La inteligencia artificial (IA) es un campo complejo que busca crear sistemas capaces de realizar tareas que requieren inteligencia humana, con numerosas ventajas como la automatización de procesos, reducción de errores y mejora en la toma de decisiones. Sin embargo, también enfrenta desventajas significativas, como la vulneración de derechos, la falta de profesionales cualificados y el riesgo de desempleo. A pesar de sus desafíos, la IA se está convirtiendo en un pilar clave en el ámbito empresarial y requiere una revisión continua para asegurar su uso ético y efectivo.