El documento describe el origen y expansión del Imperio Romano. Comenzó en Roma en el 753 a.C. y eventualmente se expandió para controlar gran parte de Europa, el norte de África y el Medio Oriente. En el siglo IV d.C., el emperador Diocleciano dividió el imperio en dos mitades, Occidente y Oriente. El Imperio Romano de Occidente cayó en 476 d.C., mientras que el Imperio Bizantino de Oriente continuó existiendo hasta 1453 d.C.