El documento resume un informe sobre graves violaciones a los derechos humanos cometido contra la población saharaui desde 1975. El informe analiza 261 casos e incluye entrevistas con víctimas sobre tortura, desapariciones forzadas, bombardeos y desplazamientos. Además, examina el impacto de estas violaciones en las víctimas y sus familias. El valor del informe reside en los testimonios de las víctimas, que forman parte de la memoria histórica de un pueblo que ha sufrido por décadas.