Una red LAN permite la interconexión de varios ordenadores y periféricos dentro de un edificio o entorno físico limitado, permitiendo compartir recursos e intercambiar datos. Las redes LAN incluyen hardware y software para conectar dispositivos y gestionar la información. Las primeras LAN conectaban ordenadores centrales a terminales remotas, pero luego evolucionaron para conectar ordenadores personales dentro de una oficina y compartir recursos como discos y impresoras.