene una estrecha relación con la ciencia, puesto que su campo de estudio lo constituye el significado de las proposiciones, que son el resultado de una investigación científica: "La reina de las ciencias no es ella misma una ciencia. Es una actividad que todos los científicos necesitan y que penetra todas sus restantes actividades". Ejercicio de aplicación Escribe una historieta, teniendo en cuenta la relación que guarda la filosofía neopositivista con la ciencia. Determina los beneficios o los aportes que la filosofía presta a la ciencia. 1.2 Rudolf Carnap En los años 1920-1930 sociólogos, matemáticos y físicos se reúnen para discutir el Tractatus logico-phüosophicus de Wittgenstein, aparecido en 1921. Carnap, quien encabeza el Círculo de Viena, publica un Manifiesto (1929), en el que se plantea una ciencia unificada que abarca las demás ciencias y cuyo método único sería el análisis lógico del lenguaje. La redacción del manifiesto estuvo a cargo de Rudolf Carnap, Otto Neurath y Hans Hahn. Este grupo de científicos finalmente tiene que dispersarse, a raíz del triunfo de los nazis. Rudolf Carnap, profesor de la Universidad de Viena, plantea la tesis de una ciencia unificada y de una filosofía que debe ser sustituida por una lógica de la ciencia. En otros términos, por un análisis lógico de los conceptos y de las proposiciones de la ciencia. Y, en efecto, cuando se habla de análisis lógico de proposiciones, se está aludiendo a la sintaxis lógica del lenguaje, entendiendo por sintaxis la parte de la gramática que estudia las relaciones que se establecen entre los enunciados. La unidad de la ciencia, que es la pretensión de la filosofía analítica, se hace
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    posible mediante lasexperiencias elementales (unidades básicas). Éstas, relacionadas con otras experiencias, constituyen relaciones de semejanza a partir de las cuales puede construirse la realidad sin necesidad de traer a colación los conceptos metafísicos, como el ser, la nada, la sustancia, etc. Ahora bien, por lo antes dicho es importante señalar que a partir de esas experiencias relacionadas, se llega a la constitución de los objetos, es decir, a la representación lógica o formal (esquemas lógicos) de toda experiencia derivada de la realidad. En síntesis, la metodología de la filosofía analítica, en la construcción lógica de la realidad o del mundo, es la sintaxis. Así pues, la filosofía se ocupa del estudio o análisis de la sintaxis, es decir, del estudio de las relaciones que guardan los enunciados. En consecuencia: "No es una teoría ni un sistema, sino exclusivamente un método, esto es, el del análisis lógico. (...) Mediante su uso positivo sirve para el esclarecimiento de los conceptos positivos y de las auténticas proposiciones, sirve para la fundamentación lógica de la ciencia fáctica y de la matemática". (...) Los atomistas concebían un lenguaje como compuesto básicamente de una colección indefinidamente amplia de proposiciones simples, elementales, o, como se indicó a menudo, atómicas, cuya verdad debía ser establecida por métodos extralógicos, empíricos; cualquier enunciado que no consista en una sola proposición atómica no es sino una función veritativa de tales proposiciones atómicas, y su verdad o falsedad puede ser determinada simplemente fijando la verdad o falsedad de las proposiciones atómicas que contiene. Consiguientemente, en cierto sentido, no hay nada qué decir por encima de lo que puede expresarse mediante proposiciones atómicas. Pero una proposición resulta verdadera merced a lo que por el momento podemos vagamente llamar su correspondencia con los hechos. Por tanto, el mundo debe consistir en un número indefinidamente amplio de hechos atómicos a los que corresponderán las proposiciones atómicas verdaderas; y como las proposiciones atómicas se conciben como lógicamente independientes, estos hechos deben concebirse como metafísicamente independientes. Urmson, "El análisis filosófico", en M. García, Marcos Historia de la filosofía 1.3 El rechazo de la metafísica Según Carnap no debemos hacer afirmaciones cuyo significado correcto no conozcamos. Se trata, pues, de abandonar en el discurso científico los conceptos que no tengan un significado preciso y claro. Aquello que puede expresarse claramente no es sino el hecho empírico o dato del saber positivo. Lo que está fuera del marco de la realidad concreta, empírica, no se podrá expresar con claridad. La metafísica, por su parte, pretende explicar la realidad pero al margen de ella.
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    Ahora bien, lasuperación de la metafísica, así como el uso correcto del lenguaje ordinario, sólo serán posibles aplicando correctamente las reglas o leyes lógicas propias del lenguaje. Carnap rechaza, pues, las afirmaciones metafísicas carentes de significado, como lo absoluto, el espíritu, el ser. La crítica que se le hace a la metafísica, y en concreto a los conceptos a los que alude, se encuentra desprovista de significado cognoscitivo. "Si tomamos en nuestra mano un volumen de teología o de metafísica escolástica, por ejemplo, preguntamos: ¿contiene algún razonamiento abstracto acerca de la cantidad y el número?, ¿no? ¿Contiene algún razonamiento experimental acerca de los hechos y cosas existentes? ¿Tampoco? Pues entonces arrojémoslo a la hoguera, porque no puede contener otra cosa que sofística e ilusión"4. Como ya lo hemos señalado, Carnap tiene por antecedentes históricos a muchos críticos de la metafísica. Hume, por ejemplo, cuya crítica a la metafísica es radical, el positivismo de Comte o bien la crítica demoledora que Kant lleva a cabo en su Crítica de la razón pura. En fin, los antecedentes de una crítica a la metafísica pueden estar situados incluso en el llamado nominalismo, cuya tesis fundamental es: los conceptos no son sino construcciones mentales y lingüísticas derivadas de la realidad y mediante las cuales designamos las cosas. Guillermo de Occam (1290-1350), por ejemplo, en su obra titulada Tratado sobre los principios de la teología afirma que los conceptos no designan esencias de las cosas, sólo son un signo que se obtiene por la experiencia y que designa la cosa. Regresando a Carnap, la metafísica no tiene otra alternativa que desaparecer. La tarea ahora será construir un lenguaje (artificial, pero consistente) pleno de significación, que dé cuenta de los hechos. Este lenguaje deberá ser universal, necesario y unívoco, esto es, un lenguaje riguroso que no se preste a confusión alguna. El conocimiento en este sentido se podrá expresar en un lenguaje pleno de significación, porque será un lenguaje lógicamente construido. La tarea, entonces, del investigador será el estudio de la sintaxis lógica del lenguaje. Por eso, Carnap escribe Sintaxis lógica del lenguaje (1937), obra en que propone un orden lógico formal del discurso científico. En consecuencia, Carnap buscará una explicación de los hechos a partir de la estructura lógica del lenguaje. La filosofía en tal perspectiva, reiteramos, no es una teoría científica; la filosofía es un método, es el análisis lógico del lenguaje, de los conceptos, de las hipótesis y de las teorías. Ésta es, en síntesis, la concepción de Carnap y Wittgenstein. "No existe una filosofía como teoría especulativa, como sistema de proposiciones por derecho propio al lado de la ciencia. Cultivar la filosofía sólo puede consistir en aclarar los conceptos y las proposiciones de la ciencia por medio del análisis lógico".
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    De lo dichopuede resumirse que sólo mediante el análisis lógico del lenguaje se supera o se invalida la metafísica, en cuanto ésta se encuentra constituida por falsos problemas o bien, como apuntan los lógicos, por ^reposiciones carentes de un significado real. En este sentido, la filosofía tendrá como tarea fundamental el análisis lógico de las proposiciones de la ciencia. Esta concepción de la filosofía parece no tener ningún problema; es más, todos podríamos estar de acuerdo con la necesidad de un análisis lógico y considerar que ésta es una tarea entre tantas otras de la filosofía. Sin embargo, si nos preguntamos: ¿qué relación guarda la filosofía con la historia y con la sociedad? ¿Estos campos de estudio le están vedados? Para el Círculo de Viena no existe la filosofía de la historia y tampoco la filosofía social. En todo caso, existe la filosofía de la ciencia histórica o social, siempre y cuando sólo se ocupe del análisis lógico de estas ciencias. En otras palabras, la filosofía deberá constituirse en un metalenguaje que más allá del objeto, debe dar cuenta del objeto. Desde este punto de vista, los problemas filosóficos son problemas lingüísticos propios de la sintaxis y de la semántica, entendiendo por semántica el estudio del significado de las palabras. Lengua castellana Con otro compañero, expliquen qué es metalenguaje y su relación con los argumentos para el rechazo de la metafísica. Entonces, ¿con qué lenguaje nos quedamos? Hará falta un lenguaje preciso, riguroso que asigne una palabra a cada objeto o propiedad o relación —en fin, que sea unívoco—, y exacto para que tales deficiencias sean superadas. Un tal lenguaje, totalmente lógico, es propuesto por Russell y Whitehead en la obra citada. Gracias a este lenguaje se podrá analizar la forma lógica de las proposiciones sin caer en los errores en los que el lenguaje ordinario nos sumergía, y, de rechazo, se descubrirán los falsos problemas filosóficos en los que se han enredado numerosos filósofos. "La construcción de un lenguaje lógico exacto serviría para solucionar problemas filosóficos y para presentar un esquema completo que represente la estructura del mundo de la ciencia y de la experiencia". Weinberg, en M. García, Marcos Historia de la filosofía 1.4 El Círculo de Viena. Una concepción filosófica limitada Es importante traer a colación a dos filósofos en esta crítica a la filosofía neopositivista: Friedrich Weismann y Herbert Marcuse. El primero es continuador de la
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    filosofía neopositivista, perociertamente con una concepción de la filosofía no reducida solamente al análisis lógico del lenguaje. El segundo pertenece a la llamada Escuela de Francfort, de la que también forman parte Max Horkheimer, Theodor W. Adorno y Walter Benjamín, entre otros. La concepción de la filosofía de Weismann no coincide ya con el concepto de filosofía neopositivista o positivismo lógico. En su libro titulado Mí visión de la filosofía, plantea que la filosofía es no sólo análisis del lenguaje; es además crítica superadora de todos los prejuicios, tengan o no su origen en el lenguaje. Su tarea en este sentido es ampliar el campo de la problemática filosófica más allá del lenguaje, esto es, al campo intelectual en general y no solamente restringirse al campo de la ciencia: "Está muy bien hablar de claridad, pero cuando se convierte en una obsesión, corre el riesgo de cercenar el pensamiento vivo que comienza a brotar. Temo que éste sea uno de los resultados deplorables del positivismo lógico, no previsto por sus fundadores, pero demasiado sorprendente en alguno de sus epígonos". En fin, para Weismann la filosofía no sólo debe circunscribirse al análisis lógico del lenguaje, o sea, al análisis de la semántica y de la sintaxis. La filosofía es también crítica disolvente y superada de todos los prejuicios. Marcuse, en su obra El hombre unidimensional critica radicalmente las posturas adoptadas por el neopositivismo. Esta corriente filosófica, señala Marcuse, se ocupa sólo del lenguaje y no de esa realidad o contexto social del cual el lenguaje es expresión. El neopositivismo ha mutilado la realidad en tanto que divorcia el lenguaje de su contexto. Por eso, con justa razón, Marcuse se pregunta: "¿Cuál es ese contexto amplio y universal en que la gente habla y actúa y que da a su lenguaje su significado; este contexto que no aparece en el análisis positivista, que es un enclaustramiento a priori tanto por los ejemplos como por el análisis mismo?" Marcuse critica al neopositivismo de hacer abstracción acerca de problemáticas esencialmente humanas, puesto que la filosofía se reduce al campo del lenguaje. La filosofía en tal concepción mutila al hombre y al mismo conocimiento. Marcuse, haciendo referencia a la obra de Wittgenstein Phüosophical investigations, apunta: "El pensamiento (o al menos su expresión) no sólo es encerrado en la camisa de fuerza del uso común, sino también se le ordena no hacer preguntas ni buscar soluciones más allá de las que ya están a la mano. Los problemas no se resuelven aportando nueva información, sino poniendo en orden lo que hemos conocido siempre". En suma, el análisis del lenguaje no tiene por qué explicar el mundo y tampoco problemáticas humanas. La filosofía no debe plantear hipótesis, no debe proponerse explicar sino describir; y, dice Wittgenstein, dejar todo como es. La pobreza, la explotación del hombre, así como la justicia y la libertad son
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    problemas de losque la filosofía se desembaraza porque su tarea unidimensional es solamente el lenguaje. Y Marcuse, por el contrario, la concibe como una disciplina que también da cuenta o razón de los problemas humanos. La filosofía, para él, no puede dejar el mundo como es, porque lo que existe es un mundo de injusticias e infelicidad para la mayoría de los explotados. Si el análisis no contribuye a tal comprensión; si en vez de eso contribuye a cerrar el pensamiento en el círculo del universo mutilado del razonamiento común, es, en su punto más alto totalmente inconsecuente. Y en su punto más bajo, una huida hacia lo que no es controvertible, lo irreal, hacia aquello que sólo académicamente es objeto de controversia. Marcuse, a nuestro modo de ver, plantea claramente que la filosofía es crítica de lo establecido y al mismo tiempo búsqueda de alternativas que superen el estado actual de las cosas. La filosofía de este modo, "demuestra la negatividad de lo establecido (...) y proyecta alternativas. Sin duda la filosofía proyecta y contradice sólo el pensamiento. Es ideología, y este carácter ideológico es el destino mismo de la filosofía, un destino que ningún cientificismo ni positivismo pueden superar". 2. RELACIÓN QUE GUARDA LA FILOSOFÍA CON LA SOCIEDAD Y LA HISTORIA Ahora pasaremos a exponer, en sus rasgos más generales, la relación que guarda la filosofía con la sociedad y la historia. La filosofía no sólo trata de la manera o modo como se hace posible el conocimiento (metodología) de una investigación histórica o social. También implica un compromiso práctico y político que conduce a un cambio social, es decir, un cambio de las condiciones sociales en que se hallan o encuentran los hombres concretos e históricamente determinados. La filosofía, en tal sentido, no puede limitarse ni al análisis del lenguaje, ni a convertirse en un saber teórico de la realidad social. La filosofía es, además, práctica política, que compromete no sólo a una comprensión objetiva de la realidad social sino también la lucha por un cambio económico y político. En este sentido la filosofía no sólo implica la comprensión de una realidad social, sino además la superación de un orden social en favor de la justicia y del bienestar social. Mihailo Markovic, haciendo referencia a la filosofía de Carlos Marx, apunta: Su punto de partida es la rebelión en contra de la irracionalidad y la inhumanidad de la sociedad burguesa establecida. Comienza asumiendo el programa de la ilustración que no fue realizado completamente respecto de la emancipación humana, la fraternidad y la igualdad. Se desarrolla ofreciendo una interpretación política y económica completa de la idea metafísica de Hegel sobre la enajenación. El sujeto de la enajenación es el hombre y su actividad su trabajo, más que el espíritu absoluto místico. Y la enajenación
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    no consiste enuna mera objetivación en la naturaleza (porque todo trabajo es ciertamente objetivación de proyectos humanos), sino en el hecho de que el trabajo humano no es lo que podría ser, se haya condenado a estar mutilado, a desperdiciarse, a estar reducido a tareas repetitivas, mecánicas, en las condiciones históricas de la sociedad burguesa. En este sentido, la filosofía es crítica de la sociedad presente, es comprensión y superación del trabajo enajenado que esclaviza y limita las potencialidades humanas. Así, la filosofía de Marx es crítica de la enajenación religiosa, crítica de la política y crítica de la economía; pero, bien advierte Marx, la crítica por sí sola no supera en la actual sociedad capitalista la esclavitud al trabajo enajenado. Marx en este sentido señala: Es cierto que el arma de la crítica no puede sustituir a la crítica de las armas, que el poder material tiene que derrocarse por medio del poder material, pero también la teoría se convierte en poder material tan pronto como se apodera de las masas. Y la teoría es capaz de apoderarse de las masas cuando argumenta y demuestra ad hominem, cuando se hace radical. Ser radical es atacar el problema por la raíz. Y la raíz para el hombre es el hombre mismo. (...) La crítica de la religión desemboca en la doctrina de que el hombre es la esencia suprema para el hombre y, por consiguiente, en el imperativo categórico de echar por tierra todas las relaciones en que el hombre sea un ser humillado, sojuzgado, abandonado y despreciable. La explotación del hombre en el trabajo no se supera, según puede interpretarse de lo dicho por Marx, en el nivel teórico o especulativo. La teoría es importante siempre que se trate de una teoría radical que tenga como objeto de estudio al hombre en concreto e históricamente considerado. La filosofía en cuanto saber teórico de la sociedad y del hombre sólo se traduce en crítica radical y en práctica política, cuando una clase social (el proletariado) encuentra en ella su arma teórica de liberación. Y a la inversa, cuando la filosofía encuentra en el proletariado la vía material de su superación y realización. En otras palabras, podríamos decir que la filosofía es la cabeza teórica del proletariado y que el proletariado es la fuerza revolucionaria y realización de la filosofía. Necesario es reiterar que, en la filosofía de Marx, la teoría y la práctica no se divorcian, sino que se solicitan e implican. En este sentido, la relación que guarda la filosofía con la sociedad y con la historia es de vital importancia, puesto que en ella se implica una manera peculiar de relación teórica y práctica. COTIDIANIDAD Escribe tu punto de vista sobre la filosofía presente en la sociedad a la que perteneces.
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    2.1 La filosofíacomo saber teórico crítico De entrada, y al margen de cualquier concepción estrecha y abstracta, la filosofía en su acepción más general es una teoría crítica que explica y da razón de la problemática histórica del hombre y la sociedad. La filosofía problematiza y cuestiona un presente histórico social dado, desde un punto de vista crítico. Ahora bien, según esta idea cabe formular la pregunta: ¿qué sentido tiene la crítica en la concepción del hombre y la sociedad? Según señala Markovic: "El concepto de crítica ha suscitado muchos equívocos e injustificadas acrimonias. Sistemáticamente se achaca a la crítica filosófica ser destructiva, no ser más que una mera 'negociación' que no reconoce los éxitos manifiestos de la sociedad que adopta una 'actitud opositoria' respecto de las organizaciones sociopolíticas, o ser inclusive expresión de afán de privilegios". Al margen de cualquier esfuerzo conservador que de diversas maneras buscaría desplazar la crítica a un elemento simple y secundario, estamos obligados a puntualizar que la teoría crítica es centro de gravedad del hombre y de la historia, por cuanto que, siendo una categoría teórica y reflexiva, marca o fija límites y posibilidades al saber mismo de una realidad concreta e histórica. Ahora bien, dado que la filosofía es ciertamente crítica, la suya es una actividad reflexiva y negatriz de análisis y síntesis, es decir, primero negar un presente histórico- social, destotalizándolo o desarticulándolo. Y precisamente por esta actividad de análisis se estudian las contradicciones sociales, políticas, económicas e ideológicas que yacen en el interior mismo de la sociedad. Al segundo de los momentos de esta actividad teórica y reflexiva se le denomina síntesis y consiste en reestructurar en un todo (totalidad) el orden social anteriormente desestructurado o analizado. En fin, la crítica es un proceso reflexivo que desarticula y sintetiza en la perspectiva teórica al ingente acontecer de los fenómenos sociales. 2.2 Cómo la filosofía a partir de un presente estudia un pasado histórico- social La filosofía estudia el pasado histórico del hombre en una doble dirección. En primer lugar, podría decirse que sólo retrospectiva o regresivamente, y como reflexión a partir de un presente, se explican y se esclarecen las formaciones o estructuras sociales que ha habido a lo largo de la historia. Así, a partir del presente modo de producción capitalista y en aquellas leyes y categorías que lo explican, arranca la posibilidad de estructurar regresivamente una explicación científica de las distintas formaciones sociales: comunismo primitivo, esclavismo y feudalismo. Así: La sociedad burguesa es la organización histórica de la producción más
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    desarrollada, más diferenciada.Las categorías que expresen sus relaciones, la comprensión de su organización propia la hacen apta para abarcar la organización y las relaciones de producción de todas las formas de sociedad desaparecidas. Así, la crítica que incide en este modo actual de producción capitalista descubre su racionalidad en aquellas categorías que la expresan, y a partir de ellas siendo las formas lógicas más desarrolladas, se descubre el pasado histórico del hombre y toda forma de sociedad que le precede: No se comprende la renta del suelo —dice Marx— sin el capital, pero sí el capital sin la renta del suelo. El capital es la potencia económica de la sociedad burguesa que lo domina todo. Debe de constituir el punto inicial y el punto final y ser desarrollado antes que la propiedad de la tierra. Después de haber considerado separadamente el uno y el otro, hay que estudiar su relación recíproca. Ahora bien, el presente histórico capitalista no debe verse como mera figura histórica detenida, puesto que ella es el resultado de un proceso y que siguiendo la génesis de su explicación científica será posible determinar proyectos sociales y humanos. La reflexión crítica, en este sentido, no pierde ni riqueza ni contenido, ni en su pasado ni en su presente. Por el contrario, revela y sitúa en un entronque común el presente, el pasado y la posibilidad de un futuro como momento histórico social más humano. La humanidad —según lo dicho por Marx— tiene un futuro humano e histórico objetivamente realizable: el socialismo. Con la caída del socialismo en lo que anteriormente fue la Unión Soviética, los corifeos del capitalismo se apresuran a declarar no sólo la muerte de un modelo de sociedad, sino del futuro como posibilidad que busque ampliar la libertad y la justicia entre los hombres. Declaran sin recato la muerte total de las utopías. Pero volviendo a nuestra idea original, la filosofía en cuanto es crítica de un modelo social ha dado la explicación más concreta, objetiva y racional al contenido de los fenómenos sociales e históricos, porque bien dice Sánchez Vázquez: "La racionalidad de una sociedad dada no se descubre en la masa de hechos y fenómenos que aparecen en la superficie como hechos causales y desligados entre sí, sino cuando tras de esos hechos se ponen de manifiesto sus elementos y relaciones fundamentales, constituyendo una totalidad o conjunto de elementos y relaciones estructuradas". Para terminar con este punto, cabría una pregunta de vital importancia: ¿cuál es esta racionalidad que explica el presente histórico del actual modo de producción capitalista y que al mismo tiempo es hilo conductor de todo un pasado histórico, social y humano factible de comprenderse? Siguiendo a Sánchez Vázquez podemos decir que, tras la compleja realidad de los fenómenos sociales descubrimos las relaciones necesarias y universales que se expresan en categorías y leyes, que como ya lo hemos apuntado, explican no sólo un presente, sino de igual modo un pasado histórico. Estas categorías son principalmente: modo de producción, relaciones de producción, fuerzas productivas, clases sociales, lucha de clases, que en el discurso marxista se configuran
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    como una totalidadteórica consistente y sistemática. 2.3 La praxis como categoría central del desarrollo de la historia y la sociedad Resta decir algo más y de vital importancia por lo que concierne a la práctica histórica y social. Antes que nada debemos precisar que la sociedad no se encuentra divorciada de los individuos concretamente considerados. Fuera de la sociedad el hombre no es nada o sólo es una abstracción. Los hombres mediante su actividad práctica no sólo establecen una relación con la naturaleza, sino también con el resto de los individuos. Así, mediante una multiplicidad de actividades prácticas se conforma un entramado de relaciones sociales que se van modificando o reorganizando a lo largo de la historia. "La historia demuestra que el hombre en el pasado ha transformado la naturaleza mediante su praxis productiva y que, en consecuencia, con ella ha transformado también sus propias relaciones sociales. La historia ha sido efectivamente un proceso práctico total llevado a cabo por los hombres". Así pues, podríamos decir que la historia la hacen los hombres concretos, sujetos a determinadas condiciones sociales y económicas. El sujeto verdadero de la historia es el hombre y no una potencia —el espíritu o Dios— situada por encima del acontecer real de la historia. En fin, será la práctica, unida a la conciencia que de ella tengan los hombres, por donde la historia, la sociedad y la cultura avancen hacia formas sociales en las cuales se conquisten o se amplíen las libertades humanas. En este sentido, la práctica y la conciencia en su unidad indisoluble (praxis) configuran el andamio sobre el cual devienen o se desarrollan la historia y la cultura de los pueblos. "Con su actividad práctica los hombres han destruido y creado nuevos sistemas sociales; con su praxis productiva crearon las condiciones para que desaparecieran sucesivamente diversas formaciones económico-sociales —esclavista, feudal o capitalista— y con su praxis social —protestas, rebeliones o revoluciones— han contribuido a la abolición de las relaciones sociales capitalistas y al hundimiento del viejo sistema colonial". Ejercicio de interpretación Documéntate sobre la filosofía tradicional, su aspecto conservador con el marxismo y su aspecto revolucionario, para participar en una mesa redonda; escribe tres conclusiones. Contra el aspecto conservador de la filosofía tradicional, el marxismo concibe la filosofía, en primer lugar, como crítica de la situación social establecida. Escribía Marx en su carta de 1843: "La tarea de la filosofía consiste... en una crítica implacable de todo lo existente, implacable en dos sentidos: esta crítica no se arredra de sus propias conclusiones y no retrocede ante el choque con los poderes constituidos". Pero no basta la crítica. La filosofía debe ser, en segundo lugar, revolucionaria; es decir, debe llevar
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    a la prácticay hasta sus últimas consecuencias, las conclusiones a que llega por medio de la crítica. Para Marx, el estudio de la filosofía no es fin en sí mismo, sino un medio para resolver los problemas reales que se plantean a la sociedad. M. García, Marcos Op.cit., p.277 2.4 Filosofía e historia se relacionan En cuanto a la relación que puede guardar la filosofía con la historia y ésta última con la primera, Lucien Goldman señala que el conocimiento concreto no es una suma, sino una síntesis de abstracciones justificadas. Y tiene razón, porque la filosofía, en cuanto es comprensión (racionalidad objetiva) de una determinada realidad social, tiende a superar el pretendido cientificismo histórico y sociológico que sólo se ocupa de la descripción de los fenómenos. En este sentido, ninguna encuesta, ninguna monografía podrá poner en evidencia los factores de transformación y de renovación de una sociedad, cuando mucho se describirán fenómenos, haciendo un registro empírico de los mismos. Para Lucien Goldman: "Los hechos registrados por una monografía o una encuesta, sólo adquieren su significado válido dentro de una visión de conjunto", es decir, una explicación científica de los fenómenos sociales que no excluya el contenido humano de los mismos. Existe, pues, una postura conservadora en lo tocante a la ciencia de la historia y la sociología. Y consiste en suponer que para que un conocimiento sea científico, los fenómenos se deberán explicar tal como son, independientemente del sujeto y toda valoración que emane de él. En este sentido, el sujeto deberá ser imparcial frente a los hechos o fenómenos que manipula y describe. En esta concepción de la ciencia existe una racionalidad o comprensión de la realidad, pero puramente instrumental que excluye toda idea de progreso y de cambio frente a la realidad social. El mejor científico social es aquel que describe y deja las cosas tal como están. El cambio en la historia y en la sociedad están cancelados. Resignémonos, el fin de la historia significa vivir un eterno presente. ¿Pero estaremos condenados a vivir eternamente la pobreza, la marginalidad y la explotación del hombre? En esta visión conservadora, el pueblo queda excluido de los asuntos públicos decisivos y deberá depositar su confianza y su futuro (en tanto que las ideologías y utopías han fracasado), en científicos expertos en el manejo instrumental de una realidad social: "Las decisiones políticas son cada vez más un asunto técnico y cada vez menos una elección de programas y metas colectivas. De hecho, la participación ciudadana se reduce a la designación de las personas que habrán de administrar la cosa pública, sobre la base de un consenso tácito. La política se parece a una ingeniería social que se resuelve por encima del ciudadano común".
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    Interpretando a LucienGoldman, nos atrevemos a decir que las ciencias humanas, la historia y la sociología sólo se constituyen como ciencias si no excluyen al hombre como sujeto que conoce y transforma su mundo. A este respecto, la defensa que Sartre hace del hombre y de lo humano en su obra Crítica de la razón dialéctica es digna de tomarse en consideración. Para Sartre, la realidad humana no debe entenderse como algo pasivo y sin vida; el sujeto debe ser salvado del determinismo que lo reduce a simple cosa. La historia, en este sentido, no es historia sin sujeto, ya que éste se envuelve en un proceso único, que es al mismo tiempo objetivo y humano. Recapitulemos y regresemos de nueva cuenta a la idea primera. La filosofía es crítica, porque es dialéctica o porque es ciertamente, y como ya se dijo, acción que niega y supera en el terreno del conocimiento un presente histórico y social. Y lo supera en su concepto, si la realidad es accesible y está abierta a su comprensión, es decir, a su conceptualización. Aquí debemos por conceptualización (objetividad racional) entender el resultado del proceso, como producto de la reflexión y de la crítica de determinada realidad social. Pero habría que aclarar de inmediato, esta conceptualización sólo es posible en la relación práctico-teórica, o lo que es lo mismo, relación práctico-crítica, que se establece entre el hombre y su realidad social. Así, en esta relación el hombre no sólo es capaz de conocer o interpretar, sino también de transformar su realidad. Es decir, no sólo conceptualiza su mundo, sino que también lo transforma, podríamos decir que sólo por esta actividad teórica y práctica se genera y se configura una conciencia colectiva de una clase o de un pueblo en torno a un proyecto social. 2.5 ¿Y para qué la conceptualización o racionalidad objetiva de la realidad social? Si la filosofía tiene como tarea fundamental la de dar razón del confuso devenir de las contradicciones y fenómenos que acontecen y concurren en el seno de la misma sociedad, habría entonces que preguntarse: ¿qué revela esta filosofía como conocimiento crítico de la realidad social? Y todavía más: ¿qué caso tiene conocer lo que revela? La filosofía comienza siendo históricamente crítica de la religión y posteriormente crítica del derecho y crítica de la política. Así, la filosofía tiene la tarea, según Marx, de criticar las diversas formas de enajenación. Por enajenación podemos entender la pérdida de la creatividad, o bien, la no apropiación humana de los productos sociales, sean éstos culturales o materiales. En otro sentido, la enajenación podría consistir en desprenderse de sus cualidades humanas y depositarlas en otro, el Estado o un ser divino, quien tendría la tarea de decidir y dirigir el destino de los hombres. La filosofía en este sentido tiene la tarea, dice Marx, de "desengañar al hombre para que piense, para que actúe y organice su realidad como hombre desenajenado y que ha entrado en razón, para que gire en torno a sí mismo y su sol real". En fin, la filosofía desenmascara, en tanto crítica teórica, toda forma de enajenación social, desenredando o
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    destotalizando un ordensocial dado. Sólo así se descubre al hombre y sus relaciones enajenadas, religiosas, políticas o económicas. Ahora bien, todos los filósofos saben que si la filosofía descubre en las relaciones enajenadas al hombre enajenado, también es cierto que busca superarlas. Es importante, aunque sólo de pasada lo señalaremos, que contrariamente a este hombre enajenado Marx propone la concepción de un hombre humanamente considerado, es decir, como hombre creador de sí mismo y de su mundo en un doble sentido: material y espiritual. "El hombre como creador de sí mismo, como producto de su trabajo susceptible de cambiar y de evolucionar, como ser vivo que se objetiva en su obra y se contempla en este objeto, en esta realidad creada por él, que se encuentra a sí mismo y con su esfuerzo se estimula a la perfección: tal es el tema central de la filosofía desarrollada por Marx en su Grundrisse y de la que, enriqueciéndola en lo esencial, extrajo sus consecuencias". Proyecto de investigación Consulta el para qué de la conceptualización o la racionalidad objetiva de la realidad social. Intercambia ideas con personas de tu comunidad, para ampliar más tus conocimientos y así dar ejemplos reales. 3. RELACIÓN QUE GUARDA LA FILOSOFÍA CON LA IDEOLOGÍA Para José Ferrater Mora, filosofía e ideología se relacionan. La ideología, según apunta Ferrater, es objeto de análisis y crítica de la filosofía. Sánchez Vázquez en sus Ensayos marxistas sobre filosofía e ideología, sostiene que dicha relación propuesta por Ferrater Mora es de alguna manera externa. La filosofía en dicha relación parece no contaminarse de la ideología. En este punto dice Sánchez Vázquez, que "la relación entre filosofía e ideología debe ser considerada no sólo desde su lado exterior, sino también desde su lado interno; o sea, considerando que la filosofía no sólo se relaciona con la ideología en cuanto convierte a ésta en objeto de análisis, crítica o revisión; o traza frente a ella una línea de demarcación, sino también en cuanto que ella misma es ideología". Antes de seguir adelante, es conveniente caracterizar, aunque sea en su noción más general, lo que se entiende por ideología. La ideología en su concepto más general podría ser un conjunto de ideas o representaciones que se concretan en un discurso político, religioso, científico o de otro tipo. Y el problema es saber cómo se relaciona la ideología con la política, con la ciencia, con la economía, etc.; y al mismo tiempo cómo la filosofía asume estos problemas como suyos. Ahora bien, si la filosofía tiene como objeto de estudio la ideología y la relación que guarda con otras áreas de la cultura, nos
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    tendríamos que preguntarde nueva cuenta: ¿qué relación guarda la filosofía con dichos problemas? Según Louis Althusser en su libro Curso de filosofía para científicos, señala que la filosofía tiene por objetivo trazar líneas de demarcación entre la ideología y la ciencia, o entre la ideología y otras áreas del conocimiento, como sería en este caso la política y la economía. En nuestro modo de ver, Sánchez Vázquez caracteriza a la ideología de un modo claro y certero. Para este filósofo la ideología (contrario a lo que afirma Althusser) no es necesariamente una conciencia deformada de la realidad. En un concepto amplio de ideología encontramos otras ideologías no necesariamente falsas y que pueden contener elementos de verdad, por ejemplo, cuando Marx alude a la ideología socialista o a la ideología proletaria. A juicio de Sánchez Vázquez, la noción de ideología en un sentido amplio se puede caracterizar en tres aspectos fundamentales: a) su contenido teórico, b) su génesis o su raíz social, y c) su uso o función práctica. En el primer caso, la ideología es un conjunto de enunciados que apuntan a la realidad y a problemas reales, y entrañan explícita o implícitamente una valoración de ese referente real, o dicho de otro modo, que tal conocimiento que se tenga de la realidad implica una ideología; esto es, que comprende juicios de valor como exhortaciones o expresiones de deseo. En el segundo caso, el contenido teórico se encuentra en una relación estrecha con los intereses, aspiraciones e ideales de una clase social determinada. Por ejemplo, en una sociedad dividida en clases encontramos dos ideologías opositoras: una ideología socialista, que vive su peor crisis, y una ideología burguesa, que detenta el poder. De este modo, la ideología que detenta el poder político corresponde a la clase burguesa, la cual justifica y legitima su dominio sobre el conjunto de la sociedad. Finalmente, en el tercer aspecto —Sánchez Vázquez— continúa apuntando que la ideología tiene un sentido práctico cuando aspira a guiar las acciones de los hombres. En este caso podríamos decir que la ideología no explica, sino justifica una acción determinada. Ecología ¿Cuál es la ideología presente en la actual relación de la humanidad con el medio ambiente? 3.1 La polémica: conocimiento científico (objetivo) o ideología
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    El problema fundamentalque se ventila es explicar cómo el conocimiento científico (objetivo) de las ciencias sociales está ligado a un punto de vista de clase, es decir, a una ideología. Entendida ésta como un conjunto de valores sociales que pueden ser morales, políticos, artísticos, etc. Según Karl Mannheim, el conocimiento, por estar ligado a determinadas condiciones sociales (y, en consecuencia, a un punto de vista de clase) es un falso conocimiento. Según Sánchez Vázquez, la interpretación que hace Mannheim es unilateral y ahistórica. El conocimiento, en mayor o menor medida, tiene siempre una relación con juicios de valor y que dicha relación no implica que el conocimiento deba ser considerado falso. Y nos preguntamos: ¿cómo entonces el conocimiento logra su objetividad, esto es, su cientificidad? Responde Mannheim, escapando del relativismo, no haciendo depender al conocimiento científico de este o aquel punto de vista en particular. En fin, no haciéndolo depender de alguna determinación social, la que supuestamente engendra un falso conocimiento. Según Sánchez Vázquez, Mannheim hace depender la objetividad del conocimiento en una esfera distinta de la realidad social: En un grupo excepcional, privilegiado —la intelectualidad, situado según él por encima de los intereses de clase y de las luchas entre ellas, puede escapar a esa determinación y salvar así la objetividad en las ciencias sociales. Si primero excluyó la objetividad para disolver el conocimiento determinado socialmente en ideología, ahora excluyó la determinación social para salvar el conocimiento objetivo (entendiendo como síntesis de puntos de vista relativos y particulares. Desde el punto de vista de Max Weber, la objetividad del conocimiento es incompatible con los valores morales o políticos. De estos valores hay que despojar a la ciencia. La ideología y el conocimiento, la ciencia y la política deberán deslindarse una de otra, si es que se aspira a un conocimiento objetivo en las ciencias sociales: "Esta separación —apunta Sánchez Vázquez— inspira posteriormente al neopositivismo y, en nuestros días, a los filósofos analíticos pretendidamente neutrales, así como a los teóricos de la 'desideologización'. Dicha separación fue postulada hace décadas, en nombre del marxismo, por los teóricos de la socialdemocracia alemana y, recientemente, por Althusser y sus discípulos". En la perspectiva de Sánchez Vázquez, las ciencias sociales no pueden desvincularse de su determinación social y tampoco ponerse al margen de los intereses sociales y de clase que en ella pueden coexistir. Dice: Ninguna teoría social es absolutamente independiente de la ideología, y es por eso que ninguna ciencia social se podría considerar como ideológicamente neutral; esto
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    es, que noincluya elementos de juicio valorativos, morales, políticos, etc. Por ejemplo, la propia tarea que se fijan las ciencias sociales no puede ser separada de una opción ideológica. Lo que el científico social espera de su ciencia variará considerablemente si opta por dejar el mundo como está o por su transformación. En un caso puede fijarse una imposible tarea neutral; en el segundo, vincular la ciencia a la práctica social. De lo anterior se infiere que toda investigación tendrá, en un sistema social dividido en clases, una relación mayor o menor con los intereses de una clase. Así, la investigación responde a necesidades, fines o intereses de determinado grupo en el poder, que buscará orientar los conocimientos y la misma investigación hacia fines que no necesariamente convengan a la totalidad social, sino en beneficio de un grupo que detenta el poder económico o político. Sánchez Vázquez al hacer referencia a la división de Jason señala: Desde 1958, esta división, que cuenta entre sus miembros con no menos de cinco Premios Nobel en física, actúa como un verdadero Estado Mayor de la comunidad científica, cerca del Pentágono, pugnando por incorporar a los esfuerzos bélicos del imperialismo yanqui no sólo a físicos eminentes sino también a investigadores sociales de diversas ramas (sociólogos, demógrafos, antropólogos, psicólogos, etc.) El arco de su actividad comprende desde las investigaciones para construir detectores electrónicos de las tropas enemigas (vietnamitas) hasta la preparación de proyectos sociológicos para la mejor aplicación de la táctica antiguerrillera en Tailandia". (Sobre las actividades de la División Jason, en las que debieran meditar los científicos puros que todavía hoy se resisten a aceptar las vinculaciones de la ciencia con la ideología dominante, particularmente en las ciencias sociales.) Resta solamente apuntar, y de manera general, que el conocimiento científico propio de las ciencias sociales, aunque guarda relación estrecha con la ideología, mantiene una autonomía relativa, evitando que caiga o se disuelva en ideología. El conocimiento científico como tal tiene sus propios requisitos que lo caracterizan como ciencia. La objetividad, la racionalidad, la sistematicidad, así como su metodicidad, son algunas de las características que la identifican y la definen como una ciencia. Esto nos lleva a deslindar el campo propio de la ciencia del campo de la ideología. Así como evitar caer en la confusión muchas veces repetida de una ciencia burguesa o una ciencia proletaria. El valor de verdad de una ciencia no depende, pues, de una ideología. Si Marx calificó la economía política de burguesa, lo hizo con referencia a la ideología, sin pensar que su valor de verdad o falsedad dependieran de la ideología de una clase, en este caso la burguesía: Esto significa que el valor de verdad de una teoría depende de la ideología que ha permitido descubrirla, que se hace presente o se transforma en su contenido interno o que impone cierto uso o función práctica de ella. Ciertamente, la ideología burguesa en determinadas fases históricas ha contribuido a la constitución de la ciencia moderna, y en el campo de las ciencias sociales ha permitido a la economía clásica inglesa, por
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    ejemplo, el descubrimientode una serie de verdades (como la teoría del valor). Ahora bien, la validez de esos elementos verdaderos no depende de dicha ideología burguesa. De igual manera, el valor de verdad de la teoría de la plusvalía de Marx no depende de la ideología revolucionaria, proletaria, que ha hecho posible su descubrimiento y su función práctica como instrumento teórico para dar a la clase obrera conciencia de su explotación. 3.2 El fin de las ideologías y la llamada neutralidad ideológica o valorativa En la ciencia, y sobre todo en las ciencias sociales, no es posible una neutralidad valorativa. ¿Se puede ser un científico neutral, sin asumir consecuencias, fines y aplicaciones morales, políticas o sociales en determinada ciencia? ¿A un físico nuclear sólo le interesará trabajar en busca de una verdad científica, sin importarle la aplicación o fines que podrían adoptar sus descubrimientos? ¿O habrá un científico social que sólo busque soluciones a problemas concretos, desde un ángulo puramente técnico (o lo que algunos filósofos denominan "racionalidad instrumental") al margen de toda ética social? Desde esta perspectiva, ¿dónde queda el sentido de justicia social, de equidad o de bienestar económico de un pueblo? En cuanto al fin de las ideologías y al llamado fin de la historia, no son más que formas ideológicas que buscan condenar a un pueblo a un eterno presente desgarrador. Estas ideologías condenan a las mayorías marginadas del poder económico y político a un presente desdichado sin futuro. Infinidad de veces se ha intentado arrebatar a los pobres de la tierra los sueños y anhelos de una sociedad más justa y equitativa. Para los ideólogos de la burguesía, los problemas sólo se miran desde el ángulo puramente económico-administrativo, cuya supuesta ciencia (sociología, economía, política, etc.) no busca más que mantener un determinado orden o sistema social que por desgracia favorece a una minoría privilegiada. El Estado, para estos ideólogos que anuncian el fin de la historia o el fin de las ideologías, es solamente un instrumento que administra los asuntos públicos desde un enfoque científico-técnico, al margen de cualquier ética social, esto es, al margen de cualquier criterio de equidad o de justicia social. La ciencia así entendida es una ingeniería social que deberá resolver los problemas en el orden puramente administrativo: "La vieja aspiración weberiana de una ciencia 'libre de valores', se vuelve así la aspiración de una ciencia libre de ideologías. Las ciencias sociales, al liberarse de la ideología, alcanzan su pleno estatuto científico y —como las ciencias naturales— permiten desarrollar una tecnología basada en ellas". El Estado debe verse en un enfoque mucho más amplio, no sólo como instrumento guardián del orden o regulador de libertades. Luis Villero al respecto señala: el Estado deberá concebirse "no sólo como un instrumento para garantizar las
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    libertades ciudadanas yadministrar la cosa pública, sino como un órgano destinado a corregir las injusticias que necesariamente genera el mercado libre. Porque el mercado nada sabe de justicia. Sólo un poder político dirigido por los valores superiores de igualdad y justicia puede transformarlo de una fuente permanente de inequidad en un instrumento de beneficio de todos. Ejercicio de interpretación Con tres compañeros analicen el papel de la ideología en la lucha de clases. Relacionen sus conclusiones con acontecimientos pasados y presentes. GLOSARIO Acepción: Sentido en que se toma una palabra o una frase. Preferencia. Término que asigna la acción de llevar a cabo algo, sea ella exterior al sujeto, o moral. Arredrar: Apartar, separar, retraer, hacer volver atrás, por el peligro que ofrece o el temor que Infunde la ejecución de alguna cosa. Crítica: Arte de juzgar la bondad, verdad y belleza de las cosas. Cualquier juicio formado sobre alguna cosa. Ideología: Rama de la ciencias filosóficas que estudia el origen y clasificación de las ideas. Conjunto de las ideas que caracterizan a un autor. Neutralidad: Neutral. Que no se inclina a ninguna de las partes que disputan o contienden. Política: Arte de gobernar. Actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos. Se refiere siempre a la unidad de la organización humana considerada en un momento histórico determinado. Praxis: según la filosofía marxista, conjunto de actividades que pueden transformar y hacer desaparecer al estado. Incluye el conocimiento del as relaciones de producción (infraestructura) sobre las que se basan las relaciones sociales. Proposición: Acción y efecto de proponer. Expresión de un juicio entre dos términos, sujeto y predicado, que afirma o niega este de aquel, o incluye o excluye el primero respecto del segundo. Valorativo: Valorar, evaluar.
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    EVALUACIÓN TALLER DE PROFUNDIZACIÓN ANÁLISIS Mesaredonda. Lee cuidadosamente el siguiente texto y relaciónalo con lo estudiado en este capítulo, para que des tu apreciación. "La tarea de la filosofía es desengañar al hombre para que piense, para que actúe y organice su realidad como hombre desenajenado y que ha entrado en razón, para que gire en torno a sí mismo y su sol real". CONCEPTUALIZACIÓN Respuestas breves: 1. ¿En qué consiste, según la filosofía analítica, el método analítico? 2. Si la filosofía no tiene por objeto de estudio el conocimiento de la realidad, ¿cuál es entonces su objeto de estudio? 3. Caracteriza el concepto de ideología en Marx y Engels, en relación con la ideología alemana. 4. Explica los diversos conceptos de ideología expuestos en el texto siguiente:
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    Parte dos Esbozo históricode la filosofía antigua El estudiante conocerá el desarrollo de la filosofía griega a partir del análisis de las concepciones filosóficas de: • Los presocráticos • Sócrates • Platón • Aristóteles Para entender las soluciones que la filosofía griega ha dado, a través de la historia, a los problemas del conocimiento, los problemas morales y políticos que se plantea el hombre.
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    CAPITULO UNO LOS PRESOCRATICOS LOGROS •Entiende la explicación racional que los filósofos Tales de Mileto, Anaxímenes y Anaximandro propusieron de la naturaleza de las cosas. • Explica por qué la escuela pitagórica sostiene que la esencia y el principio de todas las cosas es el número. • Comprende el concepto del cambio (de la unidad y la diversidad), tal como lo explican Heráclito y Parménides. ü Manifiesta atención e interés en las actividades de clase. ü Aprovecha los textos como fuentes primarias de aprendizaje. INTRODUCCIÓN La filosofía griega es importante para quien por primera vez se acerca al estudio de la filosofía; permite conocer su origen, sus principales representantes y sus tesis fundamentales. En este capítulo estudiaremos a los filósofos presocráticos: Tales de Mileto, Anaxímenes y Anaximandro, quienes propusieron de modo predominante una visión racional del mundo a partir de elementos físicos como el agua, el aire, el fuego, etc. La escuela pitagórica, por su parte, sostendrá que el número es esencia y principio de todas las cosas. Heráclito y Parménides, filósofos igualmente importantes de este periodo, nos acercan a nociones como el devenir y el ser. Los atomistas sostendrán que el átomo es principio explicativo y no solamente entendido como la partícula más pequeña de la materia. Finalmente, los sofistas conducirán la filosofía por el camino del pensamiento, esto es, por la vía de la razón (logas), como el único medio de conocer al hombre y la naturaleza. 1. FILÓSOFOS PRESOCRÁTICOS En algunos manuales de filosofía leemos que la filosofía se inicia cuando se sustituyen explicaciones mitológicas y religiosas por explicaciones fundadas en la razón, lo cual es tan sólo una verdad a medias, puesto que mito y filosofía en el periodo griego que estudiamos son inseparables.
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    Así, Jaeger señala,parafraseando a Kant: "El comienzo de la filosofía científica no coincide, así, ni con el principio del pensamiento racional ni con el fin del pensamiento mítico. Auténtica mitología hallamos todavía en el centro de la filosofía de Platón y Aristóteles". En efecto, con los filósofos presocráticos asistimos al nacimiento de un pensamiento racional que se extiende y se consolida con Platón y Aristóteles. Pero en este desarrollo histórico de la filosofía, aunque se le pueda caracterizar como racional, se encuentra implicado de igual modo el pensamiento mítico. El juicio que hace Jaeger en Paideia nos parece correcto. Los primeros filósofos (Tales de Mileto, Anaxímenes y Anaximandro) reclaman ya un conocimiento racional del mundo. El motivo de sus inquisiciones aparece bajo la forma de un saber cosmológico físico naturista, aunque lo cierto es que ese saber no es sólo físico, sino además racional. Ellos buscaban, más allá de la sensibilidad y de la diversidad fenoménica, la unidad racional y especulativa que permite explicar el universo en su conjunto. En vista de lo anterior, y para ilustrar lo dicho, estamos obligados a señalar que los sentidos sólo muestran los fenómenos como cambiantes y distintos entre sí, mientras que la razón unifica la diversidad que registran los sentidos en una unidad que como concepto racional explica el conjunto del universo. Así, los filósofos presocráticos se han valido de la razón para explicar el conjunto del universo bajo la forma de un elemento físico, ya fuese el agua, el aire e incluso el fuego. La filosofía griega nace en la costa del Asia Menor y a los primeros filósofos de esta época y lugar se les conoce como jónicos. Lo que primero los deslumbra es lo que inmediatamente se presenta a sus sentidos: las cosas y en general los fenómenos de la naturaleza. Aristóteles, en su Metafísica, nos dice que fue la admiración lo que inicialmente empujó a los hombres a filosofar. Por eso, con justa razón podemos señalar que aquellas cosas que admiran son el punto de partida y materia fundamental de su especulación filosófica. Observaremos, en adelante, cómo los filósofos presocráticos buscarán en medio del cambio infinito de los fenómenos un principio general que sea capaz de explicarlos y que por lo mismo no esté sujeto al cambio. Este principio es un concepto general que como tal deberá dar cuenta de aquello que a los sentidos se presenta como cambiante. Si las cosas cambian, ¿qué son de verdad? Si una cosa pasa de ser blanca a ser verde, es y no es blanca. Si algo que era deja de ser, resulta que la misma cosa es y no es. La multiplicidad y la contradicción penetran en el ser mismo de las cosas; se pregunta entonces qué son las cosas de verdad, es decir siempre, por detrás de sus muchas apariencias. Apela de la multitud de aspectos de las cosas a su raíz permanente, superior a esa multitud y capaz de dar razón de ella. Por esto, lo verdaderamente interesante es la pregunta inicial de la filosofía: ¿qué es de verdad todo esto, qué es la naturaleza o principio de donde emerge todo? Las diversas respuestas que se van dando a esta pregunta forman la historia de la filosofía griega.
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    Para Tales deMileto (640-546 a. C.) el principio de todas las cosas y del universo es el agua. Según Aristóteles, Tales afirmaba que el agua es principio, porque probablemente observaba que era alimento de todas las cosas, y que todo animal vive de la humedad. "La simple tesis de Tales de Mileto es filosófica, en ella no se toma el agua sensible en su particularidad frente a las demás cosas naturales, sino que se le concibe como un pensamiento en que todas las otras cosas naturales se contienen y se disuelven". De lo anterior se deduce que el agua de Tales actúa como principio (physis líquida originaria) de donde todo nace. El agua en este sentido coincide con lo divino: "Dios es la causa más antigua, porque no es engendrado"; en otras palabras, porque es principio. Y decir principio equivale a afirmar, apunta Aristóteles, "aquello de lo cual proceden originariamente" y "en la cual acaban por resolverse todas las cosas". Y que además es "una realidad que continúa existiendo inmutada a través del proceso generador de todas las cosas". Así pues, para Aristóteles este principio es aquello que no cambia. No se debe creer, empero, que el agua de Tales consiste en el elemento físico-químico que bebemos. El agua de Tales hay que considerarla de una manera totalizante, como aquella physis líquida originaria, de la que todo se deriva y de la que el agua que bebemos no es más que una de sus múltiples manifestaciones. Tales es un naturalista en el sentido antiguo del término y no es un materialista en el sentido moderno y contemporáneo. En la práctica su agua llegaba a coincidir con lo divino. "Dios, decía, es la cosa más antigua, porque no es generado", es decir, porque es principio. Se introduce así una nueva concepción de Dios: se trata de una concepción en la que predomina la razón y que se halla destinada como tal a eliminar muy pronto todos los dioses del politeísmo fantástico-poético de los griegos. Reale, Giovanni yAntiseri, Darío Historia del pensamiento filosófico y científico Anaxímenes (560-548 a. C.) postula como principio de las cosas el aire; muestra un claro adelanto en el proceso mismo de la abstracción. Su principio es menos físico y menos sensible, si lo comparamos con el agua. "El aire tiene, al mismo tiempo, la ventaja de poseer una mayor ausencia de forma; tiene menos de cuerpo que el agua, pues no lo vemos, sino que ños damos cuenta solamente de sus movimientos". Anaximandro (610-546 a. C.) sostiene que el principio de las cosas es el úpeiron, es decir, lo infinito e indeterminado. Este principio tiene la característica principal de no hacer referencia a lo finito, particular o sensible. El principio de Anaximandro es del todo abstracto e indeterminado; podría decirse que es un concepto general que explica toda generación (llegar a ser) y toda corrupción (dejar de ser). En
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    otras palabras, setrata de un concepto que indica cabalmente "el ser y el no ser" del mundo fenoménico. "Ahora bien, el progreso en cuanto a la determinación del principio como la totalidad infinita estriba en que, aquí, la esencia absoluta no es algo simple, sino una generalidad que equivale a la negación de lo finito. Al mismo tiempo, desde el punto de vista material, Anaximandro supera la concreción del elemento agua: su principio objetivo no presenta ningún carácter material y se le puede considerar como un pensamiento". Podemos decir que los primeros filósofos fueron naturalistas en cuanto explican el origen de las cosas por vía de los sentidos, pero no lo fueron en tanto que pudieron abstraer de la diversidad fenoménica la unidad conceptual y especulativa como unidad racional. Según Aristóteles, son las cosas y en general los fenómenos de la naturaleza los que conducen a los hombres a filosofar y buscar los primeros principios especulativos del universo. Los filósofos de la escuela jónica, encabezada por Tales de Mileto, "consideraron tan sólo principios aquellos que se dan bajo la especie de la materia. Aquello de que están constituidos todos los seres, de donde vienen al llegar a ser y a lo que vuelven cuando al fin se corrompen persistiendo en ellos las sustancias con sus variables modificaciones; esto es lo elemental y el principio de todos los seres"6. Creen que en realidad nada nace ni llega a la corrupción, suponiendo que esta primera naturaleza subsiste siempre. Así, no se nos ocurre decir que Sócrates nace cuando se hermosea o se hace músico, ni decimos que perece cuando pierde estos modos de ser, puesto que el sujeto de estos cambios (Sócrates mismo) permanece en su ser. Ni podemos decir lo mismo respecto de los demás seres. Es, pues, necesario que haya una primera naturaleza, única o múltiple, de la cual proceden las demás cosas, quedando ella a salvo. El agua, según Tales de Mileto, al igual que el ápeiron de Anaximandro y el aire de Anaxímenes, están considerados como principios y esencias de las cosas, entendiendo por esencia el concepto general que da cuenta y razón de todas las formas perceptibles y sensibles de los fenómenos y, en general, de toda manifestación natural. La limitación, según Aristóteles, de los filósofos presocráticos sería la siguiente: Cuando suponen que el universo entero es uno y que una es su naturaleza en el orden de la causa material, la cual suponen por añadidura corporal y extensa, es evidente que se equivocan de muchas maneras. Establecen, en efecto, una serie de elementos hábiles tan sólo para los seres incorpóreos, siendo así que también existen seres que carecen de cuerpo y, continúa Aristóteles, cuando pretenden explicar las causas de la generación y de la corrupción de las cosas y dar una explicación coherente de la naturaleza de todas las cosas, pasan por alto el movimiento y el cambio.
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    He aprendido que... Enconcreto, la limitación de los filósofos presocráticos consiste en determinar este absoluto o concepto en un elemento corpóreo. En este sentido lo absoluto (concepto de lo general) no es todavía, en interpretación de Aristóteles, el género o el concepto que se determine a sí mismo, sino que depende todavía de un elemento particular y natural. Proyecto de investigación Con otros dos compañeros, investiguen el contexto y los principales planteamientos de Tales de Mileto, Anaxímenes y Anaximandro. Luego, cada uno escoge al filósofo que quiere personificar y prepara su intervención. Es necesario destacar los aspectos básicos que los diferencian y su importancia en el desarrollo histórico de la filosofía. 2. ESCUELA PITAGÓRICA Otra escuela, también importante en la época presocrática, fue la pitagórica. A la sociedad, cuyo director es Pitágoras, se le conoce como sociedad sacerdotal (monacal). Sus participantes, se dice, eran hombres que cultivaban la disciplina científica y fueron ellos los que por primera vez en la historia introdujeron la enseñanza de la ciencia. Con Pitágoras se ordena la ciencia y se instrumenta una serie de técnicas para su transmisión. La decadencia y la destrucción de esta orden sacerdotal coincide con la muerte de Pitágoras (504 a. C). Una de las causas a que se atribuye su decadencia es la vida religiosa cerrada en sí misma, lo que traería como consecuencia que dentro de la vida colectiva del estado griego tuvieran cabida sectas que proclamaran un orden moral y político contrario al Estado. Según Aristóteles, los filósofos pitagóricos dedicados a las matemáticas impulsaron esta ciencia. Absorbidos por los estudios de las matemáticas, llegaron a creer que los principios de los números eran los principios de todos los seres. Y esto por las siguientes razones: porque los números son anteriores a los seres por su naturaleza, porque en los números parecía haber más puntos de semejanza que en el fuego, la tierra y el agua, respecto de la existencia de los seres y de las cosas que están en formación. Y así les parecían una simple combinación de números la justicia, el alma y la inteligencia, las circunstancias temporales de las cosas, etc. "En fin, porque en los números veían las combinaciones y explicaciones de la música y los fenómenos musicales. Así pues, al ver que toda la naturaleza parecía poderse reducir a los números y al ser y, por otra parte, que los números son anteriores a todas las cosas, vinieron a creer que los números eran también los elementos de todas las cosas, y que el universo astronómico entero es una combinación armónica de números". Lo más importante y fundamental de la escuela pitagórica es, sin lugar a dudas,
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    que ya nodetermina en un algo material lo absoluto; esto es, no buscan el principio o esencia de las cosas bajo una forma sensible. Y en efecto, la abstracción que está más allá de lo real es ahora pensamiento, esencia absoluta no determinada bajo una forma material. Lo característico es, pues, la determinación del pensamiento por el pensamiento mismo, tal es la esencia absoluta de las cosas. De este modo, podemos diferenciar la escuela pitagórica de la jónica, diciendo que la realidad de las cosas no está presente más que en el pensamiento, o sea que la realidad tiene como principio la abstracción, el concepto, o en todo caso, el intelecto. Matemáticas Investiga y relaciona la escuela pitagórica con el área de matemáticas. Ahora bien, según Aristóteles los pitagóricos plantearon que el número es la esencia primigenia en virtud de que: "Parecen ellos creer que el número es un principio al estilo de como lo es la causa material para las cosas que existen y tal como lo son las modificaciones y los hábitos de los mismos seres. Los elementos del número son el par y el impar; el impar es finito y el par es infinito; la unidad a la vez participa de ambos elementos, porque es par e impar; el número, empero, proviene de la unidad y, por fin, el cielo entero se compone, como ya se ha dicho, de números". En fin, los números son para los pitagóricos el medio más adecuado para expresar la esencia de las cosas, ya que el universo entero está compuesto de números. El sentido en que debe tomarse tal afirmación es, sin duda, a la manera de los filósofos jónicos: como una sustancia primera y última. El sentido correcto de este principio es que los números, al no existir en la realidad, son precisamente ellos los que constituyen, y representan conceptual y abstractamente, el infinito de las cosas materiales. Así, los pitagóricos han hecho posible la abstracción de lo real en la totalidad, es decir, en la unidad como forma pura del pensamiento. Esta unidad en cuanto unidad infinita de números implicaría no sólo lo universal e infinito (el par), sino que además incluiría lo particular y lo finito (el impar) de las cosas. Lo general y lo particular son así principios que, vinculados, conforman el concepto de número, que en su traducción perfecta es el absoluto o totalidad abstracta que interviene y da cuenta de todas las cosas. En la misma línea de pensamiento, podríamos decir también que la trinidad para los pitagóricos es totalidad y la representa el número tres. El número uno, en este sentido, es lo más abstracto del saber, el dos es la dualidad, lo tangible y lo sensible, mientras que el tres es la unidad perfecta y concreta del saber, que finalmente relacionará por imitación lo general (lo universal) y lo particular (la cosa). Él número, por tanto, será totalidad racional que mantiene en la unidad ambos lados del conocer. La limitación en la que caen los filósofos pitagóricos ya la ha señalado
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    Aristóteles antes queHegel: el número todavía no es la forma última conceptual del pensamiento, dado que los números tienen un lugar intermedio entre el ser particular de las cosas y lo universal del pensamiento. Refiriéndose a Platón, Aristóteles señala: "Además de los seres sensibles y las ideas, admite Platón las especies o ideas matemáticas como ideas intermedias, distintas realmente de los seres sensibles, cuyas especies son perpetuamente mudables y distintas de las ideas puras, porque muchas de ellas son entre sí semejantes, mientras que la idea pura es cada una única en su especie". He aprendido que... Aunque los filósofos pitagóricos no pudieron expresar aún la forma pura del pensamiento "en sí y para sí", hicieron adelantar la filosofía por el camino de la abstracción, al afirmar que el número es la representación abstracta de todo lo real y sensible. Esto a pesar de que el número aún no exprese la totalidad o unidad conceptual en sí y para sí, como ya se ha indicado. Ejercicio de interpretación Lee la sección "La búsqueda de lo absoluto"; analiza y resuelve: • La visión del autor sobre la búsqueda de lo absoluto. • Los aspectos en que estés de acuerdo y aquellos en los que estés en desacuerdo. • Plantea tu punto de vista sobre la búsqueda de lo absoluto. LA BÚSQUEDA DE LO ABSOLUTO Esta primera filosofía se sintió aguijoneada por la aspiración esencial de toda verdadera filosofía. Busca lo absoluto, algo válido para todos y eternamente durable. Todo lo que nos ofrecen las sensaciones es fugaz y variable, diferente en cada individuo y en cada instante. Cuanto nos ofrecen las sensaciones no es lo absoluto. Esta comprobación es el término negativo, que nos pone en guardia contra la incertidumbre y la relatividad de las sensaciones y nos abre el camino hacia la verdad absoluta, este término precisamente lo expusieron los primeros filósofos griegos "corresponde al alma de los bárbaros fiarse de las sensaciones irracionales". Si los datos de los sentidos no son la verdad, la verdad se encuentra más allá de lo que nos aporta la sensación. La verdad no es algo sensible, sino suprasensible, y lo suprasensible no se le siente, se le piensa únicamente, es inteligible como una ecuación matemática, como una regla lógica. En ese elemento suprasensible está lo que buscamos, la verdad en su generalidad y estabilidad, porque cada uno siente de manera diferente, pero todos piensan con arreglo a la misma lógica. Las impresiones de los sentidos, por depender del sujeto que las experimenta, por esto son siempre diferentes en cada sujeto; las llamamos subjetivas. Por el contrario, el entendimiento de
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    lo suprasensible, queindependientemente del sujeto queda siempre invariable, se denomina objetivo. Esta objetividad es la verdad. La verdad es objetiva, tiene validez absoluta y no es, como lo sensible, relativa respecto de las sensaciones de cada sujeto. El elemento objetivo de la verdad constituye también la esencia del ser, encontrándonos aquí con la primera afirmación decisiva y característica de la filosofía griega: que la esencia de los seres tiene un carácter suprasensible, es suprasensible. Los filósofos cosmólogos llegaron a determinar la naturaleza inteligible de la esencia. Esta esencia no está desvinculada de los fenómenos. Los fenómenos, la multitud de los seres, son las manifestaciones de la esencia. Tienen su fuente y principio en la esencia. Por consiguiente, quien busca la verdad en filosofía, busca la esencia absoluta de los seres, de los fenómenos, y busca al mismo tiempo el principio absoluto de los seres: "de donde provienen los demás, mientras él mismo se conserva intacto". Como dice Aristóteles, el primer planteamiento filosófico fue incluso más allá. En efecto, para que ese principio fuese una explicación de los fenómenos, un conocimiento exhaustivo del mundo, era necesario colocar a todos los seres bajo dicho principio; era necesario fundamentar todo lo existente y alcanzar una unificación determinante mediante tal principio absoluto. El conocimiento científico presupone la unidad sistemática de los seres y del universo, razón por la cual es definitivamente indispensable que el principio universal sea único; de no serlo no sería un principio, lo que importaría determinar de nuevo las relaciones entre los elementos primarlos aislados, especificando sus características y nexos; esto es, reunirías de manera total y someterlos a un principio de unificación, a una unidad sistemática que prevalezca sobre el conjunto, Las conquistas de la primera filosofía en Grecia fueron, en consecuencia, el reconocimiento del carácter inteligible de la esencia y el del principio de unificación del universo. Ambos hicieron que la observación constituya, realmente, el teorizar filosófico y que su descubrimiento adquiera valor histórico universal. Desde su formulación han permanecido logros imperecederos del espíritu humano. Si hoy son sólo pocos los que tienen conciencia de esas conquistas, no es de importancia el hecho, pues son esos pocos los que valen en la vida espiritual. Tsatsos, Constantino De la filosofía social de los antiguos griegos 3. LA FILOSOFÍA DE HERÁCLITO (EL SER Y EL DEVENIR) Heráclito es uno de los pensadores más importantes para la filosofía de nuestro tiempo. Sostiene que la unidad de los contrarios "ser y no ser" es principio fundamental de todo lo real. Lo verdadero para Heráclito es la unidad dialéctica de los contrarios simbolizada en el fuego eterno que se enciende y se apaga según medidas. La unidad de los contrarios no es un sinsentido que vaya contra la esencia de las cosas, sino que es el principio constitutivo de todo lo real y del universo. Todo está en movimiento, excepto
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    el movimiento mismoque es fuego eterno. Afirma que hay un saber, una racionalidad que lo gobierna todo; por ello dice: "De cuantos he oído razones, nadie llega a tanto como a descubrir que lo sabio está apartado de todo". En este fragmento pareciera referirse a una entidad cósmica. Pero lo cierto es que, relacionándolo con el fragmento donde expresa "conocer la verdad que lo pilota todo a través de todo", lo sabio (sabiduría) sería entonces la posibilidad de conocer lo real por vía de la razón humana. Así, lo verdadero (lo racional) de la cosa está más allá de ella; sin embargo, la gobierna y la explica. De esta suerte, el ser y el pensar (realidad- razón) encuentran en Heráclito su unidad y al mismo tiempo su diferencia, dado que el pensar como la realidad misma constituye una unidad indisoluble. Para Heráclito, todos podemos participar de lo objetivo. El hombre de ciencia debe hacer caso a la racionalidad objetiva, sólo a ella, no a Heráclito ni a ningún otro, si es que se quiere indagar la verdad que esconde la naturaleza. Ahora bien, aunque la naturaleza ama el ocultarse no lo hace absolutamente, porque por vía de la experiencia es posible conocer sus secretos. Así, los que no son capaces de descubrir lo que está oculto —dice Heráclito— tienen alma de bárbaros, puesto que son incapaces de analizar las cosas tal como son; dicho de otra forma, de hacer experiencia. Los hombres bárbaros, incapaces de comprender se asemejan a los sordos; por eso, para ellos malos testigos son los ojos y los oídos. Esta racionalidad que todo lo gobierna es difícil de conocer dado que continuamente se oculta. "Hay que esperar lo inesperado, pues es penoso y difícil de encontrar". Por ello no esperemos que la realidad por sí misma descubra su verdad, es necesario un sujeto (hombre de ciencia) que la experimente por vía de los sentidos y además la someta al sano juicio de la razón especulativa. En este caso hay que hacer la experiencia de palabra y obra, hay que analizar cada cosa según su naturaleza y explicando cómo es en realidad. Luego descubriremos por vía de la palabra y la razón, los secretos que la realidad misma oculta. Por otro lado, Heráclito señala que la mucha ciencia no instruye a la mente, pues hubiera instruido a Hesíodo y a Pitágoras, como a Jenófanes y a Recateo. La sabiduría, para Heráclito, se adquiere por los sentidos, por los ojos y por los oídos, agregándose a éstos el alma; pero no el alma de los bárbaros, sino aquella capaz de descubrir lo oculto. Así, habría que participar de lo objetivo para poder llegar a la verdad que se esconde y que finalmente la inteligencia (el alma) descubre. El descubrimiento al fin será el logos (onto logas) que es la verdad común a todas las cosas. Ejercicio de aplicación
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    Escribe tres grafitirelacionados con el planteamiento filosófico de Heráclito. Ilústralos y organiza una exposición. 4. ESCUELA ELEÁTICA Los filósofos más representativos de esta escuela son Jenófanes, Parménides, Meliso y Zenón; entre éstos sólo nos referiremos a Parménides. Ciudadano de Elea, según comenta Diógenes Laercio, fue discípulo de Jenófanes. A Parménides puede considerársele como el verdadero iniciador de la filosofía en sentido estricto. Con con En general, uno de los datos más importantes que se recogen de este pensador es precisamente el poder presentar o el haber concebido la unidad racional absoluta y pura. Según Aristóteles, "parece haber concebido con mayor clarividencia las cosas. Juzgando que fuera el ser, el no ser es nada, creen que necesariamente el ser es uno y que no hay cosa alguna fuera del ser..." Según Parménides, el ser es uno, inmutable, eterno e imperecedero y, en este sentido, el ser es totalidad racional que se determina a sí mismo por sí mismo, por ser LA ETICA DE HERÁCLITO Caracterizada en LEYES MORALES Para el HOMBRE RAZÓN VIRTUD SER SENSIBLE SER ESPIRITUAL Con Como VIRTUD RAZÓN Llega a LA FELICIDAD
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    ésta identidad absoluta.Nada hay fuera del ser, porque en tanto pensamiento es pensamiento e identidad pura. Además, Parménides señala que el ser, como el verdadero saber de las cosas, es circular, en tanto principio y unidad que encierra lo verdadero de todo aquello que deviene y se manifiesta a los sentidos como eternamente cambiante. El movimiento para Parménides es tan real como lo imperecedero del ser; su negación consiste simple y sencillamente en no fincar lo verdadero de las cosas en el ser que deviene, sino en aquel otro que permanece y es eterno. En este sentido, si identificamos lo real con el pensar tendremos que lo real encuentra su verdad en el concepto racional y circular. Hegel interpretando a Parménides señala: "El pensamiento es, pues, idéntico a su ser, pues nada es fuera del se; de esta gran afirmación Plotino, al citar este último fragmento, dice que Parménides captó éste en sí al no poner el ser en las cosas sensibles, pues identificando el ser con el pensar lo afirmó como algo inmutable". De lo anterior podemos concluir: sólo el ser es lo verdadero puesto que el ser y la realidad encuentran su identidad absoluta. Fuera de este ser no hay nada. En su poema Parménides señala: "Necesario es que aquello que es posible decir y pensar, sea (exista), porque puede ser (existir), mientras que lo que nada es, no lo puede (no puede existir)". Podemos expresar lo anterior en otras palabras: toda realidad es objeto del pensamiento para el pensamiento, y fuera de este ser (esfera o circularidad) no puede pensarse nada, en tanto que sólo se piensa lo que, lo que existe. Para poder negar el "no ser " absoluto, Parménides en este sentido debe sentar la tesis de que lo real y el pensar se encuentran en una identidad absoluta. Dice: "Igual me da comenzar por cualquier punto pues he de volver a él". En cuanto a la filosofía de Parménides, sólo cabe indicar que lo real y el pensar se encuentran en una unidad absoluta o identidad absoluta sin diferencia. Es cierto que lo absoluto se diferencia del absoluto no ser; pero lo absoluto en cuanto ser no se diferencia en sí mismo, pues es sólo unidad absoluta indiferenciada. Aquí cabe señalar que Heráclito hace referencia a un no ser relativo y podrá entonces presentar al ser, lo absoluto, como identidad y no identidad. Platón en El sofista, entendiendo bien a Parménides, señala que el no ser en su mentido absoluto no puede ser objeto de un contenido inteligible. Pero sí lo será, si lo entendemos como un no ser relativo que participa del ser, de lo absoluto. Lo que nos interesa destacar de la filosofía de Parménides es la formulación que hace acerca del ser en cuanto circular. Esta imagen o abstracción que se hace de la naturaleza es tradicional en el pensamiento griego y debemos entenderla, según la formulación de Parménides, como racionalidad absoluta y circular de lo real. Importante es señalar finalmente que con Parménides surge el conocimiento como un saber de lo
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    absoluto, como unsaber de la totalidad. Ejercicio de interpretación Establece las diferencias y semejanzas entre la filosofía de Heráclito y la de Parménides. 5. ATOMISTAS Y SOFISTAS (EL PENSAMIENTO O RAZÓN COMO ESENCIA DE LO REAL) 5.1 Escuela atomista Antes de explicar la teoría atomista es conveniente hacer un breve resumen de los dos últimos filósofos que vimos. Debemos recordar que, para Parménides, el ser es lo uno que representa la unidad de identidad consigo misma. Esta aseveración es muy importante, pues adelanta y hace progresar la filosofía por el camino racional y especulativo. Pero si implicamos frente al ser el no ser, ya no se formula el ser como lo más abstracto e idéntico consigo mismo, sino que ahora es un proceso en que se implican tanto la identidad como la no identidad, es decir, su no ser. Así, el no ser es la negación del ser, y ambos lados constituyen, por así decir, los polos positivo y negativo de un proceso totalizante y circular. En fin, sólo es posible encontrar una explicación racional del universo a partir del movimiento que implica la identidad y no identidad de los contrarios, es decir, del ser y del no ser. Aristóteles, en su Metafísica, nos dice que lo lleno y lo vacío son categorías o conceptos que explican la permanencia y el cambio, es decir, el ser y no ser de todas aquellas cosas existentes. Lo lleno y lo vacío son, por tanto, identificados con el ser y el no ser, los dos principios fundamentales por lo que las cosas son o se constituyen. Lo importante es señalar que el devenir mismo de las cosas es principio explicativo, puesto que todo está en movimiento, excepto el movimiento que es eterno en las categorías (lleno y vacío, ser y no ser) que determinan y explican el devenir concreto de todo aquello que a los sentidos se presenta como sensible. Así, consideramos que para los atomistas (Leucipo y Demócrito) sólo sería posible encontrar una explicación racional del universo a partir del movimiento que implica el átomo negando al vacío, si es que el átomo como el vacío en su unidad dialéctica indisoluble es principio explicativo en sí y para sí de todo aquello que deviene. Sin duda alguna, Leucipo y Demócrito quisieron decir que las cosas son lo que son por la combinación, atracción y repulsión de infinitud de átomos y porque en ellos funge como causa de su propio devenir la identidad y no identidad de los contrarios.
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    Siguiendo la interpretaciónde Hegel podemos decir que el átomo no sólo es la partícula más pequeña de la materia según la física, sino que es también principio. En la línea de esta misma idea, el átomo como concepto es un principio totalmente ideal: para que las cosas sean comprendidas en su verdadera esencia, es decir en su concepto (ser y no ser; átomo y vacío), es necesario que funja como principio que mantiene en la unidad del concepto la diversidad de aquello que deviene y a los sentidos se presenta como particular, como contingente. Así, el átomo en su correcta interpretación es lo individual, como la partícula más pequeña de la materia y al mismo tiempo lo general, en tanto concepto que configura lo concreto de las cosas. El principio de lo uno (unidad de átomo y vacío) —dice Hegel— es un principio totalmente ideal, pertenece por entero al mundo del pensamiento, y así sería aunque quisiera afirmarse que los átomos existen. El átomo puede concebirse en un sentido material, pero a pesar de ello es algo sensible, puramente intelectual. Esta interpretación de Hegel en los tiempos actuales ha suscitado innumerables controversias. Por ejemplo, en su libro titulado Lecciones de filosofía, Georges Gogniot nos dice que el átomo como principio ideal, tal como lo plantea Hegel, es una interpretación absurda porque hace de Demócrito un idealista y no un materialista. Nosotros podemos plantear al respecto que efectivamente el empirismo antiguo está entendiendo el átomo desde el punto de vista de la física; pero desde el punto de vista de la filosofía, es necesario entenderlo también como concepto, en oposición y en relación dialéctica con lo individual y concreto. En fin, de no entenderse el átomo como concepto y como un "algo" material en el vacío, que en este caso sería su no ser, será imposible comprender su movimiento e interacción dialéctica que (átomo y vacío) en tanto lados del proceso configuran la unidad o totalidad abstracta de todo lo real y sensible. He aprendido que... Con los filósofos atomistas, el ser y el pensar encuentran su unidad e interioridad no sólo como la forma abstracta de las cosas, sino, además, como su modo concreto de ser y de existir. En términos generales, podemos decir que el ser y el pensar, en los primeros filósofos jónicos, simplemente se relacionan sin llegarse nunca a implicar. En cambio, en la filosofía pitagórica se hace posible la determinación abstracta de la cosa en el número. Pero serán los atomistas quienes finalmente implicarán y harán posible la unidad de lo abstracto y lo concreto. Así, encontraremos que lo verdadero de la cosa es la totalidad, como unidad dialéctica de lo uno: el ser universal en tanto concepto y lo particular del objeto. En este sentido podemos concluir señalando que el átomo es concepto y al mismo tiempo es realidad concreta. 5.2 Escuela sofista
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    Entrevista con sumáximo exponente, Protágoras. Estudiante: ¿Cómo lo consideran en Grecia? Protágoras: Me consideran como el primer maestro de Grecia. Estudiante: ¿Por qué fue desterrado de Grecia? Protágoras: Por dudar de la existencia de los dioses. Estudiante: ¿Cómo resume su tesis fundamental en el diálogo Teeteto de Platón? Protágoras: Yo expreso que el hombre es la medida de todas las cosas, de lo que es, en cuanto es, de lo que no es, en cuanto no es. Estudiante: ¿Cómo explicaría esta idea? Protágoras: Este principio expresa que la determinación universal es medida, es razón que media entre lo que es verdadero y lo que es falso. Este principio se ha entendido como el que mide y diferencia lo verdadero de lo falso o lo falso de lo verdadero. Estudiante: ¿Cuál es su otra interpretación sobre la razón? Protágoras: La razón consciente o razón universal es la única en tanto principio que da sentido verdadero y concreto al mundo de lo sensible. He aprendido que... La proposición básica del pensamiento de Protágoras consistió en el siguiente axioma: "El hombre es la medida ¿e todas las cosas, de las que son en aquello que son, y de las que no son en aquello que no son" (principio del v*no mensura). Protágoras entendía por "medida" la norma del juicio, mientras que "todas las cosas" abarcan sdos los hechos y todas las experiencias en general. Tal axioma se convirtió en celebérrimo y ha sido considerado —y lo es, en efecto— casi como la carta magna del relativismo occidental. Mediante este principio Protágoras quería negar la existencia de un criterio absoluto, que discrimine entre ser y no ser, verdadero y falso. El único criterio es el hombre, el hombre individual: "Las cosas son para mí tal como se me aparecen, y son para ti tal como se te aparecen a ti". Por ejemplo, este viento que sopla ¿es frío o cálido? La respuesta, de acuerdo con el criterio de Protágoras, sería la siguiente: "Para quien tenga frío, es frío, y para el que no, no". Entonces, si las cosas son así, nadie estaría en la falsedad, sino que todos estarían en la verdad (en su verdad). GLOSARIO Átomo: Partícula material de extrema pequeñez. Cualquier cosa muy pequeña. Devenir: Concepto filosófico que expresa la progresión mediante la cual las cosas se transforman o llegan a su verdadero ser. Dialéctica: Ciencia que estudia el raciocinio u sus leyes. El arte de descubrir la verdad gracias a la discusión, poniendo de relieve y eliminando las contradicciones del adversario.
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    Lo absoluto: Laidea suprema e incondicionada. Materia: Cualquier punto o asunto de que se trata. Causa, motivo, ocasión. Naturaleza: Esencia de un ser o la propiedad característica de una cosa. Principio: Carácter fundamental de un elemento al cual se reducen los demás y del cual derivan las cosas. Primer instante de la existencia de algo. Origen, fundamento. Razón: Acto de discurrir el intelecto. Argumento o demostración en apoyo de algo. Ser: Esencia o naturaleza. Ente, lo que es o existe. EVALUACIÓN TALLER DE PROFUNDIZACIÓN INTERPRETACIÓN 1. Debate: Organiza un debate sobre el concepto de ser presente en las diferentes escuelas filosóficas. 2. Escribe: Elabora un ensayo alrededor del enunciado filosófico "El hombre es la medida de todas las cosas. CONCEPTUALIZACIÓN Respuestas breves: 1. Explica qué sentido filosófico tiene afirmar que el átomo no sólo es la parte más pequeña de la materia, sino que también es el principio. 2. Explica el significado filosófico que para los sofistas tiene la razón o el logos. COTIDIANIDAD Investiga la incidencia de los filósofos presocráticos en la concepción filosófica de hoy. Presenta tres ejemplos demostrativos de tus conclusiones. DICCIONARIO FILOSÓFICO Amplía, con la ayuda de un diccionario, los siguientes conceptos: principio, devenir, naturaleza, ser, dialéctica, y lo absoluto. Elabora un cuadro con cada uno de los filósofos estudiados y anota los principios y el significado que estos términos tienen en cada exponente. Recuerda que el significado puede ser la interpretación.
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    Actividad pedagógica complementaria Elaboraun crucigrama o sopa de letras sobre los presocráticos; preséntalo en medio pliego de cartulina.
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    Capítulo dos LA FILOSOFÍADE SÓCRATES LOGROS • Comprende las principales tesis filosóficas de Sócrates. • Analiza la moral, el método y el problema del conocimiento en la filosofía socrática. • Relaciona la filosofía de Sócrates en el proceso de desarrollo de la filosofía. • Elabora mapas conceptuales de acuerdo con el tema asignado. • Participa activamente en clase. INTRODUCCIÓN Con la filosofía de Sócrates abordamos el estudio del hombre. El gran descubrimiento de Sócrates e incluso de los sofistas (Pitágoras) es el haber encontrado el principio explicativo capaz de remontarse al conocimiento de lo universal; tal es como sabemos la razón o logas. En este capítulo nos referiremos también a temas fundamentales como la moral socrática, el método y el problema del conocimiento. 1. LA VIDA DE SÓCRATES Según Diógenes Laercio, Sócrates nació en Alopeca, pueblo de Ática, hacia el año 469 a. C. y fue condenado a muerte en 399 a. C. De este filósofo se dice también que nunca salió de su ciudad natal, sino sólo para defenderla. Participó como soldado en la expedición de Anfípolis, donde valerosamente libró a Jenofonte cuando caía del caballo. También, y como lo señala el propio Diógenes Laercio, participó como soldado en la expedición naval de Potidea. El siglo V a. C., en que a Sócrates le toca vivir, es para la vida cultural de Atenas el de mayor florecimiento. En este ambiente pronto se convierte "en el apóstol de la libertad moral", no teniendo por guía, dogma o tradición más que lo que su conciencia interior le dictaba. Podríamos decir que Sócrates es heredero de la filosofía de Anaxágoras, y en general de todo el pensamiento filosófico anterior. De Anaxágoras es heredero, no sólo por ser su maestro, sino porque al parecer camina por el sendero de la subjetividad del pensamiento. En otras palabras, porque es el primero que eleva el pensamiento a principio universal de todo aquello que a los sentidos se presenta como fugaz y efímero. En general, Sócrates sería heredero de toda una tradición filosófica, si lo encuadramos
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    como nexo ycontinuidad de todo un proceso. Sócrates fue un hombre enigmático, de gran elocuencia y extraordinariamente culto, cuyo oficio principal en Atenas fue el del diálogo con toda clase de ciudadanos. Sócrates no trata de imponer su personalidad ni enseñar nada a nadie. Él mismo dice que no sabe "nada de nada", aunque a decir verdad, en todos los diálogos que al respecto presenta Platón, será él quien encauce siempre el saber por el camino de lo universal y verdadero. Hegel señala: "Conducía a su interlocutor del caso episódico o concreto al pensamiento en torno a lo general, a lo verdadero y bello, válido en y para sí procurando hacer nacer en todos, mediante su propio pensamiento, la convicción y la conciencia de lo que en cada caso debiera considerarse como lo justo". Así, llegar a conocer lo verdadero y justo (el bien moral en general) será siempre el objetivo de todo diálogo; pero este objetivo sólo se cumple cuando el sujeto por la vía de una reflexión interior llega al conocimiento y conciencia de sí mismo, de lo que quiere y desea. Para Sócrates, la esencia y el principio que rige la conducta es el Yo universal o traducido en otros conceptos, pensamiento consciente de sí mismo, que como único principio universal y general cuadra de un modo perfecto el interés individual con el interés general de la sociedad. En fin, para que el individuo sea consciente de sí mismo, se ha de operar en él una reflexión tal que le lleve al convencimiento voluntario y libre de aquello que además de satisfacer su interés particular promueve el interés de la sociedad. Para concluir, una ley o un principio moral se valida sólo cuando el sujeto, libre y voluntariamente por la vía de una reflexión interior, hace suyos esos principios. Sólo cuando esto sucede, estamos en presencia de una conciencia universal o de un bien moral en general, lo cual en palabras del propio Hegel puede traducirse como espíritu. Pues bien, Hegel, siguiendo a Sócrates en esta idea señala: El pensamiento, la inteligencia, es lo que gobierna, lo general que se determina a sí mismo, pero sin que este principio revista ya, como en los sofistas, el aspecto de una cultura formal o de un filosofar abstracto. Por tanto, si también en Sócrates, como en Protágoras, la esencia es el pensamiento consciente de sí mismo en que se levanta todo lo determinado, no debe perderse de vista que Sócrates encuentra en el pensamiento, a la par, el punto fijo y quieto. Esta sustancia en y para sí y que no hace sino conservarse, aparece determinada como el fin y, más concretamente, como lo verdadero, como lo bueno. El principio consistirá, pues, en que el hombre descubra, partiendo de su reflexión personal, el fin último de todos sus actos. Este fin será lo más objetivo y concreto que del pensamiento obtengamos. Cabe aclarar que la objetividad no es lo
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    externo, no esel objeto físico que cotidianamente experimentamos por los sentidos. Aquí, lo objetivo es producto del pensamiento, es la conciencia o el yo universal, que de tal suerte es también "instancia de apelación de todas las decisiones". Hegel dice: "Lo objetivo producido por el pensamiento es, al mismo tiempo, algo en y para sí, es decir, algo colocado por encima de todo particularismo de intereses e inclinaciones y que representa un poder sobre ellos". Ejercicio de interpretación Reúnete con tres compañeros, lean y analicen uno de los diálogos entre Platón y Sócrates; luego represéntenlo ante el grupo. 2. LA MORAL SOCRÁTICA Para Sócrates la virtud (arete) es lo mismo que el conocimiento. De ahí que para él la maldad será sinónimo de ignorancia, y la virtud, sinónimo de sabiduría. Según Sócrates, la virtud, la justicia y el bien no son conceptos que aluden a lo particular, porque para cada individuo la virtud correspondería a su interés personal, y la virtud para Sócrates tiene un sentido universal valioso en todos los casos o acciones humanas. Dos cuestiones importantes cabe destacar en el pensamiento socrático: a. La virtud no es un algo externo, social, sino interno. La virtud es conocimiento; por ejemplo, un escultor es bueno si tiene conocimiento de su oficio. b. La justicia, el bien, la virtud tienen un valor universal. Algo es bueno no porque todo el mundo dice que es bueno, sino porque es producto de mi conciencia y ésta ha sabido elegir aquello que era valioso. Y lo valioso es válido en todas las situaciones, puesto que tiene como base el conocimiento o la razón. Quien se guía por los sentidos confunde por ignorancia la justicia con la injusticia o el bien con el mal. Es importante apuntar que el bien moral se extrae de la conciencia interior por la vía del conocimiento. Dicho de otro modo, lo universal del bien (la virtud, la justicia, el conocer) existe en la conciencia de cada individuo, y mediante una reflexión interior se llega al reconocimiento del bien moral en general y es por eso (por su reconocimiento) que se practica o se realiza. En concreto, un individuo que actúa con justicia y practica el bien pondrá en unidad y armonía sus intereses y aspiraciones particulares con los intereses más universales de su sociedad. En este sentido, el bien moral universal es ley y es lo verdadero a que aspiran los hombres. He aprendido que...
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    La característica dela filosofía de Sócrates es el encuentro con la verdad, con lo sustancial, a partir de la perfección misma y del diálogo. Ahora bien, esta sustancia o conciencia universal será fin y realización última de un individuo que vive en sociedad, porque será lo más concreta en y para sí, a que aspire el hombre. Esta conciencia universal traduce, en consecuencia, una conciencia individual en una conciencia libre y universal. Ejercicio de aplicación Lee el siguiente texto, y establece su pertinencia para la sociedad de hoy. De este modo Sócrates lleva a cabo una revolución en la tabla tradicional de los valores, Los verdaderos valores no son aquellos que están ligados a las cosas exteriores, como la riqueza, el poder o la fama, y tampoco aquellos que están ligados al cuerpo, como la vida, la fuerza física, la salud o la belleza, sino exclusivamente los valores del alma que se hallan todos incluidos en el conocimiento. Por supuesto, esto no significa que todos los valores tradicionales se conviertan en antivalores, sin más; significa sencillamente que por sí mismos carecen de valor. Sólo se convertirán en valores si se utilizan como lo exige el conocimiento, es decir, en función del alma y de su arete. En resumen: riqueza, poder, fama, salud, belleza y otros factores semejantes "no parece que por su propia naturaleza puedan llamarse bien en sí mismos, sino que más bien nos encontramos con esto: si son dirigidos por la Ignorancia, se revelan como males mayores que sus contrarios, porque se hallan más capacitados para servir una mala dirección; en cambio si están dirigidos por el buen juicio y por la ciencia o el conocimiento, resultan bienes mayores; por sí mismos, ni unos ni otros tienen valor". Reale, Glovanni y Antiseri, Darío Historia del pensamiento filosófico y científico. 3. EL CONOCIMIENTO Entre Sócrates y los sofistas (en cuanto al conocimiento) existe una distinción. El objetivo de la filosofía para Sócrates es la búsqueda de la verdad, esto es, principio universal producto del lagos o de la razón. La esencia de todas las cosas es el yo en general, es decir, el pensamiento (o lo que en Anaxágoras se denomina logas). Para Protágoras y Sócrates la esencia es el pensamiento; sólo que a lo que permanece y a éste se le denomina o reconoce como lo sustancial, lo verdadero. En opinión de sofistas como Protágoras, el pensamiento reviste un aspecto puramente formal que no expresa lo que en verdad son las cosas. La afirmación de Sócrates "sólo sé que nada sé" significa que únicamente
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    llegaremos al verdaderoconocimiento de lo universal, si ponemos en duda lo que creemos conocer. En este sentido, la duda, siempre presente en la filosofía de Sócrates, obliga a los interlocutores al reconocimiento de su error y a volver a reorientar sus razonamientos planteándose nuevas preguntas. El método empleado para la búsqueda del conocimiento verdadero de las cosas será, entonces, la mayéutica (arte de dialogar), consistente en plantear preguntas y buscar posibles respuestas. Para avanzar en dicho conocimiento será siempre importante (además de inquirir o preguntar) la duda como un estado de ignorancia al cual se deberá someter la persona que quiera aspirar al conocimiento verdadero. El método (mayéutica) será el camino por el cual debemos transitar para arribar al saber de lo universal o bien al saber de lo general que no cambia y es eterno. En fin, para Sócrates el conocimiento de lo universal descubre la verdad de las cosas. El PEÍ ¿Puede ser la mayéutica un método eficaz para la dinamización y evaluación del proyecto educativo de tu institución? Justifica tu respuesta con ejemplos o estrategias prácticas. 4. MÉTODO SOCRÁTICO El método de Sócrates puede definirse de dos modos distintos aunque complementarios: como un proceso dialogal y como un proceso lógico, racional interno. La segunda acepción del término corresponde a una idea que es central en la filosofía de Sócrates: el hombre debe conocerse a sí mismo. Los dos modos distintos del método corresponden a las dos acepciones que en otro lugar presentábamos del logas: palabra y razón. En cuanto a la primera definición podríamos decir de un modo general: el método es un proceso dialogal porque apunta siempre al cuestionamiento de una tesis que, en una primera instancia, se presenta como verdadera, para posteriormente ser negada (antítesis). El método en su comienzo acepta como verdades las concepciones vulgares e ingenuas reconocidas por la generalidad de los ciudadanos. Y es a partir de aquí donde inicia el interrogatorio o cuestionamiento sobre la verdad o falsedad de las tesis formuladas. Así, poniendo en duda las tesis de sus interlocutores, Sócrates pretende llegar a un conocimiento claro, necesario y universal: El motivo del diálogo socrático es la voluntad de llegar con otros hombres a una inteligencia que todos deben acatar acerca de un tema que encierra para todos ellos un interés infinito: el de los valores supremos de la vida. Para llegar a este resultado,
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    Sócrates parte siemprede aquello que el interlocutor o los hombres reconocen de un modo general. Este reconocimiento sirve de "base" o de hipótesis, después de lo cual se desarrollan las consecuencias, contrastándolas a la luz de otros hechos de la conciencia considerados como hechos establecidos. Un factor esencial de este progreso mental dialéctico es el descubrimiento de las contradicciones en las que incurrimos al sentar determinadas tesis. Un ejemplo que podemos traer a colación, que ilustra el método mayéutico es el diálogo de Platón titulado Menón o de la virtud. En él, Sócrates interroga una y otra vez sobre la virtud de su interlocutor principal llamado Menón, quien propone dos definiciones de virtud: la primera consistirá en la capacidad de mandar, y la segunda en aspirar a las cosas bellas y desear alcanzarlas. Sócrates presenta una serie de objeciones, que aquí no podemos seguir paso a paso. Bástenos sólo con señalar que Sócrates pregunta sobre la virtud en general y no una virtud reducida a la esfera de lo individual. Sócrates busca determinar los distintos puntos de vista particulares que se tienen acerca de la virtud, un punto de vista cuya característica principal consista en ser lo más objetivo y, segundo, por ser producto del pensamiento. Los diálogos de Platón "discurren en su totalidad bajo la forma del intento repetido de captar el concepto general que sirve de base a la palabra que se usa para expresar un valor moral, tal como valentía o justicia. La forma de la pregunta ¿qué es la valentía? parece indicar que la finalidad perseguida por ella es la definición de este concepto. Aristóteles dice expresamente que la definición de los conceptos es una conquista de Sócrates, y lo mismo sostiene Jenofonte". Ahora bien, en cuanto al método como proceso lógico interno del pensamiento, habría que señalar que es un proceso dialéctico ascendente, es decir, parte de lo más abstracto a lo más concreto del pensamiento. Anaxágoras —como en otro lugar también señalábamos—, deja de herencia a la filosofía el nous; y es Sócrates quien le presenta como proceso lógico y además circular, ya que se determina a sí mismo y dentro de sí mismo. En otras palabras, la razón no sale del pensamiento para indagar la verdad, puesto que el pensamiento o razón en general la extrae de sí misma. Así, el principio universal de lo bueno brota del interior mismo del pensamiento como determinación puramente formal. El conocerse a sí mismo es fundamental para el encuentro con la verdad. Sócrates Ejercicio de interpretación Lee y comenta con tus compañeros la relación que plantea Sócrates entre el individuo y la polis. Cabe señalar que la ecuación o fórmula presentada por Sócrates en la mayoría de las
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    ocasiones se exponede un modo erróneo. El lado erróneo consiste en sostener que el individuo que se conoce a sí mismo es simple y sencillamente un individuo que valora su conducta y sus fines con criterios individuales. En fin, que la polis griega y la vida misma en general deberían ajustarse, según este criterio, al capricho de la voluntad individual y no a la voluntad de la polis en general. El sentido correcto se recuperará si enfocamos el problema desde otro ángulo. Cuando un individuo se conoce a sí mismo, quiere decir conciencia individual que ha superado el círculo estrecho de sus intereses particulares; será entonces, cuando enjuicie su conducta conforme a principios y normas que conoce y reconoce como válidas universalmente. La identidad perfecta entre individuo y polis griega se dará, siempre que el individuo de un modo voluntario y libre reconozca que sus intereses y fines son también los intereses y fines de la polis en general. La conciencia del bien moral, por tanto, ha de brotar del interior mismo de la conciencia, puesto que ésta es un proceso reflexivo interior que juzga, cuestiona y valora ya sea para la aceptación o repulsa de una ley. "El concepto del dominio sobre nosotros mismos se ha convertido, gracias a Sócrates, en una idea central de nuestra cultura ética. Esta idea concibe la conducta moral como algo que brota del interior del individuo mismo, y no como el simple hecho de someterse exteriormente a la ley, como lo exigía el concepto tradicional de la justicia". El proceso reflexivo y consciente ha de conducir necesariamente al reconocimiento de las leyes jurídicas de un pueblo que es, en este caso, la polis griega. En este proceso se disuelve la adhesión formal y externa en otra radicalmente distinta que es interna, voluntaria y libre. Pues bien, si un ideal o un fin político comenzó por ser abstracto y externo, terminará en el proceso racional reflexivo por ser lo más objetivo e interno del pensamiento. En concreto, el bien moral en general se presenta en la filosofía de Sócrates como el fin (telos) al que apuntan y encajan todas las aspiraciones humanas. En este sentido, el proceso de interiorización "aparece como un movimiento encauzado hacia un fin o hacia una altura conscientemente queridos, como el apuntar hacia un objeto. Se convierte en una unidad interna, adquiere forma y tensión". Cabe señalar, todavía según la imagen anteriormente diseñada, que el fin (el telos) al que aspira el hombre no es, en modo alguno, el ideal particular de un sujeto individual, sino muy por el contrario es el ideal de la polis —ideal político— que enraiza en el interior de un sujeto que, por cierto al interiorizarse en él la imagen de la polis deviene finalmente la conciencia; pero no la conciencia particular, sino la conciencia en general de la polis. De este proceso interior, también obtenemos el concepto de conciencia libre, pues la conciencia no se somete de modo externo y pasivo a la tradición y costumbres de un pueblo ni a las normas jurídicas estatales de éste, sin antes someterlas a la crítica de la conciencia. Las normas o leyes en este sentido se aceptan o rechazan no por mandato externo sino interno, voluntario y libre de la conciencia.
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    En su imagen,aunque fuera global, es importante señalar también que Sócrates ha preparado el camino por el que la filosofía especulativa de Platón caminara. Platón hereda de Sócrates la idea del bien en general, base de todas las virtudes en particular. Con certera apreciación Hegel en sus Lecciones sobre la historia de la filosofía al igual que Jaeger en Paideia, sostienen que lo bueno en general no sólo es producto interno de la conciencia, sino que ésta es además expresión y conciencia universal de un pueblo o como la hemos llamado: el espíritu. En fin, mientras que para nosotros esta conciencia es "conciencia libre de un pueblo" y al mismo tiempo, conciencia del bien moral en general, "Sócrates se dio cuenta de que la realidad de la moralidad se había hecho vacilante en el espíritu del pueblo. Y si este pensador raya a tan grande altura es, precisamente, por haber sabido expresar lo que flotaba en su época. Llevado de esta conciencia, convirtió la moralidad en conocimiento; pero esta hazaña consistió, cabalmente, en llevar a la conciencia del hombre el hecho de que es la fuerza del concepto. La que levanta el ser determinado y la vigencia inmediata de las leyes morales la santidad de su ser en sí". 2. LO BUENO COMO PRINCIPIO UNIVERSAL La idea o principio de lo bueno es para Sócrates lo general y universal "en y para si". La idea de lo bueno es en su imagen perfecta la estructura ideal en la cual los distintos intereses y puntos de vista encuentran su verdad, como verdad universal. En última instancia podríamos decir que lo bueno, en cuanto principio, es punto final donde las aspiraciones humanas encuentran su cauce. En este punto aparecen dos ideas fundamentales: la primera consiste en presentar como el fin este principio universal de lo bueno (telos), al que deben orientarse nuestros pensamientos. Sólo así, señalan los intérpretes de Sócrates, los deseos y aspiraciones particulares encuentran su convergencia perfecta. En cuanto a la segunda, cabría señalar solamente que este principio no sólo es telos o fin de las aspiraciones, sino que también es punto de partida, dado que la conciencia lo extrae de sí misma. Recuérdese al respecto que el método socrático debe entenderse como un proceso reflexivo interno. Siguiendo en la misma idea Hegel con acierto señala que "lo bueno va implícito en la naturaleza misma del espíritu. En general, el hombre no puede recibir pasivamente algo que se le dé desde fuera, al modo como la cera recibe la forma, al ser modelada; todo se encuentra ya en el espíritu del hombre, aunque parezca que éste lo aprende todo. Es cierto que todo comienza de fuera adentro, pero esto es sólo el principio; la verdad es que esto no es más que el impulso inicial para el desarrollo del espíritu. Todo lo que tiene un valor para el hombre, lo eterno, lo que es en y para sí, se contiene en el hombre mismo y se desarrolla partiendo de él". En consecuencia, el punto de partida de esta conciencia en general llamada espíritu tiene su inicio en la conciencia, se desarrolla en y por la conciencia, para concluir dándose a sí misma un contenido verdadero (fin) que había puesto como punto de partida en el inicio del proceso.
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    He aprendido que... Elmétodo en Sócrates es lógico: parte no de lo concreto en sentido físico, sino de lo más abstracto que de lo externo ha registrado nuestra experiencia. Se puede decir que parte de un objeto que ha sido llevado al pensamiento como imagen abstracta reproducida de lo externo. Luego, este algo abstracto (cosa pensada) por un pensamiento reflexivo se traduce en lo más objetivo del pensamiento. Así, lo particular del objeto (en el pensamiento, imagen abstracta), derivada de un impulso inicial, no tiene conexión interna alguna, es decir, no tiene lógica porque su lógica (lo general y universal) se produce y se reproduce en el pensamiento. Es aquí donde finalmente se procesa lo verdadero (ley), es decir, lo que hay de universal en las cosas. En este sentido y sólo en éste lo bueno, en cuanto principio universal, se inicia en la conciencia, se produce en la conciencia y es resultado de la conciencia. 6. TRAGEDIA DE SÓCRATES Acusado de no rendir culto a los dioses oficiales del Estado y de corromper a los jóvenes, fue condenado a beber la cicuta y murió con gran valor y resignación. Sócrates consciente o inconscientemente mina la autoridad y el poder del Estado griego al postular como principio absoluto y universal la conciencia de sí mismo. De esta suerte, la injusticia que sufre se explica por la contradicción existente entre la subjetividad interior (conciencia) y el Estado ateniense en franca decadencia. El destino trágico de Sócrates es al mismo tiempo el destino del pueblo griego. La gran aportación de Sócrates a la filosofía y en general al hombre, de manera general podemos decir, es el haber dado a la conciencia el principio de libertad. Dicho de otro modo, Sócrates "trajo a la conciencia el principio de un mundo suprasensible, un principio de libertad del pensamiento puro, del pensamiento absolutamente justificado, que existe pura y simplemente en sí y para sí". Así pues, la conciencia libre es no sólo la conciencia de sí misma como entidad separada del mundo; es también unidad superior que en cuanto totalidad es conciencia de sí y de lo real. La conciencia libre, así entendida, es conciencia activa que elige de un modo voluntario y libre su existencia. Sólo así se exterioriza en el mundo y en el hacer concreto del hombre. Existencia, conciencia y libertad son tres conceptos fundamentales e inseparables. Ahora bien, como la libertad tiene su base, según Sócrates, en el conocimiento de sí y del mundo, ésta no es sometimiento ciego a las leyes del Estado ni a la naturaleza, sino conocimiento, dominio y afirmación del hombre frente a ellas. Por tanto, el Estado y las leyes deberían ser sometidos al juicio crítico de la conciencia antes de ser aceptadas de un modo ciego e inconsciente. El Estado, en la filosofía de Sócrates, queda subordinado a la conciencia. Para el gran filósofo ateniense, el Estado como la vida misma en general debería tener su base en la conciencia, en el conocimiento y en el
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    principio de libertad.Sócrates ha cometido con esto el grave pecado que le lleva a su condena: a. haber hecho del Estado una instancia subordinada a la conciencia. b. haberle dado a la conciencia un poder que le permite valorar, enjuiciar y elegir las leyes, el Estado y, en general, la vida que mejor convenga al nombre.
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    CAPÍTULO TRES LA FILOSOFÍADE PLATÓN LOGROS • Identifica el contexto sociohistóríco donde se desarrolló la filosofía de Platón. • Analiza la filosofía moral y política de Platón. • Comprende la teoría del conocimiento desarrollada por Platón. ü Escucha con respeto a los compañeros. ü Integra elementos de reflexión y análisis a su cotidianidad. INTRODUCCIÓN Platón es continuador de la filosofía de Sócrates, su maestro. El yo subjetivo en su filosofía es principio universal o la idea que es esencia, en cuanto es lo verdadero de todo lo que existe. En fin, a este principio universal bien se le puede llamar lagos, razón, esencia. BIOGRAFÍA DE PLATÓN Antes de exponer la filosofía de Platón (Aristocles es su verdadero nombre), conviene decir algunas palabras acerca de su vida. Nace en el 429 a. C, coincidiendo con la guerra del Peloponeso y con la muerte de Pericles. Este filósofo es un hombre culto y espiritual. De familia noble, recibe una educación esmerada. Cultivó en su juventud la poesía y las tragedias. A los veinte años recibe las enseñanzas de Sócrates, además por su cuenta estudió a los filósofos antiguos. Aristóteles en su Metafísica señala que Platón estudió a los eleatas y especialmente a los pitagóricos. Tras la muerte de Sócrates, viaja a Megara y Cirene, pasando por Italia y Egipto; conoce a Euclides, Teodoro y Arquitas, famosos matemáticos. Cuando regresa a Atenas, funda la Academia. De pasada debemos señalar el hecho tal vez más importante de su vida: En el año 388 a. C. tiene su primera experiencia amarga, al pensar que a Dionisio El Antiguo lo convencería de sus ideales político-filosóficos; por el contrario, el tirano pronto se disgusta con Platón y lo destierra; en Egipto fue vendido como esclavo; una vez liberado regresa a Atenas y funda la Academia (387 a. C.) Una segunda experiencia, y su correspondiente fracaso, lo tiene Platón con Dionisio II de Siracusa, que a la muerte de su padre (367 a. C.) ocupa el poder. Platón es invitado por Dionisio y acepta el cargo como legislador del Estado, pero pronto entra en
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    conflicto con Dionisioy la corte, viéndose obligado a regresar de inmediato a Atenas. Todavía Dionisio en el año 361 a. C. lo invita de nuevo, pero la reconciliación es imposible. Cabe señalar que su orientación política y educativa, fácil de localizar en su filosofía, se debe a la crisis política de aquel momento, que tuvo su inicio con las guerras del Peloponeso. Digamos que su preocupación política y académica es resultado de las condiciones sociohistóricas de la época. Desde Alcibiades hasta Alejandro, pasando por Critias, Lisandro, Filipo y otros, la polis griega fue deteriorándose, pues deja de ser un todo armonioso para entrar en una desarticulación cada vez mayor. Podemos decir que el interés universal cedió su lugar a intereses meramente particulares y de partido. Ante este hecho, la educación para Platón será el medio por el cual se formen los mejores hombres en el arte de gobernar. Es pues, la educación con base en los principios del conocimiento y la virtud el fundamento a partir del cual se organizará la polis (ciudad). La Academia de Platón tiene la tarea de formar filósofos que deben gobernar en ese Estado ideal propuesto por él en La República. 1. FILOSOFÍA E HISTORIA Tres momentos de la historia nos interesa destacar en cuanto explican el seguimiento, el apogeo y la decadencia del espíritu griego: las Guerras Médicas, el gobierno de Feríeles y la Guerra del Peloponeso. Estos tres hechos conforman de manera general el cuadro básico de la filosofía y de la historia en la Grecia antigua. Al terminar la guerra con los persas, Grecia saldrá fortalecida. La batalla que decide finalmente el triunfo de los griegos sobre los persas es la batalla naval cerca de Salamina. Para los persas esa batalla fue un total fracaso, mientras que para los griegos fue un triunfo rotundo. La victoria traerá para esos pueblos un fuerte espíritu de unidad, que veremos expresado en la alianza de las ciudades griegas del Asia Menor y Atenas. Así, al término de las guerras, Grecia resultará fortalecida no sólo en su sentido económico y político, sino también desde el punto de vista espiritual, si por ello entendemos la conciencia que los pueblos griegos han podido adquirir. Todo su desarrollo filosófico y cultural será precisamente gracias a este hecho histórico y a la conciencia o espíritu que de él resulta. Con el triunfo griego vemos aparecer en el horizonte la conciencia del pueblo griego. El segundo momento del espíritu corresponde al gobierno de Feríeles. Feríeles y su antecesor Efialtes son partidarios de la democracia. Según señala Tucídides, Feríeles era un hombre de gran talento político. Durante este periodo se fijan salarios para los marinos, soldados y oficiales. Se construyen grandes obras públicas que embellecieron la ciudad, por ejemplo, el Partenón, los Propileos, el Píreo, etc.
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    Este segundo momentoes fecundo para la filosofía, y ésta tiene su origen en Mileto, donde nacieron sus fundadores: Tales, Anaxímenes y Anaximandro. Nuestra idea central aquí es la siguiente: con los primeros filósofos vemos iniciarse un proceso de racionalización del mundo. Este proceso bien lo podemos caracterizar como una creciente conciencia, que el pueblo se va dando a sí mismo en unidad con su mundo. La guerra entre la liga peloponésica y el imperio ateniense (431-404 a. C.) testimonian la decadencia de la vida social y política de los estados griegos. Éste es el tercero de los momentos que nos interesa destacar. Corinto y Megara, que forman parte de la liga peloponésica, entran en conflicto comercial con Atenas, cuando la asamblea del pueblo decidió prohibirles a Megara y Corinto comerciar en los puertos de la confederación. Esparta, aliada a Corinto y Megara, decide pronunciarse por la guerra y por el libre tráfico con los puertos. Cabe agregar a todo esto que el desprestigio y la pérdida del poder cada vez mayor de Feríeles aceleran la destrucción de Atenas. En cuanto a la filosofía, ésta tiene su origen en Mileto, y su desarrollo mayor lo encontramos en Sócrates, los sofistas y Platón. En la filosofía de estos grandes hombres, el elemento especulativo (la conciencia) interviene en el mundo al punto que la totaliza. Podemos decir, en general, que al declinar la polis griega la filosofía tiene por objeto la totalidad, esto es, la unidad orgánica en el plano de la conciencia. En este sentido podríamos decir con Hegel: "el buho de Minerva levanta el vuelo sólo al caer la tarde". Por el momento lo que nos interesa destacar aquí es que la filosofía tiene su mayor florecimiento cuando comienza la decadencia de la vida política y social del pueblo griego. Detengámonos un poco y regresemos a lo que se ha dicho antes. El mundo físico antes de Sócrates (filosofía presocrática) se explica por los principios de aire, agua, fuego, etc., en los cuales lo absoluto se representa de un modo sensible. En cambio, en la segunda mitad del siglo V (a. C.) los filósofos se ocuparán de ese principio activo llamado logas (razón) capaz de explicar al hombre en unidad con su mundo. En fin, este principio en cuanto subjetivo (sustancia) se introduce sólo al declinar la figura social e histórica de la polis griega. Ahora bien, si vemos el proceso en esta línea, no es un cambio simple en cuanto al objeto de estudio, esto es, que hubiéramos pasado del cosmos al hombre. Ésta es una visión unilateral. El objeto ahora es el todo o la totalidad. Es principio unificador tanto del mundo humano como del mundo natural. "El hombre es la medida de todas las cosas" según Protágoras, y si hemos de entender esta frase, resultará muy discutible creer que es el hombre individual, y no la razón, la que media o da proporción al mundo. En fin, si por medida entendemos proporcionalidad u orden entre las partes y el todo, resulta que Protágoras hace alusión a la razón como principio objetivo unificador. En consecuencia, el universo objetivo está contenido en un sujeto. Este sujeto es el nuevo elemento que no pertenece al universo de la objetividad. El sujeto, el yo, es otro universo; es el universo de la subjetividad. Este universo subjetivo no fue conocido en el
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    primer periodo dela filosofía; sin embargo, solamente con él la vida se completa y realmente existe la totalidad buscada por la filosofía. Esa totalidad no comprende sólo los objetos que se ven, sino también al individuo que los ve. La totalidad es el mundo objetivo y subjetivo en una síntesis y unidad. Y la teoría filosófica se perfecciona cuando concibe a los dos; esto es, cuando examina filosóficamente no solamente al universo objetivo sino también al universo subjetivo, al Yo (...) Esta idea fue la descubierta por los sofistas y significa el paso del mundo objetivo al mundo subjetivo. En esta perspectiva, la especulación filosófica no ha cambiado de objeto. La filosofía "levanta el vuelo" cuando supera el momento de la sensibilidad (filosofía presocrática) en la figura que Sócrates y, fundamentalmente, Platón denominan eidos. Esta idea en Platón será la esencia en sí o lo general que mantiene en la unidad lo particular. En La República, refiriéndose a la belleza en sí nos dice: El que piensa en las cosas bellas, pero no lo bello en sí mismo y, por otra parte, tampoco es capaz de seguir en su carrera al que lo lleve hasta el conocimiento de su idea, ese ¿te parece que vive en un sueño o despierto? Fíjate bien. ¿Qué otra cosa es la ensoñación, sino esto mismo: es decir, ya en sueños, ya despierto, tomar la sombra de una cosa por la cosa misma, pensando en las relaciones de semejanza? —En efecto — contestó—, yo diría, del que esto hiciese, que está soñando. —¿Pues qué? Aquél que, por el contrario, juzga que existe algo bello en sí mismo y que puede llegar a contemplarlo e incluso las cosas que son participación de la belleza, eso sin pensar que las cosas bellas son lo bello en sí y viceversa ¿te parece a ti que vive despierto o como en un sueño? —Muy despierto —replicó. —Por tanto ¿diremos justamente que el pensamiento de este último constituye verdadera ciencia, y que el del otro, en cambio, es sólo mera opinión? —Indudablemente. La idea es lo general, formal, es decir, esencia en cuanto es lo verdadero. Así, para Platón la idea sería, simplificando, unidad en la diferencia o lo general donde se disuelven las diferencias. Ciencias sociales ¿Qué es el Partenón?, ¿qué representaba para los griegos? Ilústralo. 2. LA POLIS GRIEGA La descomposición de la polis griega trajo como consecuencia la exaltación y, además, la búsqueda de un principio unificador, al que se le ha dado en llamar logas, razón y esencia. Ahora habría que ver cómo este principio ordena y rige a la polis. Recordemos que, para Sócrates, todo ciudadano debía servir a la polis. Según Sócrates, el conocerse a sí mismo significaba atender no a su conciencia en particular, sino a la conciencia o espíritu de la polis en general. Así, no debemos hacer caso a la
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    costumbre, al hábitode vivir en comunidad, sino sólo a la conciencia. Esto es, lo que significa poner por sobre el Estado, e incluso por sobre el poder de los dioses, un principio que rige al ciudadano. Es fácil darse cuenta cómo la filosofía de Sócrates debía entrar en pugna con el Estado. De igual modo podríamos decir que para Platón la justicia y la razón se convierten en principios reguladores de la polis, cuando los tiranos hacían del Estado el medio para satisfacer sus propios intereses. Esto es, cuando la polis no tenía ya salvación y entró en una inevitable corrupción, la reflexión filosófica hizo del logos un saber permanente y universal que debería ser el fundamento del buen gobierno. La armonía de la polis sólo se logra cuando la parte animal del hombre se subordina a la virtud racional del alma. He ahí por qué quienes desconocen el valor de la inteligencia y de la virtud y sólo se preocupan de los festines y de otras cosas análogas se ven arrastrados, según parece, a lo bajo y llevados de nuevo a la mitad del camino, en lo cual pierden el tiempo de su vida. Pues es claro que nunca alcanzan su verdadera altura ni dirigen a ella sus miradas; y en fin, no se llenan realmente de realidad ni gustan de un sólido y puro placer, sino que, al igual que las bestias, inclinan sus miradas y su cuerpo hacia la tierra y hacia sus mesas, porque no desean otra cosa que cebarse y aparearse, y en vista de esto se cocean y cornean entre sí, empleando sus cascos y sus cuerpos de hierro, olvidando el llenarse su ser de las cosas reales que le convienen. Por tanto, el hombre que busca y encuentra lo universal en sí se conducirá en el plano de lo político y del saber conforme a la conciencia general (espíritu) de la polis. De este modo, el hombre que vive conforme al "valor de la inteligencia y de la virtud" alcanzará la más grande armonía entre el alma y el cuerpo. La virtud y el conocimiento no se desligan de la realidad social, sino que mantienen una unidad indisoluble. Simplificando al máximo, podemos puntualizar: en Platón, la realidad y el pensar encuentran su unidad como unidad en la diferencia. Es en el diálogo de Parménides y del sofista en el que Platón explica la dialéctica implicada entre la unidad y la diferencia, entre el ser y el no ser. Por último, cabe apuntar que Platón en el terreno de la filosofía busca y encuentra lo que de universal tiene la realidad social. Los intereses privados y los placeres del cuerpo ceden ante lo universal cuando los hombres ajustan su conducta a la sabiduría y a la virtud. Sólo así, la ciudad dividida en una "ciudad de los pobres" y una "ciudad de los ricos" encontrará su superación. En otras palabras, la alienación del hombre frente a la naturaleza y frente a sí mismo encuentra su unidad en la conciencia universal de un pueblo, esto es, en el espíritu. Proyecto de investigación
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    LA POLIS GRIEGA 1Investiga y caracteriza los aspectos sociales, políticos y económicos de la polis griega. 2 Determina los elementos que causaron su descomposición. 3 Ilustra las consecuencias de esa descomposición. 4 ¿Se podría establecer alguna relación entre la descomposición de la polis griega y la crisis de algunas de las ciudades modernas? Ejemplifica. 3. DISEÑO DE UNA CIUDAD-ESTADO IDEAL Entrevista que ilustra el pensamiento de Platón respecto al diseño de una ciudad-estado ideal. Estudiante:¿Qué es para usted, señor Platón, la ciudad-estado? Platón: Para mí la ciudad-estado es lo permanente, lo universal que supera los intereses individuales en una república de iguales. Así, los intereses individuales se someten al interés común. Estudiante: ¿Qué es para usted la propiedad privada? Platón: Para mí los privilegios de la propiedad privada y la familia llevan a la corrupción del alma y la corrupción de los pueblos. Estudiante: ¿Quiénes son la clase de gobernantes llamados filósofos en las sociedades? Platón: Son los que poseen la episteme; es decir, la sabiduría. Está también la clase de gobernantes llamados guardianes y su tarea es la seguridad de la polis y, por último, la clase de los agricultores y artesanos encargados de producir los bienes necesarios. Estudiante: ¿En qué consiste la armonía de la ciudad-estado? Platón: Consiste en que cada una de las clases de gobernantes anteriores acepten realizar su función encomendada. Estudiante: ¿Cuáles son las virtudes de su filosofía? Platón: Son cuatro virtudes. La primera es la sabiduría, para los gobernantes; la segunda es la valentía, para los guardianes; la tercera, la temperancia, para los productores; y la cuarta, la justicia, para que mantenga en armonía a las tres virtudes anteriores y también para que las abrevie. Ejercicio de interpretación Lee cuidadosamente el siguiente texto y comenta con tus compañeros la relación entre la justicia allí planteada y la imperante en tu contexto. La justicia en cuanto fuerza unificadora es principio ordenador sobre todo si entendemos
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    por justicia quecada uno haga lo que le corresponde según sus capacidades y aptitudes. Así, el sometimiento y la disciplina en favor de una armonía social son dados por una reflexión interior del alma que no acepta imposición alguna del exterior, Sólo el alma interior del hombre (conciencia), en cuanto juzga y valora, pone a tono o en armonía el interés general de la polis con el interés particular de los ciudadanos. Reiteramos, solamente cuando se alcanza esta perfección del alma realizada u objetiva en la polis, la ciudad pasa de ser una ciudad dividida en pobres y ricos a una ciudad regida o determinada por la conciencia que tiene el más bello y noble de los principios bajo los cuales se ordena ella y la polis: la justicia. En conclusión, la idea de justicia se encarna y se revela en la ciudad como su único modo de existencia, 4. EDUCACIÓN Y CLASES SOCIALES La educación para Platón tiene como fin la perfección del espíritu, y se divide en música y gimnasia. Ambas son inseparables; la primera se refiere a la enseñanza de la ciencia y de las artes, y la segunda, a la educación física del cuerpo. La educación busca a fin de cuentas la armonía entre el alma y el cuerpo. Platón. Podríamos ampliar estos conceptos diciendo que busca la unidad de la conciencia y la vida social del hombre. En fin, podríamos decir que la educación tiene por objeto la unidad en el orden de lo social. En cuanto a la clase de los guardianes, éstos reciben una educación en común. Desde niños asisten a una guardería infantil donde indistintamente las madres les dan de lactar. La relación madre e hijo se pierde de inmediato después del parto. Todos los niños nacidos en fecha determinada pueden considerar como madres a todas las mujeres que hubieren dado a luz en la misma fecha. Según Platón, la pérdida de todo vínculo familiar haría que los educandos fijaran sus intereses no en la familia, sino en la comunidad; podríamos decir que su único interés sería el de gobernar en beneficio de un orden social. En cuanto a la propiedad de los bienes materiales, Platón sostiene que es la causa de la violencia y de la injusticia. La propiedad privada, según Platón, debe desaparecer. La clase de los gobernantes y guardianes' está, pues, excluida de toda fortuna, en tanto que la comunidad debe satisfacer sus necesidades. Finalmente, la clase de los agricultores y artesanos, al prohibírseles participar en política, no se les impide tener familia y propiedad. Al desaparecer la familia, la mujer pierde todos los deberes de esposa y madre. La mujer en La República de Platón se integra a las tareas universales de la ciudad. Recibe la misma educación que el hombre y puede aspirar también al puesto de gobernante o guardián de la polis.
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    En Las leyes,último diálogo de su madurez, Platón sostendrá que "el rey filósofo de La República puesto o considerado por encima de las leyes tendrá que sujetarse a ellos como cualquier otro ciudadano". Si en La República el filósofo en cuanto poseedor de la sabiduría no necesita sujetarse a leyes para gobernar bien la polis, en Las leyes, encontramos que si se quiere gobernar para la polis, y para el interés general, las leyes deberán estar por encima de cualquier interés particular. En fin, en Las leyes Platón restituye la propiedad y la familia a los ciudadanos, mientras que en La República se les excluía de este derecho. Se traza, pues, el cuadro general de la polis para indicar que la conciencia, como conciencia general de un pueblo, logra su universalidad y, por ende, su realización en la ciudad. Ésta como tal deviene una ciudad armónica determinada por la conciencia, es decir, determinada por aquel principio subjetivo que hemos llamado justicia. A estas alturas es necesario reiterar que la subjetividad lograda alzó su vuelo al declinar la figura social e histórica del pueblo griego; esto es, frente a la figura que se disuelve, la filosofía como especulación de lo absoluto ha revelado el mundo como un mundo humano, que sólo es tal en cuanto el hombre (yo subjetivo) es principio ordenador y creador. Esto es lo más hermoso que la filosofía de Platón hereda a la posteridad. Ejercicio de aplicación Investiga y amplía el conocimiento de Platón en cuanto a la propiedad de los bienes materiales y establece un cuadro comparativo con lo que sucede en tu contexto. 5. TEORÍA DEL CONOCIMIENTO Para Platón, la esencia o explicación de todas las cosas reside en la conciencia o reflexión interior del hombre capaz de traducir la realidad material en una realidad pensada en conceptos e ideas. Dicho de otro modo, capaz de explicar en lo general lo particular. De esta forma sólo hay conocimiento de lo general si: la palabra daos se traduce como género (categoría universal) que da cuenta de lo real en su conjunto. Platón descubre el mundo del intelecto (subjetividad) cuando sostiene que la esencia de lo real se ubica en el pensamiento y no en otro lugar. En cuanto al recuerdo y el alma, debemos señalar lo siguiente: para Platón el alma es inmortal, es pensamiento o intelecto que conoce recordando. La idea de la inmortalidad del alma la expone Platón en los diálogos Menón y Pedro, donde explica cómo el alma en cuanto inmortal y en cuanto recuerdo produce lo general (verdad o esencia) de todo cuanto existe. Claro está que la palabra recuerdo es, en un sentido, una expresión poco afortunada; concretamente, en el sentido en que alude a la reproducción que se ha tenido ya en otro tiempo. Pero la palabra "recuerdo" tiene además, otro sentido, que le da la etimología: el de convertirse en algo interior, el de adentrarse en sí mismo; tal es
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    en realidad, elprofundo sentido conceptual de esta palabra. En este sentido, sí puede decirse que el conocer lo general no es otra cosa que recordar, adentrarse en sí, convertir en algo general lo que empieza manifestándose de un modo externo y como algo múltiple, para lo cual nos adentramos en nosotros mismos y elevamos a conciencia nuestro interior. Se puede concluir categóricamente que recordar es interiorizar el mundo bajo una forma racional o, dicho de otro modo, que en cuanto reflexión interior, reproduce lo que de universal tienen las cosas. Recordemos lo antes señalado: el impulso para que la conciencia se ponga en movimiento viene del exterior; y éste es el comienzo del saber que por la fuerza de una reflexión interior de la conciencia se convertirá en un saber de lo general. Al comienzo hay un saber limitado e inconexo (doxa) que por la fuerza dialéctica de la conciencia (el amor) finalmente se revelará como universal (episteme). El idealismo de Platón consiste, simplemente, en que el individuo o sujeto sólo conoce por la vía de una reflexión interior lo universal de las cosas, porque en ellas lo universal no está dado como comienzo sino como resultado. Por los sentidos se hace presente la cosa, pero no su universalidad. El idealismo de Platón no lo debemos concebir como: aquel idealismo malo que, sin duda, se presenta en los tiempos modernos, como si el hombre no fuese capaz de aprehender nada ni fuese determinado exteriormente, sino que todas las representaciones emanasen del sujeto. Se afirma con frecuencia que el idealismo consiste en que el individuo establezca a partir de sí mismo todas sus representaciones, incluso las más inmediatas. Pero ésta es una noción antihistórica y completamente falsa; tal y como esta tosca representación define al idealismo, podemos decir que ningún filósofo ha sido, en verdad, idealista, y tampoco el idealismo platónico tiene nada que ver con esta forma. En conclusión, para Platón el alma es fuente única de lo verdadero que desarrolla en su propio seno lo general. Y esto es verdad porque, para conocer lo verdadero de las cosas, no prestamos crédito a los sentidos ni a opinión alguna sino a la reflexión interior del alma que a fin de cuentas nos conduce por el camino de la verdad. En consecuencia, puede afirmarse que el conocimiento no reside en las sensaciones ni en las representaciones que tenemos de las cosas, sino en lo general que descubre lo verdadero, es decir, lo universal. En fin, el alma en cuanto recuerda o reflexiona en sí misma nos conduce de lo particular a lo general o, lo que es lo mismo, de la opinión al saber de lo universal. Lúdica Reúnete con tres compañeros y lean el siguiente texto de "El mito de la caverna"; amplíen la información investigando en otros textos y organicen una representación teatral. Platón sostiene que el hombre acostumbrado a vivir entre sombras se engaña a sí
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    mismo: sólo conocelas sombras de las cosas, perdiendo el sentido de lo que es verdadero y de lo que es falso. El conocimiento que así se obtiene es superficial y pasajero en tanto se funda en las sensaciones. Los hombres deben romper las cadenas que los condenan a vivir entre sombras (mundo sensible), para poder ascender al mundo de lo inteligible, esto es, al mundo de las ideas. Debemos reiterar que la traducción de lo sensible en lo inteligible nos es dado sólo por el recuerdo, o mejor dicho, por la reflexión interior del alma que nos conduce de lo sensible a lo inteligible. Platón en La República dice: EL MITO DE LA CAVERNA Imagínate una caverna subterránea, que dispone de una larga entrada para la luz a todo lo largo de ella, y figúrate unos hombres que se encuentran ahí ya desde la niñez, atados por los pies y el cuello, de tal modo que hayan de permanecer en la misma posición y mirando tan sólo hacia adelante, imposibilitados como están por las cadenas de volver la vista hacia atrás. Pon a su espalda la llama de un fuego que arde sobre una altura a distancia de ellos, y entre el fuego y los cautivos un camino eminentemente flanqueado por un muro, semejante a los tabiques que se colocan entre los charlatanes y el público para que aquéllos puedan mostrar, sobre ese muro, las maravillas de que disponen. —Ya me imagino eso —dijo. —Pues bien: observa ahora a lo largo de ese muro unos hombres que llevan objetos de todas clases que sobresalen sobre él, y figuras de hombres o de animales, hechos de piedra, de madera y de otros materiales. Es natural que entre otros portadores unos vayan hablando y otros pasen en silencio. —¡Extrañas imágenes describes —dijo— y extraños son también esos prisioneros! —Sin embargo, son semejantes en todo a nosotros —observé. —¿Por qué? ¿Crees en primer lugar que esos hombres han visto de sí mismos o de otros algo que no sea las costumbres proyectadas por el fuego en la caverna, exactamente frente a ellos? —¿Cómo —dijo— iban a poder verlo, si durante toda su vida se han visto obligados a mantener inmóviles sus cabezas? —¿Y no ocurrirá lo mismo con los objetos que pasan detrás de ellos? —Si, pues, tuviesen que dialogar unos con otros, ¿no crees que convendrían en dar a las sombras que ven los nombres de las cosas? —Por fuerza. —Pero supon que la prisión dispusiese de un eco que repitiese la palabra de los que pasan. ¿No crees que cuando hablase algunos de éstos pensarían que eran las sombras mismas las que hablaban? —No, ¡por Zeus! —dijo. —Ciertamente —indiqué—, esos hombres tendrían que pensar que lo único verdadero son las sombras. —Con entera necesidad —dijo.
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    —Considera, pues —añadí—la situación de los prisioneros, una vez liberados de las cadenas y curados de su insensatez. ¿Qué les ocurriría si volviesen a su estado natural? Indudablemente cuando algunos de ellos quedasen desligados y se les obligase a levantarse súbitamente, a torcer el cuello y a caminar dirigir la mirada hacia la luz, harían todo esto con dolor, y con el centelleo de la luz se verían imposibilitados de distinguir los objetos cuyas sombras percibía con anterioridad. ¿Qué crees que podría contestar ese hombre si alguien le dijese que entonces sólo veía bagatelas y que ahora, en cambio, estaba más cerca del ser y del objeto más verdadero? Supon además que, al presentarle a cada uno de los transeúntes, le obligasen a decir lo que es cada uno de ellos. ¿No piensas que le alcanzaría gran dificultad y que juzgaría las cosas vistas anteriormente como más verdaderas que las que ahora se muestran? —Sin duda alguna —contestó. —Y si por añadidura, se le forzase a mirar a la luz misma ¿no sentiría sus ojos doloridos y trataría de huir, volviéndose hacia las sombras que contempla con facilidad y pensando que son ellas más reales y diáfanas que todas las que se muestran? —Eso ocurriría —dijo. —Y si ahora se llevasen a la fuerza por la áspera y escarpada subida y no le dejasen de la mano hasta enfrentarlo con la luz del Sol ¿no sufriría dolor y se indignaría contra el que le arrastrase y luego, cuando estuviese ante la luz, no tendría los ojos hartos de tanto resplandor, hasta el punto de no poder ver ninguno de los objetos que llamamos verdaderos? —Es claro que, de momento, no podríamos hacerlo —dijo. —Sólo la fuerza de la costumbre, creo yo, le habituaría a ver las cosas de lo alto. Primero, distinguiría con más facilidad las sombras, y después de esto las imágenes de los hombres y de más objetos, reflejados en las aguas; por último, percibiría los objetos mismos. En adelante, le resultaría más fácil contemplar por la noche las cosas del cielo y el mismo cielo, mirando para ello a la luz de las estrellas y a la Luna, que durante el día el Sol y todo lo que a él pertenece. Según Platón, los hombres deben ascender hacia la luz (verdad) que penetra en la caverna. Quien pueda —nos dice Platón— liberarse de las cadenas y conozca la verdad podrá posteriormente regresar con sus compañeros y comunicarles la falsedad de aquello que en el fondo de la caverna se refleja. En efecto, la luz para Platón es la idea o esencia de las cosas, más allá de las cosas mismas. En cambio, las sombras representan en el mito lo imperfecto, la apariencia o el mundo de los sentidos donde las cosas se muestran contradictorias y pasajeras. En síntesis, si las ideas son género y universalidad, las sombras sólo proporcionan un conocimiento limitado.
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    CUARTO CAPÍTULO ARISTÓTELES: ELPROBLEMA DEL CONOCIMIENTO LOGROS • Identifica el contexto sociohistórico con relación a la filosofía aristotélica. • Comprende la crítica de Aristóteles a la teoría de las ideas de Platón. • Analiza las principales tesis filosóficas de Aristóteles. ü Argumenta sus exposiciones y trabajos. ü Asume responsabilidades frente al trabajo en grupo. INTRODUCCIÓN En este capítulo nos ocuparemos de la filosofía de Aristóteles, destacando la crítica que hace a la teoría de las ideas de su maestro Platón. Veremos las principales nociones metafísicas: sustancia, esencia, accidente, materia y forma, acto y potencia, las cuales son fundamentales, según El Estagirita, para explicar la realidad. Así mismo examinaremos sus ideas fundamentales en torno a la moral y a la política. En el presente capítulo hay dos aspectos que es importante tener en cuenta: a. A diferencia de Sócrates y Platón, la filosofía de Aristóteles tiene un fundamento más orientado hacia la experiencia que a las ideas, en el sentido en que Platón las ha formulado. Aristóteles ha sometido a prueba las teorías del conocimiento de Platón, y su objeción consiste en sostener que en dicha filosofía las ideas, en última instancia, se separan de la realidad. Así, las ideas no explican por qué una cosa u objeto de la naturaleza es lo que es; en otras palabras, no explican lo que en esencia es la realidad. b. Aristóteles, en el terreno del conocimiento, parte de la realidad, es decir, de los objetos tal y como los vemos y sentimos. Y esta realidad se compone de tres elementos fundamentales: la sustancia, la esencia y los accidentes. 1. CRÍTICA A LA TEORÍA DE LAS IDEAS La crítica de Aristóteles a la filosofía de Platón no es simple, sino compleja; no se reduce solamente a la crítica del dualismo platónico en lo tocante al mundo sensible y al mundo inteligible. Su crítica es mucho más rica: no sólo consiste en refutar la separación de las ideas de su base real sensible, sino también la manera como Platón busca hacer coincidir el devenir con lo permanente y eterno.
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    La crítica dejade ser una simple crítica de la dualidad (mundo sensible y mundo inteligible) y se convierte en una crítica de la unidad no lograda todavía en la filosofía de Platón. ¿Cómo resuelve Platón la unidad de estos dos mundos (el sensible y el inteligible)? Recordemos que el mundo terrestre y el mundo de las ideas se encuentran mediados por el eros (amor). Esta bella forma como Platón nos presenta la unidad de los dos mundos viene a significar que el eros es una fuerza interior o dialéctica interior del saber, que impulsa a lo perfecto e inmutable, al mundo de lo divino. Es decir, al saber de la episteme o al saber de la ciencia. Así, las ideas o el verdadero conocimiento sólo dan razón de las cosas (qué son y cómo son), pero no de su devenir, esto es, de cómo dejan de ser y de cómo llegan a ser. El mundo de las ideas en Platón refleja fielmente el mundo de las cosas, tanto que las ideas (o el supuesto conocimiento verdadero) no explican el movimiento o devenir de las mismas. En Platón a cada cosa le corresponde una idea, de modo que al infinito mundo de las cosas deberá corresponderle un infinito mundo de ideas. Así, todo lo que existe tiene su respectivo modelo ideal. La objeción aristotélica es sencilla, puesto que esta duplicación de las ideas como de las cosas no aporta nada al saber mismo de la realidad en cuanto tal. Aristóteles en la Metafísica nos dice: "...de cuantos argumentos hay para probar la existencia de las ideas, ni uno solo consigue hacernos esta realidad evidente" (Metafísica, p. 924); luego entonces, como él mismo lo seña¬la, la duplicación de las ideas es inútil, puesto que lo que se busca es el saber mismo de esta realidad. Las objeciones se continúan y Aristóteles sigue razonando: si para cada cosa existe una idea, deberá haber otras tantas ideas de las relaciones que se establecen entre ellas, y así se irían duplicando las ideas según el número de relaciones que pudieran darse. Y así también, de cosas semejantes tendrá que haber ideas de estas cosas semejantes. Como también tendría que haber de cosas grandes o pequeñas, buenas y malas. De todas las cuestiones quizá la más difícil sería explicar qué aportan las ideas a los seres sensibles eternos o bien a los seres que nacen y mueren. Porque las ideas no son la causa de su movimiento ni de su cambio. Pero es que tampoco aportan nada al conocimiento de los demás seres, ya que no son la esencia de los mismos, puesto que no están en ellos. Ni son tampoco causa de su existencia, puesto que se hallan en los seres que participan de ellas. De las objeciones aristotélicas se desprende una idea fundamental: las ideas en su duplicidad y siendo modelos tan sólo de la realidad, no explican el devenir o el "llegar a ser" de las cosas. En este sentido, las ideas de Platón se encuentran divorciadas de la realidad. Para Aristóteles y Platón, el género o las ideas en cuantos elementos inteligibles son los soportes en los que descansa la ciencia. Así, la ciencia en Aristóteles
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    al igual queen Platón deberá ser ciencia de lo inteligible siempre que dé cuenta de lo real. Pero en la filosofía de Platón, argumenta Aristóteles, las ideas sólo se conectan con el mundo por vía de la llamada participación, que no es sino metáfora poética. Para Aristóteles, la ciencia es conocimiento de aquello que permanece, y lo que permanece es la idea, el género, la forma, siempre en unidad indisoluble con la materia. El factor del conocimiento es entonces el concepto y el objeto del conocimiento su contenido inteligible, la forma (...) Sólo por medio del concepto llega la inteligencia al conocimiento. Las características del concepto que nos da la ciencia son la necesidad, la objetividad y la generalidad. La materia separada de una forma es imposible de conocerse. Cada vez que la pensamos, la consideramos necesariamente bajo una forma. La materia en sí misma no es cognoscible. La realidad no es mera exterioridad, porque la realidad reside en la forma; y la forma no existe separada de la materia, porque materia y forma existen sólo en su unidad. La materia (realidad exterior) no es más que lo muerto sobre lo que se operan "los cambios que la materia sufre". La realidad no es entonces "la sustancia sensorial y perceptible" separada de la "forma efectiva". De este modo, la sustancia será, en su sentido más amplio, unidad indisoluble de la materia como potencia y la forma como actividad. Esta solución no debe sorprendernos si pensamos que para Aristóteles deben considerarse la materia y la forma de un ser, en última instancia, como un algo que cuando existe sólo en potencia es materia y cuando existe sólo en cuanto acto es forma, pero que cuando existe en la realización de la potencia y el acto es la unidad y síntesis de las dos. Forma y materia son dos aspectos del mismo ser (...) Sin esta síntesis, ningún ser puede existir. El ser nace de esta síntesis. Es la génesis de los seres. Ejercicio de interpretación Elabora un cuadro comparativo en el que especifiques los argumentos con que Aristóteles critica la teoría de las ideas de Platón. 3. SUSTRATO: ESENCIA Y ACCIDENTE Aristóteles entiende por sustancia "lo que está debajo de o bien lo que permanece". De modo que la sustancia permanece, mientras que las cualidades accidentales de un objeto pueden cambiar. Aristóteles busca conocer el objeto sensible tal como se nos presenta a los sentidos. Lo primero con lo que nos encontramos es que éste, en cuanto "cosa u objeto", es un compuesto de cualidades esenciales y accidentales. Así, un vaso se compone de cualidades (predicados) esenciales sin las cuales no sería vaso; por ejemplo, sus paredes y fondo. En cambio, el ser de color amarillo, de vidrio o barro son predicados
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    accidentales que, sicambiaran, no alterarían la esencia misma del vaso. En otro caso, por ejemplo, el hombre tiene como predicados esenciales (necesarios) el ser racional y vivir en sociedad; mientras que el color del pelo, la estatura, la forma de la nariz serán accidentales o aquello que puede cambiar sin modificar la esencia. La esencia entonces es lo universal y necesario, aquello que no cambia en el conjunto de los individuos o de los objetos. Recuérdese que los predicados esenciales no pueden existir al margen de los individuos particulares. Este objeto particular o este individuo se comprenden solamente en tanto que unidad esencial y accidental. El hombre ideal en este caso, comprendido y definido sólo por aquello que le es esencial, no tiene existencia temporal; sólo la tendrá si su esencia se manifiesta y se realiza en lo particular. De este modo, los predicados propios del hombre (ser social, ser racional) no existen sino sólo en individuos particulares: Pedro, Ángel, Roberto, por ejemplo. Es importante señalar que la realidad o el objeto tal como se presenta a los sentidos se compone de tres elementos fundamentales: la esencia, el accidente y la sustancia. Éste último en Aristóteles tiene dos sentidos. En su primer sentido, la sustancia es lo que no cambia: "la base o punto de apoyo de la realidad". Y por lo mismo, si la sustancia es lo permanente, es el fundamento (esencia) de la realidad que se manifiesta como cambiante. En el segundo sentido, la sustancia hace referencia a lo individual. Para Aristóteles el hombre o el triángulo como idea no existen. Lo que existe es este triángulo de madera o esta persona concreta llamada Pedro. En fin, para Aristóteles lo que existen son los objetos con sus accidentes y en unidad con su esencia. Este segundo sentido que Aristóteles da a la sustancia es sumamente importante. La sustancia es aquí el conjunto o la unidad de los predicados accidentales y esenciales de éste o aquel objeto de quien se predican. De este modo, las ideas no pueden existir, sino sólo bajo la condición de que sean dadas como objetos de la sensación y de la percepción. Cabe sólo apuntar, que aunque las ideas tengan el principio de la actividad del conocer frente al objeto, esta actividad no se actualiza (o se realiza) sino en virtud de la unidad indisoluble con el objeto sensible y perceptible. El mundo de las ideas (formas) como predicados de esta realidad viene a significar la permanencia en el devenir propio de los objetos. He aprendido que... Identidad y devenir (la permanencia y el cambio) han encontrado su perfecta unidad en aquello que Aristóteles definió como sustancia. 4. HlLOMORFISMO: MATERIA Y FORMA
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    Materia y formaen la filosofía de Aristóteles permanecen siempre en una unidad indisoluble. La materia es la posibilidad de ser, mientras que la forma es su realización. De este modo, un objeto dado a la sensación y percepción no puede ser objeto de conocimiento sólo por su materialidad, sino por su forma, por su esencia; en otras palabras, por aquello que no cambia. En fin, el conocimiento en Aristóteles es un proceso de análisis inductivo en el cual la abstracción tiene un papel importante, pues gracias a él se separan "los principios comunes" (esencias) inherentes en los objetos mismos. En otro lugar se planteó la posibilidad del conocimiento de aquello que incesantemente se encuentra en devenir. Pues bien, lo permanente, la esencia del objeto en el nivel de la sensación y percepción, se muestra primero como lo más abstracto del saber y luego esta esencia solamente se revelará como tal en la medida en que practiquemos un proceso de análisis y de abstracción en el objeto mismo: En términos generales, la opinión de Aristóteles consiste en que, si bien a primera vista el mundo parece estar en movimiento constante y no ofrece verdades fijas, únicas que pueden ser objeto del pensamiento científico; sin embargo, el filósofo puede, por un proceso mental, analizar ese fluir continuo y descubrir que por debajo de él existen ciertos principios o elementos básicos que no cambian. No son una serie de sustancias que existen aparte del mundo sensible, pero existen y pueden ser pensados independientemente. No cambian, y suministran los objetos de la verdadera filosofía. Ahora bien, la materia no es sólo aquello de lo que está hecha la cosa o su consideración puramente física. La materia es "posibilidad de ser" en cuanto al conocimiento se refiere, nunca es mera exterioridad; mientras que la forma no es más que su propio acto de ser. Entender en este punto a Aristóteles es sumamente importante, puesto que nos evita caer en un materialismo achatado o en un idealismo sin contenido de los tiempos actuales. La posibilidad del conocimiento y de la ciencia está dada en la perspectiva, sólo y como única posibilidad, en la unidad de la materia y la forma; o dicho de otro modo, en la unidad de lo objetivo y lo subjetivo. Un objeto le es dado a un sujeto y, aunque éste represente el lado activo del conocer, el saber mismo no se realiza ni se reconoce como tal, si no es conocimiento de un objeto, que ha de comenzar siempre, primero por ser un objeto sensible y perceptible. Es sorprendente que en la actualidad se siga entendiendo por objetividad la realidad como existiendo al margen del sujeto que conoce. En efecto, toda posibilidad para que el conocimiento inmediato o científico se dé, se finca en esta unidad indisoluble. Podríamos decir que, desde la misma filosofía de Aristóteles, se inicia un nuevo concepto de realidad digno de tomarse en cuenta, sobre todo, en cuanto al conocimiento. Según Aristóteles no tiene ningún sentido preguntar por lo que es "el objeto en sí", puesto que el pensamiento es todo lo que existe o toda realidad. Aristóteles llama ousia a la cosa existente; y logas kai ousia o logos tes ousia, a la forma que explica lo
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    que la cosaes. Aristóteles es un investigador de la "naturaleza" o bien, del objeto natural compuesto de materia y forma. Ejercicio de interpretación Elabora un esquema del sustrato y otro del hilomorfismo de Aristóteles. ¿Qué relación existe entre uno y otro? Explica. 5. LA INVESTIGACIÓN Y SU OBJETO DE ESTUDIO En el libro segundo de la Física, Aristóteles señala lo que la investigación debe tener como objeto de estudio; y afirma, que la physis, en cuanto es unidad de materia y forma, es su único objeto de estudio posible. El Estagirita, en este punto, rompe radicalmente con la tradición, y sobre todo con la filosofía de Platón, en cuanto al saber del mundo sensible se refiere. En la filosofía de Platón los objetos son siempre en su devenir y no serán objeto del conocimiento ni de una investigación, puesto que de la realidad sólo se desprende un conocimiento limitado. A nuestro juicio, Aristóteles supera esa limitación al sostener que la realidad, aunque mudable y siendo el devenir su único modo de existir, no se divorcia de las ideas o de las formas. En este sentido, si las ideas vienen a ser predicados de la realidad, entonces las ideas fijan (afianzan) la realidad en su devenir. Ideas y realidad no son sino el único modo como se manifiesta la realidad a un sujeto cognoscente. Recordando que la materia y la forma son el único modo de existir de la realidad, Aristóteles señala: El camino natural en el conocimiento es el que va desde las cosas que no son más conocidas o cognoscibles y evidentes a las que son más cognoscibles y evidentes en sí mismas, ya que no son las mismas, las cosas que son más cognoscibles respecto de nosotros que las que son absolutamente más cognoscibles. Por esta razón es preciso proceder de esta manera: partiendo de las cosas menos cognoscibles y menos evidentes en sí, pero más evidentes para nosotros; caminar hacia las cosas más evidentes o cognoscibles en sí mismas. Las cosas que con relación a nosotros son inmediatamente evidentes y claras son los conjuntos de cosas más mistificadas; solamente en un segundo tiempo, por medio de la distinción analítica, se hacen cognoscibles los elementos y los principios. Por esto conviene proceder desde lo universal a lo particular, porque el todo es más susceptible de conocimiento sensible y lo universal es una especie de todo; el universal comprende una multitud, que viene a constituir sus partes.
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    La idea acuñadapor el propio Aristóteles es la siguiente: a. El saber tiene su comienzo en aquello que nos es dado como objeto de modo inmediato. Es el saber de lo más abstracto, el que sólo en apariencia es rico en determinaciones, pero el más pobre en cuanto al saber científico. En otras palabras, el conocimiento inmediato es el concepto genérico y más abstracto que se tiene de un objeto y de donde tiene que comenzar el saber para avanzar al saber de lo más concreto, es decir, al saber de lo verdadero o de la esencia. Si hemos de sacar las consecuencias propias de esta cita, tendríamos que apuntar lo siguiente: la tarea del investigador o del sabio no es quedarse con un saber de lo más abstracto, ni limitarse a lo que es, sino ir a las causas que explican aquello que se estudia. Y para llegar a tan alto conocimiento (la esencia) tenemos que comenzar por lo más elemental e ir avanzando a un conocimiento cada vez más rico en determinaciones. b. Lo que está en el comienzo y en el resultado de este proceso es el concepto. El concepto comienza de modo semejante al saber propio de un niño, cuando a todos los hombres los llama "papá" o a todas las mujeres "mamá". El concepto es en este caso un saber abstracto. Es la oscuridad, dice Hegel, en que todos los gatos son pardos. Pero como el conocimiento no es estático sino dinámico, finalmente arribaremos al concepto de lo más concreto. No debe entenderse este concepto sólo como lo más universal (esencia del objeto), sino también como lo más concreto del saber. Recordemos que en Aristóteles lo universal no está desligado de lo particular. Forma y materia, reiteramos, conforman una unidad inseparable. COTIDIANIDAD Relaciona la concepción que Aristóteles tiene del investigador con la caracterización que puedes hacer de un investigador de tu país. Para Aristóteles, el investigador o el sabio "...no es más sabio en razón de la habilidad práctica, sino de la posesión del concepto y del descubrimiento de las causas (...) Por otra parte no estimamos que ninguna de las percepciones sensibles sea sabiduría, y ciertamente son ellas las fuentes dominantes del conocimiento de las cosas individuales, pero no dicen el porqué de nada; por ejemplo, por qué es caliente el fuego, sino sólo que es caliente". 6. MOVIMIENTO: POTENCIA Y ACTO Aristóteles es fiel a su espíritu científico: él tiene que explicar el movimiento en tanto devenir propio de toda realidad. Aristóteles ya no mira hacia el cielo (como es el caso de la filosofía platónica); de lo que se trata ahora es de fijar la mirada en lo terrenal. Es ésta
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    la imagen quese ilustra en el célebre fresco de Rafael. During apunta con acierto que Aristóteles parte de las cosas naturales y no del ser como en Platón. El problema al que se enfrenta Aristóteles como estudioso de la naturaleza es el movimiento, porque todos los objetos naturales contienen en sí mismos un principio de movimiento y de reposo. Y éste es un hecho observable. Cabe señalar que en la filosofía de Platón no se niega el devenir mismo de la realidad, sólo que no se considera como real. El conocimiento verdadero de los objetos está, pues, en las ideas que son eternas e inmutables. El mismo Platón (...) se había visto obligado a declarar que el mundo, por el hecho mismo de su movimiento, sólo era cuasirreal, y que había que buscar la realidad en una esfera trascendente divorciada del movimiento y del cambio físicos. Aristóteles, al aceptar plenamente el movimiento de acuerdo con su temperamento más científico (y específicamente biológico) se encontró en la obligación de contestar a quienes, como Parménides, lo habían declarado imposible. Con los conceptos del ser y del no ser, es imposible darle respuesta al complejo problema del movimiento. Parménides declara que el ser "es", y que es imposible su "no ser"; o dicho de otro modo, lo que es "es" y lo que no es "no es". En estas nociones absolutas y extremas no se explica el movimiento. Parménides reconoce "únicamente el principio y el fin de una línea, pero no la línea misma". Si el discurso filosófico de nuestro investigador de la naturaleza es distinto o si hemos de hablar de ruptura con el pasado y concretamente con Platón, éste ha de ser (gracias a la introducción en la filosofía de nuevos conceptos) como condición para explicar el mismo devenir de los fenómenos. Y estos conceptos son por cierto —entre otros— la potencia y el acto, así como las llamadas cuatro causas. Aristóteles al fijar su atención en los objetos sensibles y perceptibles, señala que: a. A estos objetos como condición de su existencia les es consustancial la potencia y el acto, así como la materia y la forma. Puede decirse también que la sustancia sensible tiene como características propias el movimiento o el devenir siempre vivo y dinámico. b. El objeto en cuanto tal no deviene del "ser" al "no ser" o del "no ser" al "ser". Tomando estas nociones en su forma extrema, como el principio y el fin sin ninguna mediación, de ningún modo explican el devenir. En la interpretación de Aristóteles no se trata de ser hombre o dejar de serlo; por ejemplo, ser un árbol.
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    c. El movimientoal cual se refiere es un modo determinado de ser o de existir de un objeto; para devenir este mismo en otro modo de ser. No se trata, pues, de pasar de una existencia a la no existencia, sino del paso o del cambio de un estado en que se manifiesta la materia a otro. Los conceptos que explican este cambio —en interpretación de Aristóteles— son la potencia y el acto. En su acepción más general, la potencia es la capacidad de un objeto para modificarse, y el acto será la realización de esta capacidad. Por ejemplo, la semilla contiene el árbol como potencia, así como la flor tendrá de igual modo el fruto en potencia. En fin, la semilla es en potencia árbol, así como la flor es en potencia fruto, y el árbol y el fruto serán la realización de la semilla y de la flor, respectivamente. Es importante señalar que todos los seres son, al mismo tiempo, potencia y acto, si bien no lo son en el mismo sentido. La semilla, en efecto, es potencia en cuanto al árbol posible que pueda nacer de ella, pero es acto en cuanto semilla; el árbol, acto en cuanto vive, es también potencia si pensamos en las semillas, las ramas o los frutos que puede producir. Xirau, Ramón Ciertamente con los conceptos de acto y potencia Aristóteles explica cómo se hace posible el cambio, pero le falta por explicar cuáles son las causas que lo originan. De modo general, puede entenderse por causa aquello que da razón de ser o es fundamento de un objeto o de una idea. Por ejemplo, la ley de la inercia será el principio por el cual los planetas giran; o la ley de la gravitación universal será la que explique el porqué la Tierra es redonda y no cuadrada (Kepler). La causa será, entonces, la condición por la cual un objeto es lo que es. Para Aristóteles, la ciencia, que es de lo universal porque lo individual tiene una infinitud de notas y no puede agotarse en un saber, y que no es del accidente, sino de la esencia, es ante todo ciencia demostrativa, que hace conocer las cosas por sus causas y principios. Saber no es ya discernir, como en los presocráticos; ni siquiera definir, como en Sócrates y Platón, sino demostrar, saber el porqué. Las llamadas cuatro causas en Aristóteles "son los posibles sentidos en que se puede preguntar por qué". En el libro primero de la Metafísica señala Aristóteles que son cuatro las causas: a. Causa material. b. Causa formal. c. Causa eficiente. d. Causa final.
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    Así, por ejemplo,para construir una estatua se hacen necesarias las cuatro causas o aitia: a. causa material (el bronce), b. la causa formal (arquetipo-estatua), c. causa eficiente (el artista que realiza la obra) y d. causa final (el fin para el cual se hizo la estatua: la contemplación estética). En conclusión, estas cuatro razones o causas pueden reducirse a dos: la materia y la forma. La materia será, en este sentido, la posibilidad de ser (el bronce) y las otras tres causas (formal, eficiente y final) pueden quedar reducidas a una sola: la forma: La materia constitutiva su posibilidad de ser; la forma, la realización plenaria de su acto de ser. Así, la materia y la forma son inseparables y si las separamos es tan sólo gracias aun esfuerzo de análisis intelectual, como el que realizamos para entender las partes que componen un organismo. Pero el organismo es uno. Como, por otra parte, no podemos conocer un organismo sólo por sus posibilidades, es decir, por su materia, es necesario conocerlo por su ser, es decir, por su forma. La forma es así lo que en un organismo dado define y precisa los contornos del organismo. Es, en otras palabras, su esencia. Y la esencia, reiteramos, es aquello (predicado) que da cuenta o da razón de lo que es. TRABAJO EN GRUPO • Identifiquen las causas (material, formal, eficiente y final) en el hombre, el fuego y el trabajo. • Planteen tres casos más. ANÁLISIS Comenta con tus compañeros el siguiente texto. Las doctrinas expuestas deben ser complementadas con algunas puntualizaciones en relación con la potencia y el acto referidos a la sustancia. La materia es potencia, potencialidad, en el sentido de que es una capacidad de asumir o de recibir la forma. El bronce es potencia de la estatua, porque es una capacidad efectiva de recibir y de asumir la forma de la estatua. La madera es potencia de los diversos objetos que se pueden fabricar con madera, porque es una capacidad concreta de asumir las formas de esos diferentes objetos. La forma, en cambio, se configura como acto o actualización de esa capacidad. El compuesto de materia y forma, si se considera en cuanto tal, será predominantemente acto; si se considera en su forma, será sin duda acto o entelequia; si se considera en su materialidad, en cambio, será mezcla de potencia y acto. Por consiguiente, todas las cosas que poseen materia siempre tienen en cuanto tales mayor y
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    menor potencialidad. Porlo contrario, los seres Inmateriales —las formas puras— son puro acto y están exentos de potencialidad. Aristóteles, como ya hemos mencionado, también concede al acto el nombre de "entelequia", que significa realización, perfección actualizante o actualizada. El alma, en tanto que esencia y forma del cuerpo, es acto y entelequia del cuerpo (como veremos con más detenimiento dentro de poco); en general, todas las formas de las sustancias sensibles son acto y entelequia. Por su parte. Dios es pura entelequia (al Igual que las demás inteligencias motoras de las esferas celestes). Peale, Glovanni y Antiseri, Darío Historia del pensamiento filosófico y científico 7. TEOLOGÍA: Dios COMO FORMA PURA o ACTO PURO En la Física y en la Metafísica se busca dar respuesta al problema del movimiento, problema que está siempre en la filosofía desde Tales hasta Aristóteles. En este punto debemos recordar las posturas que adoptan Heráclito y Parménides. Aristóteles, por su parte, sostiene que todo aquello que se encuentra en movimiento requiere una fuerza (motor) que lo impulse, o sea, la causa de su existencia. Por ejemplo, el árbol no existe sin la semilla, el hijo sin los padres y tampoco una obra de arte sin el artista. Ahora bien: ¿qué sucedería si fuéramos de causa en causa regresivamente hasta el infinito? Si aceptáramos esta infinita regresión que nos lleva de una causa a otra causa, caeríamos en cuenta de que la existencia real del mundo debería ser infinita. Para Aristóteles no tiene sentido aceptar una infinita causalidad: porque el mundo debe tener un comienzo, es decir, una primera causa que se ha tenido en llamar primer motor. Y ese motor tiene que ser inmóvil, para no necesitar a su vez un motor más y seguir así hasta el infinito. Este motor inmóvil, como el objeto del amor y del deseo, que mueve sin ser movido, es Dios. El etos aristotélico es el fin, el telos de todos los movimientos y él mismo no se mueve. Por eso necesita ser acto puro sin mezcla alguna de potencia y es, por tanto, forma sin materia. Es por consiguiente, el sumo de realidad, el ente cuyas posibilidades son todas reales: la sustancia plenaria, el ente en cuanto tal. Si este primer motor es inmóvil, y si lo único que carece de movilidad es el pensamiento (logos), podemos decir que Dios es puro pensamiento o pura actividad que no recibe ningún impulso exterior o causa para su existencia. En este sentido, Dios es pensamiento que se piensa a sí mismo. Aristóteles apunta en su Metafísica que Dios es pensamiento y, como tal, el actuar del espíritu es vida, el espíritu es acto. La pregunta que nos sale al encuentro y la más importante será: ¿qué relación
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    guarda este pensamientopuro (acto puro) con el mundo o la realidad? Si decimos ahora que: lo inmóvil es algo que no puede pertenecer al mundo de los seres concretos donde todo es devenir que "es" y deja de "ser" la causa primera o Dios entonces, no puede ser materia ni puede ser tampoco una síntesis de materia y forma (...) Lo inmóvil será entonces necesariamente una forma pura, que sólo ella existe por sí y no como algo que existe bajo la presuposición de la existencia de alguna otra cosa. Y en este sentido, Aristóteles apunta: puesto que este motor es un ser inmóvil, un ser en acto, no es admisible que sea bajo ningún aspecto de otra manera. Por lo dicho, el primer motor, o Dios, como forma pura es acto eterno e inmutable, fuera de todo contacto con la realidad. Empero, si lo divino está separado absolutamente del mundo, eso no significa que el mundo no se encuentre en su dependencia. Lo divino, como forma superior, es también el fin supremo y último del todo. La vida entera es un eterno movimiento hacia ese fin, recibiendo de lo divino la unidad que éste por su posición le acuerda. Es la primera y única razón de la existencia y del movimiento. Podríamos decir que la materia o la realidad material adquiere de este primer motor (Dios) la provocación de su movimiento. Porque, como dice Aristóteles, lo divino "mueve igual que amante". Así, la materia encuentra en ella (la forma) la provocación de su devenir. MESA REDONDA Reúnete con dos compañeros para preparar su intervención en una mesa redonda alrededor del tema Dios en la filosofía de Aristóteles no es creador desde un punto de vista judeo-cristiano: "Si Dios fuese el hacedor del universo, tendría entonces un comienzo, porque como ocurre con toda acción, la creación ocuparía un lugar en el tiempo. La materia, la forma y la génesis de los seres son algo que nunca ha tenido comienzo y que nunca tendrá fin". Al finalizar escribe tus conclusiones. 8. LA MORAL Y LA POLÍTICA La virtud y la felicidad en Aristóteles no pueden estar desligadas de la política. Podríamos decir que la moral y la vida política de la polis configuran un solo edificio teórico y que, únicamente por cuestiones didácticas, en algunos casos se estudian por separado. La Ética a Nicómaco (o Ética nicomaquea) y La Política de Aristóteles
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    mantienen una unidadindisoluble. Es importante apuntar que en Sócrates la felicidad sólo se logra con la práctica de la virtud. Y la práctica de la virtud se obtiene mediante el recto conocimiento de las cosas que hacen a los hombres vivir moralmente, en el sentido de que sólo el conocimiento discierne entre el bien y el mal, y nos orienta a vivir de manera virtuosa. En fin, el conocimiento, la virtud y la felicidad mantienen una unidad estrecha. Después de la filosofía de Platón, encontramos que la moral guarda una relación importante con la política. Así, en la polis (sociedad) a las tres clases sociales que la componen (las de los gobernantes, los guerreros y los artesanos) les corresponderán, respectivamente, tres tipos de virtudes: la sabiduría, la valentía y la templanza. Y si cada clase practica la virtud que le corresponde, alcanzará entonces la felicidad no sólo de modo individual sino de la polis en general. Para Aristóteles, la felicidad es el bien supremo, y éste no consiste en honores, placeres o riquezas. Según Aristóteles, la felicidad se logra mediante la práctica de la virtud; y la virtud es una disposición a obrar de manera deliberada y consciente. La virtud, según este filósofo, es el término medio entre dos tendencias opuestas. Por ejemplo, el término medio entre la cobardía y la temeridad es la valentía. Así como la templanza es el término medio entre el desenfreno y la insensibilidad. "La virtud es, por consiguiente, un equilibrio entre dos extremos inestables e igualmente perjudiciales. Finalmente, la felicidad que se alcanza mediante la virtud y que es el coronamiento de ella requiere necesariamente de algunas condiciones: madurez, bienes externos, libertad personal, salud, etc., aunque estas condiciones no basten por sí solas para ser feliz". Podemos afirmar, pues, que un hombre virtuoso es aquel que actúa de modo deliberado y consciente. Este modo racional de actuar sólo se adquiere con el esfuerzo, sobre todo si entendemos que la virtud no es algo innato en los individuos o en las personas. Así, la virtud se conquista y se practica de manera voluntaria y libre. En la perspectiva de Aristóteles, un hombre virtuoso no elige los extremos, esto es, la cobardía o la temeridad; elige de modo voluntario, racional y libre el justo medio. Elegir los extremos sería lo irracional. Lúdica 1. Analiza con tus compañeros la relación que existe, en tu país, entre la moral y la política. 2. Compárenla con la planteada por Aristóteles y realicen una representación teatral crítica de ella. Otro concepto también importante en la ética de Aristóteles es el placer. La felicidad —afirma— "es siempre una forma de placer". Por placer se entiende el
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    ejercicio de larazón, esencia propia que nos diferencia de los otros seres, los animales: La verdadera felicidad del hombre no puede estar fuera de la práctica de la virtud; al margen del ejercicio de la actividad de la razón, recurrimos al testimonio del hombre virtuoso. Éste no sólo encuentra placer en los actos de virtud, sino que además los placeres contrarios a la virtud, los placeres del hombre insensato e intemperante, no son a su juicio verdaderos placeres. Aristóteles establece una comparación: así como el hombre enfermo no juzga lo dulce y lo amargo, lo caliente y lo frío, de la misma manera como juzga el hombre sano, así tampoco el hombre racional juzga el placer y el dolor como lo hace el insensato o el corrompido. Para Aristóteles es el juicio del hombre sensato y razonable el que constituye la melodía de lo verdadero y lo falso en cuestión de placer. Ahora bien, la felicidad alcanzada no es sólo la individualmente considerada. El individuo forma parte de un todo social. El sujeto aislado de la sociedad, dice Aristóteles, será una bestia o un dios. El hombre es un animal social, de modo similar a un niño en el vientre materno. Hablar de un hombre aislado es sólo hablar de un modo abstracto e irreal. Hecha esta consideración, cabe entonces la pregunta: ¿qué relación guarda la moral con la sociedad y el Estado? Cuando preguntamos cuál es la condición de la felicidad individual, debemos encontrarla en la vida común, en la sociedad y en el Estado. Así lo afirma Aristóteles al principio de su Política: todo Estado es una comunidad de algún tipo y toda comunidad se establece con vistas a algún bien, porque los hombres siempre actúan para obtener aquello que consideran bueno. Así, la Política no es sólo la segunda parte de la Ética nicomaquea sino más exactamente su condición de posibilidad misma. En este sentido, Infelicidad sólo se realiza plenamente en la perspectiva de una vida comunitaria. La felicidad es la socialmente considerada sin exclusión de lo individual. Y agregaríamos, si toda organización política aspira al "buen vivir" o a la felicidad, diríamos que un buen ciudadano desde el punto de vista moral es aquel que aspira a la perfección de la polis, practicando incesantemente la virtud y buscando realizar la felicidad de todos. Resta sólo señalar que existen tres formas de organización social, según Aristóteles. En la Política se exponen de sociedades con sus correspondientes tipos de corrupción. Las sociedades son: la monarquía o gobierno mediante el poder de uno solo; la aristocracia o gobierno de los que son superiores por nacimiento y la timocracia o gobierno por la excelencia de las personas. Las tres formas negativas son, respectivamente, la tiranía, la oligarquía — gobierno de los ricos — y la democracia —
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    gobierno del ciudadanocomún — (...) De hecho estos tres Estados negativos son Estados que se alejan del justo medio que en un Estado se reduce siempre a obediencia a la ley y al servicio del Estado hacia la totalidad de sus ciudadanos. Aristóteles, finalmente, se inclina por el que él considera el mejor de los Estados: la timocracia, que consiste en una mezcla de aristocracia y democracia. Y será la clase media con un gobierno aristocrático la mejor forma de constitución. Ciencias sociales Investiga los tipos de gobierno que hay en el mundo. ¿Cuál consideras el de menor corrupción? 9. CRISIS DEL MUNDO GRIEGO Generalmente los filósofos e historiadores coinciden en señalar las guerras del Peloponeso como el comienzo de la crisis de la cultura griega. Sócrates, Platón y Aristóteles se empeñaron en concebir filosóficamente una ciudad (polis) con fundamento en la sabiduría (sofrosine). Una ciudad donde las ambiciones e intereses particulares estuvieran sometidos al logos y regulados por él, o sea, por el sabio. De este modo, los ciudadanos griegos cumplían la ley de su ciudad, se podría decir que la voluntad de un ciudadano es también la voluntad de la polis. Éste es el ideal supremo de Platón y de Aristóteles, quienes buscan salvar la ciudad y el individuo del desgarramiento. En otro sentido, si el búho de Minerva levanta el vuelo (según Hegel) sólo al caer la tarde, el ideal político y el moral tienen su mejor momento para levantar el vuelo ante la amenaza de una ciudad griega en decadencia. El paulatino desmoronamiento tiene su punto crítico cuando Filipo (rey de Macedonia) y su hijo Alejandro someten las ciudades libres de Grecia. Alejandro, gran estratega y político, llevará su poder fuera de las fronteras de sus ciudades. Persia, Siria y Egipto conformarán así el primer gran imperio de Occidente. A la muerte de Alejandro, el imperio se disuelve para que se conforme otro: el Imperio Romano. 10. LA POLIS CEDE SU LUGAR AL IMPERIO El ideal griego de una polis armónica desaparece. El ciudadano ya no participa en los asuntos políticos ni en tareas que buscan, con base en la justicia y en el sano juicio, un equilibrio armónico de las ciudades. La armonía se rompe y surge el imperio. La ley como defensa y armonía de los diversos intereses ciudadanos se personifica en un
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    emperador. El ciudadanogriego ahora se somete a la voluntad y a la ley que dicta el emperador. En este desgarramiento social, el individuo ya no se identifica con la ciudad ni con la ley; y una vez rota la identidad con el todo, y con ello su control y dominio, no le queda sino replegarse y refugiarse en su individualidad: quedaba destruido así aquel valor fundamental de la vida espiritual de la Grecia clásica, que constituía el punto de referencia del actuar moral y que tanto Platón en la República como Aristóteles en la Política habían no sólo elaborado teóricamente, sino hasta sublimado y sustancializado, convirtiendo la polis en la forma ideal de Estado perfecto y no en una mera forma histórica. En consecuencia, a ojos de quienes vivieron la revolución de Alejandro, estas obras filosóficas perdían su significado y su vitalidad, dejaban súbitamente de sintonizar con los tiempos y se situaban en una perspectiva lejana. Al ocaso de la Polis no le siguió el nacimiento de organismos políticos dotados de nueva fuerza moral y capaces de dar origen a nuevos ideales, Las monarquías helenísticas, surgidas a partir del disuelto imperio de Alejandro y que antes hemos mencionado, fueron organismos inestables, incapaces de aplicar a sus ciudadanos en una tarea común o de constituir un punto de referencia para la vida moral. De ciudadano, en el sentido clásico del término, el griego se transforma en súbdito. La vida de los nuevos Estados se desarrolla con independencia de su voluntad. Las nuevas habilidades que importan ya no son las antiguas virtudes cívicas, sino determinados conocimientos técnicos que no pueden hallarse en poder de todos, porque exigen estudios y disposiciones especiales. En cualquier caso, pierden el antiguo contenido ético y conquistan otro más propiamente profesional. El administrador de los asuntos públicos se convierte en funcionario, el soldado es mercenario y, junto a ellos, nace el hombre que, sin ser ya el antiguo ciudadano ni el nuevo técnico, asume ante el Estado una actitud de desinterés neutral o incluso de aversión. Las nuevas filosofías teorizarán acerca de esta nueva realidad, situando el Estado y la política entre las cosas neutras, es decir, moralmente indiferentes o hasta dignas de ser evitadas. En el 146 a. C. Grecia pierde la libertad, convirtiéndose en una provincia romana. Lo que Alejandro había soñado lo llevaron a cabo los romanos, de una forma muy distinta. El pensamiento griego, al no ver una alternativa adecuada a la Polis, se refugió en el ideal del cosmopolitismo, considerando el mundo entero como si fuese una ciudad, hasta el punto de incluir en esta cosmo-polis no sólo a los hombres, sino también a los dioses. De este modo se desvanece la antigua equivalencia entre hombre y ciudadano, y el hombre se ve obligado a buscar una nueva identidad. Reale, Giovanni y Antiseri, Darío Historia del pensamiento filosófico y científico Ejercicio de interpretación Síntesis. Elabora un resumen sobre el paso de la polis a imperio. Relaciónala con nuestra situación latinoamericana.
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    11. LA FILOSOFÍACOMO EXPRESIÓN DE UNA REALIDAD SOCIAL La filosofía, ahora bajo las nuevas condiciones sociales, más que especulativa se traduce en una filosofía moral. Ahora se pregunta por la mejor manera de vivir y alcanzar así la felicidad, ya no dentro de la polis, sino fuera e incluso contraponiéndose a ella. Y en este sentido, si la ciudad deja de ser un ideal, ahora el ideal será el procurarse una felicidad individual. En fin, si la polis ha dejado su lugar a la individualidad, la felicidad se localizará en el interior del individuo, en la serenidad de su alma. En otras palabras, ante la pérdida del mundo exterior (naturaleza o realidad social), lo único que le queda al individuo serán el dominio y control de su propio cuerpo y de sus impulsos. Por eso, y siguiendo la misma idea, los placeres que nos proporcionan los sentidos pueden y deben ser reprimidos porque en ellos no existe felicidad alguna. La auténtica felicidad, entonces, se localiza en el interior del hombre, en su alma y al margen de los placeres del cuerpo. Toda esta filosofía moral puede quedar agrupada en las siguientes ideas: a. La filosofía como se ha descrito, renuncia al dominio y conocimiento de la naturaleza o mundo exterior. b. La filosofía en tales circunstancias, tiene por objeto el control y dominio de nuestros actos: juicios, inclinaciones, deseos, aversiones, etc. c. La filosofía que se nos presenta en esta crisis del mundo griego, es una filosofía moral que busca salvar no a la polis, sino al individuo. d. "Como resultado de la separación entre hombres y ciudadano, surge la separación entre ética y política. Hasta Aristóteles la ética clásica estaba basada en la identidad entre hombre y ciudadano y, por ello, estaba implantada en la política y más bien subordinada a ésta. Por primera vez en la historia de la filosofía moral, y gracias al descubrimiento del individuo, en la época helenística la ética se estructura de manera autónoma, basándose en el hombre en cuanto tal, en su singularidad". 12. LA FILOSOFÍA MORAL: EPICÚREA Y ESTOICA En el periodo histórico que nos ocupa, el sabio helenista no busca la sabiduría como el medio más adecuado para encontrar la salvación de la polis y con ello la felicidad. Ahora la salvación se buscará en el individuo o en el interior del alma humana. La filosofía será, en este sentido, el arte para conducir la vida. "La filosofía ya no es la antorcha con la cual se iluminan unos cuantos buscadores intrépidos de la verdad, sino la ambulancia que sigue la ruta de la lucha por la existencia y recoge a los débiles y heridos" (Russell). Los epicúreos, en particular Epicuro de Samos (341-270 a. C.), sostienen que el mejor modo de vivir es buscar
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    siempre aquello quenos produzca mayor placer: Cuando decimos que el placer, apunta Epicuro, es el soberano bien, no nos referimos a los placeres del libertino, ni a los goces sensuales, como pretenden algunos ignorantes que nos combaten y desfiguran nuestro pensamiento. Queremos decir ausencia de sufrimiento físico y ausencia de turbación moral. Porque no son ni la embriaguez ni los banquetes continuos, ni el placer que se saca frecuentemente a las mujeres, ni el goce que proporcionan los pescados y las carnes de que están cargadas las mesas suntuosas, los que procuran una vida dichosa, sino las costumbres razonables y sobrias. De la cita anterior puede concluirse que la felicidad se conquista mediante el equilibrio del espíritu (ataraxia) y la tranquilidad del cuerpo (aponía). El equilibrio se logra por la vía intelectiva, que es el más alto de los placeres. Y en este mismo sentido, podríamos también señalar que, si al intelecto o a la razón les corresponde moderar los deseos y placeres, también les corresponde renunciar a muchos de ellos. En fin, llevando esta filosofía a sus últimas consecuencias, podríamos decir que la felicidad se conquista mediante una renuncia de los placeres derivados de los sentidos, los que según la filosofía epicúrea causan mayor dolor. Los filósofos estoicos, por su parte, explican sus doctrinas en el portón (estoa). Zenón de Cirio (366-264 a. C.) es el fundador de esta corriente de pensamiento. Para él, la virtud es vivir según los dictados de la razón, porque ésta cuida de todo y es una ley que prescribe y describe. El medio para ser un hombre virtuoso es abstenerse del placer y soportar resignadamente el dolor (abstine et sustine). Un hombre que busca la felicidad debe abstenerse del placer porque éste trae consigo el desorden. 13. FILOSOFÍA MORAL DE LOS CÍNICOS Y LOS ESCÉPTICOS A los filósofos cínicos se les llama así por su modo humilde de vivir. Los principales representantes de esta escuela son: Antístenes y Diógenes. Los cínicos (del griego, kinos, palabra que significa perro) no sujetan sus vidas a convenciones sociales, viven según la naturaleza. La mejor manera de vivir es bastarse a sí mismo y conformarse con lo que se tiene. Teofrastro cuenta lo siguiente de Diógenes:
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    Parte tres Cristianismo yEdad Media Al terminar esta parte, el estudiante: Conocerá el desarrollo del cristianismo en la Edad Media, como una propuesta filosófica a partir del análisis de sus principales exponentes: • San Agustín • Santo Tomás • Duns Escoto • Guillermo de Occam Para comprender las diversas soluciones de carácter moral y del conocimiento que plantea la concepción cristiana, así como la relación que establece la fe y la razón (teología y filosofía). Conocerá así mismo, el tránsito de la época medieval a la moderna y sus implicaciones en América y en el pensamiento prehispánico.
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    CAPÍTULO UNO LA FILOSOFÍA DESAN AGUSTÍN LOGROS • Identifica el contexto socio-histórico de san Agustín. • Analiza las tesis fundamentales de san Agustín. • Reflexiona sobre la existencia de Dios, teniendo en cuenta los planteamientos de san Agustín. ü Participa crítica y respetuosamente en los debates y demás estrategias grupales. ü Desarrolla competencias comunicativas de escuchar y hablar. • Lee e interpreta correctamente los mapas conceptuales. • Comprende adecuadamente los textos documentales. ü Elabora esquemas para comprensión de lecturas. ü Sustenta sus opiniones adecuadamente. INTRODUCCIÓN Lo importante para san Agustín es la verdad revelada y el camino para encontrar esta verdad es la fe. Según él, sólo teniendo fe en las Escrituras se puede llegar a tener un conocimiento racional de éstas. La fe y la razón en san Agustín se encuentran en una íntima relación, y ésta puede expresarse del siguiente modo: "comprender para creer, creer para comprender". En cuanto al conocimiento de la verdad, él subraya que esta verdad se encuentra en el interior del alma y no en el mundo exterior, porque la realidad tiene como característica lo inestable y mudable. El conocimiento que busca san Agustín es precisamente lo que permanece y no cambia. Las ideas serán, pues, lo permanente e inmutable que dan razón o que explican lo que las cosas son en su verdad. Otras cuestiones también importantes que veremos en este capítulo, tratan sobre la existencia de Dios, la iluminación, la libertad, el bien y el mal, que son conceptos clave para comprender la ética y la metafísica agustiniana. 1. LOS COMIENZOS DEL CRISTIANISMO Ya hemos visto cómo la crisis de la polis griega trajo consigo una nueva orientación de
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    la filosofía: lafilosofía moral como búsqueda de la felicidad interior del hombre. Cabe mencionar también que al establecer contacto las culturas griega y oriental y en especial la judía, se propicio una forma nueva de cultura: la cristiandad. A continuación desarrollaremos tres puntos que son fundamentales para establecer el puente entre el helenismo y la filosofía cristiana: a. el lagos cristiano, b. la sabiduría cristiana y c. el tránsito al cristianismo. 1.1 El logos cristiano El logos de los cristianos no tiene el mismo sentido o significado que tiene para los filósofos griegos. Para éstos últimos el logos se traduce como palabra o razón que define y da cuenta lo que es el objeto. Para los cristianos, el logos también es palabra, pero reviste otro sentido. Ahora la palabra significa confianza o credibilidad en lo que se dice o afirma. En este sentido, creer en la palabra del otro, es tener confianza de que lo que dice tiene que ser verdad. Por lo mismo, palabra, verdad y creencia vienen a significar, en cierto sentido, lo mismo. En consecuencia, la verdad de los objetos no está en los objetos mismos, sino en la palabra de quien la comunica o la dice; la verdad en cuanto es comunicable tendrá que ser creíble. Es fácilmente reconocible, que en la base de las relaciones sociales del pueblo judío encontremos la palabra en su singular sentido ya descrito, y no se tenga ya confianza en la ley (nomos) como en el caso del pueblo griego. Y en este sentido, el pueblo judío encontrará en Jehová, su Dios, el más firme reconocimiento de su palabra. En la palabra de Jehová se encuentra depositada toda la confianza y toda la creencia. Así el pueblo judío, cree y tiene confianza en que la palabra revelada por Dios es lo verdadero. En este sentido, la Biblia (en griego significa libros) es la palabra y el mensaje de Dios. En la Biblia nos encontramos con frases como ésta, dirigida a Dios: ¡Muéstrame la verdad!, que quiere decir: ¡Dame tu palabra! El judío tiene confianza en la palabra de Jehová porque sabe que es un cumplidor. De este cumplimiento de la palabra de Dios depende también la verdad del mundo, la verdad de la naturaleza. Ahora bien, por otro lado cabe apuntar, que si el logos es palabra verdadera, lo verdadero para el judío tiene un contenido moral, es decir, que lo verdadero no hace referencia al contenido o esencia de los objetos, sino a la conducta y al carácter obligatorio de las normas que Dios ha dictado al pueblo judío. Y en este sentido, un hombre virtuoso es aquel que cumple y obedece lo que Dios ha dictado como preceptos. "Dios ha dicho lo que el hombre debe ser, pero resulta que el hombre por soberbia se resiste a hacer aquello que Dios le ha designado; porque no confía en la palabra de Dios que ha dicho lo que debe ser. El hombre que tal hace está perdido, perecerá como todas las cosas que no cumplan con su ser, se perderá". De este modo, pretender hacer una lectura de la Biblia, sea el Antiguo Testamento o el Nuevo Testamento, desde una perspectiva epistemológica no tiene ningún sentido,
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    porque se tratade la palabra de Dios, de la verdad revelada y, como ya dijimos, la palabra es creer lo que Dios dice. En este sentido, la Biblia deberá leerse creyendo. Testamento, del griego diatheke, que significa la alianza que Dios ofreció al pueblo de Israel. 1.2 La sabiduría cristiana Existe también una clara diferencia entre la sabiduría (sophia) del sabio griego y la sabiduría (sapientia) del sabio judío. La sabiduría para el pueblo judío tiene que ver con la manera concreta de conducir la vida. Sabio es aquel que acepta por fe (por confianza) los preceptos de Dios y sigue un recto camino hacia su cumplimiento. El camino recto será el que Dios ha trazado para los hombres. De modo sintético podemos decir que la sabiduría del judío es la que hace referencia a la conducta moral, al modo concreto de conducir la vida y no a la sabiduría que busca hurgar los secretos que esconde la naturaleza. Existen, así, dos tipos de sabiduría, la sabiduría del justo y la del soberbio. La sabiduría del justo es un saber basado en la confianza. El hombre cree en lo que Dios ha dicho y se fía de él. Es un saber, no de las cosas, sino de lo que Dios ha prometido. La sabiduría del soberbio es un querer saber de las cosas porque no se confía de Dios. La sabiduría es expresada así por la Biblia: Yo, la sabiduría, habito con la discreción, y hallo la ciencia en los consejos. El sabio es un hombre discreto que escucha y no habla de lo que escucha; a diferencia del sophos o filósofo que anda divulgando todo lo que ve y lo que oye. A este tipo de hombre le llama el judío necio. Necio es aquel que siempre está hablando, tratando de descubrir un secreto de Dios para divulgarlo. "En la boca del necio está la vara de la soberbia", dice la Biblia. De lo dicho podríamos destacar que la filosofía es un saber de lo divino; si a ésta se le puede llamar filosofía, porque tal y como la entendió Platón y Aristóteles como un saber que da razón de aquello que es, ha dejado de tener presencia. La filosofía ahora es concebida como una tarea inútil propia de los soberbios que buscan indagar cosas que sólo a Dios competen, pues la explicación última del hombre y de la naturaleza no está en la razón humana sino en Dios. Finalmente, en relación con la moral, la vida virtuosa para los cristianos se asemeja a la moral estoica. Tomás Kempis en su obra Imitación de Cristo, sostiene que el hombre virtuoso "consiste en vencerse a sí mismo" resistiéndose a los deseos, así como a los apetitos, al afán de poder y de riquezas; en una palabra, el que sigue el camino purificador del alma y no el camino del placer sensible o el de los deseos que corrompen.
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    1.3 El tránsitoal cristianismo ¿Cómo se hace posible el tránsito del paganismo al cristianismo, o bien, del mundo helénico al cristianismo? San Pablo y san Agustín de Hipona son los primeros cristianos —y tal vez, los más importantes— que introducen y difunden la palabra de Cristo. En este apartado es conveniente recomendar la obra de José Ortega y Gasset, Las etapas del cristianismo al racionalismo, donde se ejemplifica este paso fundamental en la historia. San Agustín en sus Confesiones relata su propia experiencia de conversión al cristianismo. Menciona que durante su estadía en Cartago se ocupó de leer El Hortensia de Cicerón, obra que lo lleva al encuentro con la filosofía clásica helenística. Otra motivación la encontró en Milán, cuando aprendió el modo correcto de leer la Biblia gracias al obispo Ambrosio; de los neoplatónicos aprendió "la realidad de lo inmaterial"; y de la lectura de san Pablo el significado de la fe, la gracia, la redención, y otras cuestiones teológicas. Finalmente, los estudiosos señalan una última etapa en la que san Agustín discute abiertamente contra los herejes, defendiendo los dogmas de la Iglesia. Podríamos decir que las ideas cristianas y religiosas "nacidas en las tierras de Galilea", paulatinamente se van difundiendo en la vida de Occidente. Pronto el Imperio Romano fue invadido por las ideas cristianas, a través de san Pedro, san Pablo y los padres de la Iglesia, quienes defendieron y difundieron con fervor las ideas cristianas. En este momento de la historia los problemas ya no son propiamente filosóficos a la manera clásica griega, mas esta visión del mundo, de la historia y del hombre se ha derrumbado. Ahora se ve aparecer una concepción religiosa de la vida y del hombre, no con fundamento en la razón sino en la fe. La razón pierde así su carácter supremo para convertirse en un simple instrumento. De fin que era se convierte en medio. La filosofía sigue siendo afán de saber, pero el saber se identifica ahora con Dios; es un afán de Dios. Pero a él no se puede llegar, hay que esperar a que él descienda. Mientras tanto la filosofía no tendrá otra misión que la de tratar de entender, de comprender y hacer comprender la palabra divina. Dios habla y el hombre escucha y obedece; la filosofía no hace sino ayudar a entender la voz de Dios que manda. La filosofía deja de ser la ciencia primera, gran señora, para convertirse en sierva, en criada de la revelación divina. El filósofo deja de ser el soberbio que todo quiere saber, y se convierte en humilde intérprete de la divinidad. Se podría decir que el cristianismo se va introduciendo en la cultura de los romanos, a través de un proceso largo y penoso. Este proceso duró el mismo tiempo que el Imperio Romano vive su grandeza primero y después su decadencia. La grandeza del Imperio Romano se ubica en los primeros siglos de nuestra era (incluso antes), y ya por el año
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    395 con laaparición de otro imperio rival, el de Constantinopla, el Imperio Romano comienza a eclipsarse hasta finalmente quedar convertido en una provincia del Imperio Bizantino hacia el año 555. 1.4 Vida y obra de san Agustín San Agustín es un africano que estudió en Tagaste y posteriormente en Cartago. En esta época, como ya dijimos, leyó El Hortensia de Cicerón; luego marchó a Roma y de aquí a Milán, donde conoció al teólogo san Ambrosio, quien contribuyó poderosamente a su conversión. San Agustín también leerá a san Pablo y a los neoplatónicos, y es en el año 386 cuando de un modo definitivo se convierte al cristianismo. En adelante su vida estará dedicada a la teología y a la defensa del cristianismo. Dentro de sus libros más importantes están: Confesiones (400) y La ciudad de Dios (413-426). Entre otras obras menos difundidas, pero de vital importancia podemos recordar: Soliloquios (386), De la Trinidad (400-416) y De la naturaleza del bien (405). San Agustín muere en el año 430, año que coincide con la invasión de las provincias romanas del norte de África. Trabajo en grupo 1. Establezcan un paralelo entre el helenismo y la filosofía cristiana, alrededor de: • El lagos • La sabiduría 2. Expliquen el papel de la razón y de la fe durante la transición al cristianismo. 2. CONOCIMIENTO E ILUMINISMO Para san Agustín de Hipona, el conocimiento de la realidad o del mundo no se encuentra fuera de éste sino en el interior del sujeto o en lo recóndito de su alma. La verdad que anhela san Agustín, es una verdad revelada a través de la fe y por Dios, que es fuente de toda iluminación y por la que se hace posible el conocimiento del mundo racionalmente. El conocimiento en san Agustín puede dividirse en tres partes fundamentales: a. la exterioridad del mundo o de la realidad, b. la interioridad del alma y c. el principio de toda verdad. 2.1 La exterioridad del mundo o de la realidad La existencia de la realidad exterior es un hecho que no se pone en duda. Y a la manera de como explica Plotino las cosas particulares, san Agustín por su parte supone que los objetos sensoriales no sólo activan los sentidos sino también el alma; bajo el supuesto de que el hombre es un compuesto de alma y cuerpo. El alma interior, supone san Agustín, extraerá por su propia actividad interior las representaciones de los objetos. Recordemos aquí el orden jerárquico de Plotino, en el cual el conocimiento nos remite de la materia al alma; del alma al mundo de las ideas; y, finalmente, al absoluto que es la unidad de
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    Dios. En unpasaje de La verdadera religión san Agustín dice: No busques fuera de ti...; entra en ti mismo; la verdad se encuentra en el interior del alma humana; y si hallas que tu naturaleza es mudable, trasciéndete también a ti mismo. Ten en cuenta empero, que el trascenderte tú mismo, trasciendes el alma que razona, de modo que el término de la trascendencia debe ser el principio donde se enciende la luz misma del raciocinio. En efecto, ¿a dónde llega un buen razonador, si no es a la verdad? La verdad no es algo que se construya poco a poco, a medida que avanza el razonamiento; constituye, en cambio, un término prefijado, una meta en la que uno se detiene después de haber razonado. En ese punto, un perfecto acuerdo final sirve de conclusión a todo; converge con él. Persuádete de que tú no eres la verdad: ésta se busca a sí misma; eres tú, algo distinta de ella, el que la busca —con el afecto del alma, por supuesto, y no en el espacio sensible—: cuando ha llegado a ella, el hombre interior se une con su propio huésped interno en un transporte de felicidad suprema y espiritual. 2.2 La interioridad del alma En cuanto al alma se refiere, debemos señalar que ésta, al entrar en contacto con el mundo se pone en actividad, es decir, tiene la capacidad "de reconocer la forma y el movimiento de los cuerpos". Pero las formas o ideas inmutables y necesarias no brotan de los objetos ni tampoco del alma misma. El alma sólo tiene la capacidad de juzgar a partir de los conceptos que no cambian o que son permanentes. Así, serán los conceptos matemáticos-geométricos necesarios y universales a partir de los cuales el alma juzga. ...los criterios de acuerdo con los que el alma juzga son inmutables y perfectos. Esto se hace especialmente evidente cuando juzgamos los objetos sensibles en función de conceptos matemáticos o geométricos, o estéticos o bien cuando juzgamos las acciones en función de parámetros éticos. Los conceptos matemático-geométricos que aplicamos a los objetos son necesarios, inmutables y eternos, mientras que los objetos son contingentes, mudables y corruptibles; lo mismo es válido para los conceptos de unidad y de proporción, que aplicamos a los objetos cuando los valoramos estéticamente. 2.3 El principio de toda verdad La pregunta que ahora nos tendríamos que hacer es la siguiente: ¿de dónde toma el alma esos criterios universales con los cuales se juzga la realidad? Para san Agustín, Dios es en cierto modo el mundo de las ideas de Platón. Según san Agustín, las ideas "son las formas fundamentales" o modelos de las cosas. De este modo, lo verdadero de los objetos está en Dios, el cual se refleja en el interior del alma. Así, el alma descubre en su seno esas verdades superiores (las formas) que están en Dios y que explican el mundo.
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    En san Agustínno se plantea, como en la filosofía de Platón, el problema sobre la reminiscencia del alma, para poder explicar la preexistencia de las ideas. En lugar de una teoría de la reminiscencia, san Agustín desarrolla la doctrina de la iluminación. Por ejemplo, el alma intelectiva sólo puede conocer mediante una luz incorpórea tal y como el ojo percibe las cosas que le rodean. En los Soliloquios se dice: En consecuencia, hay que afirmar que también los conceptos relativos a las ciencias, que todo el que las entiende los considera como absolutamente verdaderos, no pueden ser entendidos si no son iluminados, por así decirlo, por un sol propio. Así, del mismo modo que en este sol pueden advertirse tres cosas; que existe, que brilla y que ilumina, en el Dios inefable que quieres conocer hay en cierto sentido tres principios: que existe, que es ser inteligible y que vuelve inteligibles todas las demás cosas. La analogía de la luz nos remite a Platón; concretamente al diálogo La República. Según san Agustín de Hipona, Dios en tanto que es esencia y verdad comunica de su perfección a la mente o alma humana; la cual tiene la capacidad de iluminar y revelar la verdad del mundo sensible. De este modo, podíamos decir que Dios es el fundamento último de la verdad y del conocimiento. Ejercicio de interpretación Explica con tus propias palabras, la doctrina de la iluminación de san Agustín. 3. LA EXISTENCIA DE DIOS En el esquema explicativo de san Agustín, Dios es principio de toda verdad que por su perfección ilumina las mentes de los hombres, y que por lo mismo no puede permanecer oculto. Dios se revela al hombre por iluminación. Como anteriormente apuntábamos, la existencia de Dios puede quedar explicada por aquellos pasos fundamentales que iban de lo exterior a lo interior del alma, y de aquí por iluminación al reconocimiento de que Dios es o existe. Si Dios tiene como atributos el ser en plenitud, el ser esencia (verdad) y además, el bien último al que aspira el hombre, entonces, debe ser fundamento último de toda verdad en cuanto que es suma perfección. En fin, si Dios es fuente de toda verdad e ilumina la comprensión de la realidad, tendríamos del mismo modo que afirmar su existencia. Cabe aclarar que la demostración de la existencia de Dios en san Agustín, no es
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    enteramente racional eintelectual. Se busca también demostrar la existencia de Dios por un deseo de amor para satisfacer una inquietud espiritual o para alcanzar la felicidad eterna. Diríamos, pues, que a Dios se le demuestra también acudiendo al amor. En las Confesiones, san Agustín nos dice: Pero ¿qué amo amándote a ti? No una belleza corpórea, no una donosura transitoria, no un resplandor como el de la luz, que agrada a estos ojos, no dulces melodías provenientes de toda clase de cantos, no un suave perfume de flores, de ungüentos, de aromas, no el maná y la miel, no miembros festivos y dispuestos al abrazo carnal. No amo estas cosas, cuando amo a mi Dios. Y sin embargo, por así decirlo, amo una luz, una voz, un perfume, un alimento, un abrazo del hombre interior que hay en mí, donde resplandece en mi alma una luz que no se desvanece en el espacio, donde resuena una voz que el tiempo no arrebata, donde se huele un perfume que el viento no se lleva, donde gusto un sabor que no mengua con la voracidad, donde me estrecha un abrazo que la sociedad jamás disuelva. Esto es lo que yo amo, cuando amo a mi Dios. Así pues, la prueba sobre la existencia de Dios que presenta san Agustín no es estrictamente lógica, ya que Dios está en todos nuestros actos, en el sentir, en el querer, en el pensar, etc.; en todos ellos se encuentran presentes todas las verdades que revela la luminosa presencia de Dios. Dios es mirado como lo perfecto sin lo cual es imposible pensar lo imperfecto; la verdad y la bondad originarias de todas las verdades y de todos los valores, precisamente su fundamento y soporte, como lo denomina Platón. No es Dios deducido por vía de un raciocinio causal, como la primera causa que da ser y explicación a las verdades fuera de él, sino que es aprehendido en las mismas verdades, lo mismo que en los bienes particulares tenemos ya el bien en sí, aunque no se nos dé aún en su omnitudo realitatís, pero sí con toda seguridad como tal ser y no otro. En fin, Dios no es únicamente lo verdadero o la suma perfección, sino que también es supremo amor hacia el cual el hombre eternamente aspira. Por eso a Dios no sólo se le puede conocer, sino también gozar y tener la satisfacción de haberlo conocido y encontrado. En este sentido, la palabra dicha por Dios, "Yo soy el que soy", no sólo implica un conocimiento de quien lo conoce, sino además, la satisfacción plena de su conocimiento. Esto es, una íntima y profunda espiritualidad amorosa con Dios. COTIDIANIDAD Mesa redonda. Reflexiona y argumenta ante tus compañeros sobre la existencia de Dios.
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    4. LA LIBERTAD:EL BIEN Y EL MAL Si Dios ha creado al hombre a su imagen y semejanza, y le ha dado además la capacidad de juzgar, en este sentido, tiene dos opciones o dos caminos. Los hombres que siguen la palabra de Cristo se salvan y los que prefieren los bienes terrenales se condenan. Los primeros conformarán la ciudad de Dios y los segundos, la ciudad del diablo. De esta manera, existirá, por un lado, la ciudad del bien y, por el otro, la ciudad del mal. Según el filósofo cristiano el bien tiene su origen en Dios; no así el mal, que tiene su origen en la voluntad humana. Que el bien tenga su origen en Dios, no presenta ningún problema; en cambio, el mal consiste en una disminución o abandono de ser o de perfección. San Agustín, siguiendo a Plotino en este punto, planteará que el mal no es un ser (perfección) sino una carencia y una privación de ser. El mal en cuanto problema se puede estudiar en tres aspectos importantes: a. el metafísico-ontológico, b. el moral, y c. el físico. 4.1 Perspectiva metafísíca-ontológíca En una visión de conjunto (visión ontológica o metafísica) el mal no existe en el sentido de una degradación humana; el mal viene a ser un alejamiento del ser, que va de lo más perfecto a lo menos perfecto. Ahora bien, estos diversos grados de perfección en el conjunto del universo configuran una armonía, en el cual todos estos grados de lo perfecto se interconectan y se relacionan. Por ejemplo —dicen Reale y Antiseri— cuando juzgamos que es un mal la existencia de determinados animales nocivos, en realidad estamos empleando la medida propia de nuestra utilidad y de nuestro provecho contingente y, en consecuencia, apelamos a una perspectiva errónea. Desde una visión de conjunto, cada cosa, incluso lo aparentemente más insignificante posee su propio sentido y su propia razón de ser y, por tanto, constituye algo positivo. 4.2. Perspectiva moral Desde esta perspectiva moral el mal descansa en la voluntad humana y es un pecado. La voluntad, señala san Agustín, en lugar de preferir los bienes mayores se inclina por los inferiores; así, la voluntad elige y elige mal, por ello es mala voluntad. En este sentido, cuando la voluntad se aleja del ser supremo (Dios) y prefiere un grado inferior de perfección, quien elige no es Dios sino el hombre, y será por eso, que el mal no lo ha preferido Dios, ni tiene su origen en él. El mal, entonces, tiene su origen en una mala voluntad. Refiriéndonos a la voluntad libre que Dios le ha dado al hombre, san Agustín señala: "El bien que hay en mí es obra tuya, un don tuyo, y el mal que hay en mí es mi pecado". 4.3. Perspectiva física
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    Finalmente nos referimosal mal en su sentido físico. Los males físicos como las enfermedades tienen su origen en el alma pecadora. En este sentido, "la carne corruptible no es la que ha vuelto pecadora al alma, sino el alma pecadora ha hecho corruptible al cuerpo". 5. LA VOLUNTAD Y LA LIBERTAD Por lo que se refiere a la libertad, debemos decir que ésta tiene su base en la voluntad. Los griegos también la entendieron así, pero para ellos la voluntad se encontraba estrechamente relacionada con la razón. Según Sócrates, necesariamente quien conoce el bien le resultaría imposible elegir el mal. El fundamento último del bien y del mal es la razón a la cual se subordina la voluntad. En san Agustín la voluntad se llega a independizar de la razón; por eso, aunque la razón pueda conocer el bien, la voluntad puede no preferir elegir el bien. En otras palabras, no necesariamente quien mejor conoce (el sabio) optará por las cosas buenas. Si así fuera, los sabios deberían también ser gobernantes puesto que optarían por el mayor bien para sus gobernados. San Agustín rechaza esto terminantemente. De esta manera, la voluntad para san Agustín puede incluso elegir lo irracional; sólo así se podría explicar "La aversio a Deo ad creaturam" (dar la espalda a Dios para volverse a las criaturas). Para que haya libertad no sólo se necesita el libre arbitrio, es indispensable también, según el obispo de Hipona, la gracia. Una vez perdido el paraíso por el pecado original y habiéndose debilitado la voluntad, el hombre necesitó de la gracia divina, esto es, de la gracia de Dios. La gracia, pues, hace que la mala voluntad se transforme en buena voluntad. La gracia es así, un don de Dios, ya que quien lo posee tiene siempre en virtud de su libre arbitrio, la posibilidad de hacer el bien. Según san Agustín, la historia de la humanidad se divide en dos grandes momentos: el primero tiene su origen en el pecado de Adán y Eva. Por este pecado la humanidad pierde la libertad otorgada por Dios. Luego el segundo momento es cuando Cristo desciende al mundo y que "por gracia redime al hombre del pecado original", el hombre vuelve a adquirir su libertad. La gracia es como una segunda oportunidad que Dios otorga al hombre para su salvación, o si se quiere, una segunda libertad que Dios concede. Finalmente, sólo cabe agregar que para los griegos un hombre virtuoso es el hombre que sabe o que conoce la virtud y que a partir de ese conocimiento la practica (Sócrates sería un ejemplo; en cambio en san Agustín el hombre virtuoso es aquel que ama en función de Dios a los demás hombres y a las cosas: "la virtud es el ordo amoris", que significa, amarse a sí mismo, a los demás y a las cosas, según la jerarquía ontológica de la que hablamos). La frase: Pondus meum, amor meus (mi peso reside en mi amor), se interpreta como que el amor es el que da consistencia y determina el destino del hombre en la vida y después de la muerte.
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    De acuerdo conesto, el máximo imperativo ético es para san Agustín: "Ama y haz lo que quieras". 6. LA RELACIÓN ENTRE FE Y RAZÓN La frase de san Agustín: Credo ut intelligan (creer para conocer), muestra claramente la relación que guarda el conocimiento y la fe. A todo conocimiento según lo dicho por san Agustín, debe antecederle la fe o la creencia; y en este mismo sentido, para que se haga posible el conocimiento es necesaria la gracia de Dios. De esto se deduce, que la razón sólo puede conocer si Dios le ha dado la gracia por iluminación al hombre para que por medio de la fe, se haga efectivo el conocimiento. De este modo, Dios por medio de la fe y por iluminación da al hombre esa posibilidad de conocimiento, que se hace posible gracias a que las verdades que Dios otorga, la razón humana tiene la capacidad de comprenderlas. La razón, podría decirse, ocupa un lugar secundario frente a la fe. Una posición diferente la encontramos en San Anselmo (s. XI). Para este filósofo: Los hombres tienen dos fuentes de conocimiento, la razón y la fe. El punto de partida debe ser la fe, pero es menester completar la fe con la razón. No basta creer, es menester también comprender lo que se cree. Por un lado hay que creer en los misterios de la fe, por el otro hay que esforzarse en comprenderlos. Dios dona la verdad por medio de la fe, pero la verdad es más nuestra en la medida en que más se la comprende. En san Agustín, la razón necesita de la fe para alcanzar la verdad; en san Anselmo es la fe la que necesita de la razón para comprender la verdad. La razón humana va, así, incorporándose a la fe, va recobrando el lugar perdido. Gracias a la razón, Dios queda al alcance del hombre. La diferencia entre el griego y el cristiano es ahora la siguiente: el griego creía que la razón le servía para alcanzar a Dios, el cristiano sabe que no puede alcanzar a Dios, pero se sirve de la razón para recibirlo.
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    CAPÍTULO DOS FILOSOFÍA TOMISTA LOGROS •Analiza las tesis fundamentales de los principales filósofos medievales. • Conoce de manera general el desarrollo del pensamiento prehíspánico. • Relaciona los elementos fundamentales de los filósofos medievales. INTRODUCCIÓN Para santo Tomás de Aquino el conocimiento tiene su base en los sentidos, de donde, por abstracción, se formarán los conceptos. Dos son, pues, las fuentes del conocimiento: los sentidos y el entendimiento. Por la vía de los sentidos obtenemos de los objetos las cualidades sensibles, y por la vía del conocimiento intelectual aprehendemos las esencias universales de los objetos, es decir, las formas o las ideas que no cambian. Ahora bien, el puente entre lo sensible y lo inteligible es la abstracción, por la cual se separan las formas o ideas universales de los objetos particulares. En santo Tomás se encuentran temas igualmente importantes, como el problema de la relación entre la fe y la razón, el concepto de Dios y el problema moral. Por su parte, Guillermo de Occam sostendrá que la observación y la experimentación son los primordiales criterios de todo conocimiento verdadero. En este sentido, este filósofo sostendrá que sólo podemos conocer los objetos de la experiencia sensible que se obtengan por la vía de una intuición directa e inmediata. 1. VIDA Y OBRA Santo Tomás de Aquino nació en 1225, en el castillo paterno de Roccasecca del reino de Ñapóles. Tomás también fue conocido con el nombre de Doctor Angelicus o Doctor Comunis. Recibió su primera educación en la abadía de Montecassino (convento benedictino), luego siguió sus estudios en la Universidad de Ñapóles, fundada por Federico II. También es importante señalar que entre 1248 y 1252 fue discípulo de Alberto Magno en Colonia. Cuentan los eruditos que Alberto, habiendo quedado sorprendido por la erudición y elocuencia de santo Tomás dijo: "Éste al que llaman buey mudo, mugirá tan fuerte que se hará oír por todo el mundo". A partir de 1252 santo Tomás de Aquino inicia su carrera académica como bachiller (profesor adjunto) en la universidad de París, en donde impartió cátedra de 1256 a 1259. Cabe señalar que santo Tomás, junto a san Buenaventura, recibió el título
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    de Magister enTeología. Santo Tomás murió el 7 de marzo de 1272. Dentro de sus obras fundamentales se cuentan: Summa contra los gentiles y Summa theologica. La primera de estas obras fue escrita para los misioneros dominicanos, quienes se ocuparon de evangelizar a los moros. La segunda se escribió a partir de 1266 y trabajó en ella hasta el final de su vida. Esta obra comprende tres partes fundamentales: la primera trata de Dios; la segunda, sobre el ascenso del hombre hacia Dios; la tercera, estudia a Cristo como mediación entre Dios y el hombre. Otros escritos también importantes son: De ente et essentia, Los tratados de la veritate (De la verdad), De potentia (De potencia), De regimine principiorum (Del régimen de los principios), De malo (Del mal), De unitate intellectus (De la unidad de la inteligencia). En el sur de Italia, la cultura musulmana comienza a sustituir la tradición platónica-agustiniana. Este hecho viene a explicar, lo mismo que las enseñanzas de Alejandro —conocedor de Aristóteles—, la gran influencia filosófica de Aristóteles. La influencia más decisiva del pensamiento de santo Tomás podría estar en el terreno del conocimiento. Lo que más atraía en una filosofía como la de Aristóteles era la importancia que éste le había dado al mundo sensible. Como Aristóteles, santo Tomás partirá del mundo sensible. A diferencia de Aristóteles, lo hará basándose en la idea muy claramente cristiana de que el mundo sensible es un mundo creado por Dios, que tiene en sí las huellas divinas y que no debe conducir a la divinidad que lo ha creado. Y en este sentido la filosofía de santo Tomás se acerca más al pensamiento de san Francisco de Asís, su contemporáneo, que al del filósofo griego. Por su parte, Leopoldo Zea señala que los árabes han resucitado a Aristóteles: Los árabes Avicena y Averroes habían divulgado, a través de sus comentarios, al filósofo griego, obligando a la Iglesia a considerar tales doctrinas como perniciosas. Sin embargo no era esta la forma como se podía eliminar el peligro que significaban; había que hacerles frente, conciliarias con el espíritu cristiano, cristianizarlas. A esta labor se dedicaron varios sabios cristianos, entre ellos san Alberto Magno; pero había de ser el discípulo de éste, Tomás de Aquino, el que lograra tal conciliación. 2. EL CONOCIMIENTO: FE Y RAZÓN Durante la Edad Media el problema del conocimiento se centra en la relación existente entre la fe y la razón. Al parecer, la fe y la razón son dos fuentes de conocimiento: por la
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    primera, se nosrevelan las verdades divinas; y por la segunda, se nos revela una verdad objetiva. En santo Tomás la fe y la razón no entran en conflicto, puede decirse que la razón y la fe tienen sus campos de estudio que pudieran ser distintos, pero que no dejan de ser compatibles. En santo Tomás no existe una dicotomía entre la fe y la razón, entre los datos sobrenaturales y los datos naturales. Lo que santo Tomás intenta desde las primeras páginas de la Summa theologica y en todo su tratado De la verdad, es precisamente establecer un claro deslinde entre dos campos distintos, pero compatibles y mostrar cuál es la región que concierne al conocimiento racional y cuál es la región que corresponde al conocimiento por el camino de la fe. Y ciertamente, "la razón va en busca de la fe, y la fe en busca de la razón". La razón apoya a la fe, cuando la razón busca por vía de los argumentos racionales proporcionar una base sólida a las creencias propias de la revelación y de la fe; y en el mismo sentido, la fe apoya a la razón cuando se validan los conocimientos descubiertos por la razón. En la Summa theologica santo Tomás señala: Lo que constituye la diversidad de las ciencias es el distinto punto de vista bajo el cual se mira lo cognoscible. El astrónomo, por ejemplo, demuestra la misma conclusión que el físico, v. gr., la redondez de la Tierra; pero el astrónomo lo hace empleando medios matemáticos, que prescinden de las cualidades de la materia, y el físico usa medios materiales. Por esto no se ve inconveniente en que de las mismas cosas que estudian las disciplinas filosóficas, en cuanto asequibles con la luz de la razón natural, se ocupe también otra ciencia en cuanto que son conocidas con la luz de la revelación divina. En síntesis, las ciencias humanas tienen su base en la razón; la ciencia sagrada o teología, en la fe. Por su objeto de estudio, la razón se ocupa de lo sensible y todos aquellos problemas concernientes al hombre; en cambio, la fe, tendrá por objeto a Dios. Sin embargo, a pesar de que la filosofía y la teología se ocupan de objetos diferentes, no se divorcian, sino que se complementan, e incluso se apoyan mutuamente. La pregunta que ahora nos tendríamos que hacer es la siguiente: ¿cómo se hace posible el conocimiento que se fundamenta en la razón y aquel otro que tiene su base en la fe? Para santo Tomás de Aquino, el conocimiento que tiene su base en la razón se deriva de la experiencia; y en este sentido, el conocimiento intelectual, o científico, es el resultado de un conocimiento sensible; o en otras palabras, que todo conocimiento tiene su comienzo en los sentidos y concluye en una forma de conocimiento racional, en el saber propio de la ciencia. En fin, santo Tomás piensa que las ideas que tenemos de las cosas existen después de las cosas, en el sentido de que todo conocimiento lo adquirimos mediante la experiencia sensible. Es importante apuntar que el conocimiento, al tener su base en la experiencia sensible, se supera en una forma de conocimiento superior, mediante la abstracción. Para
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    llegar, pues, aobtener un conocimiento verdadero (universal y necesario) de lo que son los objetos, y no quedarnos en el conocimiento inmediato de lo sensible, se requiere que distingamos entre sensación y concepto: las sensaciones son representaciones de lo singular o individual, mientras que los conceptos representan las esencias universales y necesarias de los objetos. A la pregunta de cómo se hace posible el paso de lo individual del conocimiento a lo universal del concepto, santo Tomás nos tiene una respuesta. Necesariamente el conocimiento de lo universal se lleva a cabo por un proceso de abstracción. Santo Tomás hace referencia a dos operaciones mentales: a. la abstractiva, que consiste en separar los conceptos (formas) de lo sensible (objetos), y b. la cognoscitiva, que consiste en captar y conocer la forma separada como universal. Nuestras ideas se obtienen por medio de la experiencia de sustancias individuales —esta mesa, aquel árbol o aquella estrella— y mediante un proceso de abstracción logramos formarnos nociones universales acerca de todas las mesas, todos los árboles, todas las estrellas; el espíritu humano escoge las cualidades similares entre seres similares y alcanza a dar definiciones universales que se aplican a todos los seres de una misma especie. Razonar es así, llegar a entender la profunda unidad que presentan seres a la vez similares y diversos; es llegar a saber que todas las piedras coinciden en un número preciso de cualidades que nos permiten hablar, en forma general, de la piedra. He aprendido que... Ahora se ha reivindicado al hombre y sus obras; lo que éste hace ya no es consecuencia del pecado, sino algo que le es natural. El hombre necesita del Estado para existir y también necesita del mundo. El mundo ha sido hecho para que sea vivido por el hombre, puesto a su servicio, como el hombre al servicio de Dios. Pero aún hay más, también se va a conocer a la razón humana algo que le había hasta entonces negado el cristianismo, su capacidad para conocer por sí misma ciertas verdades acerca de Dios y el mundo. Ya no es, como en san Agustín, una razón que necesita de la gracia divina para conocer. La única gracia es la de su existencia, como lo era la existencia de todo lo creado; pero después de esto, una vez que existe, no necesita que Dios esté iluminándola. La razón forma ahora un orden separado y distinto del de la fe. Zea, Leopoldo Introducción a la filosofía 3. LA EXISTENCIA DE DIOS Para santo Tomás, la existencia de Dios tiene que ser demostrada. La prueba ontológica de San Anselmo, que consistía en afirmar la perfección de Dios como premisa y derivar de ésta su existencia, no es en realidad una demostración. Tomás rechaza
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    demostraciones a priori,así como tampoco deduce la existencia de las criaturas de la existencia de Dios. Y del mismo modo, como en el terreno del conocimiento se pasa del mundo sensible al mundo inteligible, así también, santo Tomás busca demostrar la existencia de Dios. Por lo dicho, para santo Tomás la existencia de Dios no es del todo evidente, y no la podemos inferir lógicamente sin más de alguna idea privilegiada; luego entonces, debemos partir de datos anclados en la experiencia. Son pues cinco razones, con base en la experiencia, que demuestran la existencia de Dios: el movimiento, la causalidad, la contingencia de los seres creados, los grados de perfección y el orden del universo. Estas cinco pruebas de la existencia de Dios tienen una estructura lógica semejante: a. se establece un hecho de evidencia sensible; b. se introduce el principio de causalidad, que puede tener dos posibilidades: una, aceptar una serie infinita de causas, y la otra, aceptar una primera causa que sea incausada; c. finalmente, se identificará una primera causa incausada con Dios. 3.1 El movimiento Esta prueba consiste en sostener que un ente o ser no tiene en sí mismo la fuerza de su propio movimiento, esto es, que no se mueve por sí mismo, por lo que, todo ente que cambia es movido por otro, y éste a su vez tendrá igualmente que ser movido... En virtud de que recorreríamos una serie infinita de impulsos y de movimientos, santo Tomás concluye, en la existencia de un primer motor que a su vez no ha sido movido por otro; y que por eso mismo, la primera causa incausada es Dios. 3.2 La causalidad En el mundo de una realidad sensible, no existe un ente que sea causa de sí mismo, puesto que sería causa y efecto en el mismo ente, y esto es imposible. En este sentido a todo efecto le antecede una causa, y ésta a su vez tendría que ser el efecto de otra causa hasta el infinito. Pero como la serie infinita de causas y efectos no tienen ningún sentido, tendríamos que admitir una primera causa incausada, que es Dios. 3.3 La contingencia de los seres creados En el terreno de lo sensible existen cosas que se engendran y se corrompen. Su existencia es un eterno ser y no ser. Y es imposible que los seres de esta naturaleza hayan existido siempre, puesto que, lo contingente (lo que tiene posibilidad de no ser) en algún tiempo no fue, y que si lleváramos hasta el absurdo esta idea, caeríamos en la cuenta de que no existiría nada y la nada absoluta es un absurdo. En este sentido, un ser contingente recibe su existencia de un ser necesario en sí mismo, que es Dios.
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    3.4 Los gradosde perfección En la existencia concreta de las cosas existe una gradación que va de lo menos perfecto a lo más perfecto, o bien, a la inversa, de lo más a lo menos. Y del mismo modo hay entes más buenos y otros menos buenos, o menos verdaderos y otros más verdaderos. En este sentido apunta santo Tomás que la existencia de los grados de perfección en el mundo (el mineral, la planta, el hombre) nos debe conducir a la existencia de un Dios, quien es causa y perfección última de todos los seres, de su bondad y de todas las demás perfecciones. 3.5 El orden del universo Puede apreciarse claramente que existen entes (por ejemplo, animales y plantas) que carecen de conciencia y que actúan según una finalidad. Pues bien, esta finalidad en seres que no tienen conciencia la reciben de un ser superior dotado de conciencia e inteligencia. Dios es, así, causa final de todas las finalidades. Por último, sólo resta señalar que la existencia de Dios no es del todo evidente como podríamos pensar. De aquí que las cinco vías que demuestran la existencia de Dios probablemente nos han dejado insatisfechos; sin embargo, las pruebas que aporta santo Tomás significan un gran esfuerzo intelectual por conciliar la teología y la filosofía. Ejercicio de interpretación Elabora un mapa conceptual de los planteamientos hechos por santo Tomás sobre la existencia de Dios. 4. LA TEORÍA MORAL El alma para santo Tomás es inmortal y está unida al cuerpo. El alma es principio de vida y el cuerpo es principio de individualización, de naturaleza material. Así, el alma se compone de entendimiento y voluntad: por el primero, se conoce lo verdadero de las cosas, y por el segundo, se desea el bien. Por lo dicho, el bien descansa en la voluntad y se encuentra unido al hábito (conducta adquirida), elemento dinámico del alma, el cual nos conduce a obrar conforme a la ley moral. En términos más modernos podríamos decir que tenemos, desde que nacemos, un carácter, pero que poco a poco vamos formándonos una personalidad. Esta personalidad puede estar formada por una serie de experiencias
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    o costumbres quenos disponen a una buena acción, es decir, a una acción que concuerda con la razón. Cuando nos acercamos a los hábitos del bien, somos virtuosos; cuando de ellos nos alejamos, somos viciosos. Naturalmente, algunas de estas costumbres son provisionales. Así, entre las virtudes intelectuales, la ciencia. Otras en cambio son virtudes permanentes que permanentemente nos inclinan hacia el bien. Tal la sabiduría. En este sentido, un hombre virtuoso es aquel que por hábito realiza acciones que tienden a la realización de lo bueno en tanto que ley moral. Y la ley moral, en este sentido, es la norma que orienta las acciones de los hombres. Recordemos que el hombre —lo decía Aristóteles— es un animal racional, por lo que, la ley moral es no sólo norma de conducta, sino además ley racional. Esto es, que si nuestras acciones se orientan al bien moral, de igual manera alcanzaremos no sólo la felicidad, sino también la sabiduría. Si el hábito, pues, nos conduce a la sabiduría, entonces la sabiduría tendrá que ser el conocimiento del bien. En este sentido, un hombre sabio es un hombre virtuoso. Cabe agregar que la virtud sólo se realiza dentro de un todo social. "El bien es, en parte, asequible por los hombres aislados. Pero un hombre nunca vive totalmente aislado de los demás hombres. La virtud se realiza, en última instancia, dentro del cuerpo de la sociedad. El bien particular de cada uno de los hombres no es un bien plenario si no se realiza de acuerdo con el bien común de todos los hombres". Y ahora bien, el hombre como ser social, lo es porque Dios así lo quiere, o porque es su propia creación. De este modo, el hombre es una creación divina que debe realizar el bien dentro de la comunidad. En fin, si Dios ha hecho por amor al hombre, entonces a éste le corresponde por amor a Dios, realizarlo. Para santo Tomás, la felicidad plena o perfecta únicamente se alcanza en la vida futura, considerando que sólo Dios es fuente suprema de bondad. Recordemos que todos los seres, incluyendo al hombre, tienden a la perfección, que es su fin. Y la perfección, lo absolutamente bueno es Dios. Lo mismo que Platón puede colocar las leyes de la moralidad en el concepto de la asimilación a Dios, puede también ver santo Tomás en la ética el movimiento de la criatura racional hacia Dios. Dios es aquí todo lo opuesto a un Dios extraño, caprichoso; ni tampoco se coloca a Dios en la base de los valores como una idea kantiana, al modo como se entiende moderadamente, que no sabe uno cómo y por qué ello ha de ser así, sino que es él, Dios, el ser por el cual somos lo que somos, nuestro ser y nuestro bien. Dios para santo Tomás no es algo extrínseco a los hombres. Todas las acciones, y en general todos los entes particulares, aspiran a realizar el supremo fin:
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    En Aristóteles hayuna subordinación sistemática de todas las actividades y acciones a un supremo fin como al sumo bien (lo desarrolla en el primer capítulo de la Ética a Nicómacó); en san Agustín todas las formas y fines se identifican con las ideas existentes en la mente de Dios, Dios es el bonum omnis boni; igualmente en Boecio y no menos en el pseudo Dionisio. Y así ve también santo Tomás en la consecución de los propios fines de la naturaleza y de su obra, las virtudes específicas y el valor de cada ser. Lúdica Escribe un artículo acerca de la teoría moral de santo Tomás. Ilústrala y colócala en el periódico mural. 5. VIRAJE HACIA LA CIENCIA (SIGLO XIII) De modo semejante a lo hecho por Aristóteles, santo Tomás ha dejado a la posteridad la síntesis más completa del pensamiento medieval. El siglo XIII ha llegado así a su máximo esplendor con la filosofía de santo Tomás, pero habría que apuntar, que también fue seguida, de igual modo, de su propia crisis. Y de esta crisis veremos aparecer la ciencia. Esta nueva orientación la encontramos fundamentalmente en Roger Bacon, Duns Escoto, y ya en el siglo XIV en Guillermo de Occam. Aunque cabe apuntar que la revolución científica tiene, propiamente, su primera fase con el Renacimiento (1440-1540), y que en la historia universal se señala como el paso del feudalismo al capitalismo. J. D. Bernal apunta que fue durante el Renacimiento y la Reforma cuando el sistema de las relaciones sociales comienza a modificarse, virtud a que los bienes se transforman en mercancías. El rápido desarrollo del comercio por la gran producción de mercancías trajo como consecuencia el perfeccionamiento de técnicas en la agricultura y en la manufactura textil. Podríamos decir que fueron estas condiciones económicas las que hicieron posible el cambio fundamentalmente en el pensamiento filosófico de aquel momento histórico. Las dos escuelas filosóficas en el siglo XIII son la universidad de Oxford, con inclinaciones hacia la ciencia, y la universidad de París, con una preocupación por los temas propios de la teología. Robert Grosseteste (¿11707-1253) maestro en la universidad de Oxford y preocupado por la ciencia, escribe su tratado La luz o del origen de las formas, en el que argumenta que el universo se ha formado de un punto luminoso. Por su parte, Roger Bacon (1210/15-1291), discípulo de Grosseteste, con una clara inclinación hacia la ciencia, rechaza todo conocimiento proveniente de la autoridad, la costumbre o el vulgo,
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    y afirma queel conocimiento verdadero tiene su fundamento en la razón y en la experiencia. Esto lo encontramos en el llamado Opus majus, en lo que se refiere al conocimiento. J. D. Bernal señala, refiriéndose a este periodo de la historia: En total, las aportaciones medievales a las ciencias naturales pueden resumirse en algunas notas de san Alberto sobre historia natural y minerales, un tratado sobre aves de cetrería del emperador Federico II, algunas mejoras a la óptica de Alhazen hechas por Dietrich de Friburgo y Witelo —que incluyen una explicación sobre el arcoiris sólo superada por Newton—, y algunas críticas no muy originales sobre la teoría del movimiento de Aristóteles, debidas a Buridan y Oresme. Con apoyo en esto se afirma ahora que la revolución científica se inició en el siglo XIII y que san Alberto, canonizado algo tardíamente en 1931, tiene derecho a ser considerado como el santo patrono de la ciencia. Cabe mencionar también, de modo breve, que la crisis de la Edad Media se extiende al poder mismo de la Iglesia; primero por sus divisiones internas, y segundo, por la presencia de los estados nacionales que amenazan el poder papal. Se debe mencionar que en esta época: numerosos movimientos heréticos, como el propuesto por Wyclif y Hus, quienes negaban la autoridad del pontífice, uno de los tres pilares de la autoridad medieval y [también negaban] la acción de la Iglesia como mediadora en la salvación de las almas. Estos pensadores proclaman que únicamente la Biblia, y no la Iglesia, suministra criterios válidos para alcanzar la salvación. Las tensiones religiosas se hacen amplias, hasta el punto de alcanzar el propio centro de la Iglesia, provocando el Gran Cisma de Occidente (1378-1417)". 6. DUNS ESCOTO Y GUILLERMO DE OCCAM Juan Duns Escoto (1266-1308) nació en Escocia y tomó el hábito franciscano. Fue comentador de Aristóteles y de Porfirio. Sus obras más importantes son las Collationes parisienses y las Collationes oxonienses. Su filosofía se centra en la reflexión y delimitación de aquello que compete a la razón y aquello que le es propio a la fe. Para Escoto, la razón tiene por objeto las realidades individuales, mientras que la fe tiene a Dios. Pero a Dios no se le conoce por vía racional, ni está al alcance de la razón humana. De este modo "Dios no es razón ni inteligencia, Dios sólo puede ser voluntad. Hacer de Dios un ente racional e inteligible es reducir su esencia, limitar su poder. Dios no puede ser ni casa, ni razón, ni motivo de nada, porque de serlo estaría ligado a esto que es causa, razón o motivo. Dios es simplemente Dios".
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    Las pruebas tomistasde la existencia de Dios se derrumban al sustentar Escoto que Dios es irracional e ininteligible. Dios existe no porque se le demuestre racionalmente, sino porque Dios es voluntad y él así lo quiere. "Pretender otra cosa es pretender someter a Dios a una necesidad, es imponerle la obligación de existir por el hecho de que existen criaturas. Dios existe porque quiere. Dios es voluntad, pura voluntad. Las cosas existen porque ha querido que existan y él existe porque ha querido existir". De este modo, la razón nada tiene que ver con lo divino. La única relación, según Escoto, existente en Dios y el hombre es la voluntad divina. En fin, la razón ha quedado relegada al campo de lo humano, mientras que lo divino se ubica más allá de la razón (y la trasciende). Si la naturaleza ya no se puede explicar a partir de la existencia Jo Dios, ¿cómo entonces se hará posible su conocimiento? El hombre sólo puede conocer la naturaleza mediante la razón y por la experiencia, y Dios en este sentido ha quedado fuera de lo experimentable. Y si a Dios no se le experimenta es imposible su conocimiento. Por su parte, Guillermo de Occam (1300-1349) divorciará de modo más radical la razón y la fe. Para Occam ni el alma ni la existencia de Dios pueden demostrarse, como lo pretendía santo Tomás. Ni Dios ni el alma pueden ser objetos de la inteligencia humana. Así, la razón tendrá por objeto la realidad sensible que, por cierto, es inteligible. En este sentido, Occam negará toda validez a los conceptos que no tengan como base de sustentación la experiencia. Esto es lo que se conoce como navaja de Occam. 7. EL PROBLEMA DEL CONOCIMIENTO Para Guillermo de Occam, el conocimiento científico tiene su base en la observación y en la experimentación. Esto quiere decir que la realidad objetiva es captada por la inteligencia de modo directo e inmediato (intuitivo); de aquí que la observación y la experimentación sean el criterio o fundamento del conocimiento. Ahora bien, este conocimiento sólo es un conocimiento inmediato, de donde se tendrán que derivar los conceptos universales. El universal, según Occam, es producto de una reflexión mental a partir de las intuiciones sensibles. En este sentido, el universal es un símbolo que expresa un conjunto de objetos o individuos particulares con características o cualidades semejantes. Por ejemplo, el hombre es un animal social y racional; y estos dos conceptos universales le corresponderán sólo al conjunto de los hombres. Existen, pues, dos pasos o momentos estrechamente relacionados para adquirir el conocimiento de lo universal. Al igual que Escoto, Occam divide el conocimiento en intuitivo y abstractivo. En cuanto al primero se refiere, se obtiene de modo directo e
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    inmediato. Mientras queel segundo, que tiene como antecedente al conocimiento intuitivo, abstrae (separa) las cualidades esenciales de las accidentales en los objetos o en los individuos; por ejemplo, en una persona, el color del pelo, la estatura, el color de la piel, etc., son cualidades accidentales; mientras que la razón y el ser social serán cualidades esenciales o aquello que es común a todos los individuos. Finalmente, el resultado será el conocimiento de lo universal. Para llegar a este conocimiento, se requiere de un conocimiento inmediato y por supuesto de la reflexión intelectual abstractiva. Estos conceptos universales, que son el resultado del conocimiento, son símbolos que expresan lo que esencialmente es el objeto. En este sentido, los conceptos universales que no tengan su base en la experiencia inmediata carecen de sentido. Con Guillermo de Occam, la metafísica sufre un primer descalabro. La crítica de las especulaciones metafísicas se continuará a lo largo de la historia de la filosofía. El neopositivismo del siglo XX se presenta, así, como una crítica radical a estas abstracciones metafísicas. 8. EL PASO A LA EDAD MODERNA La siguiente entrevista nos muestra aspectos fundamentales del paso a la Edad Moderna. Entrevistador: Durante el Renacimiento y la Ilustración ¿de quién depende el destino histórico del hombre según la razón? Entrevistado: Depende del hombre mismo. Pues él descubre en la razón un principio explicativo y transformador. Entrevistador: ¿Quiénes fueron los humanistas del Renacimiento? Entrevistado: Campanella, Galileo, Tomás Moro y Giordano Bruno. Entrevistador: ¿Qué expresa la palabra Renacimiento para Tomás Moro? Entrevistado: Significa volver a nacer. Entrevistador: ¿Qué cuestionaban los reformadores de la Iglesia católica? Entrevistado: La validez de las indulgencias que otorga el Papa, por considerarlas obstáculo para el desarrollo espiritual de la Iglesia. Entrevistador: ¿Cuáles son los extremos de la querella teológica en torno al problema de la libertad humana? Entrevistado: Por una parte están Lutero y Calvino, defensores de un determinismo total, y por otro, los jesuítas y Luis de Molina, defensores del libre albedrío. Entrevistador: ¿Cómo podemos caracterizar la Reforma? Entrevistado: La Reforma es un movimiento que se inicia en Alemania con el auge del humanismo, lucha contra los abusos de la Iglesia y pone en crisis todo el pensamiento medieval, pues sólo consideran como verdadera la doctrina que se recoge en las Sagradas Escrituras. Entrevistador: ¿Qué busca la Contrarreforma? Entrevistado: La Contrarreforma, que aparece en España y en Italia, busca renovar a la
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    Iglesia dentro delmarco de una Iglesia medieval, salvaguardando la tradición, el respeto y la obediencia al Papa y a toda su jerarquía. Entrevistador: ¿Quiénes lideraron la Contrarreforma y qué logros obtuvieron? Entrevistado: La Compañía de Jesús, fundada por Ignacio de Loyola; lograron resguardar la unidad de los dogmas de la Iglesia, según proclama del Concilio de Trento: la Iglesia tiene el derecho exclusivo para interpretar las Sagradas Escrituras. 9. SOBRE LA FILOSOFÍA DE LOS KOGUIS La circunferencia que le mostramos aquí no es otra cosa que la significación del globo terrestre con sus cinco continentes o las cinco partes del mundo entero. Además, está marcada con una línea la división de los ocho puntos cardinales, para mostrarle el significado y el contenido del Título de nuestro resguardo o de la Santa Madre Tierra, que es a la que nos vamos a referir. También están trazadas las tres líneas divisorias en todos los lugares del cuadro entero, en los cuatro puntos, que así quedan delimitados. Además, los puntos que se ven en -el espacio del medio de la línea son los mojones que han sido colocados desde el mismo momento en que formaron y crearon el mundo, los cuales representan a nuestras madres y están en las planicies. Y después de que terminaron de crear las planicies alrededor de los cuatro cardinales, ahí mismo crearon los picos nevados de la Sierra. De igual manera colocaron cimas por todas partes, en medio de la cordillera. Estas señales quedaron como guardias de honor, representando templos o iglesias y en ellas colocaron, a manera de un amo en cada una de las casas, un mamo que vigilara, como se indica, al pie de las altiplanicies del cuadro entero. De manera, pues, que queremos darle a entender que estos picos nevados son como gente igual a nosotros. Son nuestros padres. Pero no solamente nuestros padres y nuestras madres sino también vuestros padres y vuestras madres. Y el que es nuestro Dios también es vuestro Dios. Ellos se han internado dentro de la Serranía y quedaron rodeando todos los puntos, convertidos en tesoros, que tienen la figura de una imagen semejante a nosotros, por toda la eternidad, con el fin de que nunca se acabe. Pero no se internaron sin haber instruido a todas nuestras madres y padres, cómo son las corrientes de agua, los ríos, los arroyos, las lagunas y los lagos, los chungos (pantanos) y la humedad de todos los manantiales. Crearon también toda clase de minerales, para conservarlos en su corazón. Y crearon los vegetales de todas las especies, los árboles, los pastajes y los esparcieron por todas partes alrededor del mundo. Crearon también toda clase de bejucos y matas de fibras como el maguey, comparables con nuestros nervios y nuestra sangre que corre por nuestras venas y que circula por nuestro cuerpo.
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    También crearon losanimales cuadrúpedos de toda especie, con las medidas del tamaño de cada cual. Y las aves de todas las especies, cada cual con su tamaño, para que estén llenos los espacios de las cordilleras, los valles y los prados, para que vuelen las aves en los aires. Estos animales terrestres, que existen en las montañas, representan ser los hatos de los mamos de todas partes. Son los que ocupan los patios o solares y las plazas y son el alimento del que nos habíamos de servir para comerlos sin sal cuando estemos en ayuno, velando y asistiendo el mundo, para impedir que nos llegue la peste, el hambre y la miseria. Igualmente crearon los animales cuadrúpedos de todas las clases existentes para tener en los patios, los solares y las plazas de nuestras casas en donde habitamos cada uno de nosotros y cuya carne nos había de servir para alimentarnos, comiéndola con la sal, cuando terminamos el ayuno y emprendemos los trabajos diarios. Y crearon también los animales de los ríos para llenar los vacíos en todos los lugares existentes del mundo entero. Y también crearon los mares y en ellos los animales de todas las especies, como los peces, cada cual con su tamaño. Y la respiración que tenemos nosotros es la respiración que brota del mundo, que es el aire, el viento y las brisas. Igualmente pueden compararse, sin distingo de ninguna especie, los animales racionales e irracionales, los que sean humanos y los que no lo sean, estamos todos conformados de los mismos elementos, lo cual se palpa a simple vista, pero nos han medido a todos y nos han entregado a cada uno sus leyes, cada cual en su propia tierra con la clase de animales de toda especie. Después de que terminaron de crear todos los seres, los animales de las cordilleras o de las montañas, de los aires, de los mares y de las aguas, de los arroyos y de otros lugares como las casas nuestras, como decir los animales cuadrúpedos y las aves de corral, etc., los que han quedado para seguirse aumentando, cada uno de acuerdo con sus propias leyes, se congregaron y resolvieron dividirse en cuatro clases distintas de raza indígena, con ideas distintas, cada uno con su lengua o idioma, para regir cada uno en su propio y legítimo territorio, en la región de su país. Así fue como quedaron todas las cosas, cada una con sus propias leyes. Y ellos desde su puesto, en cada uno de los puntos de las cuatro partes del mundo, se eligieron como cuatro mamos para gobernar aparte, cada uno con sus propias y legítimas leyes. Luego se posesionaron de su cargo cada uno en cada punto cardinal. Los indígenas a quienes les toca atender, velar y asistir la parte de arriba, que es el lado este o sea el punto por donde sale el Sol, son los de la tribu de casta malayos, que son también poporeros y habitantes de esta Sierra Nevada. Ellos velan para impedir que las enfermedades de distinta clase, calamidades, crisis, hambre, pestilencias se traspasen
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    hacia acá, enel centro de nuestro resguardo del territorio de indígenas. Ellos quedaron en toda la orilla de la cabecera del Mar de las Antillas, en el punto denominado Pueblo de Dibulla. Y ellos allí crearon las primeras rozas para el bienestar de nuestra vida y nuestra salud, con toda clase de piedras preciosas, las que habían de servirnos como de reliquias, a manera de toda clase de remedios o medicinas, o sea, como decir que nos servimos de ellas en nuestro cuerpo y en nuestra alma, al igual que un mejoral, para los trabajos de nuestras ciencias ocultas y tradicionales. Otra tribu indígena, perteneciente a la raza arhuaca, de casta víntukua, son los residentes de la Sierra Nevada, los que habitan al lado oeste, o sea, por donde se oculta el Sol, en el departamento del Cesar, Valledupar, hasta el departamento del Magdalena, Santa Marta. Por estos lados crearon, en cuatro partes, nuestras fincas, las que habían de servirnos para el bienestar de nuestra vida y nuestra salud,' a igual que las medicinas o remedios, como el mejoral, para salvarnos en nuestros cuerpos y en nuestras almas y también la vida. Allí están los lugares de pagamento, del impuesto a nuestro Papa, al Rey y a nuestras madres y padres primitivos. A igual que la roza de Dibulla, nos habíamos de aprovechar con toda clase de piedras preciosas y sagradas, que están destinadas para usar en los trabajos de las ciencias ocultas, como de reliquias que habrían de servirnos para librarnos del peligro de la muerte, junto con la producción de alimentos. El primer lugar está en Marikuku en el cerro llamado Armanantigüi, en la cabecera de Valencia de Jesús. Este punto queda al sur; hacia las orillas de los límites de la línea divisoria de la Sierra Nevada. El segundo lugar queda en la misma dirección de la línea. Más abajito hay otro cerro que le llaman Camperucho. Ahí hay otra roza de igual condición para nuestro provecho en los trabajos, lo mismo que las demás, para remedio y pagamento a nuestro Rey, a nuestro Papa14, a nuestros padres y a nuestras madres. El tercer lugar es el punto denominado Caira. Allí hay otra roza que ha sido creada con toda clase de piedras preciosas que nos sirven como medicina o mejoral, que son para el pagamento a todos nuestros amos o a nuestros jefes espirituales, lo mismo que a todos los demás. El cuarto lugar es allá cerca de Santa Marta en el punto denominado Taganga. Allí crearon el último puesto con toda clase de reliquias a la manera de una finca que nos serviría también para el pagamento a nuestros amos o jefes. Entrando ahora a referirnos a otras partes de la Sierra Nevada, tomando los límites de la línea divisoria por el lado norte, cerca de Mamatoco, hasta colindar con el pueblo de Dibulla, nos encontramos que también crearon allí otras rozas. Fue así: la
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    primera fue enel punto denominado Boritaca en el cerro del Pueblo Primitivo. También se encuentran allí nuestros remedios o mejoral, las más preciosas piedras que tenemos como de reliquias y que son sagradas, las que habían de servirnos para el pagamento de los diezmos y promesas de las primicias de Dios, a nuestra Santa Madre Iglesia con todos nuestros padres y madres que es la Virgen Santísima15. Teníamos que servirnos de ellas para librar nuestros cuerpos y salvar nuestra vida. Este sitio está en el cerro que le llaman Marindua y queda en la orilla del Mar de las Antillas, frente a Boritaca, pero en realidad son todos los cerros que se ven por toda la orilla del mar, de manera, pues, que las señales que marcan los límites de la línea divisoria son los cerros nevados. Y siguiendo a otros puntos se llega al cerro que se llama Vigilante. Frente a este punto, en la parte del centro, está Don Diego. Allí han creado otra finca con las distintas clases de turnas que igualmente son como unos remedios o medicinas, como decir un mejoral, que son los que nos alivian nuestros cuerpos y salvan nuestra vida y nuestras almas. En esto consisten nuestras leyes, religión y costumbres: los que pertenecemos a estas tribus indígenas tenemos que cuidar y asistir todos esos sitios mencionados y cumplir nuestros deberes en los trabajos de nuestra ciencia oculta y tradicional. Ésa es nuestra obligación. Así pues quedaron hechos y creados las altiplanicies y los cerros de la Sierra Nevada y de ahí se esparció a otros lugares desde el principio, antes de hacerse el día. Fue allí donde se quedaron las madres de los tres reinos de la Naturaleza, cuales son los siguientes: el reino mineral, el reino vegetal y el reino animal. Del mismo modo se quedaron nuestros padres para que nos sirviéramos de ellos. Ahora entramos en otras divisiones de terrenos. Cuando ellos terminaron de crear el mundo aquí, pensaron que debían crear otros lugares y se pusieron a estudiar un buen rato y, así como lo pensaron, se resolvieron esparcir o extender otras partes más de tierras y lo lograron creando otras cuatro partes en el mundo. Y habiendo cogido las medidas de cuantas clases había aquí, las hicieron multiplicarse en los otros países. Estos países fueron los siguientes: • En primer lugar los países de Europa. Fueron la primera nación de extranjeros creada con todo lo existente aquí. En este territorio se formaron los tres reinos de la naturaleza igual y conforme los hay aquí, con sus distintas leyes, religión, costumbres, idiomas o lenguas europeas, para que siendo así no tengamos que mezclar nuestras razas. • En segundo lugar crearon otras naciones extranjeras que habían de llamarse Asia. Este lugar es el pueblo o nación de nuestros hermanos menores asiáticos. • En tercer lugar crearon las naciones extranjeras de los habitantes de África,
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    nuestros hermanos menores,y fueron colocadas con todas sus leyes y bienes que les han sido entregados para que se mantengan y se sostengan cada uno en su país. • En cuarto lugar crearon las naciones extranjeras que habían de regirse con sus propias leyes, aparte cada país, y a todos los dieron los bienes de todo lo existente a igual que a los anteriores. • Y con éste de aquí se completan las cinco partes del mundo, creadas en todos los continentes. Después de que terminaron de crear el mundo con sus cinco partes resolvieron entre ellos encargarse de lo creado y tomar el cargo para asistir y vigilar en cada parte, para que se rigieran cada uno en su país con sus propias leyes, religión y costumbres. Después tomaron cargo sobre las cuatro tribus indígenas, quienes éramos los arhuacos, pertenecientes a la casta víntukua, que son los habitantes de la Sierra Nevada, nativos del departamento del Cesar, Valledupar. Los de casta kakatukua, nativos también de la Sierra Nevada de Santa Marta. Ellos eran poporeros igual que nosotros, con las mismas leyes de las ciencias ocultas y tradicionales, pero con distinta lengua y con sus propias costumbres. Ellos son los atanqueros. Los indígenas que residen en la región de Marocaso, pertenecientes a la raza de arsarios y su casta es la de los malayos, también nativos de este territorio de la Sierra Nevada de Santa Marta. Son poporeros pero de distinta manera de hablar, con las mismas leyes de las ciencias ocultas y tradicionales. Los indígenas Kogui pertenecientes a la casta Kaggaba. Ellos son también poporeros y nativos de este territorio de la Sierra Nevada de Santa Marta, en la parte de Ranchería, pueblo primitivo. También ellos tienen las mismas leyes pero con distinta lengua, costumbres, religión y, en el modo de vivir, son los que conservan los trabajos del culto de las ciencias ocultas y tradicionales. Ahora paso a referirme a las reliquias y piedras preciosas que nos dejaron los mamos, los que existieron en los tiempos más antiguos. Ellos crearon estas piedras que les servían y les sirven ahora como alimento, de la misma manera que los alimentos de toda clase y especie, y que a las generaciones posteriores nos habían de servir como de remedio para la salvación de nuestras almas y de la vida, o sea para aliviarnos y curarnos de las pestes, enfermedades, calamidades, terrores, crisis, hambres y miseria. En nuestra ley está medido y escrito que no tengamos ninguna mezcla de razas entre los hermanitos menores con los hermanitos mayores, porque los seres humanos que existen en las cinco partes en que está dividida la Tierra, es para que cada uno esté en su lugar como representantes que son de su madre y de su padre, en sus propios países, cada uno en el suyo, con los habitantes de su población. Ahora entremos a tratar acerca de nuestra madre el Mar, del modo como se hizo y como se llama, quién era y quién la convirtió en el Mar, con cuántas divisiones lo extendieron y en cuántas partes.
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    Es muy importantesaber de la creación del mar, que ha sido madre de los indígenas. Se llamaba primero, antes que todas las demás corrientes de las aguas, Zaku Kuareiumanei Ati, y quienes la convirtieron en madre al Mar fueron los sabios mamos inventores, el uno se llamaba Mama Sonas y el otro se llamaba Mama Zuana. Entre los dos procuraron conseguirse dos tubos de carrizo muy parecidos a los tubos de plástico de los que hay ahora. Entonces cada uno cogió el instrumento de carrizo, que primero habían convertido en largo. Con ellos llenos de agua los llevaron a un lugar donde había una playita, o sea, un arsenal pequeño y allí abrieron un pozo, lo dividieron en dos partes e, infundiéndoles su espíritu, dieron vueltas en el círculo del pozo y echaron el agua alrededor. Cuatro veces hicieron el viaje trayendo los carrizos llenos de agua, la fueron echando en el mismo pozo y lo llenaron de agua. Entonces, en eso, el agua se multiplicó y de una vez se expandió en las divisiones de las cuatro partes del mundo, entre el medio de los cerros, y quedaron cuatro a cuatro en unión de una sola madre, con distintas clases de nombres. En el mar están contenidos todos los seres humanos y los animales de distinta especie como decir reptiles, cuadrúpedos y otros más, representados en las piedras que son las reliquias, las Conchitas marinas, el caracol, etc., de las cuales nos servimos como de remedio, para la producción de toda clase de semillas y composición de la atmósfera y la tierra, para salvarnos de nuestras enfermedades, calamidades, pestilencias, crisis y hambres. Así, pues, con esto querían decir nuestros antepasados que se servían de ellas lo mismo que tomar un remedio, al igual que los existentes de hoy en día y que permanecemos en este territorio de la Sierra Nevada de Santa Marta nos servimos de todas las clases, sean de las que fueren, piedras, carne de toda especie como aves de mar, aves de corral, aves de las cordilleras que vuelan por los aires y qué han sido creadas únicamente para embellecer el mundo, para que el espacio no esté vacío en ninguna parte, sino que se encuentre lleno en todos los lugares del mundo. Igualmente, el mar contiene todo aquello que representan los animales cuadrúpedos, como decir el ganado, el perro, la oveja, el carnero, el búfalo, las bestias y toda clase de animales, según su especie, que habitan los lugares de cada país. Todo esto con el fin de no caer en la confusión, para que no nos hicieran cambiar de generación en generación. Hay tantos animales en el mar como en la tierra seca, pero en el mundo hay más cosas que las que hay en el mar, pues se sabe y se ha venido sabiendo todavía cómo las han creado los antecesores y que no han sido medidas ni entregadas. Pero nuestra ley son nuestros animales, sean las aves de corral o de las montañas y los mares. Y esa ley
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    es la queconsiste en la clase de reliquias, piedras y otras clases de chuvas, que con eso era y es aun todavía, que nos habíamos de servir en el uso y utilidad como nuestro remedio o medicamento para nuestros cuerpos y nuestras almas y para la salvación de nuestra vida, la que iba a consistir en no cambiar las leyes, ni el idioma, ni las costumbres, ni la religión, etc. También nos entregaron nuestras propias y legítimas semillas de toda clase para nuestra producción de alimentos, así como lo son nuestros remedios de los que nos servimos cada uno para lo suyo y que no habríamos de confundir nunca jamás, sino que habríamos de conocer a cada uno, pertenecientes a sus países, para no irlos a cambiar en ninguna necesidad. Y no estamos dispuestos a mezclar nuestra sangre de seres humanos con nuestros hermanitos que han sido creados después de la generación de sus hermanos mayores, o sea los de la raza indígena, que son los hijos primogénitos de nuestra Santa Madre Tierra y que habitaban el país de Avíntukua, llamado así en nuestra lengua, pero al que mencionaban con otro nombre en castellano y le llamaban el País de la Nueva Granada, que es el país donde habitamos hoy en día. En él nos establecimos, en un solo lugar, sin tener que cambiar de sitio sino que donde nos hallábamos debíamos de permanecer sin tener que mudarnos para ninguna parte, sino ahí no más, sin tener cambios ni en las leyes, ni en la religión, ni en las costumbres, ni en los animales cuadrúpedos de todo tamaño y de toda especie, ni en las aves de los montes, de corral, de mar; de la misma manera como fueron creados todos los animales, cada uno en su país, en los cinco continentes del mundo entero. Es decir, que a todos no nos han dado las mismas leyes, ni nos entregaron las mismas plantas de las distintas clases de árboles, ni nos han entregado el mismo modo de llevar nuestras costumbres en la manera de vestir. Más bien, en lo referente a los trabajos materiales para nuestro sostén y mantenimiento con nuestros hyos, se nos ha venido transmitiendo de tatarabuelos a abuelos, de estos a padres, de padres a hyos. También los evangelios, los ritos, las canciones y los ejemplos que nos han inculcado sobre las historias antiguas, para que no las fuéramos a olvidar. Porque se han venido oyendo las palabras de los mamos y caciques, que en lo que se refiere a nuestros trabajos, no se nos ha medido la tierra ni con tareas, ni con brazas, ni nos han dado por hectáreas, sino que nosotros debíamos trabajar solamente con cuartelones. Que eso mismo nos bastaría y era suficiente para nuestra manutención y sostén de nuestras familias. Por eso es por lo que no tenemos que mezclar nuestra raza, ni mezclar la de los animales, ni la de las semillas ni nada de lo que sea. Ahora, pues, en este pliego de papel nos expresamos y ponemos en su conocimiento acerca del contenido de este dibujo de la circunferencia. Nuestro amo y a la vez nuestro Jefe, el primer creador del mundo y a quien reconocemos
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    como a nuestroDios y que fue quien hizo todas las cosas, creó los animales de todos los tamaños y de distinta clase y los extendió por todas partes. Creó las plantas de toda especie, y los pastos. Creó las aves de toda clase y creó los seres humanos, los hombres y las mujeres, alrededor de esta figura que es el amo de todos nosotros y del mundo entero. Además de lo anterior, el mismo amo del mundo creó un alma espiritual para tener nosotros una aseguranza, para conservar nuestras almas y nuestra vida, para que nos libre del contagio de enfermedad y del peligro de la muerte, como decir el terror, la escasez de alimentos, el aumento de la crisis económica, el hambre, las pestilencias, tanto de todas clases de semillas como de productos, así como las enfermedades de toda clase de animales cuadrúpedos, aves de corral, etc. Para eso él, que se ve en esta figura sentado en su trono instituyó este material que nosotros usamos, que se llama poporo y le infundió un alma espiritual, como con la idea de crear una niña o novia llegada a la pubertad, y lo instituyó como señal o símbolo de salvación de nuestra vida y nuestras almas. Pero esto no fue por un poco de tiempo sino que instituyó este sacramento para toda la vida hasta que se llegue al extremo del último siglo, o sea hasta el final del mundo. Así, pues, él instituyó este don del sacramento y lo entregó a nuestros primeros padres y a nuestras madres primitivas, de quienes somos los hijos y las hijas que hemos venido existiendo hasta el día de hoy. A él, entre nosotros, los que somos de raza indígena, lo conocemos por el nombre en nuestra lengua o idioma, aunque ni siquiera nosotros mismos los que existimos hoy en día lo sabíamos. Pero por las enseñanzas de antiguos mamos, que han venido transmitiéndose en canciones, ceremonias y otros evangelios nuestros, también nosotros sabemos ahora que se llama Mama Niankua, porque así lo llamaban ellos. Pero en este castellano lo oímos llamar con el nombre de Tairona. Está colocado en el centro de todos los cerros, en el territorio de esta Sierra Nevada de Santa Marta, departamento del Cesar, Valledupar, departamento del Magdalena, Santa Marta. Este lugar es el corazón de todos los seres humanos que existimos en todas partes del mundo16. Está situado en cabecera de la región de Donachuí y ninguno de nosotros aceptamos que lo violen con requisas forzosas, con intenciones de adueñarse de él, los extranjeros o nuestros hermanitos que son los habitantes de Estados Unidos. Pues hemos oído que ellos o un alemán nos lo han requisado. Hace ya 32 años que hemos tenido la noticia de que ese señor ha descubierto esa reliquia, sin tener ninguna orden, ni permiso, ni derecho; sin nuestro conocimiento, porque no hemos hecho acuerdo con él, ni nos ha consultado ni nos comprometimos con él en nada, ni en ningún punto de ninguna clase. Porque a ellos no les está permitida la visita del centro del territorio de la Sierra Nevada de Santa Marta, porque nosotros somos los legítimos propietarios de nuestras tierras y del título de nuestro resguardo de indígenas.
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    Ahora, aquí lesexplicamos la otra figura que hay abajito del otro, del que le dijimos su contenido y significado. En ese otro dibujo aparece un niño de alma inocente que significa ser lo más espiritual. Es decir, que este niño existía desde un principio, antes de ser el día, en medio de las tinieblas, cuando no había nada aún. Éste es el que llama Rey Moro y no ha terminado su existencia desde entonces hasta el presente siglo, hasta el día del sol de hoy, sino que él está al lado de ese otro hombre, velando y vigilando a nosotros y a todos los que hemos existido en la Tierra de este mundo. Los cerros en que ellos se colocaron son como templos o iglesias de Dios. Así mismo como se lo presentamos en figuras de esas circunferencias que están ahí, se encuentran grabados en dos reliquias de tesoros que se nos han entregado como bienes, desde un principio de la Creación. Y nos dicen los viejos que Dios dijo desde el principio que los de la generación del futuro viviríamos padeciendo las penas, padecimientos y sufrimientos durante la existencia de la vida y que el pan cuotidiano teníamos que ganarlo cada uno derramando el sudor de nuestra frente, hasta el final de los siglos. Ahora, pues, nosotros, los que somos de raza indígena, creemos que la gente de otros pueblos, estados, ciudades y naciones del mundo, para poder mantenerse, tenían que trabajar cada cual en su país. Porque no íbamos a vivir en el mundo sin trabajar. Porque si no trabajamos no tendríamos el pan cuotidiano para nuestra alimentación. Así, pues, por eso creemos nosotros que ninguno podemos quedar en holgazanería, o sea, sin hacer nuestros trabajos, sino haciendo el trabajo que a cada uno nos toca hacer. Ahora quisiéramos saber de qué parte del mundo o cuál ley es la que manda que la gente se mantenga toda la vida a costillas del otro, gozando de la vida. Pues escrito está que no es así, sino que toda la humanidad en todas partes del mundo se ha acordado acogiéndose al Evangelio de Dios, para que en el mundo no exista un solo habitante que se mantenga chupándonos la sangre a otros ciudadanos humanos. Vicencio Torres Márquez Los indígenas arhuacos y Vida de la civilización Ed. América Latina, Bogotá, Colombia, 1978, pp. 13-32 GLOSARIO Apetitiva: Se aplica a la potencia o facultad de apetecer. Asentar: Sentar. Detenerse en un sitio para fijar allí habitación. Corpóreo: Que tiene cuerpo. Corporal. Perteneciente o relativo al cuerpo. Emanación: Desprendimiento de sustancias volátiles. Empero: Pero, sin embargo. Generable: Que puede producirse por generación. Inteligible: Que puede ser entendido. Se dice de lo que es materia de puro
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    conocimiento, sin intervenciónde los sentidos, lodo aquello que puede conocerse por medio sólo de la razón o de la intuición intelectual. Precedente: De preceder. Es anterior y primero en el orden de la colocación o de los tiempos. Antecedente. EVALUACIÓN TALLER DE PROFUNDIZACIÓN ARGUMENTACIÓN 1. Debate. Acerca de las concepciones de alma, intelecto y abstracción de santo Tomás. 2. Escribe. Caracteriza la influencia que tuvo la filosofía de santo Tomás en el contexto histórico-social que se desarrolló. CONCEPTUALIZACIÓN Respuestas breves: 1. Explica cómo santo Tomás demuestra la existencia de Dios. 2. Explica la teoría moral de santo Tomás. 3. Caracteriza la relación que santo Tomás establece entre la razón y la fe.